La fertilización in vitro (FIV) es un camino lleno de esperanza, pero también de incertidumbre. Una de las situaciones más difíciles de afrontar es cuando un embrión no sobrevive al proceso de descongelación. Este evento, aunque poco frecuente, puede generar una gran desorientación y decepción. Es un golpe difícil de asimilar, especialmente si nunca se había considerado que esto podía ocurrir.
Es importante saber que, con la tecnología actual, esto es muy poco frecuente. No es culpa de nadie, y existen caminos claros hacia adelante para quienes atraviesan esta situación.
La Vitrificación Moderna: Un Avance en la Criopreservación Embrionaria
La criopreservación embrionaria es fundamental para cualquier unidad de Reproducción Asistida, ya que permite optimizar el tratamiento aumentando la tasa global de embarazo por punción. Los embriones sobrantes de un ciclo de FIV pueden ser criopreservados para su uso futuro.
Hoy en día, prácticamente todas las clínicas de FIV de prestigio utilizan una técnica llamada vitrificación. Este método de congelación ultrarrápida enfría los embriones tan rápidamente que los cristales de hielo - responsables del daño celular - no tienen tiempo de formarse. Para que los embriones puedan conservarse congelados o criopreservados, deben someterse a temperaturas extremadamente bajas, generalmente entre -196ºC y -320ºC. Para alcanzar esta temperatura de conservación, los embriones se sumergen en nitrógeno líquido (-196ºC).
Con la vitrificación, las tasas de supervivencia de blastocistos tras la descongelación suelen superar el 95%, y muchas clínicas de referencia reportan tasas por encima del 99%. Un estudio a gran escala publicado en 2026, que analizó más de 3,000 transferencias de blastocistos vitrificados, confirmó tasas de supervivencia post-descongelación superiores al 99%. Esto representa una mejora enorme respecto a los métodos antiguos de congelación lenta, donde las tasas de supervivencia rondaban el 80-85%.
La vitrificación ha logrado que las tasas de éxito entre embriones frescos y congelados sean cada vez más similares. Los embriones pueden mantenerse en criopreservación de forma indefinida sin perder viabilidad. La duración de la congelación no afecta la calidad embrionaria al descongelarlos; de hecho, hay parejas que han tenido niños de embriones congelados durante 10 años.

¿Por Qué Algunos Embriones No Sobreviven a la Descongelación?
Aunque la tasa de supervivencia con vitrificación es muy alta (95-99%), no es del 100%. Cuando un embrión no sobrevive a la descongelación, es natural querer saber por qué. En la mayoría de los casos no hay una única respuesta clara, pero hay algunos factores que pueden influir:
- Calidad intrínseca del embrión: No todos los embriones son iguales. Algunos pueden tener vulnerabilidades celulares sutiles que ya existían antes de la congelación, factores que no siempre son visibles bajo el microscopio, pero que afectan la capacidad del embrión para tolerar el proceso de congelación y descongelación. El éxito en la descongelación de embriones depende fundamentalmente de la calidad de los embriones transferidos y de la edad de la mujer en el momento de la congelación.
- El proceso de congelación y descongelación: Incluso con la vitrificación, llevar las células de −196°C a la temperatura corporal es una exigencia biológica considerable. En casos muy raros, las membranas celulares o las estructuras internas pueden sufrir daños durante esta transición.
- Etapa de desarrollo del embrión: Los blastocistos (embriones de día 5-6) generalmente toleran muy bien la vitrificación, pero los resultados pueden variar ligeramente según la etapa exacta y el grado de expansión al momento de la criopreservación. Los embriones congelados en células (día 2 ó 3) se descongelan 24 horas antes de su transferencia, mientras que los congelados en blastocisto (día 5 ó 6) se descongelan 4 horas antes de la transferencia. La supervivencia se evalúa según el porcentaje de células que han sobrevivido a la descongelación; si un blastocisto tiene más del 50% de sus células lisadas (muertas), puede ver comprometida su viabilidad.
Es importante recordar que el fallo en la descongelación no significa que alguien hizo algo mal. No fue causado por algo que hicieron o dejaron de hacer los futuros padres, la gestante o la clínica. Es un riesgo inherente y pequeño del proceso de criopreservación.
