En una región tradicionalmente dominada por el lechazo, existe un establecimiento que ha logrado consolidarse como un auténtico templo dedicado al cabrito asado. Se trata del restaurante Holidays, un local de estética clásica situado en la calle Guadiana, en La Flecha (Arroyo de la Encomienda).

Desde hace cinco años, el negocio está bajo la dirección de Luis Miguel de la Torre Arranz, un maestro asador de 55 años originario de Canalejas de Peñafiel. Su trayectoria, conocida por muchos por su pasado en el mítico local Carpanta, ha sido clave para revitalizar este espacio que anteriormente gestionaron propietarios zamoranos durante casi tres décadas.
La especialidad: el cabrito asado
El cabrito es el santo y seña del Holidays. Según explica De la Torre, el éxito radica en la calidad de la materia prima: «Hay muchas razas de cabrito ahora mismo, pero la mejor es la murciano-granadina, que es la que tiene la mejor carne, muy blanquita».
El proceso de elaboración es fundamental para alcanzar la excelencia:
- Horno: Se utiliza un horno de Pereruela tradicional.
- Combustible: Leña de encina que se quema durante aproximadamente una hora y cuarto.
- Tiempo de cocción: El cabrito permanece unas tres horas en el horno.
- Ingredientes: Únicamente agua y sal.

El maestro asador destaca que el manejo del cabrito requiere una técnica distinta a la del lechazo, ya que «tiene mucha menos grasa tanto en piel como intramuscular». Es vital controlar el tiempo para que la carne se desprenda del hueso sin llegar a secarse. Como ventaja, el propietario señala que, al tener menos grasa, su digestión resulta más ligera.
Experiencia gastronómica y precios
La fama del Holidays ha crecido tanto que es recomendable reservar con antelación, especialmente los fines de semana. La propuesta económica es muy competitiva:
| Concepto | Detalles |
|---|---|
| Precio medio | 35 euros por persona |
| Menú típico | Entrante, ensalada, cuarto de cabrito (para dos), postre, vino, café y chupito. |
Para una pareja que acude a disfrutar del asado, el ticket medio ronda los 70 euros. La alta demanda es constante: «En mi comedor entra una media de 35 comensales, pues raro es el día en que no hay doce cuartos de cabrito en la mesa», comenta De la Torre.
Más allá del cabrito: una carta variada
Aunque el asado es el protagonista indiscutible, el Holidays cuenta con una oferta gastronómica complementaria para todo tipo de gustos:
- Pescados: Bacalao a la riojana y lubina a la plancha.
- Carnes rojas: Chuletero y solomillo.
- Entrantes populares: Rabas, callos, revueltos, chorizo frito y morcilla.
La combinación de una cocina honesta, el uso de técnicas tradicionales con leña de encina y un trato cercano ha permitido que el Holidays no solo mantenga su clientela histórica, sino que la haya incrementado significativamente en el último lustro.
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