La donación de óvulos y la prevención de enfermedades genéticas

La ovodonación, un procedimiento fundamental dentro de la Fertilización In Vitro (FIV), permite a miles de personas alcanzar el deseo de formar una familia. Este tratamiento consiste en utilizar óvulos donados por una mujer para transferir el embrión resultante a la paciente receptora. Dada la complejidad del proceso, resulta esencial comprender tanto los aspectos genéticos como el papel de la epigenética y los criterios de selección de las donantes.

Esquema explicativo del proceso de Fecundación In Vitro con ovodonación y el papel de la transferencia embrionaria

El papel de la genética: evitando la transmisión de enfermedades

Uno de los puntos críticos en los tratamientos de reproducción asistida con gametos de donante es la compatibilidad genética. El objetivo es minimizar el riesgo de transmitir afecciones hereditarias al futuro hijo. Las enfermedades autosómicas recesivas tienen una baja prevalencia (un 1% de los recién nacidos), pero suelen revestir gravedad.

Test de Compatibilidad Genética (TCG)

Para prevenir riesgos, las clínicas realizan el Test de Compatibilidad Genética (TCG) o «Carrier Screening». Este estudio analiza el ADN de una persona sana para identificar si es portadora de mutaciones en genes responsables de enfermedades recesivas y ligadas al cromosoma X. En estos casos, las personas que poseen una única copia del gen mutado (portadores) no desarrollan la enfermedad, pero si ambos progenitores comparten la misma mutación, existe un 25% de riesgo de que la descendencia la padezca.

  • Matching genético: Se emparentan los datos genéticos entre el donante y el receptor para asegurar la compatibilidad. Si se evita que ambos sean portadores de la misma mutación, el riesgo de transmisión de enfermedades hereditarias disminuye significativamente, pasando de una probabilidad de 0,5-1 de cada 100 a 1 de cada 40.000 - 50.000 nacidos.
  • Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP): Se aplica en parejas donde ambos son portadores de mutaciones en genes recesivos para una patología determinada.
Infografía comparativa: cómo el matching genético reduce el riesgo de enfermedades hereditarias en el embrión

Epigenética: la influencia del útero materno

Existe una creencia común sobre si el bebé se parecerá a la madre en una ovodonación. Aunque el ADN base proviene de la donante, la ciencia de la epigenética demuestra que el entorno uterino influye en la expresión de los genes sin alterar la secuencia del ADN.

Dentro del útero, el embrión se comunica con el líquido endometrial. Los exosomas viajan por este fluido, se fusionan con la membrana embrionaria y, una vez dentro, el ARN modula la actividad de genes clave. De este modo, el útero de quien gesta al bebé puede regular la expresión de rasgos únicos, influyendo incluso en la predisposición a ciertas condiciones de salud a largo plazo, como la diabetes o la obesidad.

Criterios de selección y estándares de seguridad

Para mantener estándares de calidad y seguridad, las clínicas someten a las posibles donantes a evaluaciones rigurosas que incluyen historial médico, perfil psicológico, antecedentes genéticos y análisis de sangre.

Criterio de selección Descripción
Rango de edad Entre 18 y 35 años, debido a que la calidad ovocitaria disminuye con la edad.
Salud física y mental Ausencia de enfermedades genéticas, infecciosas o congénitas.
Compatibilidad fenotípica Se busca la mayor similitud posible en rasgos físicos (color de ojos, pelo, piel) y grupo sanguíneo.

La transparencia es fundamental durante todo el proceso. Ocultar información sobre enfermedades o estilos de vida puede poner en riesgo a la receptora y al futuro hijo. Además, tecnologías innovadoras como los óvulos Genetically Certified Oocyte® o el uso de biopsia del cuerpo polar ayudan a garantizar una constitución cromosómica normal, reduciendo el descarte de embriones y la angustia de los futuros padres.

FIV con óvulos de donante

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