Florencia Soto Niño es una destacada estratega digital y narradora cuya carrera se ha centrado en la comunicación de alto nivel y el impacto social. Actualmente, ejerce como Subdirectora de Comunicaciones de la UNESCO, con sede en París, desde donde coordina esfuerzos globales para difundir la misión de la organización.
Experiencia y contribuciones previas
Su trayectoria profesional incluye hitos significativos en la esfera internacional. En una etapa anterior de su vida, se desempeñó como Portavoz Asociada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, trabajando directamente bajo la dirección del Secretario General António Guterres.
Uno de sus proyectos más notables es "The Lazy Person’s Guide to Saving the World" (Guía de la persona perezosa para salvar el mundo), una iniciativa que comenzó como un proyecto personal junto a un grupo de pasantes justo antes de la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Posteriormente, su equipo lanzó la aplicación "Sustainable Development Goals in Action", diseñada para conectar a ciudadanos y organizaciones no gubernamentales en el cumplimiento de estos objetivos globales.

Defensa de los derechos y comunicación
Florencia Soto Niño ha destacado también por su labor en la visibilización de liderazgos femeninos. Un ejemplo de ello fue su contribución editorial para la revista No Man’s Land, donde coordinó el perfil de la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Amina Mohammed. Al respecto, Soto Niño destacó: "Cuando el espacio de coworking femenino The Wing lanzó su propia revista, supe que Amina Mohammed sería un tema excelente para destacar. Ella es una firme defensora de los derechos de las mujeres y ha tenido una carrera extraordinaria".
Compromiso con la acción climática
Su compromiso con temas globales se refleja en su trabajo de campo y editorial. Sobre una de sus experiencias más relevantes, relata: "Viajé a Tuvalu, uno de los países más afectados por el cambio climático, con el Secretario General, y sabíamos que teníamos que hacer algo especial". El resultado de aquel esfuerzo fue la producción de una portada para la revista TIME, acompañada de una entrevista realizada por el periodista Justin Worland, consolidando su enfoque en la comunicación de crisis y la justicia ambiental.