Flema verde y fétida: Causas y significado

La flema es un fluido corporal segregado por la mucosa del aparato respiratorio en mamíferos. Su función principal es mantener la humedad de las vías respiratorias y atrapar agentes extraños para facilitar su expulsión. Contiene lisozimas (sustancias antibacterianas) y anticuerpos, lo que le confiere propiedades antimicrobianas.

El color de este fluido puede, en muchos casos, delatar la naturaleza de la patología del paciente. La presencia de flema en la nariz y la garganta es fisiológica, pero cuando se produce en cantidad, aparecen la obstrucción nasal y la dificultad respiratoria. Los mocos son secreciones viscosas que cubren las membranas mucosas del cuerpo, formados por mucinas y sales inorgánicas suspendidas en agua.

Es importante vigilar la frecuencia con que se expulsa la flema. Un cambio en el color, el espesor y la pegajosidad del esputo pueden ser un signo de que la enfermedad está cambiando.

Esquema del sistema respiratorio humano con énfasis en la producción de flema

¿Qué significa la flema verde y su relación con las infecciones?

La flema verde indica una respuesta inmune amplia y contundente. Esta coloración verdosa se debe al elevado número de glóbulos blancos muertos (neutrófilos) y otras sustancias derivadas de la batalla contra el patógeno. Los neutrófilos son células de defensa del sistema inmunitario encargadas de combatir infecciones, y producen una proteína rica en hierro que se disuelve en la mucosidad, dejándola de color verde.

Si bien la flema de este color puede apuntar a una infección, no siempre es necesario el uso de antibióticos. La mayoría de las infecciones que ocasionan flema verde son virales y generalmente se resuelven sin tratamiento en unas pocas semanas. Usar antibióticos cuando no son necesarios puede ser perjudicial, ya que las bacterias pueden desarrollar resistencia.

Causas comunes de flema verde

Las infecciones más comunes que dan lugar a esputos verdes o amarillo-verdosos incluyen:

  • Bronquitis aguda: Según la bibliografía, es la causa más común de diagnóstico en personas con tos que acuden a clínicas ambulatorias. En el 90% de los casos, es de origen vírico (rinovirus). Sin embargo, algunas bronquitis son producidas por bacterias. La bronquitis generalmente empieza con una tos seca y, a la larga, algo de flema clara o blanca. Con el tiempo, puede comenzar a toser flema amarilla y verde, señal de que la enfermedad puede estar progresando de viral a bacteriana. La tos puede durar hasta 90 días.
  • Fibrosis quística: Es una patología más agresiva y grave, asociada a un riesgo de mortalidad. Es hereditaria y se caracteriza por un mal funcionamiento de las glándulas exocrinas debido a una mutación que afecta al gen de la proteína reguladora de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR). En pacientes con fibrosis quística, el moco es demasiado denso, lo que tapona los pulmones y órganos digestivos. Esta enfermedad pulmonar crónica puede causar una variedad de colores de flema desde amarillo a verde y marrón.
  • Neumonía: Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la causante del 15% de todas las defunciones en niños menores de cinco años. Se trata de una patología que responde a una infección, ya sea de virus, bacterias u hongos. Algunos de los patógenos que la causan son las bacterias Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae de tipo b, el hongo patógeno Pneumocystis jiroveci (asociado a la infección por VIH) y el virus sincitial respiratorio. La neumonía provoca un llenado de líquidos y pus en los alvéolos pulmonares, lo que hace dolorosa la respiración y limita la absorción de oxígeno. En estos casos, se puede expectorar flemas amarillas, verdes o, a veces, con sangre.
  • Sinusitis: La tos con flema verdosa es típica de las sinusitis de origen bacteriano. Afecta a alrededor de 31 millones de pacientes por año en Estados Unidos. Cuando se debe a una bacteria, es posible que se note flema amarilla o verde, congestión nasal, goteo posnasal y presión en las cavidades sinusales. Generalmente, la secreción verde se acompaña de otros síntomas como congestión nasal, fiebre, dolor de cabeza, dolor alrededor de los ojos y sensación de pesadez en la cara.
  • Faringitis: Es una inflamación de la faringe, que cuando es provocada por una infección por bacterias, como el Streptococcus pyogenes, da lugar a síntomas como dolor de garganta, flema verde, sensación de que la flema se mantiene pegada en la garganta, dificultad para tragar y fiebre.

