La atención médica a la población infantil en España se enfrenta a un complejo panorama, caracterizado por una marcada escasez de pediatras en el primer nivel asistencial y un desequilibrio en la distribución de estos especialistas entre los diferentes ámbitos sanitarios.
Radiografía de la Pediatría en España: Cifras y Realidades
Según datos del Colegio Oficial de Médicos, la provincia de Alicante cuenta con 462 pediatras, de los cuales 314 ejercen en hospitales y 148 en Atención Primaria, es decir, en centros de salud. Estos profesionales forman parte de un colectivo más amplio de 9.855 médicos colegiados en la provincia. La edad límite establecida para la atención pediátrica en España es hasta los 14 años, aunque existen excepciones para casos de enfermedades graves o crónicas. En Alicante, la población infantil de 0 a 14 años asciende a 270.000 niños, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Sin embargo, la teoría dista de la práctica debido a la escasez de pediatras, lo que obliga a las autoridades sanitarias a recurrir a médicos de Familia e incluso a facultativos de otros países sin título homologado o a profesionales españoles sin el título MIR para atender a los niños, especialmente en los centros de salud. Este problema se agrava significativamente en las poblaciones periféricas.
El Déficit de Pediatras en Atención Primaria: Un Problema Multifactorial
La carencia de pediatras en Atención Primaria es un problema que lleva más de dos décadas sin una solución efectiva. Diversos factores contribuyen a esta situación:
La Preferencia por el Ámbito Hospitalario y Privado
Una de las causas principales es la preferencia de la mayoría de los profesionales por trabajar en hospitales o en la medicina privada. La Pediatría es una especialidad con una gran demanda en el sector privado, que ofrece horarios más atractivos y una mejor conciliación laboral y familiar, con turnos y guardias que no suelen ser de 24 horas.
Carolina Torres, presidenta de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria de la Provincia de Alicante (Apepa), señala que los residentes, al finalizar su formación, priorizan la pediatría hospitalaria. "Durante la residencia no se fomenta ni se hace atractivo, no lo es en realidad por las condiciones que tenemos ahora, estar en Primaria", explica. La facilidad para realizar guardias en hospitales (que se remuneran aparte) contrasta con la dificultad de garantizarlas en Primaria, ya que los descansos correspondientes no siempre se cubren.
Condiciones Laborales y Retribución
Las condiciones laborales, especialmente en Atención Primaria, son un factor determinante en la pérdida de atractivo de la especialidad. Cristóbal Coronel, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), destaca tres factores clave: la elevada carga asistencial en los centros de salud, las guardias obligatorias y los bajos salarios. "Los pediatras son los médicos peor pagados de la Atención Primaria", afirma Coronel.
La presidenta de la Asociación Andaluza de Pediatría de Atención Primaria (AndAPap), Leonor Quesada, enfatiza que "no es tanto el déficit de pediatras a nivel global. Lo que pasa es que no quieren venir a Atención Primaria; prefieren irse al hospital o a la privada". Los "contratos nefastos" y las malas condiciones desincentivan la elección de este nivel asistencial, llevando a los profesionales a optar por hospitales o la medicina privada.
La Adjudicación de Plazas MIR
Históricamente, la Pediatría ha sido una de las especialidades más solicitadas por los expedientes MIR con mejores notas. Sin embargo, esta tendencia está cambiando. En Andalucía, en las tres primeras jornadas de adjudicación de plazas MIR, solo se cubrieron 21 de las 80 plazas ofertadas, dejando el 74% de las plazas libres. Los profesionales vinculan esta pérdida de atractivo a las condiciones laborales. Aunque las plazas MIR de Pediatría se adjudican a unidades docentes hospitalarias, los residentes deben rotar por centros de salud durante su formación, una perspectiva que pesa en la elección de los aspirantes con mejores números de orden, que prefieren especialidades con condiciones más favorables.
Desequilibrio entre Plazas Hospitalarias y de Atención Primaria
La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) relaciona la disminución de pediatras en Atención Primaria con un aumento progresivo de las plazas de Pediatría hospitalaria. En los últimos 14 años, las plazas hospitalarias para pediatras han crecido un 36%, pero este aumento no ha sido uniforme y ha absorbido el incremento de residentes, sin impactar positivamente en la Atención Primaria. Esto crea un "efecto de pez que se muerde la cola": el exceso de demanda en Primaria lleva a una mayor afluencia a Urgencias, lo que a su vez justifica la creación de más plazas hospitalarias.