La pérdida de células en los embriones descongelados es una preocupación recurrente. Sin embargo, en los primeros días de desarrollo embrionario, las células son totipotenciales (células madre), lo que significa que cada célula puede dar lugar a cualquier célula del cuerpo y, por tanto, no está demostrado que si un embrión pierde células vaya a perder partes de su cuerpo o vaya a tener problemas de salud derivados.
Planificación y Preparación: El Consentimiento Informado
La mayoría de las clínicas de FIV solicitan considerar el escenario de fallo en la descongelación antes de que suceda. Al prepararse para una transferencia de embriones congelados (FET), la clínica normalmente pedirá firmar un formulario de consentimiento informado. Este formulario suele incluir preguntas como: "Si el embrión seleccionado para esta transferencia no sobrevive a la descongelación, ¿qué desean que hagamos?"
Si se tienen embriones congelados adicionales, el formulario preguntará cuál debería descongelarse a continuación y si se autoriza a la clínica a proceder con la descongelación de un embrión de respaldo el mismo día o si se prefiere esperar instrucciones. Algunas clínicas también consultan sobre preferencias en cuanto al orden de descongelación, especialmente si los embriones varían en grado de calidad o en los resultados de pruebas genéticas preimplantacionales (PGT-A).
Transferencia de Embriones en Tiempo Real: Paso a paso
Tener las preferencias claras de antemano significa que, si la situación llegara a presentarse, el equipo médico puede actuar de inmediato, sin perder tiempo valioso dentro de la ventana de transferencia, lo que es crucial cuando se trabaja con una gestante. Para futuros padres por gestación subrogada, es especialmente importante tener un plan de respaldo documentado con claridad, dada la complejidad de coordinar entre múltiples partes.
Pasos a Seguir Cuando un Embrión No Sobrevive
Si tienes más embriones congelados
Este es el escenario más sencillo. Si el consentimiento informado de la FET ya especifica el plan de respaldo, la clínica simplemente descongela el siguiente embrión y continúa con la transferencia según lo programado. El endometrio de la gestante ya está preparado, y la transferencia generalmente puede realizarse el mismo día. La única diferencia suele ser una breve espera mientras el embrión de respaldo se descongela y se evalúa.
El impacto económico en este escenario suele ser mínimo, generalmente solo un cargo adicional por la descongelación. No será necesario reiniciar el ciclo de medicación ni reprogramar la transferencia.
Si era tu último (o único) embrión
Esta es la situación más difícil. Perder el único embrión por un fallo en la descongelación puede ser devastador. En este punto, las opciones generalmente incluyen:
- Un nuevo ciclo de FIV: Realizar otra extracción de óvulos y un ciclo de fertilización para crear nuevos embriones. Implica tiempo adicional (normalmente 2-3 meses) y costo.
- Óvulos o embriones de donante: Si otro ciclo completo de FIV no es viable o no es la primera opción, los óvulos donados o los embriones de donante pueden ser una alternativa.
- Tomarse un tiempo para reorganizarse: Es perfectamente válido darse un tiempo para asimilar lo ocurrido antes de decidir el siguiente paso.
El Lado Emocional
Escuchar que un embrión no sobrevivió duele. Para muchos futuros padres, cada embrión representa esperanza, esfuerzo y la posibilidad de una nueva vida. Es normal sentir tristeza, frustración, enojo o incluso una sensación de duelo. Todas estas emociones son válidas. No es necesario "superarlo rápido" ni cambiar de inmediato al modo de resolución de problemas.
También es importante saber que la gestante probablemente se sienta decepcionada, ya que ha estado preparando su cuerpo para esta transferencia. Mantener una comunicación abierta ayuda a que todos se sientan acompañados en ese momento. Si el peso emocional se vuelve difícil de sobrellevar, considere hablar con un profesional especializado en salud mental reproductiva.
¿Se Puede Reducir el Riesgo?
Aunque no es posible eliminar el riesgo por completo, hay algunas medidas que pueden ayudar:
- Elige una clínica con buenos resultados en criopreservación: Pregunta directamente a tu clínica: "¿Cuál es su tasa de supervivencia en la descongelación de blastocistos?" Un laboratorio con buen desempeño que utilice vitrificación moderna debería reportar tasas de supervivencia del 95% o superiores.
- Congela más embriones si es posible: Si tu ciclo de FIV produce múltiples embriones viables, tener varios congelados te brinda una red de seguridad.