¿Cómo se forma una flema?

Otros colores de la flema y su significado

El color de la flema puede dar mucha información sobre lo que podría estar pasando con los pulmones y otros órganos del sistema respiratorio. La flema es un tipo de moco que se produce en el pecho y, por lo general, no produce grandes cantidades a menos que se esté enfermo o se tenga un problema médico subyacente.

A continuación, se presenta una guía de diferentes colores de flema y las posibles afecciones asociadas:

Flema transparente o clara

La mucosidad transparente es normal. Se compone de agua, sales, anticuerpos y otras células del sistema inmunitario. Un incremento puede significar que el cuerpo está tratando de eliminar algún agente irritante, como el polen o un virus. Comúnmente causada por:

  • Rinitis alérgica: Causa mayor producción de moco nasal después de la exposición a alérgenos, creando goteo retronasal y flema clara.
  • Bronquitis viral: Puede comenzar con flema clara o blanca y tos.
  • Neumonía viral: Los síntomas iniciales incluyen fiebre, tos seca, dolor muscular y otros síntomas similares a los de la gripe. También puede notarse un aumento en la producción de flema clara.

Flema blanca

La mucosidad blanca es señal de congestión nasal. Cuando la cavidad nasal se congestiona, los tejidos se hinchan e inflaman, lo que ralentiza el paso del moco y lo vuelve más espeso y turbio o blanco. Puede ser un signo de que la persona sufre una infección o un catarro. Las causas comunes incluyen:

  • Bronquitis viral: Puede comenzar con flema blanca y progresar a verde y amarilla si hay infección bacteriana.
  • ERGE (Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico): Puede provocar la expectoración de esputo espeso y blanco.
  • EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica): Causa estrechamiento de las vías respiratorias y producción excesiva de moco, dificultando la obtención de oxígeno, con posible esputo blanco.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva: La acumulación de líquidos en los pulmones puede provocar un incremento del esputo blanco.

Flema amarilla

La mucosidad amarilla sugiere que las células inmunitarias están empezando a funcionar en el sitio de la infección u otro tipo de agresión inflamatoria. Los glóbulos blancos, al combatir las infecciones, quedan atrapados en la mucosidad, dándole un tinte amarillento. Puede indicar que una infección o catarro está progresando. Si la flema habitualmente blanquecina se vuelve amarilla, hay que vigilarla.

Flema marrón

La flema marrón puede indicar posible sangrado antiguo, dándole una apariencia "oxidada", o que el paciente ha estado inhalando tierra o compuestos minerales durante un periodo prolongado. Puede aparecer después de que la flema sea roja o rosada. Las causas incluyen:

  • Neumonía bacteriana: Puede producir flema de color marrón verdoso u óxido.
  • Bronquitis bacteriana: Puede producir esputo marrón oxidado a medida que progresa. También puede desarrollarse una bronquitis crónica, especialmente en fumadores o personas expuestas a irritantes.
  • Fibrosis quística: Puede causar esputo de color óxido.
  • Neumoconiosis: Enfermedad pulmonar incurable causada por la inhalación de polvos (carbón, amianto, silicosis), pudiendo aparecer esputo marrón.
  • Absceso pulmonar: Cavidad llena de pus dentro de los pulmones. Se acompaña de tos, sudoración nocturna y pérdida de apetito, produciendo un esputo marrón o veteado con mal olor.

