El exantema maculopapular es una erupción cutánea frecuente en la práctica médica, especialmente en la infancia. Puede manifestarse como erupciones benignas autolimitadas o como un indicio de patologías sistémicas graves.
La erupción es un síntoma frecuente, especialmente durante la lactancia, y la mayoría de las erupciones no son graves. Pueden ser causadas por una infección (viral, micótica o bacteriana), contacto con sustancias irritantes, atopia, hipersensibilidad a fármacos, otras reacciones alérgicas, trastornos inflamatorios o vasculitis.

Definición y Características
El exantema maculopapular es descrito como una erupción cutánea que combina máculas (lesiones planas, de distinto color al de la piel circundante) y pápulas (elevaciones sólidas de la piel). Estas lesiones suelen confluir, afectando extensas áreas corporales y, en algunos casos, respetando las palmas y plantas.
Pueden acompañarse de prurito, fiebre u otros síntomas sistémicos, dependiendo de su etiología. Cuando el exantema es petequial, preocupa de manera especial que sea la manifestación de una infección meningocócica que, en pocas horas, puede evolucionar a una sepsis fulminante y muerte del niño.
Etiología: Un Abanico de Posibilidades
Las posibles causas del exantema maculopapular son variadas y pueden clasificarse de la siguiente manera:
Infecciones Virales
Muchas infecciones virales producen erupciones, algunas con un aspecto típico y una manifestación clínica, y otras inespecíficas. La mayoría de los exantemas en niños menores de 4 años se deben a infecciones por enterovirus, adenovirus, parechovirus, HHV-6 y HHV-7.
- Enterovirus (Coxsackie y Echo): Son la causa más frecuente de exantemas maculopapulosos y eritematosos en niños menores de 2 años. Pueden presentarse como exantemas petequiales o purpúricos. La enfermedad boca-mano-pie se caracteriza por exantema vesiculoso en región peribucal y dentro de la boca, seguido de vesículas en palmas y plantas.
- Parechovirus humano (HPeV): El HPeV tipo 3 es el más patogénico, causando fiebre elevada, irritabilidad y, en un porcentaje elevado, erupción palmoplantar o un rash maculopapular inespecífico, principalmente en menores de 3 años.
- Herpesvirus humano tipo 6 (HHV-6) y 7 (HHV-7): Causan el exantema súbito, roséola infantum o sexta enfermedad. Se presenta con 2 a 4 días de fiebre alta, seguidos de la aparición de un exantema generalizado maculoso rosado, no confluente, predominante en el tronco. Ocurre, sobre todo, en lactantes menores de 2 años, especialmente entre los 6 y 12 meses. La infección primaria también puede ser asintomática o manifestarse como fiebre inespecífica o convulsiones febriles.
- Adenovirus: Provocan exantemas maculopapulosos morbiliformes con fiebre, a veces alta, y síntomas respiratorios como faringitis, tos y conjuntivitis, sobre todo en niños menores de 4 años.
- Parvovirus B19: Es la causa del megaloeritema o eritema infeccioso ("mejillas abofeteadas"), caracterizado por enrojecimiento de las mejillas seguido de un exantema reticulado "como encaje" en el tronco y las extremidades. También puede causar el síndrome papular purpúrico en "guantes y calcetines" (edema simétrico, doloroso y eritematoso en manos y pies que evoluciona a pápulas purpúricas y petequiales).
- Virus del sarampión: Causa fiebre alta, exantema maculopapuloso generalizado y síntomas respiratorios. Las manchas de Koplik (pápulas puntiformes blanco-grisáceas y eritematosas en la mucosa yugal) son patognomónicas. El exantema es morbiliforme con manchas y pápulas eritematosas que confluyen y desaparecen en el mismo orden en que han aparecido.
- Virus de la rubéola: Produce un exantema generalizado maculopapular con linfadenopatía, sobre todo occipital, retroauricular y cervical posterior, con poca o ninguna fiebre.
- Virus de Epstein-Barr (VEB): Asociado al síndrome mononucleósico, puede causar cualquier tipo de exantema, pero el más característico es maculopapular que aparece tras la administración de amoxicilina.
- Arbovirus (Dengue, Zika, Chikungunya): Las manifestaciones clínicas pueden ser indistinguibles inicialmente. El Dengue puede presentar un exantema maculopapuloso confluente con pequeños islotes de piel normal, cefalea, dolor retroorbitario y artromialgias. El Zika cursa con fiebre, artralgias, conjuntivitis no purulenta y exantema maculopapular pruriginoso. El Chikungunya se caracteriza por dolor articular y artritis, acompañado de exantema maculopapular que afecta a palmas y plantas.
- Varicela: Causada por el virus de la varicela zóster (VVZ). Se inicia con un pródromo de fiebre, cefalea, malestar general, artralgias y mialgias. Entre 24 y 48 horas después aparecen máculas o pápulas eritematosas que progresan rápidamente a vesículas, comenzando en la piel cabelluda, cara o tronco y luego extendiéndose a las extremidades. Las lesiones antiguas forman costras y la aparición de nuevas lesiones hace que se vean en fases diferentes.
