Las enfermedades metabólicas congénitas (EMC), también conocidas como errores congénitos del metabolismo (ECM) o metabolopatías congénitas, son un grupo de trastornos genéticos poco frecuentes pero de gran impacto, que afectan a la estructura y/o la función de una proteína o enzima específica. Estas alteraciones provocan un bloqueo en algún proceso metabólico normal, lo que resulta en un exceso de sustancias que se acumulan y/o una deficiencia de productos necesarios para el organismo. Esta disfunción bioquímica puede interferir con procesos vitales como la descomposición de alimentos para obtener energía, la eliminación de desechos o la producción de enzimas esenciales.
Aunque individualmente estas enfermedades son raras, consideradas en conjunto, su frecuencia asciende aproximadamente a 1 de cada 600 recién nacidos vivos. Históricamente, muchas EMC se asociaban con una evolución fatal o con secuelas graves y discapacidad significativa. Sin embargo, los avances en el diagnóstico precoz y los tratamientos han mejorado notablemente el pronóstico y la calidad de vida de estos pacientes.
Clasificación y Fisiopatología
Fisiopatológicamente, los errores congénitos del metabolismo pueden clasificarse en tres grupos principales, que esquemáticamente se están transformando gracias a un mayor conocimiento de sus mecanismos básicos:
ECM de tipo intoxicación (Grupo I)
- Predomina el acúmulo de una sustancia tóxica para el organismo.
- Generalmente, se manifiestan tras un período neonatal libre de síntomas, con un cuadro progresivo de rechazo del alimento, vómitos, somnolencia, convulsiones y coma.
- Ejemplos incluyen los trastornos del ciclo de la urea y las acidemias orgánicas.
ECM de tipo déficit energético (Grupo II)
- Se caracterizan por una deficiencia en la producción o utilización de energía, por trastorno mitocondrial o citoplasmático.
- Se manifiestan con un cuadro, a veces de origen prenatal, de fallo multisistémico general y progresivo, en forma de hipotonía, cardiomiopatía, trastornos del sistema nervioso, hepatopatía o neuropatía.
- Incluyen las enfermedades mitocondriales, los defectos de piruvato o las glucogenosis (musculares o hepáticas).
ECM por alteraciones en moléculas complejas (Grupo III)
- Implican una alteración en alguna de las organelas intracelulares responsables del metabolismo de moléculas complejas.
- Se produce un depósito de sustancias no metabolizadas, manifestándose de forma progresiva y frecuentemente multisistémica, con síntomas permanentes y no relacionados con la alimentación.
- Engloban las enfermedades lisosomales (mucopolisacaridosis, oligosacaridosis, esfingolipidosis, etc.), peroxisomales (enfermedad de Zelweger, adrenoleucodistrofia ligada al X) y los defectos congénitos de la glicosilación, entre otros.
Ejemplos de Enfermedades Metabólicas Congénitas y sus Tratamientos
Algunos ejemplos comunes de estas enfermedades y sus tratamientos son:
Deficiencia de acil-CoA deshidrogenasa de cadena media (MCADD)
- Afecta la capacidad del cuerpo para descomponer ciertas grasas y convertirlas en energía.
- Puede derivar en fatiga, cansancio grave y enfermedad hepática.
- El tratamiento consiste en una dieta baja en grasa y rica en carbohidratos, además de evitar largos periodos de ayuno.
Fenilcetonuria (PKU)
- Consiste en la acumulación de fenilalanina en el organismo debido a un déficit o ausencia de la enzima responsable de su degradación.
- La acumulación de este aminoácido esencial puede generar convulsiones, problemas de crecimiento y erupciones cutáneas.
- Su tratamiento se basa en una dieta con restricción de proteínas a base de leches especiales y vegetales.
Galactosemia
- Se trata de una deficiencia de las enzimas que degradan la galactosa, lo que lleva a su acumulación como un metabolito tóxico.
- Los signos y síntomas incluyen disfunción hepática y renal, déficit cognitivo y cataratas.
- Su tratamiento es la restricción dietética de productos lácteos, ya que contienen lactosa que, al metabolizarse, produce galactosa.
Aciduria glutárica tipo I (AG-1)
- Enfermedad del metabolismo de los ácidos orgánicos por defecto de la enzima GCDH (glutaril-CoA-deshidrogenasa).
- Impide metabolizar los aminoácidos lisina y triptófano, acumulando compuestos tóxicos para el sistema nervioso.
- Los procesos infecciosos, la fiebre o el ayuno prolongado pueden desencadenar crisis encefalopáticas (convulsiones, irritabilidad, hipotonía).
Déficit de Biotinidasa (BTD)
- Error congénito del metabolismo que, si no se trata, se caracteriza por convulsiones, dificultad para respirar, hipotonía, erupciones cutáneas, alopecia, pérdida de audición y retraso en el desarrollo.
- Se estima una prevalencia de 1/61.000 y una frecuencia de portadores de 1/120.