Flema roja o rosada

La sangre es probablemente la causa de cualquier sombra de flema roja. El rosa se considera otro tono de rojo, por lo que también puede indicar la existencia de sangre en la flema, pero en menor cantidad. Si la flema es de color rojo brillante, significa que el sangrado ocurrió más recientemente. Puede indicar una patología preocupante, incluso grave. Las causas incluyen:

  • Neumonía: Esta infección pulmonar puede causar flema roja a medida que progresa, junto con escalofríos, fiebre, tos y dolor en el pecho.
  • Tuberculosis: Infección bacteriana con síntomas como tos durante más de tres semanas, tos con sangre y flema roja, fiebre y sudoración nocturna.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva: Además del esputo rosado o teñido de rojo, puede experimentarse dificultad para respirar.
  • Embolia pulmonar: Bloqueo de la arteria pulmonar por un coágulo de sangre. Causa esputo con rasgos de sangre, dificultad para respirar y dolor en el pecho, siendo potencialmente mortal.
  • Cáncer de pulmón: Provoca muchos síntomas respiratorios, como tos con flema sanguinolenta o incluso sangre.
  • Tos muy fuerte: Por una infección respiratoria, puede causar la rotura y sangrado de pequeños vasos sanguíneos en los pulmones o las vías respiratorias.

Flema negra

El esputo negro, también llamado melanoptisis, puede significar que se ha inhalado una gran cantidad de algo negro (como polvo de carbón) o que se tiene una infección por hongos. Comúnmente causada por:

  • Consumo de tabaco: Fumar cigarrillos, crack u otras drogas puede causar esputo negro.
  • Neumoconiosis (enfermedad pulmonar negra): Afecta principalmente a trabajadores del carbón o personas con exposición frecuente al polvo de carbón. La tos con esputo negro puede ir acompañada de falta de respiración.
  • Infección por hongos: Una levadura negra llamada Exophiala dermatitidis causa esta infección poco común que puede ocasionar flema negra. Afecta con mayor frecuencia a personas con fibrosis quística.

Flema morada o violácea

Las flemas de este color pueden ser un signo de neumonitis, que es una inflamación del tejido pulmonar.

Flema gris

Las flemas grises pueden ser un signo de que hay algo obstruyendo los bronquios o los pulmones, como el tabaco o el humo.

Textura de la flema

La consistencia de la flema puede cambiar debido a muchas razones, variando desde mucoide (espumosa) a mucopurulenta y purulenta (espesa y pegajosa). La flema puede volverse más gruesa y oscura a medida que avanza una infección, o ser más espesa por la mañana o si se está deshidratado.

  • La flema transparente asociada con las alergias generalmente no es tan espesa o pegajosa como el esputo verde de la bronquitis bacteriana o la flema negra de una infección por hongos.
  • El esputo espumoso es mucosidad con espuma y burbujas. La mucosidad gris blanquecina y espumosa puede ser una señal de EPOC.
  • La flema rosada y espumosa puede significar insuficiencia cardíaca congestiva en una etapa tardía, especialmente si se acompaña de dificultad respiratoria extrema, sudoración y dolor en el pecho.

Durante una infección, las células inmunitarias, los gérmenes y los desechos se acumulan en la flema, haciéndola más espesa, pegajosa y turbia. Toser y estornudar ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de mucosidad o flema.

Tabla comparativa de colores de flema y sus posibles causas

Enfermedades y condiciones asociadas con el exceso de flema

La tos con flema verde es indicativa de una respuesta inmune ante una infección o una enfermedad hereditaria. Sin embargo, muchas otras condiciones pueden causar un aumento en la producción de flema o cambios en su consistencia y color.

Afecciones respiratorias

  • Asma: Se caracteriza por episodios de dificultad para respirar debido al estrechamiento de las vías respiratorias. Durante un ataque de asma, es posible que el enfermo sufra una hipersecreción de moco.
  • Bronquitis crónica: Es un tipo de EPOC donde las paredes de los bronquios se inflaman o irritan. Se desarrolla con el tiempo, generalmente provocada por el tabaco, y va acompañada de un exceso de producción de moco en los pulmones.
  • EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica): Enfermedad pulmonar inflamatoria crónica que provoca que el flujo de aire en los pulmones se obstruya. Los síntomas comunes incluyen dificultad para respirar, opresión del pecho, tos, producción de moco, sibilancias, infecciones respiratorias frecuentes e hinchazón en tobillos, pies o piernas. El enfisema es una enfermedad que afecta a los alvéolos.
  • Bronquiectasia: Enfermedad provocada por un ensanchamiento de las vías respiratorias, incluidos los bronquios y los bronquiolos. Puede estar causada por infecciones pulmonares frecuentes, tuberculosis o enfermedades congénitas como la fibrosis quística.
  • Edema pulmonar: Afección grave que se produce cuando el exceso de líquido comienza a llenar los alvéolos, impidiendo el intercambio de oxígeno.
  • Resfriado común y gripe: Los procesos catarrales suelen comenzar con mocos. El aumento de su producción en las vías respiratorias es uno de los síntomas de enfermedades comunes como el resfriado, provocado por un virus llamado rinovirus. Las infecciones respiratorias más comunes como los catarros, las gripes, la mayoría de sinusitis, amigdalitis y bronquitis están producidas por un virus, por lo que su tratamiento nunca debe ser antibiótico.

