La fiebre en bebés, especialmente si es la primera vez, puede ser una situación alarmante para los padres. Sin embargo, es importante recordar que la fiebre es un

¿Qué se considera fiebre en un bebé?
La temperatura normal de un niño puede variar según la edad, el nivel de actividad y el momento del día. Por ejemplo, la temperatura corporal es más alta a última hora de la tarde y al anochecer, y más baja a la medianoche y en la madrugada. Los bebés suelen tener temperaturas más altas que los niños mayores. La temperatura corporal normal oscila entre aproximadamente 36°C y 37°C. Una
Métodos de medición de la temperatura
Para determinar si un bebé tiene fiebre, es fundamental utilizar un
- De 0 a 6 meses: La medición
rectal es la más confiable y precisa en los bebés, especialmente en menores de 3 meses. Los estudios también muestran que los termómetros de infrarrojos en la arteria temporal (frente) pueden ser exactos. - Entre 6 meses y 4 años: Se puede usar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o un termómetro digital de oído. En caso de duda, el termómetro rectal es el más correcto.
- En niños mayores de 4 años: Se puede usar la temperatura axilar o rectal con un termómetro digital, de arteria temporal o un termómetro digital de oído.
Es importante recordar que los termómetros de mercurio están prohibidos desde 2007 por riesgo de toxicidad. La medición axilar es el método más utilizado por su comodidad, pero en recién nacidos la rectal es la más fiable debido al mayor riesgo de enfermedades bacterianas graves y menor expresividad clínica en estos pacientes.

