El aborto espontáneo es la pérdida espontánea de un embarazo antes de la semana 20 de gestación. Aproximadamente entre el 10% y el 20% de los embarazos terminan en aborto espontáneo, aunque es probable que la cifra real sea mayor. La mayoría de los abortos espontáneos ocurre durante las primeras 7 semanas del embarazo, y más del 80% antes de las 12 semanas.
Es importante destacar que el término "aborto espontáneo" podría sugerir que algo salió mal en el desarrollo del embarazo debido a acciones de la madre, pero esto no suele ser cierto. Cuando el embarazo se detiene en el primer trimestre, no es por ninguna causa atribuible a la conducta de la madre. Esta es una experiencia bastante común, lo cual no la hace menos difícil.
Causas del Aborto Espontáneo en Etapas Tempranas
La mayoría de los abortos espontáneos se producen porque el feto no se desarrolla adecuadamente. En la gran mayoría de casos (más del 60%) los abortos ocurren por alteraciones cromosómicas en el embrión, lo que significa que el número de cromosomas del embrión no es correcto y este detiene su proceso de crecimiento. Aproximadamente, entre la mitad y dos tercios de los abortos espontáneos que se producen en el primer trimestre están relacionados con una carencia o exceso de cromosomas.
Los cromosomas son estructuras presentes en cada célula que contienen genes, las instrucciones sobre el aspecto y el funcionamiento de las personas. Cuando un óvulo y un esperma se unen, se juntan dos juegos de cromosomas, uno del padre y uno de la madre.
Tipos específicos de abortos espontáneos relacionados con anomalías genéticas:
- Embarazo anembrionado (también conocido como "huevo huero"): Ocurre cuando no se forma ningún embrión. El óvulo fertilizado se implanta en el útero, se forma el saco gestacional con su cubierta trofoblástica, pero el embrión no se visualiza debido a que ha detenido su desarrollo en una etapa muy precoz, antes de alcanzar un milímetro de tamaño, o bien el cuerpo lo absorbe.
- Muerte fetal intrauterina: En esta situación, se forma un embrión pero deja de desarrollarse.
- Embarazo molar y embarazo molar parcial: En un embarazo molar, el feto no se desarrolla, a menudo si ambos juegos de cromosomas proceden del esperma. Con un embarazo molar parcial, el feto puede desarrollarse, pero no sobrevivir, lo que ocurre cuando hay un juego adicional de cromosomas (triploidía). Estos tipos de embarazos no pueden continuar debido a los graves problemas de salud que pueden causar.
Afecciones de salud materna y factores de riesgo:
En algunos casos, determinadas enfermedades o factores en la madre pueden derivar en un aborto espontáneo:
- Edad materna avanzada: El riesgo aumenta significativamente después de los 30 años. A los 35 años, el riesgo es de alrededor del 20%, y a los 40 años, es de aproximadamente el 33% al 40%.
- Abortos espontáneos anteriores: El riesgo es mayor en mujeres que ya hayan tenido uno o más abortos espontáneos. Se habla de abortos de repetición cuando se producen tres o más abortos sucesivos o bien cinco o más de forma no consecutiva.
- Afecciones a largo plazo: Esto incluye problemas en el útero o el cuello del útero, causas infecciosas, enfermedades maternas como trombofilias (alteraciones en los procesos de coagulación de la sangre) o patologías endocrinológicas (como el hipotiroidismo), y malformaciones uterinas.
- Factores del estilo de vida:
- Fumar o consumir alcohol, cafeína y drogas ilícitas: Las personas que fuman tienen mayor riesgo de aborto espontáneo. El consumo excesivo de cafeína o alcohol también aumenta el riesgo.
- Peso: Tanto el bajo peso como la obesidad pueden influir.
- Afecciones genéticas en los padres: A veces, uno de los miembros de la pareja puede ser portador de un problema genético que aumenta el riesgo, como una traslocación cromosómica.
- Otros factores: Exposición a toxinas ambientales, problemas hormonales, problemas con la respuesta inmunitaria del cuerpo y enfermedades graves sistémicas de la madre (como la diabetes no controlada).