Otras condiciones

  • Reflujo gastroesofágico: El contenido gástrico que sube al esófago resulta muy irritante para los bronquios y el pulmón, lo que puede generar mucosidad excesiva, e incluso neumonías o fibrosis.
  • Demencia avanzada: Los pacientes con Alzheimer u otro tipo de demencia avanzada tienen problemas para tragar y una capacidad reducida para toser y expulsar flemas. Esto genera microaspiraciones, aumentando el riesgo de que la comida llegue al pulmón y cause infecciones. La falta de movilidad en personas con demencia también afecta negativamente el aclaramiento mucociliar, haciendo que la flema se quede atascada y se densifique, aumentando el riesgo de infección.

Diagnóstico y cuándo buscar atención médica

Los médicos no pueden diagnosticar una enfermedad o afección particular basándose únicamente en el color de la flema de una persona. Tener flema verde, amarilla o espesa no siempre indica una infección. Si una infección está presente, el color de la flema no determina si un virus, una bacteria u otro patógeno la ha causado. Las alergias simples también pueden causar cambios en el color de la mucosidad.

Un doctor puede realizar una serie de pruebas para determinar la causa, que incluyen radiografías y análisis de esputo. Si no está seguro de qué está causando el cambio de color o experimenta otros síntomas inusuales, consulte a su médico.

Cultivo de esputo

Un cultivo de esputo es una prueba que busca bacterias y otros tipos de gérmenes que pueden causar una infección en el aparato respiratorio (pulmones o vías respiratorias). El esputo contiene células del sistema inmunitario que ayudan a combatir bacterias, hongos y otras sustancias extrañas. El espesor del esputo ayuda a atrapar el material extraño.

El cultivo de esputo se suele hacer junto con otra prueba llamada tinción de Gram, que detecta bacterias. También se puede solicitar después de que una radiografía u otras pruebas de imágenes muestren una posible infección pulmonar.

Preparación y procedimiento

  • La prueba suele programarse por la mañana.
  • Para aumentar la cantidad de esputo, se recomienda beber más agua la noche anterior.
  • Es posible que deba dejar de tomar ciertos medicamentos (como antibióticos) antes de esta prueba, ya que pueden afectar el crecimiento bacteriano y los resultados.
  • Se necesitará una muestra de esputo. Si no se logra toser suficiente, se puede realizar un procedimiento llamado broncoscopia, donde se inserta una cámara en un tubo delgado e iluminado por la boca o la nariz en las vías respiratorias.

Resultados

  • Los resultados del cultivo de esputo generalmente tardan unos días, pero pueden tomar semanas.
  • Si son normales, significa que no se encontraron bacterias ni hongos dañinos.
  • Si son anormales, puede significar una infección bacteriana o por hongos, o el empeoramiento de una enfermedad crónica como la fibrosis quística o la EPOC.

Cuándo buscar atención médica

Si bien la flema es una parte normal del sistema respiratorio, no es normal si está afectando la vida diaria. Es posible que sea el momento de acudir a un médico si se nota en las vías respiratorias, en la garganta o si se comienza a expectorar frecuentemente.

