Dermatitis Atópica y Pitiriasis Versicolor: Síntomas, Causas y Tratamiento

Los trastornos de la piel varían ampliamente en síntomas y gravedad, pudiendo ser temporales o permanentes, e indoloros o dolorosos. Algunas afecciones son menores, mientras que otras pueden indicar un problema más grave. El picor en la piel, también conocido como prurito, es un síntoma frecuente y a menudo puede ser difícil de diagnosticar. Se trata de una sensación molesta e irritante que provoca ganas de rascarse.

La dermatitis es una afección común que causa hinchazón e irritación de la piel. Tiene diversas causas y tipos, y a menudo se manifiesta con picazón y piel seca o un sarpullido. También puede provocar que la piel se ampolle, exude, forme costras o se descame. No es contagiosa, pero puede ser muy molesta. Aplicar regularmente crema hidratante ayuda a controlar los síntomas.

A continuación, se detallan dos de las afecciones cutáneas más comunes: la dermatitis atópica y la pitiriasis versicolor, junto con información sobre el picor general en la piel.

La Dermatitis Atópica (Eczema)

¿Qué es la Dermatitis Atópica?

La dermatitis atópica, comúnmente conocida como eczema, es una inflamación crónica y pruriginosa de las capas superficiales de la piel. Es una afección que hace que la piel se seque, pique y se inflame, causando mucha picazón. La Dra. Dawn Marie R. Davis la describe como un trastorno multisistémico. A menudo se exacerba periódicamente, con brotes en los que la enfermedad empeora y remisiones donde los síntomas disminuyen o desaparecen por completo.

Se trata de uno de los trastornos cutáneos más frecuentes, especialmente en niños que viven en zonas urbanas o en países de ingresos elevados. Hasta el 10% de los adultos y el 20% de los niños son diagnosticados con dermatitis atópica cada año.

Esquema de una piel con dermatitis atópica con inflamación y sequedad

Prevalencia y Edad de Aparición

La mayoría de las personas desarrollan este trastorno antes de los 5 años, y muchas antes del primer año de edad. Por lo general, la dermatitis atópica comienza en la infancia, a partir de los 3 meses. La dermatitis atópica infantil con frecuencia desaparece o disminuye en gran medida en la edad adulta, aunque algunos niños pueden seguir teniendo síntomas hasta la adolescencia y la edad adulta. También puede comenzar en la edad adulta o incluso más tarde en la vida.

Causas de la Dermatitis Atópica

La dermatitis atópica es debida a un defecto genético de la barrera cutánea que predispone a la piel a la inflamación. A menudo es hereditaria, y muchas personas o sus familiares afectados de dermatitis atópica también tienen asma, fiebre del heno o ambos, lo que se conoce como una tríada atópica. En algunas personas, la dermatitis atópica está relacionada con una variación genética que afecta la capacidad de la piel para ofrecer protección. No es una alergia a una sustancia en particular, pero tenerla aumenta la probabilidad de desarrollar asma y fiebre del heno.

Es importante destacar que la dermatitis atópica no es contagiosa.

Síntomas de la Dermatitis Atópica

El síntoma más común de la dermatitis atópica es la picazón intensa. Los cambios en la piel pueden incluir ampollas que supuran y forman costras, piel seca generalizada o zonas con protuberancias. Otros síntomas son secreción o sangrado del oído, zonas de piel en carne viva por el rascado, y cambios en el color de la piel (hiperpigmentación o hipopigmentación). Enrojecimiento o inflamación de la piel alrededor de las ampollas y zonas engrosadas o con apariencia de cuero pueden ocurrir después de rascado o irritación prolongados.

Presentación en Lactantes y Niños Pequeños

En lactantes, aparecen erupciones rojas, exudativas y costrosas en la cara, el cuello, los párpados, el cuero cabelludo, las manos, los brazos, los pies y las piernas. Pueden verse afectadas grandes superficies del cuerpo. Se trata con frecuencia de una erupción que produce picazón y ampollas que supuran o forman costras.

