Dolor de Estómago en Recién Nacidos: Causas, Síntomas y Tratamientos

El dolor abdominal o de estómago es común en los niños, especialmente durante el primer año de vida. Aunque un bebé aún no puede expresar con palabras su malestar, los padres pueden notar algunos signos de incomodidad, como irritabilidad excesiva, retorcimiento, o cambios en los patrones de defecación, sueño o alimentación. Existen muchas razones diferentes para el dolor abdominal en los recién nacidos, y es fundamental buscar el consejo médico del pediatra ante cualquier inquietud sobre la salud del bebé.

Bebé siendo consolado por sus padres, con énfasis en el abdomen

Identificación del Dolor Abdominal en Bebés

Para identificar las posibles causas del malestar, el proveedor de atención médica de su bebé realizará un examen físico completo. Esto incluye medir la estatura, el peso y el perímetro de la cabeza del bebé, escuchar el corazón, los pulmones y los sonidos abdominales, así como examinar las extremidades, los dedos de las manos y de los pies, los ojos, los oídos y los genitales. También se evaluará la reacción del bebé al tacto o al movimiento. Por lo general, no se necesitan análisis de laboratorio, radiografías u otros estudios de diagnóstico, pero en casos poco claros, estos pueden ayudar a descartar otras afecciones como posibles causas.

Principales Causas del Dolor Abdominal en Recién Nacidos

Cólicos del Lactante

Los cólicos del lactante son una de las causas más frecuentes de llanto intenso e inconsolable en los primeros meses de vida. Afectan aproximadamente a uno de cada cinco bebés, lo que representa el 20% de los recién nacidos en todo el mundo. Se definen como episodios de irritabilidad y llanto incontrolable, paroxístico, sin causa identificable, que dura tres horas al menos tres veces por semana y se produce durante al menos tres semanas, sin que el bebé pueda ser calmado fácilmente. Estos episodios suelen comenzar unas pocas semanas después del nacimiento, alcanzan su punto máximo entre las 4 y 6 semanas de edad, y desaparecen generalmente hacia los 3 o 4 meses de vida, aunque en algunos casos pueden prolongarse hasta los 6 meses. Comúnmente, los cólicos se presentan a últimas horas de la tarde o por la noche.

Síntomas de los Cólicos

Más allá de los episodios de llanto, los bebés con cólicos están sanos y no deben exhibir otros síntomas como somnolencia excesiva, pérdida de peso, mala alimentación, vómitos o deshidratación. Durante un episodio de cólicos, el llanto puede ser repentino y se suele acompañar de:

  • Gritos.
  • Rigidez o tensión corporal.
  • Extensión o elevación de las piernas hacia el abdomen, llevándolas al pecho.
  • Puños cerrados.
  • Abdomen hinchado o distendido (meteorismo).
  • Expulsión de gases.
  • Cara enrojecida tras largos episodios de llanto.

El llanto a menudo se calma cuando el bebé está cansado o cuando elimina gases o heces. Es importante diferenciar este llanto del llanto normal, que responde a necesidades básicas como hambre, sueño o un pañal sucio y cesa tras satisfacerlas. El llanto por cólicos es persistente e imposible de consolar.

Posibles Causas de los Cólicos

La causa exacta de los cólicos no es clara, pero se cree que puede ser un síndrome que incluye un grupo de alteraciones o una combinación de varios factores:

  • Inmadurez del sistema digestivo: En los primeros meses de vida, la longitud del intestino delgado es menor, lo que conlleva un tránsito intestinal más rápido. Este sistema aún se está desarrollando en sus funciones de absorción, secreción, barrera y defensa.
  • Exceso de gases: Los bebés no absorben completamente la carga de lactosa, lo que produce una gran cantidad de gas intestinal. Tragar aire durante el llanto o las tomas también puede aumentar las molestias.
  • Intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche de vaca: Aunque la intolerancia a la lactosa es menos común en bebés nacidos a término hasta los 3 años, la sensibilidad a la proteína de la leche (caseína y suero) o la soja puede causar dolor.
  • Reflujo gastroesofágico: Debido a la inmadurez del esfínter esofágico inferior, el contenido del estómago puede regresar al esófago, causando irritación.
  • Hambre o alimentación excesiva: Ambos extremos pueden provocar malestar.
  • Sensibilidad a determinados estímulos: Un sistema nervioso inmaduro puede reaccionar de forma más sensible a ruidos, luces o nuevas experiencias.
  • Temperamento del bebé: Algunos bebés tienen un carácter más sensible o son más irritables.
  • Estrés o tensión familiar: Aunque no son la causa directa, pueden influir.
  • Exposición al humo del tabaco: Fumar durante el embarazo o la exposición del bebé al humo puede afectar el sistema digestivo.
  • Problemas médicos subyacentes: En casos excepcionales, el llanto puede deberse a una patología como una hernia o una infección, que el pediatra debe descartar.
Infografía mostrando el sistema digestivo de un bebé y posibles puntos de dolor

