Dionisio Martín Lobato, conocido artísticamente como Dioni y miembro de la mítica banda Camela, se ha encontrado recientemente en el punto de mira por asuntos ajenos a su carrera musical. La controversia ha puesto de manifiesto la complejidad de su vida familiar, revelando detalles sobre sus hijos y las relaciones que ha mantenido a lo largo de los años.

El caso de Daniel: Una paternidad reconocida en medio de la polémica
La polémica saltó a la luz cuando la revista Pronto publicó las declaraciones de Gema Moreno, la madre de Daniel, el hijo que Dioni tuvo fuera de su matrimonio. Daniel, de 32 años, padece Trastorno del Espectro Autista (TEA).
El relato de Gema Moreno
Gema Moreno compartió su versión de los hechos, que se remontan a la década de los 90. Ella tenía 16 años recién cumplidos y Dioni 20 cuando mantuvieron una relación. Moreno explica: "Dioni, nunca mejor dicho, empezó a camelarme, me juró que no tenía novia y le creí. Estuvimos juntos nueve meses y me quedé embarazada. Cuando se lo dije me respondió que no se lo contara a nadie". Según Gema, Dioni "se desentendió totalmente" de ella y del nacimiento de su hijo, llegando incluso a amenazarla con difundir que se había acostado con otros chicos del barrio, lo que le causó "mucho miedo".
La joven no supo de su embarazo hasta bien avanzada la gestación, dadas sus reglas irregulares, su temprana edad y el miedo a consultar. Daniel nació en 1991 como hijo de madre soltera. A los tres años, a Daniel le diagnosticaron autismo complicado con un trastorno del desarrollo, lo que requirió terapias continuas en el Hospital del Niño Jesús.
Gema afirma que, durante años, Dioni no mostró "el menor interés" por el niño. En mayo de 2000, Gema decidió interponer una demanda de paternidad. La reacción de Dioni, según ella, "no fue amable". Años después, en 2002, las madres de ambos se reunieron, y Dioni le ofreció una pensión mensual de 300 euros. Sin embargo, la maquinaria judicial ya estaba en marcha.
La situación ha tenido un profundo impacto en Gema. Ella asegura: "He alternado trabajos de limpieza, lo único a lo que he podido aspirar, con etapas de no poder trabajar para dedicarme íntegramente a él". También ha lidiado con problemas de salud mental, diciendo: "Llevo en terapia y con medicación muchos años, he desarrollado fibromialgia por la tensión". Gema se arrepiente de no haber hablado públicamente "mucho antes" y sostiene que todos los días se pregunta: "¿Cómo puede vivir y dormir sin remordimiento?".
Durante años, Gema pidió a Daniel que no revelara la identidad de su padre para evitarle un estigma adicional, arrastrando un sentimiento de culpa durante décadas. Ni siquiera su psicólogo lo sabía, refiriéndose a Dioni como "señor X" en las sesiones de terapia. Daniel es completamente dependiente de su madre y necesita rutinas para mantener su estabilidad emocional. Aunque Dioni satisface la pensión impuesta por el juez, Gema está convencida de que si hubiese prestado atención a Daniel desde el principio, sus sesiones de terapia habrían sido de mayor calidad, y "quizá hoy estaría mejor". La paradoja es que, mientras Dioni nunca ha querido ver a su hijo, Daniel se obsesionó con su música y el momento en que por fin conocería a su padre. Cuando Gema se atrevió a llamarlo y exponerle la situación, Dioni le contestó: "No estoy preparado para conocerlo". A lo que Gema respondió: "Le dije que tampoco yo estaba preparada con 16 años para ser madre de un hijo discapacitado".
La versión de Dioni Martín
Dioni Martín Lobato, por su parte, emitió un comunicado en el que aborda la situación. Él comienza el texto afirmando: "Nunca he hablado de mi vida personal, ni entrado en polémicas de ningún tipo. No voy a hacerlo ahora, pero ante lo que se está diciendo me veo en la obligación de aclarar y desmentir muchas de las cosas que se están contando". En el comunicado, Dioni reconoce la veracidad de su paternidad y expresa: "Quiero creer que la madre de mi hijo Dani está mal aconsejada. Como dice ella en una carta que me envió, que los dos podríamos haber hecho las cosas mejor. De eso no hay duda".
Dioni admite haber cometido algunos errores. Recibió una carta de Gema a finales de otoño de 2021, en un momento profesional muy ajetreado. Aunque tardaron en decidir cuándo se verían, el encuentro se anuló la misma mañana de la cita. Agradeció que, "por primera vez en tantísimo tiempo", Gema se pusiera en contacto con él a través de un allegado y no por vía judicial. En realidad, no supo nada cierto hasta que recibió la demanda de paternidad en 1999, sometiéndose a las pruebas voluntariamente. Después mantuvieron "una única conversación telefónica poco amable", lo que Dioni reconoce, admitiendo que usó una frase coloquial que "se entendió literalmente fuera de tono y muy desafortunada".
Sobre el aspecto económico, Dioni aclara: "Asumí la pensión que se me reclamaba, así como los atrasos". Asegura que "nunca hubo el menor intento de acercamiento personal" por parte de Gema y que no entrará en detalles de la respuesta recibida al intentar conocer a Daniel, ya que "no cree que le haga ningún bien a mi hijo convertir esto en un espectáculo". Dioni recuerda que en 1990, cuando mantuvieron la relación, él "también era un chaval" y Camela ni siquiera existía. Ya tenía un hijo nacido cuando él tenía 16 años y se dedicaba a la venta ambulante. Puede entender que Gema entonces "no quisiera que ni su propia familia supiera de mi existencia" y que decidiera ocultarle todo lo concerniente al niño.
El cantante también señala imprecisiones en el relato de Gema, como la afirmación de que se pasara "seis años en el parque frente a su casa cada día en plan desafiante". Dioni argumenta que "al poco tiempo ya existía Camela" y en esa época vivían de gira, haciendo 150 conciertos al año, lo que implicaba estar fuera de casa al menos 225 días, dejándole "poco tiempo libre". Reconoce que en la peor época de la crisis económica no pudo hacer frente a la totalidad del pago mensual acordado, pero que esto "quedó arreglado" en el Juzgado y se fijó una nueva pensión. Durante muchos años no supo del día a día de Daniel, y solo entonces se le informó realmente de los problemas de salud que tenía. Dioni concluye que hay más argumentos para demostrar que no todo es como se cuenta, pero no quiere "entrar en este juego".

