Durante el embarazo, el feto adopta diversas posiciones dentro del útero materno. Al inicio, el feto puede moverse con facilidad y cambiar de postura a medida que la madre se desplaza. Sin embargo, hacia el final del embarazo, el feto es más grande, dispone de menos espacio y tiende a mantener una posición determinada. La posición fetal tiene un efecto significativo en el parto, pudiendo requerir un parto por cesárea en ciertas configuraciones. La identificación precisa de la posición fetal es crucial para que los médicos anticipen posibles dificultades durante el parto. La ecografía de la semana 20 de embarazo o ecografía morfológica es un estudio detallado de toda la anatomía del bebé para detectar posibles malformaciones en su cuerpo o en sus órganos internos.

Terminología de la Posición Fetal
Existen términos médicos específicos que describen con precisión la posición del feto:
Presentación Fetal
La presentación fetal se refiere a la parte del cuerpo del feto que sale primero por el canal del parto. Por lo general, la cabeza es la primera en salir (presentación en vértice o cefálica), pero en ocasiones pueden ser las nalgas (presentación de nalgas), el hombro o la cara.
Posición Fetal
La posición fetal indica si el feto mira hacia atrás (occipucio anterior) o hacia adelante (occipucio posterior). El occipucio es un hueso situado en la parte posterior de la cabeza del bebé. Así, cuando el feto mira hacia atrás (hacia la espalda de la madre), se denomina occipucio anterior. Cuando mira hacia adelante (hacia el hueso púbico de la madre), se denomina occipucio posterior.
Situación Fetal
La situación fetal describe el ángulo que forma el feto en relación con la madre y el útero. La situación normal es la longitudinal, donde la columna vertebral del bebé es paralela a la de la madre. Ocasionalmente, la situación puede ser lateral (transversal) o en ángulo (oblicua).
Combinación Óptima para el Parto
La combinación más frecuente, segura y fácil para el parto vaginal es la siguiente:
- Presentación: cabeza primero (presentación en vértice o cefálica).
- Posición: orientado hacia atrás (posición anterior del occipucio).
- Situación: columna vertebral paralela a la columna vertebral de la madre (posición longitudinal).
- Postura: cuello flexionado hacia adelante con la barbilla metida y los brazos cruzados sobre el pecho.
Si el feto se encuentra en una posición, situación o presentación diferente, el parto puede ser más difícil y un parto vaginal normal podría no ser posible.
Variaciones en la Posición y Presentación Fetal
Las variaciones en la presentación y la posición fetales pueden ocurrir debido a diversos factores, incluyendo:
- El feto es demasiado grande para la pelvis de la madre (desproporción fetopélvica).
- El útero tiene una forma anormal o contiene crecimientos como fibromas.
- El feto tiene un defecto congénito.
- Hay más de un feto (gestación múltiple).
Hacia el final del embarazo, el feto se coloca en posición de parto. Normalmente, la presentación es en vértice y la posición es occipucio anterior, con la cara y el cuerpo en ángulo hacia un lado y el cuello flexionado.
Presentación Occípito-Posterior (Cabeza hacia abajo, mirando hacia arriba)
En la posición occipucio posterior (a veces denominada cara al sol), el feto presenta la cabeza (presentación del vértice) pero está mirando hacia adelante (hacia el hueso púbico de la madre). Esta posición, aunque común, puede dificultar el parto en comparación con la posición occipucio anterior. Cuando el feto mira hacia arriba, el cuello suele estar enderezado en lugar de flexionado, lo que requiere más espacio para que la cabeza pase a través del canal del parto. Esto puede ocasionar un trabajo de parto más largo y, en algunos casos, requerir un parto asistido por ventosa o fórceps, o un parto por cesárea. La mayoría de los bebés que inician el trabajo de parto en esta posición terminan girándose y mirando hacia abajo; si no lo hacen, una rotación manual por parte del equipo médico puede ser necesaria.

Presentación de Nalgas (De Nalgas)
La presentación de nalgas ocurre cuando las nalgas del bebé o, a veces, los pies se presentan primero para el parto, en lugar de la cabeza. Se da en aproximadamente el 3% al 4% de los bebés al acercarse el momento del nacimiento. Esta situación conlleva un mayor riesgo de lesiones o incluso de muerte para el bebé en un parto vaginal, debido a que las caderas y nalgas del bebé no son tan anchas como la cabeza, lo que puede provocar que la cabeza quede atrapada. La presión sobre el cordón umbilical en estas circunstancias puede causar falta de oxígeno y daño cerebral. En un primer parto, estos problemas son más frecuentes. Por ello, se prefiere la cesárea para los bebés en presentación de nalgas, a menos que el médico tenga experiencia en partos de este tipo o no se disponga de los medios para una cesárea segura.
