Fritz Honka, conocido popularmente como "Fiete", se convirtió en una de las figuras más oscuras de la crónica negra alemana durante la década de los 70. Entre 1970 y 1975, este hombre de apariencia inofensiva y fealdad extrema violó, asesinó y descuartizó a cuatro mujeres en el distrito de St. Pauli, en Hamburgo. Su historia, marcada por la marginalidad y el alcoholismo, ha sido recientemente rescatada por la literatura y el cine, devolviendo a la memoria colectiva la repulsión que provocaron sus actos.

Orígenes y contexto biográfico
Nacido como el tercero de diez hijos, la vida de Fritz Honka estuvo marcada por la tragedia y la desolación desde su infancia. Durante la Segunda Guerra Mundial, su padre fue capturado por los nazis y llevado a un campo de concentración debido a sus vínculos con el comunismo. Tras este período, el padre se refugió en el alcohol, falleciendo en 1946 como consecuencia de su encarcelamiento y adicción. Ante la incapacidad de su madre para cuidar de tantos hijos, Fritz fue enviado a un orfanato y, más tarde, comenzó a trabajar como sirviente.
A primera vista, Fritz Honka era un perdedor. Con la cara deformada y un alto nivel de alcohol en sangre de forma constante, deambulaba por las noches buscando mujeres solitarias en el «Golden Glove» (El Guante de Oro), un antro del barrio frecuentado por bebedores, prostitutas, marineros y otras almas solitarias. Sin embargo, detrás de este aspecto de Quasimodo llegado del frío, se escondía un psicópata asesino con serios trastornos sexuales.
Cronología de los crímenes: 1970-1975
Los años más activos de Honka estuvieron definidos por una serie de episodios muy desagradables y sangrientos. Sus víctimas eran pobres mujeres mayores, deformadas por el alcohol y la calle, a quienes consideraba un desecho de la sociedad. A continuación, se detallan los crímenes documentados:
| Fecha | Víctima | Edad | Detalles del crimen |
|---|---|---|---|
| 1970 | Gertraud Bräuer | 40 años | Asesinada y descuartizada. Partes del cuerpo fueron halladas en un descampado y otras ocultas en su piso. |
| Agosto de 1974 | Anna Beuschel | 55 años | Honka la mató golpeando repetidamente su cabeza contra una mesa tras una disputa en su apartamento. |
| Diciembre de 1974 | Frieda Roblick | 57 años | Estrangulada y mutilada tras reírse de la impotencia sexual del asesino. |
| Enero de 1975 | Ruth Schult | 52 años | La última víctima conocida, cuyo cuerpo descuartizado también fue ocultado en la vivienda del asesino. |
La desaparición de estas mujeres no fue denunciada inicialmente a la policía, y las quejas de los vecinos sobre el insoportable olor a putrefacción en el edificio de apartamentos de Zeißstraße fueron ignoradas durante mucho tiempo. Honka intentaba enmascarar el hedor utilizando ingentes cantidades de ambientadores y culpando a los vecinos de nacionalidad griega de la suciedad del edificio.

El "Guante de Oro" y la vida en la marginalidad
La vida de Honka se movía básicamente en dos espacios cerrados: el pequeño bar de borrachos que da nombre al título original de su historia (Der Goldene Handschuh) y su casa-trampa. En el bar, su fealdad se diluía entre litros de aguardiente y otros monstruos alcohólicos como él. Fue allí donde conoció a la mayoría de sus víctimas.
En su apartamento, Honka mantenía una existencia de suciedad y sebo. Tras asesinar a sus víctimas, el carnicero de St. Pauli procedía a descuartizarlas, guardando restos en bolsas y escondiéndolos en los huecos de las paredes de su buhardilla. Su torpeza como ejecutor y su dependencia del alcohol marcaron la dinámica de estos horrendos crímenes.
Este hombre perfumaba su piso para esconder el hedor de los cadáveres que guardaba | FRITZ HONKA
Descubrimiento, captura y condena
El fin de la carrera criminal de Honka llegó de forma accidental el 17 de julio de 1975. Mientras Honka se encontraba fuera, se produjo un incendio en el inmueble de Zeißstraße debido a un descuido de otro inquilino. Mientras los bomberos intentaban apagar las llamas y buscaban posibles víctimas, descubrieron cuatro bolsas que contenían los cadáveres desmembrados de cuatro mujeres.
Honka fue inmediatamente arrestado. Durante el juicio, se le acusó de un cargo de asesinato y tres cargos de homicidio involuntario. El tribunal determinó que, debido a su alcoholismo y trastornos, su responsabilidad estaba disminuida, por lo que fue condenado a 15 años de prisión en un hospital psiquiátrico. Tras cumplir su condena, Fritz Honka pasó sus últimos años bajo el alias de "F.M." en una residencia de ancianos en Scharbeutz, donde falleció.
La representación cinematográfica de Fatih Akin
En 2019, el cineasta alemán Fatih Akin estrenó El monstruo de St. Pauli (Der Goldene Handschuh), basada en la novela homónima de Heinz Strunk. La película destaca por su mimado realismo y una atmósfera de insoportable repugnancia física. El actor Jonas Dassler, mediante un impresionante trabajo de maquillaje, interpreta a un Honka vulnerable pero letal, plasmando un comportamiento pervertido, sádico y atroz.
La obra de Akin no busca ser un biopic tradicional que profundice en traumas infantiles, sino que se centra en exponer los crímenes y la podredumbre moral de un falso bienestar social. Aunque la crítica fue polarizada debido a su violencia gráfica y crudeza, el director defendió la necesidad de mostrar la sordidez sin desviar la cámara, buscando sacudir a los espectadores y retratar la fealdad de un hombre incapaz de relacionarse fuera de la violencia y el alcohol.

La película también introduce un humor negro muy particular, derivado de la observación de un mundo grotesco donde la enfermedad, la violencia de género y el racismo conviven entre litros de alcohol. A pesar de las críticas que la calificaron de "repugnante", el filme cumple su cometido de exponer la realidad de un asesino que sembró el pánico en el Hamburgo de los años 70.