  • Si el esputo es claro, amarillo o verde, se puede esperar algunos días o incluso semanas antes de pedir una cita, vigilando otros síntomas.
  • Si se observa algún tono de flema roja, marrón o negra, o se está experimentando esputo espumoso, se debe pedir una cita de inmediato. Esto puede ser un signo de una enfermedad subyacente más grave.
  • Si la flema verde va acompañada de dificultades respiratorias, dolor en el pecho o tos con sangre, es necesario acudir al médico con urgencia.
  • Cualquier persona que experimente flema rosada y espumosa junto con dificultad respiratoria extrema, sudoración y dolor en el pecho, debe llamar a los servicios de emergencia locales de inmediato.
  • Si los adultos mayores con neumonía no tienen fiebre, pero presentan otros síntomas como pérdida de apetito, somnolencia o cansancio, también deben consultar a un médico.

Manejo y tratamiento de la flema

La tos con flema verde es indicativa de una respuesta inmune ante una infección o una enfermedad hereditaria. Dependiendo de la severidad de la patología, los tratamientos médicos pueden ser necesarios. Sin embargo, en muchos casos, las infecciones respiratorias autolimitadas no requieren terapéuticas específicas, y el cuerpo queda libre de síntomas en una semana aproximadamente.

Medidas generales y remedios caseros

Las causas de la flema blanca, amarilla o verde generalmente se pueden tratar en casa. Algunas medidas que puedes intentar en casa incluyen:

  • Beber mucho líquido: Mantenerse correctamente hidratado ayuda a diluir el moco y facilita su expulsión. La deshidratación puede empeorar la flema espesa.
  • Humidificador: Utilizar un humidificador en el hogar puede ayudar a humedecer el aire, lo que facilita la respiración, y hace que la flema atascada en el pecho se afloje y sea expulsada al toser.
  • Inhalaciones de vapor: Pueden ayudar a aflojar las secreciones.
  • Sonarse la nariz: Se recomienda presionar solo un lado de la nariz y soplar por el otro, haciéndolo acostado o de pie, con la cabeza inclinada hacia detrás y la boca cerrada.
  • Mantenerse en posición erguida: Al tumbarse para dormir, con la ayuda de una almohada o cojín, se evita que la flema se estanque.
  • Gárgaras con agua salada: Mezclar una taza de agua tibia con 1/2 a 3/4 cucharadita de sal, y hacer gárgaras para aflojar el moco de las alergias o una infección sinusal que esté afectando a la garganta.
  • Aceite de eucalipto o menta: Estos aceites esenciales, presentes en productos como Vick VapoRub, actúan liberando el moco en el pecho. Si se usan aceites esenciales directamente, diluirlos en aceite de coco o almendras antes de aplicar. Frotar en las plantas de los pies con calcetines gruesos también puede ser eficaz.
  • Descansar: El reposo adecuado es fundamental para la recuperación.

Tratamientos médicos

En otros casos, puede ser necesaria la utilización de antibióticos, inhaladores para abrir las vías estrechadas de los pulmones e incluso intervenciones quirúrgicas.

  • Expectorantes de venta libre: Medicamentos como la guaifenesina (Mucinex) diluyen el moco para que fluya más libremente y se pueda expectorar más fácilmente.
  • Descongestionantes: Pueden tratar el exceso de moco de resfriados y alergias.
  • Antiinflamatorios: Se usan para tratar la flema en los bronquios, en el caso del asma y la bronquitis.
  • Antibióticos: Indicados para infecciones bacterianas, pero deben evitarse para infecciones virales, ya que no son efectivos y pueden promover la resistencia bacteriana.
  • Broncodilatadores o corticoides: Para combatir la infección y aliviar los síntomas respiratorios en ciertas condiciones como la EPOC o bronquiectasias.
  • Medicamentos antivirales: Para neumonía viral grave (ej. COVID-19).
  • Ejercicios respiratorios: Son la piedra angular para lograr que el paciente expectore y no tenga las flemas atascadas. Se recomienda realizarlos dos veces al día durante 10 o 15 minutos. Moverse más y cambiar de posición también ayuda a movilizar la flema y evitar que se densifique o infecte.

Es importante evitar la automedicación y acudir al médico si se tiene alguna duda sobre cómo eliminar estos mocos o si los síntomas persisten o empeoran.

tags: #esputo #verde #y #fetido