- El tratamiento principal consiste en suplementos de biotina oral de por vida, lo que mejora los síntomas en pacientes sintomáticos y previene su aparición en los detectados por cribado neonatal.

Frecuencia y Tasa de Portadores
Aunque las enfermedades metabólicas se consideran raras de forma aislada, su impacto puede ser significativo. La frecuencia varía según la población y la región geográfica, pero en conjunto afectan a un porcentaje relevante de los neonatos. Por ejemplo, la fenilcetonuria y la deficiencia de MCADD afectan a 1 de cada 10.000 neonatos, y la galactosemia a 1 de cada 77.000.
Muchas de estas enfermedades son hereditarias, generalmente con ambos progenitores siendo portadores asintomáticos de una copia dañada del gen, la cual transmiten a su descendencia causando la enfermedad.
La prevalencia de portadores también es notable. Por ejemplo, en el caso de la galactosemia, se estima que aproximadamente 1 de cada 64-108 personas de ascendencia europea son portadoras de una variante en el gen responsable. Para la fenilcetonuria, se estima que esto ocurre en 1 de cada 50 personas. Estos valores subrayan la importancia del cribado y la detección temprana.
Cribado de Enfermedades Metabólicas en Neonatos
¿ Como se realiza el Tamiz metabólico Neonatal ? TOMA DE MUESTRA
El cribado neonatal es una de las primeras evaluaciones médicas que se realizan al nacer para detectar la presencia de diversas enfermedades, incluyendo las metabólicas. Es fundamental para identificar estas condiciones de manera temprana y prevenir la aparición de síntomas graves, lo que impacta positivamente en la salud del niño.
La Prueba del Talón
La prueba del talón es la aproximación más común para el cribado neonatal. Esta herramienta es esencial para la detección temprana de enfermedades metabólicas y genéticas en recién nacidos. Se realiza entre las 24 y 72 horas de vida, siempre antes del alta hospitalaria, mediante una pequeña punción en el talón del bebé con una lanceta especial, diseñada para minimizar el dolor. Tras limpiar la primera gota, se recoge una nueva gota grande de sangre en papel absorbente, llenando el círculo por completo con una sola aplicación. Las muestras deben secarse en una superficie horizontal y enviarse al laboratorio lo antes posible (idealmente en 24-48 horas).
La muestra se analiza posteriormente para detectar diversas condiciones. En el momento de nacer, el personal sanitario anotará la realización de la prueba en el Documento de Salud Infantil. Un resultado alterado no implica necesariamente una enfermedad; en tal caso, el hospital o la unidad pediátrica de referencia se pondrá en contacto con los padres para realizar pruebas específicas que confirmen o descarten el diagnóstico.
La parte de la muestra que no se utiliza para el análisis se guarda durante cinco años en el Laboratorio de Cribado Neonatal en condiciones seguras, lo que garantiza la calidad del proceso y permite repetir la prueba si fuera necesario.
Técnicas Avanzadas en Cribado
- Espectrometría de masas en tándem (MS/MS): Esta tecnología ha permitido identificar simultáneamente una gran cantidad de enfermedades metabólicas (más de 40 ECM) en una misma muestra. Ha condicionado cambios significativos en el número de enfermedades potencialmente detectadas, dando lugar al llamado cribado metabólico expandido. Esta técnica permite la detección temprana de enfermedades como la PKU y los trastornos de la beta oxidación mitocondrial al medir la fenilalanina y tirosina en sangre, o los derivados de ácidos grasos (acilcarnitinas y acilglicinas).
- Pruebas genéticas: Permiten el análisis de un mayor número de enfermedades a partir de una muestra de sangre o saliva, identificando alteraciones que pueden causar enfermedades metabólicas. Ofrecen un alto rendimiento frente a las pruebas bioquímicas.
- Muestras de orina: En algunas regiones de Canadá y países asiáticos, se han iniciado programas de cribado neonatal en muestras de orina, utilizando técnicas analíticas como MS/MS o cromatografía de gases y espectrometría de masas (GC/MS). Estas técnicas permiten la confirmación diagnóstica, complementar la información de la muestra de sangre o ampliar horizontes a nuevos diagnósticos.
Criterios de Inclusión en el Cribado Neonatal
Clásicamente, se definieron unos criterios para que un trastorno se incluya en el cribado masivo (Wilson & Jungner 1968):
- Gravedad de la enfermedad con morbilidad (retraso mental) o mortalidad si no se diagnostica en el período neonatal.
- Existencia de un tratamiento eficaz.
- Frecuencia de la enfermedad relativamente elevada (al menos, 1 de cada 10.000-15.000 recién nacidos).
- Existencia de un método analítico de cribado rápido, fiable y de bajo coste.
Aunque estos criterios permanecen vigentes, la incorporación de la tecnología MS/MS ha permitido considerar la inclusión de enfermedades con muy baja prevalencia (< 1:50.000 recién nacidos), ya que la prevalencia evaluada sería la suma de la prevalencia de cada una de las enfermedades detectadas con la misma prueba.