Consecuencias de la Falta de Especialistas
Las repercusiones de la escasez de pediatras en Atención Primaria son significativas y afectan directamente la calidad asistencial para los niños:
Cobertura por Médicos de Familia y No Especialistas
Es habitual que las plazas de Pediatría sean cubiertas por médicos de Familia, y en algunos casos, por médicos sin MIR (médicos generales, españoles o extranjeros con título homologado, pero sin especialidad). Las entidades científicas abogan por que estas plazas sean ocupadas por profesionales formados específicamente en Pediatría, aunque las gerencias contraten a médicos de Familia ante la falta de interés de los pediatras por la Atención Primaria. "Lo más preocupante es que cubren con no MIR... No son ni pediatras ni médicos de Familia. Esto los papás y mamás deben saberlo", advierten desde estas organizaciones, aunque reconocen la cualificada formación en pediatría que reciben los médicos de Familia.
El problema no es exclusivo de una provincia; hay centros en todo el país sin un solo pediatra de formación. Por ejemplo, en Huelva, el 88% de los menores no tienen un pediatra asignado, y en Málaga, un 30%.
Deterioro de la Atención y Sobrecarga Asistencial
La falta de profesionales conduce a un deterioro progresivo de la atención infantil en los centros de salud. Los pediatras se ven obligados a atender una media de 35 niños diarios, e incluso más, incluyendo citas telefónicas, cuando lo ideal serían 25. En algunas zonas, los pediatras deben doblar o triplicar consultas, y la Administración no siempre cubre las ausencias por baja o vacaciones, lo que aumenta la carga sin compensación económica.
Más del 60% de los ambulatorios andaluces no contaban con servicio de Pediatría, según datos de la Consejería de Sanidad. En muchas localidades, especialmente en zonas rurales, la figura del pediatra especialista no está cubierta, y las consultas son asumidas por médicos de Familia, médicos sin especialidad, recién graduados o profesionales sin título homologado en España.
Un informe de la AndAPap de 2024 revela que 374.545 menores de 0 a 13 años en Andalucía con clave pediátrica no son atendidos por un pediatra, sino por un médico de Familia o General. A ellos se suman 106.950 niños sin clave pediátrica, principalmente en el ámbito rural. En total, el 47% de los niños andaluces de 0 a 13 años no están siendo atendidos por un pediatra.
Retrasos Diagnósticos y Riesgos para la Salud
Las consecuencias directas de esta situación incluyen retrasos en el diagnóstico, saturación de las urgencias hospitalarias y "riesgos de incidentes de seguridad clínica por atención discontinua e inespecializada", según AndAPap. La atención por un médico que solo ha rotado tres meses por la especialidad durante su residencia, en contraste con los cuatro años de formación específica de un pediatra, subraya la preocupación por la calidad y seguridad de la atención.

El Rol Fundamental del Pediatra en Atención Primaria
Los pediatras reivindican su papel esencial en la Atención Primaria. Recalcan que son los especialistas con la formación específica para prestar la mejor atención integral posible a la población infantil, abarcando no solo aspectos terapéuticos, sino también la promoción de la salud, prevención de la enfermedad y educación sanitaria. El control del niño sano ha sido, desde hace décadas, un objetivo primordial y básico de la especialidad. Su ámbito de actuación incluye el primer nivel de atención mucho antes de la creación de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC).
La experiencia demuestra que muchos padres prefieren que sus hijos sean atendidos por un pediatra por sus mayores y mejores recursos y habilidades específicas. Lejos de buscar un enfrentamiento entre especialidades, los pediatras de Atención Primaria enfatizan la importancia de la colaboración con los médicos de Familia, participando activamente en la formación de residentes de MFyC y compartiendo actividades, incluida la atención con
Desafíos y Realidad de la Pediatría en la Atención Primaria y Especializada
La pediatría, una de las especialidades fundamentales del sistema sanitario, atraviesa un momento crítico caracterizado por un desequilibrio entre la atención hospitalaria y la Atención Primaria. Esta situación afecta directamente a la calidad asistencial de la población infantil, que según la normativa general en España, incluye a los niños hasta los 14 años, con excepciones en casos de enfermedades graves o crónicas.
Situación de la pediatría en el sistema sanitario
El colectivo de facultativos en provincias como Alicante se eleva a un total de 9.855 médicos colegiados. De ellos, se cuenta con 462 pediatras, de los que 314 trabajan en hospitales y solo 148 en Atención Primaria, es decir, en centros de salud. Esta distribución evidencia que la mayoría de profesionales prefiere trabajar en los hospitales, una de las causas principales de una carencia que afecta a miles de niños.
En la provincia de Alicante residen aproximadamente 270.000 niños de 0 a 14 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). La falta de especialistas lleva a las autoridades a recurrir a los médicos de Familia e incluso a facultativos de otros países que vienen sin título homologado o españoles sin el MIR para atender a los niños, especialmente en los centros de salud. Este problema se agrava notablemente en las poblaciones periféricas.