- Exantema laterotorácico unilateral de la infancia o exantema periflexural asimétrico: Su causa no está confirmada, pero se ha relacionado con adenovirus y virus paragripales. Se presenta con febrícula, síntomas respiratorios y gastrointestinales, cansancio y conjuntivitis, y adenomegalias. Las lesiones cutáneas pueden ser máculas, pápulas escarlatiniformes, con patrón reticulado, apareciendo en el tronco y extendiéndose hacia la axila o región inguinal.
- Síndrome de Gianotti-Crosti o acrodermatitis papulosa: Exantema papulovesicular monomórfico, eritematoso y edematoso, distribuido simétricamente sobre la cara y superficies extensoras de las extremidades superiores e inferiores.
Reacciones a Medicamentos
Las reacciones medicamentosas cutáneas son generalmente autolimitadas, pero a veces se producen reacciones graves. Los antibióticos, como la amoxicilina, o los anticonvulsivantes son responsables comunes.
Estas erupciones suelen desarrollarse días después de iniciar el tratamiento. La hipersensibilidad a medicamentos puede estar asociada a síndromes más severos, como el síndrome de Stevens-Johnson o la necrólisis epidérmica tóxica, los cuales se consideran emergencias dermatológicas.
Si se sospecha una toxicodermia, la retirada del fármaco causal constituye la principal medida terapéutica y es un indicador de gravedad, principalmente en toxicodermias. En pacientes con diagnóstico conocido y afectación mucosa moderada, pueden emplearse geles orales con ácido hialurónico y/o corticoides tópicos formulados, aplicándolos 10-15 minutos antes de las comidas para facilitar la ingesta.
Infecciones Bacterianas
- Neisseria meningitidis: En más de la mitad de los casos de enfermedad meningocócica se manifiesta con fiebre y exantema. En más del 50% de los casos el exantema es petequial, pero puede ser maculoso o maculopapuloso, sobre todo al comienzo. La taquicardia desproporcionada para la fiebre, los pies y manos fríos y el relleno capilar > 2 segundos son signos de alerta.
- Streptococcus pyogenes: Causa la escarlatina, con fiebre alta, odinofagia, faringitis exudativa o no, lengua "en frambuesa" y enantema. El exantema típico es rojo, punteado fino ("papel de lija"), que afecta el tronco y las extremidades, acentuándose en pliegues (líneas de Pastia). También puede causar infecciones invasoras y shock tóxico estreptocócico.
- Staphylococcus aureus: Puede causar shock tóxico estafilocócico (clínica similar al estreptocócico) y escarlatina estafilocócica.
- Mycoplasma pneumoniae: Puede producir cualquier tipo de exantema (maculoso, maculopapuloso, vesiculoso, urticarial, eritema exudativo multiforme), junto con manifestaciones respiratorias, más frecuentes en escolares o adolescentes.
Otras Entidades y Causas Varias
- Rickettsia conorii: Causa la fiebre botonosa mediterránea. El exantema es elevado ("botonoso"), palpable, eritematoso, aparece sobre todo en extremidades, afectando palmas y plantas. En el 70% de los casos aparece la mordedura de la garrapata como una pápula o costra ("mancha negra").
- Borrelia burgdorferi: Causa la enfermedad de Lyme.
- Dermatitis atópica (eccema): Se desarrolla en la infancia, con lesiones en la cara que luego se diseminan hacia el cuello, el cuero cabelludo y las extremidades.
- Dermatitis de contacto: Las lesiones suelen presentar un patrón o distribución que sugieren una exposición específica, desde eritema y vesículas hasta edema.
- Dermatitis seborreica (costra láctea): Lesiones costrosas amarillas gruesas en el cuero cabelludo y eritema difuso.
- Urticaria: Lesiones (ronchas o exantema) son placas migratorias, sobreelevadas, pruriginosas, de color rojizo, causadas por el edema dérmico local.
- Miliaria cristalina/sudamina: Microvesículas cristalinas agrupadas en zonas cubiertas y pliegues, causadas por oclusión mecánica.
- Reacciones alérgicas: A alimentos, picaduras de insectos, productos tópicos, etc.
- Enfermedad de Kawasaki: Requiere atención urgente debido a posibles complicaciones cardíacas, como aneurismas arteriales coronarios. Se presenta con fiebre durante más de 5 días con evidencia de inflamación de la mucosa y la erupción.
- Síndrome de Baboon: Dermatitis de contacto sistémica caracterizada por una erupción pruriginosa de distribución patognomónica (glúteos y flexuras mayores). Se asocia frecuentemente a la sensibilización al mercurio o a ciertas infecciones virales como el parvovirus B19.
Exantema súbito
Evaluación y Diagnóstico Diferencial
Muchas veces no será posible determinar con precisión la etiología de la fiebre con exantema sin métodos de laboratorio avanzados; sin embargo, casi siempre será posible descartar una causa grave mediante una historia clínica y exploración física detalladas, y con la ayuda de pruebas de laboratorio sencillas.