Tipos de Presentación de Nalgas
- Presentación Franca de Nalgas: Las rodillas del bebé no están flexionadas y los pies están cerca de la cabeza. Es el tipo más común de presentación de nalgas.
- Presentación de Nalgas Completa: Ambas rodillas están dobladas y ambas piernas cerca del cuerpo.
- Presentación de Nalgas Incompleta: Una o ambas piernas no están cerca del cuerpo, y uno o ambos pies o rodillas se encuentran debajo de los glúteos del bebé.
Factores que Favorecen la Presentación de Nalgas
- Parto prematuro.
- Gestación múltiple.
- Útero con forma anormal o con fibromas.
- Defectos congénitos del feto.
Versión Cefálica Externa
Si el bebé está en presentación de nalgas después de la semana 36 de embarazo, el profesional de atención médica puede intentar moverlo para que la cabeza quede hacia abajo mediante un procedimiento llamado versión cefálica externa. Esto se realiza aplicando presión en el abdomen de la mujer embarazada para que el bebé gire. A veces se administran medicamentos, como terbutalina, para prevenir las contracciones durante el procedimiento. Si la versión no funciona o el bebé vuelve a la posición de nalgas, se discutirá con el equipo médico las opciones para el parto, siendo común la cesárea programada.
Versión Cefálica Externa - Dr. Piñel
Otras Presentaciones
- Presentación Facial (de cara): El cuello del bebé se arquea hacia atrás, presentando la cara primero.
- Presentación de Frente: El cuello se arquea menos, y la frente se presenta primero.
Generalmente, estas presentaciones suelen cambiar a una presentación en vértice antes o durante el parto. Si no lo hacen, se suele recomendar una cesárea.
Posición Transversal (De Costado)
En la posición transversal, el feto está cruzado horizontalmente a lo largo del canal del parto y presenta primero los hombros. Aunque muchos bebés están de costado al principio del embarazo, pocos permanecen así al inicio del trabajo de parto. Si el bebé se encuentra en posición transversal en la semana 37 del embarazo, se puede intentar una versión cefálica externa. Si esta no es exitosa o el bebé regresa a la posición transversal, muchos nacen por cesárea, a menos que sea el segundo bebé en un parto gemelar.

Anatomía Fetal y Desarrollo Embrionario
La anatomía del feto se estudia detalladamente durante el embarazo para detectar posibles malformaciones. El cordón umbilical es una estructura embriológica que conecta la placenta con el feto, midiendo aproximadamente 55-60 cm de longitud y 1-2 cm de espesor. Contiene dos arterias umbilicales y una vena umbilical, todas dentro de una vaina tubular de amnios. Los extremos del cordón se insertan en el ombligo del feto y en el centro de la placenta.
Formación del Trofoblasto e Implantación
Después de la fecundación, el embrión se divide progresivamente. Alrededor del día 3 de desarrollo, se forma el blastocisto, estructura esencial para la implantación en el útero. El blastocisto presenta una cavidad interna y dos grupos celulares diferenciados: el trofoblasto y la masa celular interna. Cuando el embrión se implanta en el endometrio (aproximadamente 5º o 6º día post-fecundación), el trofoblasto dará lugar a la placenta y al cordón umbilical. Sus células se diferencian en citotrofoblasto (capa interna) y sincitiotrofoblasto (capa externa). La masa celular interna, por su parte, formará el disco embrionario, origen de todos los tejidos y órganos del embrión. El sincitiotrofoblasto digiere el endometrio mediante enzimas proteolíticas, rompiendo los vasos sanguíneos y permitiendo una rápida invasión para la implantación.
Formación del Corion y la Placenta
Una vez completada la implantación, los vasos sanguíneos de la madre y el sincitiotrofoblasto quedan conectados. Esta unión da lugar al corion, que junto con la pared mucosa del útero formará la placenta. De este modo, se establece la circulación útero-placentaria gracias a la formación de vellosidades profundas. La placenta es un órgano redondeado que mide aproximadamente 22 cm de diámetro, 2,5 cm de grosor y pesa alrededor de 500 gramos. Se distingue una superficie fetal (placa coriónica) y una materna (placa basal).