Presentación en Niños Mayores y Adultos

Los niños mayores y los adultos tienden a presentar una o pocas manchas, por lo general en las manos, la parte superior de los brazos, la parte anterior de los codos o detrás de las rodillas. A menudo, la erupción suele aparecer y reaparecer únicamente en un lugar o en zonas muy concretas, en especial en la parte anterior del cuello, los pliegues internos de los codos y la zona situada detrás de las rodillas. En adultos, la erupción puede limitarse a las manos, párpados o genitales. Las erupciones pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo durante un brote intenso.

Ciclo de Picor-Rascado y Liquenificación

El síntoma principal es un prurito intenso que puede llevar a un rascado incontrolable, activando un ciclo de picor-rascado-picor que empeora el problema. Rascarse continuamente provoca el engrosamiento de la piel, conocido como liquenificación, que describe una piel gruesa y de textura correosa, con pliegues y arrugas acentuados con aspecto de surcos profundos.

Fotografía de piel con liquenificación debido al rascado crónico en eczema

Factores Desencadenantes y Complicaciones

El prurito empeora con el aire seco, la irritación y el estrés emocional. Los desencadenantes ambientales comunes incluyen:

  • Bañarse o lavarse en exceso
  • Jabones fuertes
  • Presencia de la bacteria Staphylococcus aureus en la piel
  • Sudoración excesiva
  • Telas ásperas y lana
  • Alergias al polen, el moho, los ácaros del polvo o los animales
  • Resfriados y aire seco en invierno
  • Contacto con materiales irritantes y químicos
  • Cambios súbitos de temperatura
  • Perfumes o tintes agregados a lociones o jabones
  • Ciertos alimentos (en bebés, como huevos y leche de vaca)

El rascado y el frotamiento de la piel pueden erosionarla, permitiendo la penetración de bacterias que causan infecciones de la piel, los tejidos subyacentes y los ganglios linfáticos circundantes. Esto aumenta el riesgo de infecciones a causa de bacterias y hongos. En personas con dermatitis atópica, la infección por el virus del herpes simple puede provocar una enfermedad grave conocida como eccema herpético, con dermatitis extensa, formación de ampollas y fiebre alta. También son más propensas a desarrollar otras infecciones víricas (verrugas, molusco contagioso) y fúngicas. Además, tienen un mayor riesgo de reacciones de contacto alérgicas, como al níquel.

Diagnóstico de la Dermatitis Atópica

El médico diagnostica la dermatitis atópica basándose en el aspecto típico de la erupción y en los antecedentes médicos personales y familiares de alergias, fiebre del heno o asma. Se puede necesitar una biopsia de piel para confirmar el diagnóstico o verificar otras causas de piel seca y con picazón. Las pruebas cutáneas para alergias pueden ser útiles en casos difíciles de tratar, con otros síntomas alérgicos o cuando las erupciones aparecen en zonas específicas tras la exposición a un químico. El proveedor de atención médica también puede ordenar cultivos para detectar infecciones en la piel.

Tratamiento de la Dermatitis Atópica

No existe una cura definitiva, pero el prurito y la inflamación pueden aliviarse con medicamentos aplicados en la piel (tópicos) o tomados por boca (orales). Los tratamientos del prurito suelen administrarse en casa, pero las personas con eritrodermia, celulitis grave o eccema herpético pueden requerir hospitalización.

Dermatitis atópica: Descubre sus causas y tratamiento

Cuidado General de la Piel y Alivio del Picor

Es crucial educar a las personas afectadas sobre las buenas prácticas para el cuidado de la piel y la importancia de romper el ciclo de picor-rascado. Las medidas recomendadas incluyen:

  • Empleo de sustitutos de jabón en lugar de jabón normal.
  • Aplicación de cremas hidratantes (ungüentos o cremas) inmediatamente después del baño, mientras la piel está húmeda.
  • Reducir la frecuencia de los baños (duchas/baños limitados a una vez al día; baños con esponja pueden sustituir baños completos).
  • Limitar la temperatura del agua del baño a tibia, no caliente.
  • Palmear suavemente la piel para secarla después del baño, en lugar de frotarla.
  • Tomar baños con lejía diluida (60 mL de lejía doméstica al 6% en 76 L de agua tibia) para personas con ciertas infecciones cutáneas.
  • Los antihistamínicos orales, como la hidroxicina y la difenhidramina, pueden ayudar a aliviar el prurito y se toman preferentemente a la hora de acostarse para evitar la somnolencia diurna.
  • Disminuir el estrés emocional.
  • Mantener las uñas cortas, especialmente en niños, para minimizar el rascado y reducir el riesgo de infección. Se pueden usar guantes suaves al dormir.
  • Usar un humidificador en el hogar para mantener el aire húmedo.

Corticoesteroides Tópicos

La base del tratamiento son los corticoesteroides tópicos, aplicados en pomada o crema. Para limitar su uso prolongado (que puede llevar a adelgazamiento de la piel, estrías o protuberancias similares al acné), los médicos a veces los reemplazan con tratamientos sin corticoesteroides durante una semana o más.

Otros Tratamientos Tópicos y Sistémicos

  • Moduladores del sistema inmunitario tópicos: Fármacos como el tacrolimús y el pimecrolimús, así como el crisaborole (un inhibidor de la fosfodiesterasa 4 en pomada) y la crema de ruxolitinib (un inhibidor de JAK), son eficaces y limitan la necesidad de corticoesteroides a largo plazo. Ruxolitinib se puede usar en personas de 12 años o mayores sin sistema inmunitario debilitado.
  • Fototerapia: La exposición a la luz ultravioleta (especialmente UVB de banda estrecha) puede ser eficaz. La fototerapia domiciliaria es una buena alternativa, y la exposición natural al sol también puede ayudar.
  • Agentes biológicos: El dupilumab y el tralokinumab son agentes biológicos inyectados para dermatitis atópica moderada a grave no controlada con otros tratamientos.
  • Inhibidores orales de JAK: Fármacos como upadacitinib, abrocitinib y baricitinib son inmunosupresores sistémicos para personas de 12 años o mayores con dermatitis atópica moderada a grave.
  • Inmunosupresores sistémicos convencionales: Cuando los agentes biológicos y los inhibidores orales de JAK no son adecuados o no están disponibles, pueden utilizarse medicamentos como ciclosporina, micofenolato, metotrexato y azatioprina.

Tratamiento de Infecciones Secundarias

  • Los antibióticos se administran en caso de infecciones cutáneas causadas por Staphylococcus aureus u otras bacterias, ya sea en ungüentos tópicos o pastillas orales. La mupirocina se puede aplicar dentro de las fosas nasales para prevenir la infección de la piel por Staphylococcus aureus.
  • El eccema herpético se trata con medicamentos antivirales, como el aciclovir o el valaciclovir, tomados por vía oral o, en casos de hospitalización, por infusión intravenosa.

Pronóstico y Prevención de la Dermatitis Atópica

La dermatitis atópica suele reducir su intensidad cuando los niños tienen 5 años, pero los brotes son comunes en la adolescencia y la edad adulta. Tiene más probabilidades de persistir en mujeres que en hombres y en personas que la desarrollaron a edad temprana.

Establecer una rutina básica de cuidado de la piel es clave para prevenir los brotes de eczema:

  • Hidratación: Humectar la piel al menos dos veces al día con cremas, ungüentos, manteca de karité o lociones sin alcohol, fragancias, tintes u otros químicos.
  • Baño y ducha: Tomar un baño o una ducha diarios con agua tibia y un limpiador suave sin jabón. Limitar la duración a unos 10 minutos. Para los niños pequeños, a menudo solo se necesita agua tibia.
  • Secado: Secar la piel con toquecitos suaves con una toalla, en lugar de frotar.
  • Identificar y evitar desencadenantes: Intentar identificar y evitar los productos irritantes y factores que desencadenan el eczema.

Pitiriasis Versicolor

¿Qué es la Pitiriasis Versicolor?