Manejo y Estrategias para Aliviar los Cólicos

No existe un tratamiento específico o una cura universal para los cólicos. Lo mejor es probar diferentes estrategias y, si un método no funciona en una semana, pasar a otro. Es crucial recordar que los cólicos no son el resultado de una mala crianza, y el llanto inconsolable no es una señal de que el bebé rechaza a sus padres.

Prácticas de Alimentación
  • Posición y eructos: Dar el biberón a su bebé en posición vertical y hacerlo eructar frecuentemente antes, durante y después de la alimentación puede ayudar a liberar el aire tragado. Mantener al bebé erguido durante 15 a 20 minutos después de cada comida también puede facilitar que su estómago se vacíe y reducir el reflujo.
  • Biberones anticólicos: Si su bebé usa biberón, considere cambiar a uno anticólicos o a uno de bolsa plegable para reducir el exceso de aire que traga. Si la alimentación es muy rápida, utilice un chupete con un agujero más pequeño para que la toma dure unos 20 minutos.
  • No sobrealimentar: Comer con demasiada frecuencia puede provocar molestias. Lo recomendable es esperar entre dos horas y dos horas y media entre tomas, aunque cada bebé es diferente.
  • Lactancia materna: Si amamanta, permita que su bebé termine de alimentarse en la primera mama antes de ofrecerle la otra, ya que la leche postrera es más rica y calmante. Si el bebé aún parece incómodo o come en exceso, ofrezca solo una mama con la frecuencia que desee durante 2-3 horas para que reciba más leche postrera. No abandone la lactancia materna, ya que no es la causa de los cólicos.
  • Fórmulas: Si alimenta con lactancia artificial, no cambie la fórmula a menos que el niño tenga diarrea o vómitos, o bajo indicación pediátrica. En caso de sospecha de intolerancia o alergia, el médico puede recomendar una fórmula hidrolizada extensa (con proteínas descompuestas en tamaños más pequeños) durante una semana a modo de prueba, o fórmulas básicas.
Dieta Materna (si amamanta)

Los componentes de los alimentos que pasan a través de la leche materna a su bebé pueden desencadenar cólicos. Se aconseja a la madre no tomar café, bebidas a base de cola u otros estimulantes. Considera evitar comer o beber lácteos, huevos, frutos secos y trigo durante unas semanas, así como ajo, cebolla, coles, alcachofas, legumbres u otros alimentos productores de gases, para ver si eso ayuda. Si se sospecha una intolerancia a la proteína de la leche, suprima su ingesta de la dieta.

Estrategias de Consuelo y Comportamiento

Lo que consuela a un bebé puede no calmar a otro, y lo que funciona en un episodio puede no hacerlo en el siguiente. Pruebe diferentes técnicas:

  • Contacto y movimiento: Mecer al bebé en brazos, en una mecedora, cuna, columpio (si tiene más de 3 semanas y sostiene la cabeza) o portabebés. Un paseo en cochecito o en coche también puede ayudar. El contacto físico fomenta el vínculo y el apego, y nunca se puede "mimar demasiado" a un lactante antes de los 4 meses.
  • Envolver al bebé (swaddling): Envolverlo cómodamente en una manta puede brindarle seguridad y confort.
  • Succión: Ofrecer un chupete puede calmar al bebé.
  • Posición: Sostener al bebé en una posición erguida le ayuda a eliminar gases y reduce la acidez gástrica. También puede colocarlo boca abajo sobre su regazo o antebrazo y frotar suavemente su espalda. Nunca permita que los bebés duerman boca abajo debido al riesgo de SMSL.
  • Calor: Colocar una toalla tibia o una bolsa de agua caliente en el estómago del bebé, o simplemente mantenerlo boca abajo sobre el vientre de una persona, puede ayudar a relajar los músculos intestinales.
  • Ruido blanco y sonidos rítmicos: El sonido constante de un ventilador, aspirador, máquina de ruido blanco o lavadora/lavaplatos pueden tener un efecto calmante. También se puede cantar al bebé.
  • Baño tibio: Si a su bebé le gusta el agua, un baño templado puede relajarlo. Nunca deje al bebé solo en la bañera.
  • Ejercicio y masaje: Mover las piernas del bebé tipo bicicleta y realizar masajes abdominales suaves pueden ayudar a mover los gases.
Fármacos y Probióticos