Desarrollo Embrionario a las 7 Semanas de Gestación
Con 7 semanas de embarazo, el embrión tiene una edad gestacional de 5 semanas, ya que la gestación se empieza a contar desde el día de la última regla, es decir, 2 semanas antes de la concepción del embrión. En esta etapa, el embrión mide aproximadamente 1 cm (o unos 8 milímetros) y continúa con la organogenésis, es decir, el desarrollo de todos sus órganos y sistemas del cuerpo. Cada bebé es diferente, por lo que es difícil determinar las medidas exactas, pero a las 6 semanas su bebé tiene aproximadamente el tamaño de un guisante.
Esta semana es crítica para el correcto desarrollo del embrión debido a los grandes cambios que experimenta. La exposición a agentes teratógenos podría provocar malformaciones congénitas en el futuro bebé.

Cambios y características principales del embrión en la séptima semana:
- El cerebro ya tiene los dos hemisferios y tiene lugar la neurogénesis, produciéndose alrededor de mil millones de neuronas. El tubo neural (sistema nervioso central primitivo) completa su cierre.
- Los rasgos faciales son cada vez más evidentes: los ojos tienen color, aparecen los párpados, la nariz empieza a asomar con las fosas nasales y aparece el hueco correspondiente a la boca.
- El corazón tiene dos cámaras y late a un ritmo más regular. El latido cardíaco del bebé comenzará en esta época e incluso podría detectarse mediante una ecografía.
- El hígado, el páncreas y los bronquios se forman y empiezan a funcionar. El hígado es el encargado de fabricar las células sanguíneas porque la médula ósea aún no se ha formado.
- La piel es muy fina, casi transparente.
- Los brazos y las manos se intuyen, aunque aún no han aparecido los dedos. Las protuberancias de las piernas empiezan a crecer.
- Se forma el tracto digestivo embrionario, el cual se une con el cordón umbilical.
- El esqueleto va adquiriendo su forma y aparece el tejido que formará las futuras vértebras.
- La placenta sigue con su proceso de formación para poder servir de suministro nutricional próximamente y será la encargada de retirar los productos de desecho del feto durante el resto del embarazo.
- El cordón umbilical, que une al embrión con la placenta, aumenta su tamaño y se ensancha durante esta semana para mejorar la conexión.
- Además del saco vitelino, aparece otra bolsita de líquido, la cavidad amniótica, dentro de la cual está el embrión y que irá expandiéndose hasta ocupar casi toda la cavidad del saco gestacional.
Síntomas y Diagnóstico del Aborto Espontáneo en las Primeras Semanas
Los posibles síntomas de un aborto espontáneo pueden incluir lumbago o dolor abdominal sordo, agudo o de tipo cólico, así como sangrado vaginal con o sin cólicos abdominales. Algunas mujeres pueden no presentar ningún síntoma al principio. La expulsión de material tisular o en forma de coágulos de la vagina es un signo importante. En el caso de presentarse un aborto espontáneo, el tejido que sale por la vagina debe ser examinado, y es recomendable preguntar al proveedor de atención médica si debe ser enviado para pruebas genéticas para determinar una posible causa tratable.
Diagnóstico mediante ecografía:
Mediante la realización de una ecografía en etapas tempranas de la gestación, se pueden detectar embarazos anembrionarios o la detención del desarrollo embrionario incluso antes de que se produzca el sangrado vaginal. La ecografía transvaginal permite detectar el embrión tan pronto como a las 6 semanas de gestación. El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros y en cuyo interior no se visualice un embrión. En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días antes de establecer el diagnóstico definitivo.
En el contexto de un posible aborto, el término "amenaza de aborto" se utiliza cuando hay presencia de algún signo ecográfico de mal pronóstico, como cólicos abdominales con o sin sangrado vaginal, que indican un riesgo, pero no una certeza, de que se pueda presentar un aborto espontáneo.
Complicaciones y Manejo Post-Aborto
En algunos casos, el tejido del embarazo que queda en el útero después de un aborto espontáneo puede generar una infección, llamada aborto espontáneo séptico, que puede manifestarse con fiebre, sangrado vaginal que no para, cólicos y un flujo vaginal fétido. Estas infecciones pueden ser serias y requieren atención médica inmediata. El sangrado intenso de la vagina, conocido como hemorragia, es otra complicación del aborto espontáneo que requiere atención médica urgente.
