La diabetes gestacional (DMG) es un tipo de diabetes que se diagnostica por primera vez durante el embarazo, usualmente en el segundo o tercer trimestre. Se distingue de la diabetes preexistente o pregestacional, que es aquella que la mujer ya padecía antes de la concepción. Esta condición, en la que los niveles de azúcar en la sangre (glucosa) son altos, es una de las complicaciones más comunes durante la gestación y su incidencia ha aumentado significativamente en las últimas décadas. En 2024, se estimó que el 15,6% de los nacidos vivos presentaron algún tipo de hiperglucemia durante el embarazo. La hiperglucemia materna es una de las complicaciones más prevalentes durante la gestación y la diabetes gestacional es responsable de más del 80% de los casos.
Durante el embarazo, las hormonas producidas por la placenta pueden conducir a un estado de resistencia a la insulina, que es una parte normal de la gestación. La mayoría de las embarazadas pueden mantener sus niveles de glucemia dentro del rango normal a pesar de esta resistencia. Sin embargo, si el organismo no consigue una respuesta compensatoria adecuada, los cambios fisiológicos pueden provocar el desarrollo de una DMG. Es crucial diagnosticarla debido a su frecuencia y al riesgo materno y fetal aumentado que conlleva.

Impacto de la Diabetes Gestacional en el Feto y el Recién Nacido
Si la diabetes no se controla bien durante el embarazo, el feto está expuesto a altos niveles de azúcar en la sangre. Esto puede afectar al bebé y a la madre durante el embarazo, en el momento del nacimiento y después del nacimiento.
Riesgos Inmediatos en el Recién Nacido
Los bebés de madres que padecen diabetes (BMD) son más propensos a una serie de complicaciones:
- Macrosomía: A menudo son más grandes de lo usual para su edad gestacional (peso al nacimiento superior a 4000 gr), especialmente si la diabetes no está bien controlada. Esto puede hacer que el parto vaginal sea más difícil, incrementando el riesgo de lesiones nerviosas y otros traumas durante el nacimiento, y haciendo más probable un parto por cesárea.
- Hipoglucemia neonatal: Es una complicación muy frecuente. Un BMD es más propenso a presentar períodos de nivel bajo de azúcar en la sangre poco después del nacimiento y durante los primeros días de vida. Esto se debe a que el bebé recibía de su madre más azúcar de la necesaria y, por ende, tiene niveles de insulina más altos de lo necesario después del nacimiento. Puede tomar varios días que la insulina del bebé se ajuste.
- Dificultades respiratorias: Debido a la poca maduración de los pulmones, que puede llevar a necesitar soporte respiratorio.
- Policitemia neonatal: Conteo de glóbulos rojos alto, lo que puede causar un bloqueo en los vasos sanguíneos o hiperbilirrubinemia.
- Ictericia del recién nacido: Niveles altos de bilirrubina (piel amarillenta) que con frecuencia requieren fototerapia.
- Engrosamiento del músculo cardíaco: Hipertrofia del miocardio, específicamente entre las cámaras grandes (ventrículos). La mayoría son cardiopatías congénitas no complejas, como comunicación interauricular tipo foramen oval permeable y ductus arterioso persistente.
- Síndrome del colon izquierdo pequeño: Causa síntomas de obstrucción intestinal.
- Defectos congénitos: Un BMD tiene un mayor riesgo de tener defectos congénitos (cardíacos, cerebrales, renales, gastrointestinales y esqueléticos) si la madre tiene diabetes preexistente que no se controla bien desde el inicio. El riesgo es mayor en los hijos de madres con diabetes pregestacional.
- Aborto espontáneo o mortinato: Si la diabetes no está bien controlada, las posibilidades son más altas.
Síntomas y Signos en el Recién Nacido
Además de las complicaciones mencionadas, otros síntomas pueden incluir:
- Color de piel azulado, frecuencia cardíaca rápida, respiración rápida (signos de pulmones inmaduros o insuficiencia cardíaca).
- Amamantamiento débil, letargo, llanto débil.
- Convulsiones (signo de hipoglucemia grave).
- Alimentación deficiente.
- Cara hinchada.
- Temblores o estremecimiento poco después del nacimiento.
Efectos a Largo Plazo en la Descendencia
Los efectos de la DMG no se limitan al periodo neonatal. Se han descrito consecuencias a largo plazo en los hijos de madres con DMG, entre las que cabe destacar:
- Mayor riesgo de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2 durante la infancia y más adelante en la vida. Se ha señalado que una proporción significativa, cercana al 50%, de la diabetes y la obesidad en la edad juvenil puede atribuirse a la obesidad y a la DMG materna.
- Alteración en la función motora y mayor frecuencia de trastorno por déficit de atención.
- Incremento del riesgo de síndrome metabólico y de prediabetes.