Recomendaciones y Cobertura
En España, está recomendado realizar el cribado neonatal para, al menos, 8 entidades: hipotiroidismo congénito (HC), fenilcetonuria (PKU), deficiencia de acil CoA deshidrogenasa de ácidos grasos de cadena media (MACDD), deficiencia de 3-hidroxi acil CoA deshidrogenasa de ácidos grasos de cadena larga (LCHADD), aciduria glutárica tipo I (AG-1), deficiencia de biotinidasa (BTD), fibrosis quística (FQ) y anemia de células falciformes (AF).
El Programa de Cribado Neonatal de la Comunitat Valenciana, por ejemplo, detecta 28 enfermedades congénitas y metabólicas. Se ofrece a todos los nacidos en la comunidad, sean o no susceptibles de padecer la enfermedad, incluso sin síntomas. La estrategia de los programas de cribado debe planificarse para alcanzar una cobertura del 100% de los recién nacidos y el tratamiento temprano del 100% de los casos detectados.
Situaciones especiales de toma de muestra:
- Recién nacidos con patología grave al nacimiento: Se recomienda tomar una muestra al ingreso (si es posible, antes de antibióticos o nutrición parenteral) y repetirla a las 48-72 horas de vida.
- Transfusiones previas: Se debe tomar una muestra 48-72 horas después de la transfusión y repetirla a los 120 días.
- Alimentación parenteral: La muestra debe tomarse 48-72 horas después de haber iniciado la alimentación enteral.
Manejo y Diagnóstico Urgente en Neonatos con Sospecha de EMC
Sospechar una EMC en un neonato con deterioro grave, inesperado y sin causa justificable, generalmente tras un intervalo libre de síntomas, es crucial. Los pacientes con EMC pueden acudir a los servicios de urgencias pediátricas (SUP) por motivos muy diversos, que en algunos casos son causa o consecuencia de una descompensación metabólica aguda que motiva el ingreso hospitalario.
Medidas de Urgencia Iniciales
Ante la sospecha de una EMC en un neonato, se deben iniciar medidas preventivas de inmediato, incluso antes de la confirmación diagnóstica:
- Dieta: Inicialmente, dieta absoluta sin nutrición parenteral (NP). Tras la estabilización, se puede iniciar NP total. Si se utiliza NP, se recomienda una solución sin aminoácidos las primeras 48 horas (Intralipid®), evitando si hay sospecha de trastorno de la β-oxidación de ácidos grasos. Si hay acidosis láctica con incremento de ácido láctico tras altas cantidades de glucosa, se deben restringir los aportes de hidratos de carbono.
- Hidratación y iones: Aportar líquidos e iones a recién nacidos. Si existe riesgo de edema cerebral, se restringe la fluidoterapia al 80%. Se debe corregir la deshidratación y/o el déficit de iones.
- Tratamiento de hiperamoniemia: Evitar corticoides y ácidos.
- Considerar sepsis: Administrar antibióticos empíricos y tratar posibles infecciones coexistentes. La galactosemia no tratada y ciertas acidemias orgánicas (con neutropenia) aumentan el riesgo de sepsis por E. coli.

Protocolo de Actuación ante un Resultado Alterado en el Cribado Neonatal
- Resultados altamente sugestivos de alteración metabólica grave: Se debe contactar con la familia lo antes posible mediante llamada telefónica por un profesional con experiencia en el manejo de enfermedades metabólicas. Este clínico debe explicar el significado del resultado y los pasos a seguir para confirmar o excluir el diagnóstico.
- Resultados fuera del rango normal, pero no tan alterados: Estos casos sospechosos requieren una repetición del test para distinguir entre un verdadero positivo y una anomalía transitoria (por inmadurez). Generalmente, se solicita una nueva muestra por carta del laboratorio, explicando que el resultado inicial es anormal y que se necesita una muestra adicional para descartar un resultado positivo verdadero. Se aconseja a los padres acudir a su pediatra para asegurar la repetición del test y recibir una explicación adicional, así como información sobre cualquier medida especial a tomar con el bebé.
Frecuencia de Visitas a Urgencias en Pacientes con EMC
Un estudio retrospectivo en el Hospital Universitario La Paz reveló que el 41% de los pacientes con EMC seguidos en consulta acudieron al SUP, generando un total de 107 visitas. Los trastornos del metabolismo de proteínas/aminoácidos (TMP/A) fueron el grupo más numeroso, pero los pacientes con enfermedades mitocondriales tuvieron la tasa media más elevada de visitas por paciente.
El motivo de consulta más frecuente fue por procesos respiratorios (30,8%), seguidos de síntomas digestivos (vómitos aislados, 11,21%). Un tercio de las consultas (33,64%) resultaron en ingreso hospitalario, siendo el 44,4% de estos ingresos motivados por descompensación metabólica de la enfermedad de base, predominantemente en pacientes con procesos digestivos o neurológicos.
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