Causas de la fiebre en bebés de 0 a 3 meses
La fiebre en los bebés puede ser provocada por una variedad de factores, aunque las
Causas frecuentes:
- Infecciones víricas: Resfriados, gripes, bronquiolitis, gastroenteritis, enterovirales. La causa de fiebre sin foco más frecuente en el neonato es la infección vírica, aunque puede manifestarse de forma más grave y asociar una infección bacteriana concomitante.
- Infecciones bacterianas: Neumonía, infecciones de la sangre (septicemia), infecciones del cerebro y la médula espinal (meningitis), infecciones de oído, infecciones de orina. Actualmente,
Escherichia Coli es el primer agente bacteriano implicado en las infecciones neonatales. - Reacciones a vacunas: Recientemente aplicada una vacuna.
- Dentición: Puede provocar un ligero aumento de la temperatura corporal dentro del rango normal, pero no causa fiebre real (superior a 100,3 °F o 38 °C).
Otras causas menos frecuentes:
- Deshidratación hipertónica en el lactante.
- Reacción a ciertos medicamentos.
Golpe de calor: Se debe a la exposición al calor circundante en el entorno y la deshidratación. La temperatura corporal puede elevarse hasta alcanzar niveles peligrosos (por encima de 105 °F [40,5 °C]). Por ejemplo, bebés sobrecalentados por exceso de abrigo o por ser dejados solos en un automóvil cerrado.- Enfermedades inflamatorias.
Manejo de la fiebre en bebés de 0 a 3 meses
Nuestro enfoque debe centrarse en aliviar el malestar del niño, no en tratar la fiebre en sí misma. La mayoría de las fiebres son inofensivas y son causadas por infecciones leves. Arropar demasiado a un niño puede incluso causar un aumento en la temperatura.
Medidas físicas para bajar la fiebre:
- Desabrigar: Viste al bebé con ropa ligera y transpirable para facilitar la pérdida de calor corporal. Quitar la ropa de abrigo y dejar los brazos y piernas del bebé al descubierto. Nunca arropes al niño con frazadas o ropa extra, ya que esto puede impedir que la fiebre baje o hacerla subir.
- Hidratación: Ofrécele agua con frecuencia, leche materna o fórmula. La fiebre tiende a deshidratar a los niños. Si el bebé está vomitando, se recomienda una bebida con electrolitos como Pedialyte o Infalyte. Los niños pueden ingerir alimentos cuando tienen fiebre, pero no los obligue a comer.
- Control de la temperatura ambiental: Regula la temperatura de la estancia entre 20°C y 24°C. Si hace calor en la habitación o está mal ventilada, un ventilador puede ayudar.
- Baño tibio: Un baño tibio con agua a temperatura ambiente puede ayudar a bajar la fiebre y a aliviar el malestar. Estos baños funcionan mejor si el niño también recibe medicamentos. No usar baños fríos, hielo ni fricciones con alcohol, ya que estos pueden empeorar la situación causando temblores y riesgo de toxicidad.
- Compresas frías: Aplicar compresas frías en la frente, las axilas o la ingle del bebé puede ayudar a reducir la temperatura corporal.
Es fundamental mantener la calma. Estas medidas son complementarias y no deben reemplazar la consulta con un profesional de la salud. Si el bebé tiene fiebre alta (39ºC o más) o está muy molesto, se puede recurrir a los antitérmicos.
Medicamentos antitérmicos:
- Paracetamol (Tylenol): Se puede usar a partir de cualquier edad. Tomar cada 4 a 6 horas.
- Ibuprofeno (Advil, Motrin): No utilizar en niños menores de 6 meses de edad. Tomar cada 6 a 8 horas.
Para los niños
CÓMO DARLE LA MEDICINA A TU BEBÉ/NIÑO | TIPS | ANDY&HOME
¿Debo tratar la fiebre o el malestar?
No se trata la fiebre, se trata el malestar. Si el hijo tiene 38ºC y está bien, tranquilo y sin malestar, no es necesario darle medicinas. Si tiene 38ºC y además tiene dolor, está muy irritable o la fiebre le da náuseas y vomita, entonces sí es el momento de tratar. Si el bebé está molesto debido a la fiebre, comerá y dormirá peor, lo que puede dificultar su recuperación. Además, a partir de 41ºC se pueden producir complicaciones graves, por lo que no debemos dejar subir la temperatura sin control.
Cuándo buscar atención médica urgente
En bebés de 0 a 3 meses, la fiebre siempre es motivo de consulta urgente con el pediatra, incluso si el bebé no muestra otros signos o síntomas de enfermedad. Es muy importante que el médico examine al bebé para descartar cualquier infección o enfermedad grave.
Cuándo acudir al pediatra:
- Si su bebé tiene
3 meses o menos y presenta una temperatura rectal de 100,4 °F (38 °C) o más , llame de inmediato al pediatra o acuda a urgencias. - Si su hijo tiene
entre 3 y 6 meses y presenta fiebre de 101 °F (38,3 °C) o más , o si es mayor de 6 meses y tiene una temperatura de 103 °F (39,4 °C) o más. - Si el bebé no parece estar despierto ni más cómodo cuando le baja la fiebre.
- Si los síntomas de fiebre reaparecen después de que habían desaparecido.
- Si su niño no produce lágrimas cuando está llorando.
- Si su niño no está mojando pañales o no ha orinado durante las últimas 8 horas.
- Si el bebé es menor de 2 meses y tiene una fiebre que dura más de 48 horas.
- Si tiene una fiebre superior a 105°F (40.5°C), a menos que la fiebre baje prontamente con tratamiento y el niño esté cómodo.
- Si ha estado teniendo fiebres intermitentes hasta por una semana o más, aun cuando no sean muy altas.
- Si tiene otros síntomas que sugieren que se puede necesitar tratamiento para una enfermedad, como dolor de garganta, dolor de oído, diarrea, náuseas, vómitos o tos.
- Si tiene una enfermedad seria, como un problema cardíaco, anemia drepanocítica, diabetes o fibrosis quística.
- Si está decaído a pesar de bajar la fiebre, o tiene un llanto muy intenso, irritable.
- Si rechaza la alimentación o los líquidos.
- Si aparecen manchas en la piel. Atención especial a las manchas rojo vino que al estirar la piel con los dedos no desaparecen (petequias), son motivo de acudir a Urgencias.
- Si se observa alguna circunstancia inusual que cause preocupación.
Cuándo llamar al número de emergencias (9-1-1 en Estados Unidos) o acudir a urgencias de inmediato:
- Si su hijo tiene fiebre y está llorando y no puede calmarse.
- No lo pueden despertar fácilmente o no se despierta en absoluto.
- Parece confundido.
- No puede caminar.
- Tiene dificultad para respirar, incluso después de que la nariz está despejada.
- Tiene los labios, la lengua o las uñas de color morado.
- Tiene un dolor de cabeza muy intenso.
- Presenta rigidez en el cuello o dificultad/dolor para flexionar el cuello (si es incapaz de mirarse el ombligo).
- Se niega a mover un brazo o una pierna.
- Tiene una convulsión.
- Tiene un nuevo sarpullido o aparecen hematomas.
- Temperatura superior a 40ºC mantenida.
- Fiebre alta y alguna enfermedad crónica grave (cardiopatías, inmunodeficiencias).

Convulsiones febriles
Las
La convulsión febril generalmente dura menos de un minuto (incluso solo unos segundos). Las convulsiones febriles casi siempre son inofensivas y no causan daño permanente al cerebro ni al sistema nervioso. Sin embargo, si su bebé tiene una convulsión febril, asegúrese de informar de inmediato al pediatra. La fiebre en sí no produce convulsiones; se presentan en un pequeño número de niños que tiene predisposición a padecerlas, sobre todo el primer día de fiebre y cuando esta sube con rapidez.
¿Qué hacer durante una convulsión febril?
Si el bebé tiene convulsiones, puede vomitar, poner los ojos en blanco o presentar rigidez en las extremidades. A pesar de esto, en general no debes preocuparte. En todo caso, coloca al bebé de lado para evitar atragantamientos con un posible vómito y evita darle medicamentos. Acude rápidamente al médico.