- Incremento del riesgo de hipertensión arterial sistólica, sobre todo en varones.

Diagnóstico de la Diabetes Gestacional
La detección precoz de la diabetes gestacional es crucial para un tratamiento rápido, que puede ayudar a prevenir complicaciones tanto para la madre como para el bebé.
Cribado (Screening)
Está indicado realizar el cribado de DMG en todas las embarazadas, generalmente entre la semana 24 y 28 de gestación. Las mujeres con alto riesgo de diabetes gestacional deben someterse a un cribado durante su primera visita prenatal.
Pruebas Diagnósticas
Las pruebas que se realizan para el diagnóstico de diabetes gestacional son las de sobrecarga oral de glucosa (SOG), conocidas como "la curva". Hay dos formas de realizar este estudio: en un solo paso o en dos pasos. En España, la más utilizada en el medio sanitario es el test de O’Sullivan, que se realiza en el segundo trimestre del embarazo.
Los valores de referencia que se suelen utilizar en España para el primer paso (SOG con 50 gramos de glucosa) son de glucemia ≥ 140 mg/dL a la hora. Si este valor es elevado, se realiza una SOG con 100 gramos, siendo los valores de referencia del NDDG (National Diabetes Data Group) los siguientes:
- En ayunas: ≥ 105 mg/dL
- 1 hora: ≥ 190 mg/dL
- 2 horas: ≥ 165 mg/dL
- 3 horas: ≥ 145 mg/dL
Se diagnostica diabetes gestacional si al menos dos de estos valores están elevados.
Manejo y Control de la Diabetes Gestacional
Las mujeres con diabetes necesitan cuidados especiales durante el embarazo para prevenir complicaciones. Controlar el nivel de azúcar en la sangre puede prevenir muchos problemas. El tratamiento intensivo de la hiperglucemia durante el embarazo ha demostrado reducir la morbilidad perinatal.
Objetivos de Control Glucémico
Los objetivos de control óptimo de la glucemia capilar son:
- En ayunas: < 95 mg/dL
- 1 hora tras la ingesta: < 140 mg/dL
- 2 horas tras la ingesta: < 120 mg/dL
Estrategias de Tratamiento
Entre el 70% y el 85% de las embarazadas con DMG pueden lograr estos objetivos con cambios en el estilo de vida:
- Dieta saludable: Seguir una dieta rica en verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables. Es fundamental tener en cuenta el tamaño de las raciones de carbohidratos para limitar los picos de glucosa.
- Actividad física regular: Los profesionales sanitarios suelen recomendar ejercicios de intensidad moderada durante al menos 30 minutos al día, la mayoría de los días. Las mejores opciones incluyen caminar, nadar, bicicleta estática y yoga prenatal.
- Insulina o medicación oral: Algunas mujeres pueden necesitar inyectarse insulina cada día o tomar otros medicamentos para controlar sus niveles de glucosa durante el embarazo, especialmente si la dieta y el ejercicio no son suficientes.
¿Cómo debe ser la alimentación ante un diagnóstico de diabetes gestacional?
Control Glucémico Durante el Parto (Intraparto)
El control glucémico deficiente en las gestantes diabéticas se acompaña de repercusiones en el feto en función de la etapa de la gestación. La hiperglucemia materna, tanto aguda durante el parto como crónica durante el tercer trimestre, es un factor determinante en el desarrollo de la hipoglucemia neonatal. Los estudios han demostrado que el control metabólico óptimo durante el parto consigue reducir la frecuencia de hipoglucemia neonatal.
En la DMG, a diferencia de la diabetes pregestacional, no es necesario el tratamiento intensivo de las glucemias mediante el uso sistemático de perfusiones intravenosas de insulina en la mayoría de los casos. Se ha constatado que el 90% de las mujeres con DMG mantienen glucemias durante todo el parto inferiores a 140 mg/dl sin requerir tratamiento farmacológico. Se ha observado que la necesidad de tratamiento con insulina durante el parto se asocia más con la falta de control endocrinológico durante la gestación que con el tratamiento previo recibido.
Un aspecto innovador es el ajuste de la perfusión de glucosa durante el parto en función de los niveles de cetonemia capilar. La monitorización simultánea de la glucemia y la cetonemia capilar permite un fácil ajuste de la perfusión de glucosa, individualizando el control en función de las necesidades de cada mujer y evitando dosificaciones excesivas que pudieran favorecer la hiperglucemia materna.
Manejo del Recién Nacido de Madre Diabética
Antes del Nacimiento
- Un ultrasonido en los últimos meses del embarazo puede vigilar el tamaño del bebé.
- Se pueden realizar pruebas de la madurez pulmonar en el líquido amniótico, aunque esto se hace muy pocas veces y solo si la fecha probable de parto no se determinó en la etapa temprana del embarazo.
