Los conejos bebés son animales pequeños, adorables y peludos que pueden requerir muchos cuidados. Quizás encuentres un nido de bebés huérfanos o tal vez tu coneja mascota haya rechazado a sus bebés; en cualquier caso, podrías tener que alimentarlos para ayudarlos a desarrollarse. Si el gazapo ha perdido a su madre y tiene menos de 1 mes, no podrá sobrevivir sin ayuda. Las conejas solo amamantan a sus gazapos una o dos veces al día. Esto se realiza de una forma rapidísima y puede durar menos de un minuto. Antes de intervenir, hay que comprobar el estado de los gazapos. Si los gazapos están siendo alimentados, tendrán la barriguita llena, la piel lisa e hidratada, y estarán plácidamente durmiendo en el nido.
Cuidado y alimentación de gazapos huérfanos
Prepararemos un nido en el que pueda entrar fácilmente a darles de comer. Una caja ni muy alta ni muy baja para que pueda entrar fácilmente, pero los gazapos no puedan escapar, con una toalla al fondo, heno y pelo que haya dejado la madre en el nido serán suficientes. Si aún así la madre no los ha alimentado en 24 horas, la sujetaremos con suavidad sobre ellos mientras la tranquilizamos para que los gazapos puedan alimentarse. Si la madre no está disponible, tendremos que alimentar a los gazapos a biberón. Los mantendremos a una temperatura ambiente de unos 25ºC en un lugar tranquilo, sin ruidos y con poca luz. No se recomienda utilizar manta eléctrica, ya que puede ser peligroso si la temperatura sube demasiado. Un paño de algodón puede ser suficiente abrigo si hay más de un gazapo.

Lo primero a tener en cuenta es si los gazapos han tomado algo de leche de la madre. Los primeros días, las madres producen calostro, que contiene anticuerpos. Si los gazapos no han tomado este calostro, tienen pocas posibilidades de sobrevivir. Deberemos conseguir también un biberón con la tetina lo más pequeña posible (los venden para gatitos).
Preparación y técnicas de alimentación con biberón
Los gazapos recién nacidos necesitan ser estimulados para orinar y defecar. Realizaremos esta tarea frotando su zona genital con un algodón humedecido en agua tibia durante 15-30 segundos antes de comer. Si no funciona, lo intentaremos después de comer también. Es importante pesar a los gazapos todos los días con una báscula de cocina. Si no están cogiendo peso, deberemos enriquecer la leche o subir la cantidad de leche diaria.
La leche más adecuada es leche maternizada para gatitos lactantes, pero no vale cualquiera. Algunas de las que se venden son de baja calidad. Lo mejor es elegir una que lleve calostro, como Lactadiet, o si no, una marca de calidad como Royal Canin, KMR o similar. La mezcla se hará con la mitad de agua de la que se indica para gatitos, es decir, el doble de concentrada. La leche de coneja es mucho más rica en grasa y otros nutrientes que la de gata, por eso hay que hacerla más concentrada. Otra manera de enriquecer la leche sería añadir a la leche para gatitos, hecha con su cantidad de agua normal, leche de cabra y nata (50% de leche para gatitos, 50% de leche de cabra y una pizca de nata).
El gazapo debe tomar entre el 60-90 % de su peso en leche al día. Si pesa 50 gr, debe tomar entre 30 y 45 ml al día, repartida en tantas tomas como sea necesario, con un mínimo de 3. La leche debe estar a una temperatura de 40 ºC en el momento de la toma. Se puede medir con un termómetro desinfectado. La leche se mantendrá caliente sumergiendo el recipiente en agua caliente. Para evitar accidentes si los gazapos se revuelven o saltan, es recomendable ponerse a nivel del suelo.

Si se resisten a beber, no se les debe forzar, ya que podríamos introducir líquido en sus pulmones. Mojaremos los labios del gazapo con la leche para que los chupe. Nunca se debe apretar el biberón o empujar el émbolo de la jeringa fuerte; el gazapo debe succionar. Hay que tener cuidado de no dar demasiado líquido en una sola toma. En caso de que el gazapo aspire líquido, éste puede bloquear completamente las vías aéreas. En este caso, lo único que podemos hacer es intentar una versión de la “maniobra de Heimlich”, que consiste en sujetar al gazapo entre las palmas de las manos con la espalda y el cuello bien sujetos, subir arriba las manos con la nariz del gazapo hacia arriba y bajarlo con un movimiento firme (no demasiado rápido) en dirección a nuestros pies. La idea es que los órganos internos presionen con su peso sobre el diafragma al bajar y que esto empuje el aire de los pulmones hacia fuera. Si todo va bien, este aire expulsará el líquido que bloquea la respiración. Se repetirá 2 o 3 veces si es necesario.