Función de la Placenta
La placenta tiene múltiples funciones vitales:
- Aporta oxígeno y nutrientes al bebé.
- Elimina productos de desecho.
- Posee una acción inmunológica, evitando que el embrión sea reconocido como extraño.
- Sintetiza hormonas y factores de crecimiento, como la gonadotropina coriónica humana (hCG), estrógenos, progesterona, relaxina, GnRH, TRH, inhibina y el lactógeno placentario, cruciales para el metabolismo del bebé y la madre, el crecimiento fetal y la lactancia.

Formación del Cordón Umbilical
El embrión crece lentamente mientras las estructuras externas se desarrollan. Para conectar el embrión con la envoltura trofoblástica, se forma el pedículo de fijación, que posteriormente se convierte en el cordón umbilical. Este cordón es la conexión directa entre la placenta y el feto, compuesto por dos arterias que van del feto a la placenta y una vena que va de la placenta al feto. No hay intercambio directo de sangre entre la madre y el embrión; todo se realiza a través del corion y el cordón umbilical, que también actúan como filtro, protegiendo al feto de agentes dañinos en la sangre materna. La formación de la placenta y del cordón umbilical tiene lugar al mismo tiempo.
Versión Cefálica Externa - Dr. Piñel
Ecografía de la Semana 20 (Ecografía Morfológica)
La ecografía de la semana 20, o ecografía morfológica, es de suma importancia y se realiza entre las semanas 18 y 22 de embarazo. Se lleva a cabo por vía abdominal, aunque en casos específicos se puede usar la vía vaginal. No requiere vejiga llena ni ayuno. Los motivos de su importancia incluyen:
- Cantidad de líquido amniótico: En esta fase, el líquido amniótico es abundante, lo que facilita la visualización de estructuras fetales y permite su alta movilidad.
- Grado de osificación: El grado de osificación fetal no dificulta la exploración como al final del embarazo.
- Viabilidad fetal: El feto es todavía inviable, lo que permite la interrupción del embarazo en muchos países si se detectan anomalías graves.
Factores que Dificultan la Visualización en la Ecografía
- Posición fetal: Algunas estructuras pueden ser difíciles de ver dependiendo de cómo esté colocado el feto.
- Escasez de líquido amniótico: Una cantidad adecuada es fundamental para una visión clara.
- Obesidad materna: La grasa dificulta la transmisión ultrasónica.
- Presencia de gas intestinal: El gas bloquea completamente los ultrasonidos.
En ocasiones, puede ser necesario repetir la ecografía si alguna estructura no se puede estudiar adecuadamente, lo cual no implica necesariamente una anomalía.
¿Qué se Busca en la Ecografía de la Semana 20?
En esta ecografía no se busca algo específico, sino que se descarta la presencia de anomalías inesperadas mediante una exploración sistemática y minuciosa de todo el feto, la placenta, el cordón, el líquido amniótico, el útero y los ovarios maternos.
- Mediciones (biometría) fetales: Diámetro biparietal (DBP), perímetro o circunferencia del abdomen (CA) y longitud del fémur (LF) para conocer el tiempo de embarazo y detectar alteraciones en el crecimiento.
- Evaluación de la placenta, cordón y líquido amniótico.
- Corazón: Orientación, corte de cuatro cámaras, válvulas, tabiques, salida de grandes vasos y retorno venoso. Las anomalías cardiacas son las de más difícil diagnóstico.
- Abdomen: Estómago (burbuja negra), hígado (proporcionalmente grande), intestino delgado y grueso, riñones (a los lados de la columna, a veces difíciles de ver) y vejiga urinaria (burbuja negra).
- Extremidades superiores e inferiores: Evaluación de huesos largos y visualización de manos y pies.
- Genitales: En la semana 20, el desarrollo ha finalizado y un ecografista experto puede distinguir el sexo con una fiabilidad superior al 98%.
Es importante destacar que una ecografía normal no excluye definitivamente la presencia de anomalías. La tasa de detección de malformaciones varía, diagnosticándose en promedio el 60%. Muchas malformaciones pueden no tener expresión directa en esta etapa o ser indetectables hasta ecografías posteriores. Además, las malformaciones congénitas suelen ocurrir en mujeres sin factores de riesgo. La ecografía 3D o 4D no se considera imprescindible para el diagnóstico de anomalías, pero puede ayudar a clarificar hallazgos detectados con la ecografía 2D y ofrece la posibilidad de ver la superficie fetal.