El Epitelio Seminífero y su Relación con la Infertilidad Masculina

La infertilidad en parejas es un desafío significativo, y las cifras actuales indican que aproximadamente el 47% de los casos se atribuyen a problemas en el varón. Esta realidad ha llevado a que los centros especializados en reproducción asistida realicen pruebas y estudios en ambos miembros de la pareja, reconociendo la importancia del factor masculino en la concepción.

Anatomía y Función de los Testículos

Los testículos, o gónadas masculinas, son glándulas reproductoras masculinas de forma ovoidea, con 4 a 6 centímetros de longitud, localizadas en el escroto. Se desarrollan retroperitonealmente en la pared abdominal posterior y descienden al escroto antes del nacimiento. Usualmente, el escroto es asimétrico, con un testículo más inferior que el otro (generalmente el izquierdo). Los testículos en los hombres son análogos a los ovarios en las mujeres, ya que producen hormonas sexuales llamadas andrógenos (principalmente testosterona) en el proceso de la esteroidogénesis, y son el sitio de la espermatogénesis, la producción de esperma.

Estructura Testicular

La capa más externa del testículo es la túnica albugínea, una cápsula formada por tejido conectivo fibroso denso. Esta túnica se dispone perpendicularmente para dar origen a los septos que dividen el tejido testicular en lóbulos. La túnica albugínea se engrosa alrededor de la cara posterior del testículo, proyectándose dentro del tejido testicular, una estructura conocida como mediastino del testículo. Dentro del mediastino transcurren los vasos y conductos que salen o ingresan al testículo.

Cada lóbulo testicular contiene 1-4 túbulos seminíferos altamente contorneados. Estos túbulos convergen desde el septo fibroso hacia el mediastino del testículo. Antes de ingresar al mediastino, cada túbulo contorneado toma un curso lineal y recto, denominándose esta porción corta como túbulo seminífero recto.

El Sistema de Conductos

El sistema de conductos de los testículos transporta el esperma maduro desde la red testicular al exterior del cuerpo a través del pene. La porción superior de la red testicular da origen a 12-20 conductillos eferentes. Estos penetran la cápsula testicular y desembocan en el epidídimo, cargando a los espermatozoides. El epidídimo es una gran estructura que se extiende a lo largo de todo el margen posterior del testículo. Los espermatozoides viajan a través del epidídimo, maduran, son capaces de moverse (“nadar”) y fertilizar óvulos.

El conducto deferente (también llamado vas deferens) es la continuación del conducto epididimario y viaja a través del cordón espermático hacia la pelvis. Su función es transportar esperma desde el epidídimo hasta los conductos eyaculatorios antes de la eyaculación. Anterior al recto y a lo largo de la base de la vejiga, se le une el conducto de la vesícula seminal.

El Epitelio Seminífero y la Espermatogénesis

A nivel microscópico, los testículos se componen de parénquima y estroma. Los túbulos testiculares son el parénquima y están rodeados de tejido conectivo estromal. Los túbulos seminíferos son una serie de tubos diminutos y enroscados que se encuentran en los testículos. Son la gónada masculina donde se desarrollan los espermatozoides. Están revestidos por una capa de epitelio seminífero, que contiene las células de Sertoli (sustentaculares) y las células espermatógenas (células germinales masculinas primarias o espermatogonias).

Micrografía del epitelio seminífero mostrando las células de Sertoli y las células germinales

Componentes Celulares del Epitelio Seminífero

  • Células de Sertoli: Estas células somáticas, de morfología prismática, son esenciales para la producción de espermatozoides, ya que proporcionan soporte y nutrición a las células germinales masculinas durante su transformación en espermatozoides. Las células de Sertoli están fuertemente unidas entre sí por uniones estrechas o tight junctions, formando la barrera hematotesticular. Esta barrera separa el epitelio germinal en un compartimento basal y otro adluminal, protegiendo a las formas más maduras de los espermatozoides del sistema inmune, el cual, desarrollado durante el embarazo, podría tratarlas como células extrañas. Las células de Sertoli también actúan como grandes recicladoras, eliminando las células que no completan la espermatogénesis y los cuerpos residuales, y facilitan la translocación de las células que inician la meiosis hacia zonas más internas del túbulo.
  • Células Espermatógenas: Pasan por el proceso de espermatogénesis, donde cada espermatozoide pasa por varias fases de desarrollo hasta convertirse en un espermatozoide maduro. A medida que avanza la espermatogénesis, las células germinales en desarrollo van migrando hacia la luz del túbulo.
  • Células de Leydig: En medio de las células de Sertoli, dentro del tejido intertubular de los túbulos seminíferos, también existen las células endocrinas de Leydig.