Una vez realizado el diagnóstico de aborto espontáneo, si el contenido uterino no se expulsa naturalmente, se procederá a la evacuación uterina mediante tratamiento médico o la realización de un legrado (dilatación y legrado, D y C). Si el tejido del embarazo no sale del cuerpo en forma natural, es posible que la paciente necesite quedar bajo una vigilancia cuidadosa hasta dos semanas.
Después del tratamiento, las mujeres generalmente reanudan su ciclo menstrual normal al cabo de 4 a 6 semanas. Se sugiere esperar un ciclo menstrual normal antes de tratar de quedar embarazada de nuevo. Si el aborto se presenta con una evolución normal y no hay complicaciones, no suele tener implicaciones reproductivas futuras. Para la mayoría de las parejas, un aborto espontáneo no reduce las oportunidades de tener un bebé saludable en el futuro.
Prevención y Recomendaciones
A menudo, no hay nada que se pueda hacer para prevenir un aborto espontáneo, especialmente aquellos causados por anomalías cromosómicas. Sin embargo, la atención prenatal pronta y completa es la mejor prevención para las complicaciones del embarazo.
Es menos probable que se presenten abortos espontáneos si se evitan cosas que sean dañinas para el embarazo. Esto incluye los rayos X, las drogas recreativas, el alcohol y el tabaquismo. También se recomienda limitar la ingesta de cafeína a no más de 200 miligramos al día, ya que los efectos de cantidades elevadas sobre el bebé no están claros y podrían aumentar el riesgo de aborto espontáneo o parto prematuro.
Los abortos espontáneos que son causados por enfermedades sistémicas se pueden prevenir detectando y tratando la enfermedad antes de quedar embarazada. Lo más recomendable es dejar hábitos poco saludables (tabaco, alcohol, cafeína en exceso) antes de quedarse embarazada, lo que facilita el proceso y reduce riesgos para el futuro bebé.
Preguntas Frecuentes sobre el Embarazo de 7 Semanas
¿Es normal no escuchar el latido cardíaco en la semana 7 de embarazo?
El latido cardíaco fetal debe aparecer entre las 5 y 6 semanas de embarazo, por lo que a las 7 semanas ya se debería poder detectar dicho latido sin problemas por ecografía Doppler. Sin embargo, existen circunstancias que podrían explicar un retraso en la detección. Esto ocurre cuando el tiempo real de embarazo es menor al calculado en función de la última regla, por ejemplo, en mujeres con ciclos irregulares. En estos casos, lo más prudente es repetir la ecografía a los 7-10 días para valorar el crecimiento del embrión y el desarrollo del latido. En mujeres con obesidad, la visualización del embrión puede ser más difícil, requiriendo esperar a que el tamaño sea mayor. No obstante, si se visualiza un embrión de 7 semanas con un tamaño acorde (de unos 8mm) y no tiene latido cardíaco fetal, lo más probable es que se trate de un aborto.
Ecografía de Primer Trimestre
¿Me he hecho una ecografía en la semana 7 de embarazo y no se ve nada, ¿pasa algo malo?
Hacia la séptima semana de gestación, el embrión debería ser visible dentro del saco gestacional, y es muy probable que se detecten también los latidos cardíacos. Si esto no se logra observar, el ginecólogo puede considerar la posibilidad de un embarazo anembrionario, una condición en la que el saco gestacional está presente, pero el embrión no se desarrolla debido a que su crecimiento se detuvo en etapas muy tempranas.
¿Cuántos meses son 7 semanas de embarazo?
La séptima semana de embarazo está comprendida dentro del segundo mes de gestación. Sin embargo, la edad gestacional del embrión es de 5 semanas, ya que las dos primeras semanas se cuentan desde la última menstruación.
¿Qué pasa si tengo candidiasis vaginal en la semana 7 de embarazo?
La candidiasis es una infección causada por hongos en la vagina, y es frecuente durante el embarazo debido a los cambios hormonales que aumentan los niveles de estrógenos. En principio, el feto no correrá peligro, pero ante cualquier síntoma de una posible infección vaginal, es importante acudir al médico y seguir el tratamiento indicado.