Tener un bebé prematuro ingresado en la Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal (UCIN) implica enfrentar desafíos inesperados y cambiar los planes que tenías para la maternidad. Es fundamental recordar que hacer lo que funcione mejor para ti y para tu bebé -ya sea amamantar, ofrecer leche de fórmula o una combinación de ambos- es la decisión correcta. La clave es el acompañamiento, la paciencia y el cuidado emocional tanto del recién nacido como de la madre.
Fisiología y desafíos del desarrollo
La inmadurez neurológica condiciona la capacidad del prematuro para lactar. Factores como la succión inmadura, la respiración inestable y las experiencias médicas tempranas (dolor, inmovilidad, uso de sondas) modifican cómo el bebé aprende a alimentarse y afectan su organización sensoriomotora.
- La succión inmadura es parte natural del desarrollo del prematuro.
- El bebé debe aprender a coordinar la succión, deglución y respiración.
- La lactancia en bebés prematuros requiere conocimiento clínico especializado y una mirada neuroprotectora.

El papel de la leche materna
La leche materna es un regalo vital que fortalece el sistema inmune, protege contra infecciones digestivas y ayuda a la tolerancia alimentaria. Incluso cuando el bebé no puede succionar, la estimulación desde el primer día es crucial.
Estrategias para la extracción
Si tu bebé aún no puede alimentarse directamente, la extracción de leche será tu herramienta principal:
- Frecuencia: Extrae leche cada 2 o 2.5 horas (o de 8 a 12 veces al día) para establecer la producción.
- Efectividad: Utiliza sacaleches de grado hospitalario y asegúrate de que la copa sea del tamaño adecuado.
- Técnicas: Masajea el pecho con movimientos suaves y circulares antes y durante la extracción para estimular la oxitocina.
- Persistencia: Si las cantidades son pequeñas al inicio, no desesperes. Procura descansar más y beber agua, en lugar de extender innecesariamente la duración de la sesión.

Transición al pecho: Del hospital a casa
Cuando el bebé alcanza la madurez suficiente para intentar succionar directamente del pecho, es un proceso gradual que requiere práctica:
- Método Canguro: El contacto piel con piel es esencial; calma al bebé y estimula su reflejo de succión.
- Ambiente: Busca una sala tranquila y con poca luz para evitar distracciones.
- Posicionamiento: La posición de cuna cruzada suele ser muy útil. Utiliza la técnica del "Bailarín": sujeta el seno con tres dedos, dejando que el pulgar y el índice sostengan suavemente las mejillas del bebé para darle soporte a la mandíbula.
- Gestión de flujo: Si la leche sale con demasiada presión, extrae un poco antes de acercar al bebé para evitar que se atragante.
Dar el pecho en la posición de cuna o madona | Guía de lactancia materna
Bienestar emocional y apoyo
El proceso de lactancia en prematuros es emocionalmente complejo. Es normal sentir frustración si el peso no sube como esperas o si la producción no cubre todas las tomas. Recuerda siempre:
- No te juzgues: Ya has hecho lo más importante al darle a tu bebé tus primeros calostros y tu leche.
- Cuídate a ti misma: No hay mayor beneficio para tu bebé que una madre que se encuentre bien emocionalmente.
- Busca ayuda: Organizaciones como la Liga de la Leche ofrecen recursos valiosos, y el equipo de la UCIN está ahí para orientarte.
Si llega el momento de realizar la transición hacia la fórmula o finalizar la lactancia materna, hazlo con la tranquilidad de haber dado todo lo que estuvo en tus manos. La lactancia es un vínculo, no una meta de competencia; lo importante es la conexión y el amor que brindas a tu hijo cada día.