Fases de la Espermatogénesis

La espermatogénesis, o formación de los espermatozoides, se produce en el interior del testículo, en los túbulos seminíferos, desde la pubertad hasta la edad adulta. Este proceso completo puede subdividirse en cuatro etapas:

  1. Espermatogoniogénesis (Fase Proliferativa): Las espermatogonias (diploides, 46 cromosomas) se dividen por mitosis para mantener su stock y diferenciarse en espermatocitos primarios.
  2. Meiosis (Fase Meiótica): Los espermatocitos primarios experimentan la primera división meiótica, formando espermatocitos secundarios. Estos, a través de la segunda división meiótica, dan lugar a las espermátides (células haploides y redondas). La fase meiótica dura unos 24 días en humanos.
  3. Espermiogénesis: Las espermátidas se transforman en los espermatozoides finales mediante cambios morfológicos, eliminando citoplasma y orgánulos no necesarios (cuerpo residual o gota citoplasmática). En el ser humano, este proceso dura unos 23 días.
  4. Espermiación: Una vez finalizada la espermiogénesis, se produce la liberación de los espermatozoides desde el epitelio seminífero hasta la luz de los túbulos.

La duración de todo el proceso de espermatogénesis es de aproximadamente 74 días (desde una espermatogonia hasta el espermatozoide final).

Infertilidad Masculina y Trastornos del Epitelio Seminífero

Los trastornos que afectan a los túbulos seminíferos pueden dar lugar a una serie de problemas de salud reproductiva en los hombres, incluyendo la infertilidad. Las alteraciones en la estructura o la función de las células de Sertoli o de Leydig pueden provocar una producción insuficiente de espermatozoides o la producción de espermatozoides anormales.

Causas Comunes de Infertilidad Masculina

Los problemas más habituales en el varón pueden ser la alteración en los parámetros seminales sin una causa conocida o destacable. Esto se refiere a tener un número bajo de espermatozoides, a que estos tengan mala movilidad o una morfología alterada. El enfoque actual de la infertilidad masculina pasa por una valoración urológica, ya que la infertilidad es un espectro muy amplio con muchos síndromes y posibilidades.

Impacto del COVID18 en la fertilidad masculina

Entre las causas específicas se incluyen:

  • Varicocele: Es una hinchazón de las venas que drenan el testículo y la causa reversible más frecuente de la infertilidad masculina.
  • Infección: Algunas infecciones (epididimitis, orquitis, gonorrea, VIH) pueden interferir en la producción o salud de los espermatozoides, o provocar cicatrices que bloquean su paso.
  • Problemas de eyaculación: Como la eyaculación retrógrada, donde el semen entra en la vejiga.
  • Anticuerpos que atacan los espermatozoides: El sistema inmune del hombre puede producir anticuerpos que atacan y destruyen sus propios espermatozoides.
  • Tumores: Los tumores testiculares son las más severas de las enfermedades, siendo los seminomas los malignos más comunes, originándose de células espermáticas.
  • Testículos no descendidos (Criptorquidia): Una falla en el descenso de los testículos al escroto, que usualmente ocurre en bebés prematuros.
  • Desequilibrios hormonales: Pueden deberse a trastornos de los testículos o anomalías que afectan el hipotálamo, la glándula hipófisis, las glándulas suprarrenales y tiroides.
  • Defectos de los túbulos que transportan los espermatozoides: Impiden el paso adecuado de los espermatozoides.
  • Defectos cromosómicos: Trastornos hereditarios como el síndrome de Klinefelter, que causan desarrollo anormal de los órganos genitales masculinos.
  • Enfermedad celíaca: Este trastorno digestivo puede contribuir a la infertilidad masculina.
  • Ciertos medicamentos y cirugías previas: Pueden afectar la producción o el transporte de espermatozoides.

Causas Ambientales y Estilo de Vida

La exposición excesiva a determinados elementos ambientales, como calor, toxinas y sustancias químicas, puede reducir la producción o función de los espermatozoides:

  • Sustancias químicas industriales y metales pesados.
  • Radiación o rayos X: Pueden reducir la producción de espermatozoides.
  • Calor excesivo en los testículos: Temperaturas elevadas pueden afectar la producción y función de los espermatozoides. Permanecer sentado durante períodos prolongados, usar ropa ceñida o trabajar con una computadora portátil durante largos períodos también puede aumentar la temperatura del escroto y reducir ligeramente la producción de espermatozoides.
  • Consumo de drogas, alcohol y tabaco: Los esteroides anabólicos pueden causar que los testículos se contraigan y disminuyan la producción de esperma. El consumo de alcohol puede disminuir los niveles de testosterona y la producción de esperma. Fumar tabaco se asocia con un conteo de espermatozoides bajo.
  • Peso: El sobrepeso u obesidad pueden afectar la fertilidad masculina.

