Análisis del volumen de la eyaculación y parámetros del seminograma

El seminograma, también conocido como espermiograma o recuento espermático, es una prueba diagnóstica básica y fundamental para evaluar la calidad del esperma y su capacidad para fecundar el óvulo. Consiste en analizar múltiples parámetros, tanto macroscópicos como microscópicos, de una muestra de semen obtenida por eyaculación. Este análisis es crucial en los estudios de fertilidad masculina, ya que ofrece información clave sobre posibles alteraciones que puedan dificultar la concepción y ayuda al profesional de la salud a determinar si hay algún problema con el semen o los espermatozoides.

Infografía que detalla los componentes de un seminograma: parámetros macroscópicos (volumen, pH, color) y microscópicos (concentración, movilidad, morfología)

Pautas para la obtención de la muestra seminal

Para un correcto diagnóstico, la obtención de la muestra de semen se realiza mediante masturbación en un recipiente estéril de boca ancha. Para obtener resultados precisos, es fundamental seguir ciertas pautas:

  • Abstinencia sexual: Se debe evitar toda actividad sexual que involucre eyaculación durante un periodo de 2 a 7 días antes de dar la muestra. Esto asegura que el conteo de espermatozoides esté a su máximo nivel.
  • Higiene: Es necesario orinar y lavarse las manos y el pene con agua y jabón antes de proceder, sin utilizar cremas ni lubricantes.
  • Integridad de la muestra: Se debe recolectar la totalidad del eyaculado. Las primeras gotas contienen el mayor número de espermatozoides, mientras que las últimas contienen sustancias necesarias para evaluar la viscosidad y la acidez.
  • Transporte: Si la muestra se recoge en casa, debe entregarse en el laboratorio en un tiempo máximo de una hora, manteniéndola a temperatura corporal (unos 37°C) para no afectar la movilidad de los espermatozoides.

Clínica EMBY - Uso de la sala de extracción de semen

Parámetros macroscópicos: El volumen del eyaculado

Uno de los primeros parámetros que se estudian es el volumen de semen eyaculado. Aunque este valor no haga referencia directa a la cantidad de espermatozoides, es importante comprobar que la cantidad es suficiente para que sea posible conseguir la fecundación y el embarazo de manera natural.

El volumen normal de un eyaculado, según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), suele oscilar entre 1,5 y 6 ml. Este volumen procede fundamentalmente de las secreciones de las glándulas sexuales: el 90% lo constituye el plasma seminal (70% de las vesículas seminales y 20% de la próstata) y solo un 10% lo aportan los espermatozoides.

Clasificación según el volumen seminal

Dependiendo de la cantidad de líquido expulsado, se pueden diagnosticar diferentes estados:

Término Descripción Volumen
Normospermia Volumen seminal normal. 1,5 ml - 6 ml
Hipospermia Volumen de semen inferior al normal. Menos de 1,5 ml
Hiperespermia Volumen de semen superior al normal. Más de 6 ml
Aspermia Ausencia total de eyaculado. 0 ml

Hipospermia y sus causas

La hipospermia o poca cantidad de semen puede producir infertilidad masculina, ya que si se expulsa menos de 1,5 ml es complicado que los espermatozoides recorran el camino hasta las trompas de Falopio. Sus causas pueden ser la edad del varón, cirugías de próstata, procesos inflamatorios o la Ausencia Bilateral de Conductos Deferentes (ABCD), una alteración genética ligada al gen de la fibrosis quística.

Aspermia vs. Azoospermia

Es vital diferenciar la aspermia (falta de fluido) de la azoospermia (presencia de fluido pero ausencia de espermatozoides). La aspermia puede ser causada por una eyaculación retrógrada (el semen fluye hacia la vejiga) o por obstrucciones anatómicas. En la eyaculación retrógrada el paciente siente orgasmo, a diferencia de la aneyaculación, donde no hay percepción del mismo debido a bloqueos neurológicos.

Esquema anatómico comparativo entre una eyaculación normal y una eyaculación retrógrada hacia la vejiga

Otros parámetros analizados en el seminograma

pH del semen

El pH mide la acidez o alcalinidad de la muestra y debe determinarse antes de una hora tras la eyaculación. El rango normal está entre 7,2 y 8,1. Un pH ácido suele asociarse a la ausencia de secreción de las vesículas seminales, predominando la secreción prostática.

Apariencia y color

Lo habitual es que el semen tenga un tono blanco grisáceo o ligeramente amarillento. Alteraciones en el color pueden indicar:

  • Color rojizo (hematospermia): Presencia de sangre.
  • Amarillo intenso: Ingesta de vitaminas o presencia de bilirrubina.
  • Transparente: Baja concentración de espermatozoides.

Licuefacción y viscosidad

La licuefacción es la propiedad del semen de volverse menos compacto tras unos minutos de reposo gracias a la enzima fibrolisina segregada por la próstata. Una muestra normal se licua en unos 15-30 minutos. La viscosidad hace referencia a la fluidez; se analiza la presencia de hilos en la muestra para comprobar su homogeneidad.

Evaluación microscópica de la calidad espermática

Una vez analizados los aspectos físicos, se procede al estudio microscópico para determinar la capacidad fecundante real:

  • Concentración: Se realiza un recuento de espermatozoides. Se considera normal a partir de 15 millones por mililitro o 39 millones en el total de la muestra.
  • Movilidad (Motilidad): Se mide el porcentaje de espermatozoides que se mueven. Se considera normal cuando los progresivos móviles (los que avanzan) son iguales o superiores al 32%.
  • Morfología: Se observa la forma de la cabeza, cuello y cola. Según la OMS, al menos el 4% de los espermatozoides deben tener una forma adecuada.
  • Vitalidad: Se analiza cuando hay muchos espermatozoides inmóviles para distinguir si están vivos o muertos.
  • Leucocitos: La presencia de más de un millón por mililitro es indicativo de infección.
Micrografía de espermatozoides mostrando diferentes morfologías (normales y con anomalías en cabeza o cola)

Tratamientos y recomendaciones para mejorar el eyaculado

Si los valores del seminograma no son normales, es esencial realizar pruebas adicionales como estudios hormonales (testosterona, FSH, LH) o ecografías. Para los casos de hipospermia, el tratamiento dependerá de la causa y del contenido de espermatozoides, pudiendo recurrir a técnicas de reproducción asistida como la Inseminación Artificial (IAC-IU) o la FIV-ICSI.

Para mejorar la calidad seminal en general, los especialistas recomiendan:

  • Evitar el consumo de sustancias tóxicas como el tabaco, alcohol y drogas.
  • Llevar una alimentación sana y equilibrada, rica en frutas y verduras frescas por su contenido en vitamina C y antioxidantes.
  • Consumir alimentos ricos en Zinc (carnes rojas, frutos secos).
  • Mantener un peso adecuado y realizar ejercicio físico, como levantar pesas, para mejorar los niveles de testosterona.
  • Beber suficiente agua para mantener una hidratación óptima.

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