Dioni Martín habla de Miguel Angel (Ex componente de Camela)
La carta de Daniel a su padre
Años de denuncias y desencuentros culminaron en una carta desesperada de Daniel a su padre, la cual se hizo pública en el programa 'Fiesta' de Telecinco. En ella, Daniel reclama la atención y el cariño de Dioni: "Me gustaría que algún día me dieras la oportunidad de conocerte, que recuerdes cada día que tienes tres hijos, y no dos. Me gustaría que hablaras de mí cuando hablas de tus hijos, que te preocupes por mí y por cómo estoy". A pesar de la sentencia judicial y una prueba de paternidad que avala el parentesco con un 99.9% de probabilidad, la relación paternofilial es inexistente.
La familia establecida de Dioni: Lucía, Rubén y Cristofer
Dioni Martín está casado con Lucía, a quien conoció en su barrio de San Cristóbal de los Ángeles de Madrid. Cuentan quienes los conocen que lo suyo fue "amor a primera vista". Han formado un matrimonio sólido y tienen dos hijos en común, Rubén y Cristofer, quienes son un gran apoyo para Dioni en estos momentos mediáticos.
Rubén Martín: Legado musical y compromiso familiar
Rubén Martín Muñoz, nacido en Madrid en 1987, es el hijo mayor de Dioni y Lucía. Desde pequeño, creció rodeado de música, lo que despertó su interés por este arte. Aunque no siguió estudios reglados en conservatorios, se formó de manera autodidacta, aprendiendo a tocar instrumentos y a componer. Su padre le regaló un piano cuando era adolescente, marcando un antes y un después en su vida. Con solo catorce años, empezó a componer temas propios, fusionando el pop melódico con influencias de la música que escuchaba en casa. Durante esta etapa, consolidó su nombre como autor, escribiendo para otros intérpretes.
En 2013, Rubén decidió dar el paso a la interpretación, cantando sus propias composiciones. Ha publicado varios sencillos como "Llegas a mi vida", "Ya se acabó el tener dueño" o "Heridas", difundidos en emisoras nacionales como Radiolé. También colaboró en el proceso creativo de Camela como autor juvenil, participando en la composición del álbum "Por siempre tú y yo" junto a su tía Ángeles. Su segundo álbum, "Así soy yo", incluye una colaboración especial con su padre, fortaleciendo su vínculo artístico y familiar.
Recientemente, Rubén Martín ha estado en el centro de atención al actualizar el estado de salud de su padre. Dioni ha tenido que suspender varios conciertos debido a una recaída inesperada en su salud vocal. Durante el Festival Radiolé de Leganés, celebrado el 12 de agosto de 2025, Rubén subió al escenario para actuar y enviar un mensaje a su padre. Explicó: "Lleva un tiempo un poquito malo de la voz, ha tenido que suspender unos cuantos conciertos", y pidió a los asistentes que grabaran un saludo colectivo para Dioni. Rubén emocionó al público al hablar sobre su padre y presentar por primera vez a su hija María Lucía, de quince meses, a quien le dedicó la emotiva canción "Llegas a mi vida".

Cristofer Martín: Apoyo y unidad familiar
Cristofer Martín es el hijo menor de Dioni y Lucía. Mantiene una relación muy estrecha con sus padres y se siente profundamente orgulloso de ellos. En redes sociales, Cristofer ha dedicado mensajes emotivos a su madre, llamándola "el pilar de esta familia y la abuela más bonita de la galaxia". También ha ensalzado la figura de su padre, demostrando gran complicidad: "Orgullo de que seas mi padre, orgullo de ti siempre. Bajo tus alas. Te amo con el alma, papá".
Hace un tiempo, Cristofer hizo público un mensaje en el que ponía en valor la unidad familiar, expresando: "No entiendo cómo la gente se puede matar con su propia familia. Hermanos que discuten, padres que dejan tirados a sus hijos, hijos que tratan mal a sus padres..." Añadió: "Gracias a mi padre pudimos comenzar a vivir sin miedo a tener o no para comer la semana que viene. Nuestros padres nos han hecho conscientes de la suerte que tuvo mi familia, una suerte que por desgracia muchas familias no tienen". Estas palabras de Cristofer reflejan la solidez y el apoyo mutuo dentro de su núcleo familiar.