Transición a alimentos sólidos y agua
A partir de las 2 semanas, los gazapos empezarán a comer heno y pienso. Cuando cumplan 3 semanas, debemos proveer a los gazapos con bacterias típicas de la flora intestinal de los conejos. Para esto, mezclaremos un cecotrofo fresco de un conejo adulto, sano y libre de parásitos con leche y se lo daremos a beber. Esto se debe repetir durante 3 días.
Los conejos bebés podrían empezar a comer alimentos sólidos al abrir los ojos, lo que ocurrirá aproximadamente 10 días después de su nacimiento. Podrás incluir poco a poco los alimentos sólidos en su dieta de leche en fórmula hasta que se desteten aproximadamente a las 6 semanas de edad. Podrás empezar a incluir los alimentos sólidos en la dieta del conejo una vez que haya abierto los ojos. No obstante, los conejos domesticados y los salvajes comerán sólidos diferentes, por lo que tendrás que conocer el tipo de conejo que tengas. Ambos podrán comer avena y heno de hierba timotea y de alfalfa. Los conejos domesticados podrán comer avena, heno de hierba timotea y de alfalfa, y gránulos. Los conejos salvajes podrán comer avena, heno de hierba timotea y de alfalfa, y vegetales frescos como las verduras de hoja verde, los pedazos de zanahoria y la cebada. Deberás cambiar el heno, los gránulos y los vegetales con frecuencia para evitar que se estropeen y porten bacterias. Puedes comprar heno y gránulos en la mayoría de las tiendas de mascotas o en las veterinarias.
Importancia de la hidratación en conejos
Si de por sí ya es importante la dieta que siguen los conejos, la hidratación no se queda atrás. De hecho, los expertos señalan que los conejos toman hasta el doble de agua que de comida. Cabe mencionar que la cantidad de agua recomendada varía en función de la edad y el peso del conejo. Existen diversos motivos por los que un conejo puede dejar de beber agua o al menos no tomar la cantidad recomendada para su estado de salud.
Cuando tenemos como compañero a un conejo, puede que nos surjan diversas dudas sobre sus costumbres y sobre los cuidados básicos de los conejos. Una de las dudas más frecuentes es referente a si los conejos beben agua, y sobre todo, cuánta y cómo ha de ser ese consumo. Efectivamente, los conejos toman agua, en concreto se estima que el consumo diario de agua de un conejo adulto es el doble de lo que ingiere en alimento sólido. Es por ello que la hidratación es algo a lo que hemos de prestar especial atención, pues una falta de hidratación puede tener consecuencias realmente graves, como shocks térmicos o fallos renales. Pero, ¿cuánta agua ha de consumir nuestro conejo para estar sano? Pues esto dependerá de varios factores, uno de los más relevantes es la edad del conejo, así como el peso del mismo. De esta forma, se estima que un conejo de mes y medio de edad, que pesa aproximadamente, si tenemos en cuenta a un conejo común, unos 750 gramos, consume diariamente unos 120 ml de agua, mientras que con un año y aproximadamente 2,5 kilogramos de peso, el consumo es de unos 400 ml diarios.
Esos consumos son para conejos en buen estado de salud y que se encuentran en su peso, sin embargo, existen excepciones, como el caso de las conejas que están embarazadas o acaban de parir y están dando de mamar. En estas conejas el consumo de agua es de hasta 3 litros diarios en el período de lactancia, incrementándose el consumo de agua a casi 10 veces el consumo normal.

Identificación y solución de problemas de hidratación
Ahora que sabemos que los conejos toman agua, vamos a ver qué pasa si no beben la cantidad adecuada. Así, algo que preocupa a muchos cuidadores de estos pequeños animales, y que es muy importante, es cuando el conejo ha dejado de beber agua. Esto se nota si vemos que el nivel del bebedero o biberón no desciende, señalando que nuestro amigo no ha consumido el agua que hay dentro.
Esta falta de hidratación es muy alarmante, pues puede señalar la presencia de alteraciones como problemas orales; pues si tienen dolor en la boca o dentadura, suelen dejar de consumir tanto alimentos como agua. También puede indicar fiebre alta y malestar intenso, por lo que si detectamos que nuestro conejo no bebe agua del bebedero, ni de ningún sitio, lo mejor es acudir urgentemente al veterinario.
Otro motivo por el que un conejo no quiere tomar agua es que no sepa beber del recipiente con el que se le ofrece el agua, algo común si además se le cambia el tipo de bebedero que acostumbraba a utilizar. En caso de que el conejo sea joven y no sepa beber agua por sí solo o bien que no haya aprendido a hacerlo en el bebedero que le ofreces, tan solo debes apretar y soltar la boquilla del bebedero frente a él para que así entienda que de ahí sale agua. Otra alternativa es que mojes tu dedo y se lo acerques para que lo huela y lama.