Es fundamental consultar siempre con el pediatra antes de administrar cualquier medicamento o realizar cambios en la leche o dieta del bebé.

  • Gotas para los gases (simeticona/dimeticona): Se venden sin receta y pueden ayudar a reducir los gases. Son seguras ya que no se absorben en el cuerpo.
  • Probióticos: Son microorganismos vivos que actúan sobre las bacterias intestinales. Aunque algunos estudios mostraron una disminución en el tiempo de llanto con el uso de Lactobacillus reuteri, la mayoría de los expertos están de acuerdo en que, en este momento, no existe evidencia suficiente para justificar su uso generalizado para tratar los cólicos.
  • Otros fármacos: Fármacos como la diciclomina han sido descartados en los últimos años debido a contraindicaciones en menores de seis meses o efectos adversos. La Eupeptina ayuda al tránsito al no perder las heces agua.

5 técnicas de masajes para calmar los cólicos en recién nacidos y bebés |AAP

Exceso de Gases

Todos los humanos producen gases, incluidos los recién nacidos. La acumulación de gases puede ser especialmente incómoda para los bebés, que aún se están acostumbrando a estas sensaciones y aprendiendo a expulsarlos. El dolor causado por los gases suele alcanzar su punto máximo a las 6-8 semanas de vida y mejora drásticamente a los 3 meses.

Cómo Ayudar a los Bebés con Gases

Hay varias maneras de ayudar a reducir el exceso de gases:

  • Evite alimentar a su bebé cuando tenga demasiada hambre, ya que podría tragar más aire al alimentarse frenéticamente.
  • Si su bebé usa biberón, considere cambiar a uno anticólicos para reducir el exceso de aire.
  • Haga eructar a su bebé antes, durante y después de comer. Mantenerlos erguidos después de comer puede ayudar.
  • Sostener a los bebés boca abajo y aumentar el tiempo boca abajo puede ayudar a mover los gases a través de los intestinos.
  • Mover las piernas tipo bicicleta y el masaje abdominal también pueden ser útiles.
  • Puede hablar con el pediatra sobre el uso de gotas para los gases y probióticos, aunque no siempre son útiles.

Alergia a la Proteína de la Leche (e Intolerancias Alimentarias)

La intolerancia a la proteína de la leche de vaca (también llamada alergia a la proteína de la leche) es una respuesta anormal del sistema inmunitario del cuerpo a una proteína que se encuentra en la leche de vaca. Es muy común en los bebés, quienes también podrían tener intolerancia a otras proteínas en la dieta, como la soja.

Síntomas y Diagnóstico

No existen pruebas específicas para la alergia a la proteína de la leche; se diagnostica según los síntomas del bebé, que pueden incluir:

  • Dolor al comer (espalda arqueada, irritabilidad).
  • Vómitos.
  • Sangre o mucosidad en las heces.
  • Pérdida o aumento escaso de peso.
  • Sarpullido o sibilancias (en casos más severos).

Tratamiento

El tratamiento a menudo comienza con la eliminación de la proteína de la leche (caseína y suero) y la soja de la dieta del bebé. Si amamanta, la madre debe eliminar lácteos y soja de su dieta; puede tomar hasta 2-3 semanas para que estas proteínas abandonen la leche materna. Algunas familias optan por utilizar fórmulas especiales con proteínas predigeridas (hidrolizadas). La mayoría de los bebés superarán la alergia a la leche de vaca al año de edad, y los lácteos y la soja se pueden reintroducir lentamente después del primer año bajo la guía del pediatra.

