La terapia intravenosa en recién nacidos comenzó a emplearse de forma regular en la década de 1940. En sus inicios, la administración de fluidos se hacía, casi exclusivamente, a través de una línea umbilical. En la actualidad, se recomienda el acceso periférico como primera opción para el tratamiento neonatal.
Para la elección del acceso vascular que cubra las necesidades del pequeño paciente, se requiere la realización de una adecuada evaluación temprana.

Criterios de Elección del Acceso Vascular
Acceso Vascular al Nacimiento
- Si el neonato presenta necesidades de acceso vascular al nacimiento, se optará por la elección de un catéter umbilical (CU), siempre que este esté indicado.
- En caso contrario, el dispositivo de elección será un catéter periférico corto.
Acceso Vascular Posterior al Nacimiento
Si en los días posteriores el neonato se encuentra estable y requiere de acceso vascular, la elección dependerá de la duración estimada de la terapia:
- Para terapias de corta duración (< 7 días), el catéter umbilical será sustituido por un catéter corto periférico.
- Para terapias de duración intermedia (entre 7 y 14 días), se utilizará un catéter Epicutáneo Cava (ECC) o PICC (Catéter Central de Inserción Periférica).
- Para terapias de larga duración (superior a 14 días), se optará por una vía central.
Si la necesidad de acceso vascular aparece posterior a las 24 horas del nacimiento, las guías sugieren evitar el uso del catéter umbilical. Sin embargo, la experiencia de las unidades apunta a que, en los primeros días de vida, si se requiere un acceso urgente, en muchas ocasiones se puede optar por el uso de un CU.
En el caso de que el neonato esté estable y a término, si necesita un catéter por más de 7 días, se podrá mantener el Epicutáneo Cava o PICC.

Consideraciones Generales para la Selección
Es importante seleccionar el dispositivo con menor número de luces cuando sea posible para minimizar complicaciones.
Catéteres Periféricos Cortos en Neonatología
En general, en cuidados intermedios o en neonatología, los catéteres cortos periféricos se utilizan comúnmente para administrar fármacos o soluciones. Este Dispositivo de Acceso Venoso (DAV) es el más conocido y utilizado en el ámbito hospitalario.
Características y Uso
En neonatología, el catéter de 24G (amarillo) es probablemente el más utilizado. Para su inserción, se pinchan venas visibles (con torniquete) y distales en prioridad para evitar la punción de un trayecto venoso más proximal que se pueda necesitar posteriormente.
No se descarta el acceso por venas del antebrazo si no hubiera otras posibilidades, siempre valorando el riesgo de flebitis (el catéter tiene que ocupar 1/3 de la luz de la vena).
¿Como funciona un catéter?
Material y Ventajas
El material común es el poliuretano (PUR) de clase Ia, que permite un uso de hasta 4 semanas. Es conocido por su alta biocompatibilidad con la íntima venosa y excelente resistencia química.
Al canalizar vasos de mayor calibre, los riesgos de flebitis y obstrucción disminuyen, ya que el catéter ocupa menos espacio en la vena y el flujo sanguíneo es mayor en comparación con las venas del antebrazo. Además, al no ser un acceso central, no requiere posterior comprobación por placa radiográfica, lo que es una ventaja significativa dado que la irradiación es un problema mayor en los neonatos.
Técnica de Inserción (Seldinger Simplificada)
Para la inserción, la aguja de punción sirve para localizar la vena, no para canalizarla. Cuando hay reflujo de sangre, inmediatamente se inmoviliza la aguja. Luego, se inserta la guía para canalizar la vena.
Con esta técnica, que podríamos llamar Seldinger simplificada, no se realiza dilatación, ya que el orificio creado por la aguja es suficientemente ancho para que el catéter entre directamente, lo cual lo hace especialmente adecuado en neonatos.
Es fundamental recordar que poner un catéter a un recién nacido no es un gesto anodino y requiere de una técnica cuidadosa y un seguimiento constante.