Anamnesis
La historia clínica detallada es fundamental para hacer un diagnóstico de presunción. Se debe recoger:
- Enfermedades subyacentes.
- Aparición y duración de los síntomas.
- Toma reciente de fármacos (especialmente antibióticos y anticonvulsivos).
- Viajes recientes o excursiones al campo.
- Contacto con personas enfermas.
- Historial de vacunaciones.
- Presencia de artralgias, especialmente con componente petequial (sugiere infección meningocócica).
- Edad del niño (la mayoría de exantemas en menores de 4 años son virales, pero la enfermedad meningocócica es más prevalente antes de los 2 años; parvovirus y escarlatina en escolares).
Exploración Física
La exploración física cuidadosa ayuda al diagnóstico. Las características del exantema, su morfología, ubicación y distribución pueden ser útiles:
- La "mancha negra" de picadura de garrapata orienta a fiebre botonosa.
- Síntomas respiratorios con exantema orientan a adenovirus, sarampión, Mycoplasma pneumoniae y VEB.
- Afectación de varias mucosas (conjuntivitis, oral) junto con exantema y fiebre debe plantear diagnósticos como adenovirus, sarampión, Mycoplasma pneumoniae, enfermedad de Kawasaki, síndrome de shock tóxico y síndrome de Stevens-Johnson.
- Irritabilidad inexplicada se ve en la enfermedad de Kawasaki y artritis reumatoide de comienzo sistémico (enfermedad de Still).
Signos de Alarma que Requieren Atención Urgente o Rápida
Otros tipos de enfermedades que cursan con fiebre y exantema y que requieren atención urgente o rápida son la enfermedad de Kawasaki, el síndrome de shock tóxico estreptocócico o estafilocócico, las reacciones medicamentosas y el síndrome de Stevens-Johnson.
Los siguientes hallazgos son de particular importancia:
- Ampollas o desprendimiento de la piel (síndrome de la piel escaldada estafilocócica o síndrome de Stevens-Johnson).
- Diarrea o dolor abdominal.
- Fiebre y llanto inconsolable o irritabilidad extrema.
- Inflamación de la mucosa (conjuntival en Kawasaki, sarampión, Stevens-Johnson).
- Petequias y/o púrpura (meningococcemia).
- Urticaria con enfermedad respiratoria.
- Diarrea sanguinolenta con palidez y petequias (síndrome urémico hemolítico).
Pruebas Complementarias (a discreción del médico)
En la mayoría de los niños, la anamnesis y el examen físico suelen ser suficientes para el diagnóstico. Las pruebas complementarias se dirigen a las amenazas potenciales a la vida:
- Hemograma, proteína C reactiva (PrCR) y velocidad de sedimentación globular (VSG): Pruebas de laboratorio sencillas.
- Tinción de Gram y hemocultivos y cultivos de líquido cefalorraquídeo: Para meningococcemia.
- Pruebas de función renal y pruebas de heces: Para el síndrome urémico hemolítico.
- Serología: Para infecciones virales o bacterianas (PCR o cultivo viral).
- Biopsia cutánea: Especialmente en cuadros atípicos o persistentes.
- Pruebas de función hepática y renal: Para descartar complicaciones sistémicas.

Tratamiento Clínico Adaptado a la Causa Primaria
El tratamiento del exantema maculopapular debe enfocarse en la causa primaria teniendo en cuenta los siguientes puntos:
- Tratamiento de síntomas en casos leves: Usando antihistamínicos para controlar el prurito y antipiréticos como el paracetamol para la fiebre.
- Suspensión de medicamentos: Si se sospecha una reacción medicamentosa, el agente causante debe retirarse de inmediato.
- Terapias específicas en infecciones: Para el sarampión, la gestión es principalmente sintomática, mientras que para la sífilis secundaria se indica penicilina. Las enfermedades autoinmunes pueden requerir inmunosupresores.
- Para la dermatitis del pañal, el objetivo es mantener el área limpia y seca, cambiando los pañales con más frecuencia y lavando suavemente con jabón suave y agua. Un ungüento de barrera que contiene óxido de zinc o vitaminas A y D puede ayudar.
- En el exantema súbito, no es necesario un tratamiento específico, ya que la enfermedad remite espontáneamente.
- El tratamiento de la varicela en niños sanos es sintomático. En casos de riesgo moderado a grave, o en pacientes inmunodeprimidos, puede considerarse el tratamiento antiviral oral o endovenoso con aciclovir.
- El tratamiento de la sarna es fundamentalmente clínico, a partir de la historia clínica y la distribución de las lesiones, y sí tiene tratamiento.
Pronóstico
Aunque la mayoría de los exantemas maculopapulares tienen un pronóstico favorable, ciertas etiologías implican complicaciones graves. Por ejemplo, el dengue puede evolucionar hacia fiebre hemorrágica, y las reacciones a medicamentos severas pueden poner en peligro la vida del paciente. Por ello, es indispensable un control regular en cuadros graves o atípicos.
tags: #exantema #maculopapular #en #lactantes