Estreñimiento Infantil

Si su bebé tiene heces duras, poco frecuentes y, a veces, dolorosas, es posible que esté estreñido. Junto con el dolor abdominal, los síntomas del estreñimiento pueden incluir vómitos o sangre de color rojo brillante en las heces o al limpiarlo. Siempre que encuentre sangre en las heces de su bebé, debe informar a su pediatra.

Desencadenantes y Prevención

El estreñimiento puede ser desencadenado por enfermedades, deshidratación, cambios en la dieta, falta de agua (si tiene más de 6 meses) y cambios en la rutina. Momentos comunes de estreñimiento incluyen la transición a alimentos sólidos, el control de esfínteres y el comienzo del preescolar o la escuela. Algunos niños también retienen las deposiciones después de experimentar dolor al evacuar las heces. Es importante abordar el estreñimiento desde el principio, ya que el problema puede empeorar rápidamente si se retienen las heces.

Cómo Ayudar a su Bebé con Estreñimiento

  • Asegúrese de que su bebé obtenga suficiente leche materna o fórmula. Una vez que su bebé esté listo para los alimentos sólidos, bríndele una buena fuente de fibra en la dieta. Ejemplos de alimentos ricos en fibra incluyen: ciruelas pasas, piña, peras, melocotones, kiwi, aguacate, semillas de chía, semillas de lino, lentejas, garbanzos y otros frijoles.
  • Consulte a su pediatra si el estreñimiento dura más de una semana o si ve sangre en las heces.
  • Tenga en cuenta que, si bien la leche de vaca puede ser una bebida saludable para los niños mayores de un año, la ingesta en exceso puede causar estreñimiento.

Estenosis Pilórica

La estenosis pilórica ocurre cuando el músculo entre el estómago y el intestino delgado (el píloro) se engrosa, provocando un bloqueo que impide que los alimentos salgan del estómago. Se observa con mayor frecuencia en bebés recién nacidos de sexo masculino entre las 2 y las 8 semanas de vida, aunque puede ocurrir en bebés de sexo femenino.

Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

Los síntomas comunes incluyen:

  • Vómitos enérgicos y como "proyectiles" poco después de alimentarse.
  • Poco aumento de peso.
  • Deshidratación.
  • Irritabilidad.
  • Menor cantidad de deposiciones.
  • El bebé también podría parecer hambriento incluso después de comer.

Una ecografía puede usarse para diagnosticar la estenosis pilórica. La afección generalmente se repara quirúrgicamente.

Intususcepción

La intususcepción sucede cuando el intestino se "encoge" o se desliza sobre sí mismo y queda atrapado, creando un bloqueo doloroso. Aunque es una afección poco común, es la emergencia abdominal más frecuente en niños menores de 2 años, y por lo general ocurre entre los 6 y los 12 meses de edad.

Síntomas y Tratamiento

Los síntomas incluyen:

  • Períodos de intenso dolor abdominal en los que el niño llora de repente y lleva las piernas al pecho.
  • Vómitos.
  • Vientre hinchado.
  • Heces oscuras, llenas de mucosidad y con sangre (a menudo descritas como "gelatina de grosella").

Si su bebé tiene estos síntomas, llame al médico de inmediato o busque atención médica urgente. El médico podría ordenar una ecografía o un tipo de radiografía llamada contraste de aire o enema de bario, que puede confirmar el diagnóstico y al mismo tiempo desbloquear el intestino. Si el enema no desbloquea el intestino, es posible que se necesite una cirugía inmediata.

Infecciones Gastrointestinales (GI)

Muchos tipos de infecciones pueden causar dolor abdominal en los bebés. Pueden ser causadas por virus o, con menos frecuencia, por bacterias. Las infecciones estomacales virales se curan con el tiempo, y los tratamientos como los antibióticos no acortarán la duración de los síntomas. Se recomienda la atención de apoyo, que incluye fomentar la hidratación y tratar la fiebre y el dolor con acetaminofeno.

Tratamiento de Infecciones GI

Las infecciones bacterianas del intestino son mucho menos comunes, pero también pueden causar dolor abdominal y vómitos, al igual que las infecciones bacterianas del tracto urinario y las neumonías. Las infecciones bacterianas suelen requerir antibióticos. Lleve a su hijo al pediatra por cualquier síntoma preocupante, como fiebre, deposiciones con sangre, síntomas al orinar, somnolencia excesiva o problemas respiratorios.