Factores que agravan la carencia de especialistas
La crisis de especialistas en los centros de salud es un problema multifactorial. Carolina Torres, presidenta de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria de la Provincia de Alicante (Apepa), explica que el déficit siempre ha existido en los departamentos más alejados de las ciudades principales. Mientras que áreas como Alicante o Sant Joan mantienen mejores coberturas, en zonas como Elda el acceso es mucho más difícil.
Condiciones laborales y atractivo de la especialidad
La Pediatría es una especialidad que en la sanidad privada tiene mucha salida y atrae a un porcentaje importante de profesionales debido a que los horarios son mejores y los turnos permiten una mejor conciliación. Por el contrario, durante la residencia no se fomenta ni se hace atractivo el trabajo en los centros de salud.
Existen diferencias sustanciales en la organización del trabajo:
- En los hospitales es más fácil realizar guardias, las cuales se pagan aparte.
- En Primaria es complicado garantizar los descansos tras las guardias, ya que esos huecos a menudo no se cubren.
- La carga asistencial es elevada: en muchos centros los pediatras atienden a una media de 35 niños diarios, cuando lo ideal sería 25.
Cristóbal Coronel, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), advierte que "los pediatras son los médicos peor pagados de la Atención Primaria", lo que contribuye a que los mejores expedientes MIR prefieran especialidades más cómodas o el entorno hospitalario.
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Análisis geográfico y disparidades regionales
El déficit de pediatras no es uniforme en todo el territorio nacional. Según datos de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), existen brechas significativas entre comunidades autónomas:
| Comunidad Autónoma | Porcentaje de plazas sin especialista |
|---|---|
| Castilla-La Mancha | 57,3% |
| Comunidad Valenciana | 44% |
| Andalucía (Media) | 47% (Niños sin pediatra asignado) |
| Cantabria | 2,5% |
El caso crítico de Andalucía y Málaga
En Andalucía, la adjudicación de plazas MIR ha mostrado una fotografía elocuente: en las primeras jornadas, solo se cubrieron 21 de las 80 plazas ofertadas, dejando un 74% de las plazas libres. En provincias como Huelva, el 88% de los menores no tienen un pediatra asignado, mientras que en Málaga este porcentaje es del 30%.
En municipios del interior de Málaga, como las comarcas de Antequera o Ronda, muchas plazas son cubiertas por médicos de familia o generales sin especialidad. Esta realidad genera "desasosiego" entre los aspirantes y un riesgo de incidentes de seguridad clínica por atención discontinua.
Consecuencias de la falta de especialistas
La disminución de pediatras en los centros de salud está relacionada con el aumento progresivo de las plazas de pediatría hospitalaria, que han crecido un 36% en los últimos 14 años. Esto provoca un efecto de "pez que se muerde la cola": al no haber atención adecuada en los centros de salud por exceso de demanda, aumenta la saturación en las Urgencias hospitalarias, lo que a su vez obliga a crear más plazas en los hospitales.
Nuevos retos en salud infantil: TEA y Salud Mental
Desde los centros de salud se está detectando un aumento en el diagnóstico de Trastornos del Espectro Autista (TEA). Este incremento, que podría deberse a factores ambientales o a la edad de los progenitores, requiere una detección temprana desde la Atención Primaria para evitar el infradiagnóstico, especialmente en niñas.
Asimismo, tras la pandemia de COVID-19, se ha constatado un incremento sostenido en las urgencias psiquiátricas y problemas de salud mental, tanto en el primer nivel asistencial como en el hospitalario.

El papel de la información y la formación médica
En un sector en constante evolución, la información rigurosa es clave para impulsar el cambio. Medios especializados como Diario Médico y Correo Farmacéutico cumplen la función de informar de manera independiente sobre los grandes retos y avances que marcan la profesión, celebrando trayectorias dedicadas al impacto en la práctica clínica y la salud de las personas.
Por otro lado, existe un debate profesional sobre las competencias en la atención infantil. Mientras que algunos sectores de la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) reivindican su papel en la atención integral, las sociedades de pediatría insisten en que el pediatra es el especialista con formación específica (cuatro años de residencia frente a los meses de rotación de otras especialidades) para ofrecer los mejores recursos y habilidades a la población infantil.
Finalmente, se subraya la necesidad de cuidar al cuidador. Los profesionales sanitarios a menudo no están formados para el autocuidado, lo que genera situaciones de vulnerabilidad, ansiedad y, en casos extremos, un goteo de suicidios, especialmente entre los Médicos Internos Residentes (MIR), una situación calificada de dramática por los representantes del sector.