La pitiriasis versicolor, también conocida como tiña versicolor, es un tipo de infección por hongos en la piel que causa paños o pequeñas decoloraciones y manchas. Estas suelen variar de tonos, desde las más claras hasta las más oscuras, y se desarrollan debido a una pigmentación anormal. Afecta principalmente el tronco y los hombros. No es contagiosa y no genera ningún tipo de dolor.

Fotografía de manchas de pitiriasis versicolor en la espalda

Causas de la Pitiriasis Versicolor

La pitiriasis versicolor es causada principalmente por un hongo conocido como Pityrosporum Ovale o Malassezia Furfur. Este es un hongo de tipo saprofítico que se encuentra de forma natural en nuestra microbiota cutánea, sin causar enfermedades. Al ser un hongo tipo levadura, depende de lípidos para crecer y propagarse. La afección se desarrolla cuando este hongo prolifera debido a factores como:

  • Exposición a climas cálidos y húmedos.
  • Tener piel grasa o uso de aceites.
  • Sufrir cambios hormonales.
  • Tener un sistema inmunitario débil.
  • Sudoración excesiva.
  • Predisposición genética.

Otros hongos Malassezia que pueden vivir en la piel de forma normal y que al transformarse en micelial causan pitiriasis versicolor son: M. Pachydermatis, M. Slofiiae y M. Sympodialis.

Síntomas de la Pitiriasis Versicolor

La pitiriasis versicolor puede generar diferentes síntomas:

  • Paños en la piel o zonas con manchas o cambios de color. Generalmente se desarrollan en la espalda, hombros, cuello, pecho y brazos.
  • Manchas redondeadas de tonos claros u oscuros.
  • Leve picor.
  • Descamación.

Las manchas suelen variar de acuerdo al clima: en invierno pueden tener una coloración más rosada o marrón, mientras que en verano se tornan blanquecinas. Este cambio de color se debe a que el hongo evita que las radiaciones del sol generen pigmentación en la zona. De ahí el nombre "versicolor", que se refiere a este cambio de color según el entorno. Si la lesión no mejora con el cuidado personal, reaparece con frecuencia o se extiende, es vital consultar a un médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Prevención y Tratamiento de la Pitiriasis Versicolor

La prevención de la pitiriasis versicolor se basa en gran medida en el cuidado personal. Sin embargo, en casos repetitivos, el especialista puede recetar medicamentos orales o tópicos. Existen lociones, champús, geles y cremas que ayudan a prevenir su aparición.

Una vez diagnosticada, el tratamiento se puede iniciar. En casos leves, la infección puede tratarse en casa con productos de venta libre como cremas, ungüentos y lociones antifúngicas recomendadas por el médico. Es importante mantener el área afectada libre de humedad, secándola bien después del baño y aplicando el producto una o dos veces al día durante un tiempo estimado de dos semanas. Si no hay mejoría después de 4 semanas, se debe consultar a un especialista.

En casos de tiña grave o si no hay respuesta a los medicamentos de venta libre, el especialista puede prescribir medicamentos más fuertes, tanto orales como tópicos. Como complemento, el consumo del medicamento puede ser necesario después de la desaparición de la infección para evitar que reaparezca. Es crucial evitar la automedicación. También se debe evitar la exposición prolongada al sol sin protección y a fuentes de luz ultravioleta, ya que son factores de riesgo. Aunque la piel puede quedar con tonos disparejos después del tratamiento, suele volver a la normalidad con el tiempo si se siguen las indicaciones médicas y de cuidado personal. La pitiriasis versicolor puede afectar a cualquier persona, siendo más común en adultos jóvenes.

El Picor en la Piel: Causas Generales y Manejo

¿Qué es el Picor (Prurito)?

El picor en la piel, o prurito, es una sensación molesta e irritante que provoca ganas de rascarse. A menudo, es un síntoma de piel seca o dermatitis atópica. Es más frecuente en personas mayores, ya que la piel tiende a secarse con la edad.