Diagnóstico y Tratamiento de la Infertilidad Masculina

Ante la sospecha de infertilidad, es fundamental la consulta con el especialista para determinar las pruebas específicas y los pasos a seguir. En la entrevista con el médico, se estudian posibles antecedentes familiares de esterilidad, exposiciones a tóxicos y hábitos de vida. La visita al andrólogo es indispensable, quien realizará una exploración y un análisis seminal para determinar la mejor técnica para lograr espermatozoides.

Técnicas de Obtención de Espermatozoides

Cuando en el eyaculado no se encuentran espermatozoides (azoospermia), que puede ser obstructiva o no obstructiva, se hace necesario acceder al testículo o epidídimo para obtenerlos. Si el factor masculino es moderado o severo, la técnica idónea es la ICSI (Microinyección Intra-Citoplasmática de Espermatozoides), por la que un biólogo introduce un espermatozoide dentro del óvulo.

Los dos principales tipos de biopsias testiculares que se pueden llevar a cabo para su extracción son MESA y TESE, aunque existen otras variantes:

Técnicas de Aspiración del Epidídimo

  • MESA (Microsurgical Epididymal Sperm Aspiration): Consiste en exponer quirúrgicamente el epidídimo para seleccionar un túbulo epididimario bajo magnificación con un microscopio de quirófano, aspirando su contenido en busca de espermatozoides. Esta técnica permite una aspiración más precisa, minimizando el daño testicular.
  • PESA (Percutaneous Epididymal Sperm Aspiration): Consiste en la introducción de una aguja en el epidídimo con el fin de aspirar el líquido contenido en su interior. Es una técnica sencilla y rápida que no requiere de cirugía abierta y puede ser repetida.
  • OFNA (Open Fine Needle Aspiration): El epidídimo queda expuesto tras realizar una incisión, y el conducto es directamente puncionado a través de la túnica utilizando una aguja fina.

Técnicas de Aspiración o Extracción del Testículo

  • TESA (Testicular Sperm Aspiration): Consiste en realizar una aspiración mediante una aguja percutánea directamente en el testículo, a fin de obtener una porción de túbulo seminífero.
  • TEFNA (Testicular Fine Needle Aspiration): Una variante de TESA que utiliza una aguja más fina (23 G) para producir menor daño en el tejido testicular.
  • TESE (Testicular Sperm Extraction): Una técnica quirúrgica abierta donde se practica una incisión escrotal para exponer la túnica albugínea y realizar una pequeña incisión para obtener una biopsia del tejido testicular.
  • Micro-TESE (Microdissection Testicular Sperm Extraction): Una evolución de TESE facilitada por el uso del microscopio quirúrgico. Permite separar y analizar los túbulos seminíferos para diferenciar los túbulos "sanos" donde es más probable encontrar espermatozoides. Esta técnica parece tener los mejores resultados de recuperación espermática y es especialmente indicada en pacientes con espermatogénesis muy localizada.

Por lo general, la biopsia testicular no suele presentar un alto grado de complicaciones más allá de sangrados, hematomas o infecciones locales. El método de recuperación ideal será aquel que obtenga un número adecuado de espermatozoides causando el menor trauma testicular posible.

Daño del DNA Espermático y su Impacto en la Fertilidad

Se ha observado que el daño del DNA del esperma es más común en pacientes infértiles y que la integridad del DNA es importante para el desarrollo normal del embrión. Espermatozoides con DNA fragmentado pueden fertilizar un óvulo con la misma eficacia aparente que espermatozoides sin fragmentación, pero afectan negativamente la calidad del embrión al comprometer la integridad del genoma embrionario, además de aumentar las tasas de aborto espontáneo.

La fragmentación del DNA inducida post-testicular se produce principalmente por especies reactivas de oxígeno (ROS) durante el transporte de espermatozoides a través de los túbulos seminíferos y el epidídimo. El uso de espermatozoides testiculares como alternativa al esperma eyaculado en varones con fertilidad comprometida por el daño del DNA del esperma ha mostrado resultados prometedores en estudios, con tasas medias de fragmentación significativamente menores en espermatozoides testiculares comparados con los eyaculados.

Patologías Asociadas con la Meiosis

El estudio de la meiosis en el hombre adulto se puede realizar a nivel citogenético o histológico a partir del análisis del tejido testicular obtenido mediante biopsia. Este estudio es una prueba complementaria para orientar sobre el proceso de fecundación in vitro más adecuado. Un epitelio sano observa unas 4 o 5 capas de células germinales. Si se observan pocas capas de epitelio seminífero, puede ser síntoma de que la espermatogénesis no es eficiente, relacionándose con infertilidad (oligozoospermia). Otra patología es el síndrome de Sertoli-only, basado en la presencia exclusiva de células de Sertoli en la totalidad del túbulo. Las alteraciones en la meiosis normalmente se presentan también en el seminograma.

tags: #epitelio #seminifero #infertilidad