Reflujo y Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE)

El reflujo es el movimiento del contenido del estómago hacia el esófago y, a veces, hacia la boca. Los síntomas del reflujo son más pronunciados en los bebés debido a que el músculo entre el estómago y el esófago (esfínter esofágico inferior) no está completamente formado. Este músculo se fortalece durante la infancia y se desarrolla completamente a los 2 años.

Reflujo Normal vs. ERGE

A los bebés con reflujo a veces se les llama "escupidores felices" cuando el reflujo no presenta molestias y no tienen otros signos de enfermedad (como pérdida de peso). Los síntomas de reflujo alcanzan su punto máximo alrededor de los 4 a 6 meses de edad, y luego mejoran durante los siguientes 6 meses, resolviéndose generalmente antes del año, aunque a veces pueden continuar hasta los 18 o 24 meses.

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) ocurre cuando el reflujo del estómago causa irritación del revestimiento del estómago o del esófago. Esto puede resultar en:

  • Ingestas dolorosas.
  • Arqueamiento de la espalda.
  • Desprenderse del pecho durante las ingestas.
  • Deseo de comer en exceso.
  • Irritabilidad y rechazo a la comida.

Cómo Ayudar a su Bebé con Reflujo o ERGE

  • Dar comidas más pequeñas con mayor frecuencia y mantener al bebé erguido durante 15 a 20 minutos después de cada comida puede ayudar a reducir el reflujo.
  • El reflujo normal del bebé no causará problemas de aumento de peso, sangre en las heces o dolor al comer. Si su bebé experimenta estos síntomas, llévelo a un proveedor de atención médica para una evaluación adicional.
  • Algunos bebés con ERGE requieren medicamentos antiácidos para reducir el ácido y prevenir lesiones. Consulte con su pediatra si su bebé tiene alguno de estos síntomas.

Cuándo Consultar al Pediatra

Es fundamental comunicarse con el proveedor de atención médica de su bebé en las siguientes situaciones:

  • Si su bebé está llorando mucho y no puede calmarlo.
  • Si su bebé tiene 3 meses y todavía tiene cólicos, o si su comportamiento o patrón de llanto cambian repentinamente.
  • Si el bebé tiene fiebre, vómitos fuertes, diarrea, heces con sangre, heces poco frecuentes y duras, dificultad para orinar, somnolencia excesiva o problemas respiratorios.
  • Si parece que el bebé tiene dificultad para respirar durante los episodios de llanto.
  • Si hay pérdida o poco aumento de peso.
  • Si se siente abrumado o tiene pensamientos de lastimar a su bebé, busque ayuda inmediatamente.

Consejos para el Cuidado y Bienestar de los Padres

El cuidado de un bebé que tiene cólicos puede ser estresante y agotador, incluso para padres con experiencia. Es fundamental prestar atención también al propio bienestar emocional. Recuerde que puede buscar apoyo si la situación le supera. Jamás sacuda a su bebé, por mucho que la situación le supere, ya que el síndrome del bebé sacudido puede causar graves daños cerebrales e incluso la muerte.

Si siente que no puede más o que la situación le desborda, ponga en práctica alguna de estas estrategias:

  • Descanse. Túrnese con su cónyuge o pareja, o pida ayuda a un amigo o familiar para que se haga cargo por un tiempo. Aproveche la oportunidad de salir de casa si es posible.
  • Utilice la cuna para descansos cortos. Está bien dejar a su bebé en la cuna por un tiempo durante un episodio de llanto si necesita reponerse o calmar sus propios nervios.
  • Exprese sus sentimientos. Es normal sentirse deprimido, culpable o enojado. Comparta sus sentimientos con familiares, amigos y el médico de su hijo.
  • No se juzgue. Los cólicos no son el resultado de una mala crianza, y el llanto inconsolable no es una señal de que su bebé lo rechaza.
  • Cuide su salud. Consuma alimentos saludables, haga ejercicio (como una caminata diaria) y, si puede, duerma cuando el bebé duerma. Evite el alcohol y otras drogas ilícitas.
  • Recuerde que es algo temporal. Los episodios de cólicos suelen mejorar después de los 3 o 4 meses de vida.
  • Tenga un plan de rescate. Organícese con alguien de confianza para que intervenga cuando esté abrumado.
  • Respire hondo y cuente hasta diez.
Padres apoyándose mutuamente mientras cuidan a un bebé

tags: #dolor #estomago #recien #nacido