Si por el contrario, el conejo no bebe agua porque está sufriendo algún tipo de dolencia, algo que se puede observar a través de su comportamiento, lo mejor es acudir al veterinario, para que diagnostique su afección y le ponga el tratamiento correspondiente. REVISADO POR: Marcel Osborne Correa, Animal Care Manager IBERIA.
Si el conejo es aún bebé, ten mucha paciencia porque ellos tienen un período de atención muy corto y olvidan la bandeja si están entretenidos con otra cosa; ya verás que cuando crezca será más fácil enseñarle. Si ves que orina en otro sitio, mueve la bandeja hasta allí y déjala ahí hasta que tu mascota aprenda a usarla. Puede ser necesario que pongas más de un baño a su disposición si la casa es grande o si notas que tu conejo usa distintos rincones para hacer sus necesidades. Lo mismo si tienes varios conejos, pues los ensucian más rápido y además a algunos no les gusta compartir su bandeja. Algunos conejos aprenden rápidamente, pero otros requieren más tiempo y paciencia. Es muy importante que la bandeja sea un sitio tranquilo donde el conejo se sienta seguro. No debes invadirlo, molestarlo ni llevarlo allí para castigarle porque ha ensuciado. Deja que sea de su propiedad y no la limpies ni acomodes cuando él está mirando.
Tipos de bebederos y agua adecuada
Kiwi vino hace tres días a mi casa... y tendrá alrededor de 2 meses. En la tienda les tenían a todos bebiendo de un cuenquito, y cuando llegó a mi casa no bebió del bebedero de biberón. Le puse un cuenquito con agua y se tiró a por él a beber. Dejé las dos cosas, el mío lo tiene así, cuenco y biberón, y la verdad se decanta por el cuenco, les gusta más. Además, en mi opinión es muchísimo mejor el cuenco ya que así beben más, con el biberón no beben lo suficiente y Kiwi por lo que veo es medio angora y se chupará mucho pelo así que mejor que beba así. Encima si el tuyo está acostumbrado ya a beber de cuenco pues mejor que mejor. Lo que pasa es que es mucho menos higiénico y más engorroso. Todos los conejitos suelen aprender a beber del bebedero, ¿por qué no pruebas a acercárselo a la boca? A Jack le pasó lo mismo, llegó y no bebía del biberón, bueno, yo no lo sabía, pero le veía todo el día colgado de él y yo pensaba "madre mía cómo bebe este conejo". El caso es que adelgazó bastante y le llevé al vet que también me dijo que estaba algo deshidratado. Le puse cuenco y a partir de ahí muy bien. El caso es que hace dos semanas le volví a poner el biberón y parece que ya bebe bien de él. Supongo que ahora que ya es más mayorcito bebe mejor o algo. Yo lo que hago es ponerles biberón en la jaula pero dejarles un cuenco fuera. Así pueden beber del cuenco cuando están sueltos, y al estar fuera de la jaula no se ensucia tanto. Cuando están encerrados pueden beber de biberón.
Ya sabemos que los conejos beben agua a diario y cuánta les hace falta, pero, ¿qué agua es la más adecuada para ellos? Tenemos una serie de opciones, teniendo cada una de ellas sus propios pros y contras. Una de estas opciones es darles agua del grifo. Esta opción es adecuada si la calidad del agua en nuestro lugar de residencia es buena, sin embargo, está desaconsejada si el agua es demasiado alcalina o tiene altos niveles de cloro o calcio. Otra opción es darles agua mineral embotellada, para la cual hemos de elegir un agua de mineralización débil, siendo el inconveniente el precio que conlleva comprar este tipo de agua. Otras opciones son darles agua desionizada, filtrada o de pozo. Lo importante es que el agua sea potable y, sobre todo, que pensemos si nosotros la consumiríamos.

Mi conejita Peque tiene desde que vino bebedero de biberón, y cada vez que bebe le pega unas palizas al pobre bebedero, le empieza a estirar y dar golpes, supongo que no se lleva muy bien con él, pero sí que llega a beber porque lo controlo mucho, eso sí, cada vez que la suelto, para hacer sus cosas y comer va a su jaula, pero para beber siempre va a los cacharros para el agua de mis perros, supongo que ella también prefiere los cuencos.
•30/Mar/2009, 17:41•Editado por lajandry. Se enfurruñan y la toman así con el biberón porque no les cae el agua que les gustaría y para los pobres debe ser frustrante.