Causas Comunes del Picor

El picor en la piel puede deberse a diversas causas:

  • Afecciones cutáneas: Piel seca (xerosis), eccema (dermatitis atópica), psoriasis (parches plateados y escamosos), sarna (ácaro que pone huevos), parásitos (ácaros del polvo, piojos, pulgas), quemaduras, cicatrices, picaduras de insectos y urticaria (ronchas elevadas que pican).
  • Infecciones: Fúngicas y bacterianas, como el impétigo y la foliculitis. Las infecciones fúngicas son muy frecuentes y suelen aparecer en regiones cálidas y húmedas (ingles, pies, pliegues).
  • Trastornos nerviosos: Pueden causar picor cuando el sistema nervioso envía señales erróneas. Ejemplos incluyen el herpes zóster, esclerosis múltiple, apoplejía o lesiones nerviosas.
  • Afecciones psiquiátricas: El picor crónico puede estar asociado con la depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo o psicosis.
  • Irritación y reacciones alérgicas: Contacto con lana, químicos, jabones, detergentes, hiedra venenosa, metales (níquel en joyas), perfumes o cosméticos. Estas pueden causar dermatitis de contacto.
  • Medicamentos: Algunos fármacos pueden provocar picor de piel, como inhibidores de la ECA, alopurinol, amiodarona, diuréticos, estrógenos, hidroxietilcelulosa, opioides, simvastatina, paracetamol, ibuprofeno y naproxeno sódico.
  • Embarazo: Puede provocar picores, a veces debido a una colestasis intrahepática del embarazo (rara pero seria).
  • Enfermedades sistémicas: Picor generalizado sin erupción visible puede ser resultado de la acumulación de químicos en el cuerpo debido a enfermedades sistémicas.
  • Estrés y ansiedad: Estos factores pueden empeorar el picor.

Síntomas Asociados y Diagnóstico

El picor de piel puede afectar áreas pequeñas o extenderse a todo el cuerpo. Puede aparecer sin cambios visibles en la piel o con manchas rojas, marcas de arañazos, protuberancias, manchas, ampollas, piel seca y agrietada, o parches coriáceos y escamosos. Rascarse repetidamente puede provocar hemorragias o zonas engrosadas que pueden infectarse. Romper el ciclo picor-rascado es difícil sin un cuidado adecuado.

Para diagnosticar la causa del picor, se realiza un examen físico y se revisa el historial médico. Si se sospecha una afección médica subyacente, pueden prescribirse pruebas como análisis de sangre (para anemia, función tiroidea, hepática y renal) y una radiografía de tórax (para aumento de tamaño de ganglios linfáticos).

Tratamiento General del Picor y Medidas de Cuidado

El objetivo principal del tratamiento es eliminar la causa del picor. Los cuidados en casa con cremas hidratantes y medidas preventivas a menudo resuelven el problema. Si no hay alivio, el médico puede recomendar medicamentos u otros tratamientos.

  • Evitar desencadenantes: Identificar y evitar irritantes (ropa de lana, habitaciones muy caldeadas, baños muy calientes, productos de limpieza).
  • Evitar rascarse: Cubrir la zona que pica, mantener las uñas cortas y, si es necesario, usar guantes al dormir.
  • Hidratación diaria: Aplicar cremas hidratantes sin perfume (con glicerina, niacinamida o pantenol) sobre la piel afectada al menos una vez al día.
  • Humidificador: Puede proporcionar alivio si el aire de la casa es seco.
  • Estrés y ansiedad: Técnicas como asesoramiento, terapia de modificación de conducta, acupuntura, meditación y yoga pueden ayudar a aliviar el picor relacionado con el estrés.
  • Antihistamínicos: Para picor debido a alergias, se pueden usar antihistamínicos orales de venta libre.
  • Baños: Un baño rápido con agua fresca, secando la piel con palmaditas suaves y aplicando crema hidratante mientras la piel aún está húmeda.

Se recomienda buscar atención médica dermatológica si el picor persiste durante más de dos semanas sin mejorar con autocuidado, o si impide el sueño. El prurito crónico puede afectar significativamente la calidad de vida.

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