- Confirma que tu clínica utiliza vitrificación: La gran mayoría de las clínicas de fertilidad modernas han adoptado la vitrificación como método estándar.
- Completa tu consentimiento informado de la FET con atención: Tener un plan claro sobre la selección de embriones y las preferencias de descongelación de respaldo puede hacer que un momento estresante sea mucho más manejable.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
A continuación, se abordan algunas de las preguntas más comunes sobre los embriones que no sobreviven a la descongelación:
- ¿Con qué frecuencia un embrión congelado no sobrevive a la descongelación?
Con la vitrificación moderna, las tasas de supervivencia de blastocistos suelen situarse entre el 95-99% o más. El fallo en la descongelación ocurre aproximadamente en un 1-5% de los casos. La tecnología antigua de congelación lenta tenía tasas de supervivencia más bajas (alrededor del 80-85%), pero ese método ha sido prácticamente abandonado.
- ¿Sabré antes del día de la transferencia si mi embrión sobrevivió?
Sí. La clínica descongela el embrión antes de la transferencia programada y evalúa su supervivencia y re-expansión. Si el embrión no ha sobrevivido, te informarán antes de que se realice el procedimiento de transferencia.
- Si mi embrión no sobrevive, ¿pueden descongelar otro el mismo día?
En la mayoría de los casos, sí, siempre que tengas embriones congelados adicionales y tu consentimiento informado de la FET autorice a la clínica a proceder con un embrión de respaldo. Con la autorización adecuada, la clínica puede descongelar el siguiente embrión y mantener tu transferencia según lo programado.
- ¿El fallo en la descongelación significa que mis otros embriones congelados también tienen problemas?
No. Cada embrión es un individuo, y el hecho de que uno no haya sobrevivido a la descongelación no predice el resultado para el resto. Tus otros embriones congelados mantienen la misma alta probabilidad de sobrevivir.
- ¿Es culpa de la clínica?
En la gran mayoría de los casos, no. El fallo en la descongelación es un riesgo inherente de baja probabilidad en la criopreservación que puede ocurrir incluso en los mejores laboratorios con los protocolos más avanzados. Es razonable preguntar a tu clínica sobre sus tasas generales de supervivencia.
- ¿Qué pasa si solo tenía un embrión y no sobrevivió?
Es la situación más difícil. Tus opciones generalmente incluyen realizar otro ciclo de FIV, considerar óvulos o embriones de donante, o tomarte un tiempo para procesar la situación y planificar los siguientes pasos.
- ¿El tiempo de congelación afecta las tasas de supervivencia?
Las investigaciones indican que los embriones congelados durante períodos prolongados -incluso hasta 10 años- no muestran una disminución significativa en las tasas de supervivencia ni en los resultados de nacimientos. Un estudio de gran escala publicado en 2024, que analizó casi 58,000 blastocistos vitrificados, confirmó que la duración del almacenamiento no impacta negativamente.
Gestión de Embriones Sobrantes
Cuando se realiza un tratamiento de fecundación in vitro, es habitual que queden embriones sobrantes tras la transferencia inicial. La criopreservación de estos embriones ofrece varias ventajas, como facilitar intentos posteriores de embarazo sin necesidad de repetir todo el tratamiento de estimulación ovárica, reduciendo así costes económicos, riesgos médicos y desgaste emocional.
La experiencia clínica muestra que disponer de embriones congelados tras una fecundación in vitro ofrece varias ventajas. Habitualmente, cuando un paciente tiene embriones congelados de una fecundación in vitro, el centro de fertilidad establece un acuerdo legal donde se define su custodia, las condiciones de conservación y las alternativas disponibles en caso de que no se desee continuar almacenándolos. La legislación española, por ejemplo, garantiza el anonimato en la donación de embriones.
Decidir no conservar los embriones sobrantes es una posibilidad totalmente válida, y en ese caso, la legislación y la práctica clínica ofrecen varias alternativas. Tomar decisiones sobre los embriones sobrantes implica profundas reflexiones emocionales y éticas, para las cuales es fundamental contar con el apoyo adecuado. No es necesario tomar decisiones apresuradas, y es posible actualizar la decisión mediante un nuevo consentimiento informado mientras los embriones estén almacenados. La conservación de embriones generalmente implica el pago de una tarifa anual.