- El parto antes de las 39 semanas por lo general no se recomienda para los BMD.
Después del Nacimiento
La vigilancia cuidadosa del bebé durante las primeras horas y días posteriores al nacimiento puede prevenir problemas de salud debido a la hipoglucemia.
- El nivel de azúcar en la sangre del bebé se examinará dentro de la primera o segunda hora después del nacimiento, y se revisa de manera frecuente hasta que sea consistentemente normal. Esto puede tomar uno o dos días, o incluso más.
- Se observará al bebé en busca de señales que indiquen problemas en el corazón o en los pulmones.
- Se revisarán los niveles de bilirrubina del bebé antes de irse a casa del hospital y antes si presenta signos de ictericia.
- Se puede realizar un ecocardiograma para ver el tamaño del corazón del bebé.
- A todos los bebés nacidos de madres con diabetes se les debe hacer una evaluación para detectar un nivel bajo azúcar en la sangre, incluso si no presentan síntomas.
Tratamiento de Complicaciones Neonatales
Se hacen esfuerzos para asegurar que el bebé no tenga un nivel bajo de azúcar en la sangre:
- Alimentación temprana: Alimentar al bebé poco después del nacimiento puede prevenir la hipoglucemia en los casos leves. Incluso si el plan es amamantar, el bebé puede necesitar un suplemento de leche de donante o de fórmula durante las primeras 8 a 24 horas si su nivel de azúcar en sangre es bajo y no hay leche materna disponible.
- Gel de dextrosa: En muchos hospitales ahora están colocando un gel de dextrosa (glucosa) dentro de la mejilla del niño, además del suplemento.
- Glucosa intravenosa (IV): La hipoglucemia que no mejora con la alimentación se trata con líquido que contiene azúcar (glucosa) y agua administrados por vía intravenosa.
- Concentraciones más altas de glucosa: En casos graves, si el bebé necesita grandes cantidades de azúcar, el líquido que contiene concentraciones más altas de glucosa se debe administrar a través de la vena en el cordón umbilical (ombligo) durante varios días.
- En pocas ocasiones, el bebé puede necesitar soporte respiratorio o medicamentos para tratar otros efectos de la diabetes.
- Los niveles altos de bilirrubina se tratan con terapia con luz (fototerapia).
En la mayoría de los casos, los síntomas del bebé desaparecen en unas horas, días o unas cuantas semanas. Sin embargo, un agrandamiento del corazón puede llevar varios meses para mejorar. En ocasiones muy poco frecuentes, los niveles de azúcar en la sangre pueden ser tan bajos como para causar daño cerebral.
Riesgos y Complicaciones para la Madre
La diabetes gestacional suele desaparecer después de que nazca el bebé. Sin embargo, conlleva riesgos importantes para la salud materna a largo plazo:
- Recurrencia: La madre puede volver a padecerla en futuros embarazos, con un riesgo de recurrencia de alrededor del 50%, sobre todo en aquellas con mayor índice de masa corporal (IMC) y con un hijo previo macrosómico.
- Diabetes tipo 2: Muchas mujeres que desarrollan una diabetes gestacional acabarán desarrollando una diabetes tipo 2 más adelante en la vida (un riesgo 10 veces superior a las mujeres sin DG previa). Este riesgo puede reducirse manteniendo un peso saludable después de dar a luz al bebé.
- Riesgo cardiovascular: Las mujeres con antecedentes de DMG tienen un riesgo aumentado de desarrollar otros factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular en el posparto.
Por estos motivos, se recomienda reevaluar la situación metabólica de las pacientes que han presentado DMG a partir de las 4-12 semanas posparto mediante la prueba de sobrecarga oral a la glucosa (SOG) de 75 g y utilizando los criterios diagnósticos de la población general.
Prevención de la Diabetes Gestacional y sus Consecuencias
Si bien el tratamiento adecuado de la hiperglucemia durante el embarazo mejora la evolución del mismo, otras medidas son necesarias para evitar las complicaciones a largo plazo en la madre y el niño.
- Una dieta saludable, como la mediterránea suplementada con aceite de oliva y pistachos, puede reducir el riesgo de aparición de DMG. En general, una dieta saludable reduce un 40% la aparición de DMG.
- El ejercicio físico, ya sea antes de la gestación o al inicio de la misma, puede reducir también el riesgo de aparición de DMG entre un 21% y un 30%.
- La lactancia materna ha demostrado reducir el riesgo de aparición de diabetes tipo 2 y otros componentes del síndrome metabólico en las mujeres con DMG.
Recomendaciones Generales
Si usted está embarazada y recibe atención prenatal regular, los exámenes de rutina mostrarán si tiene diabetes gestacional. Si está embarazada o planea quedar embarazada y padece diabetes que no está bajo control, comuníquese con su proveedor de atención médica de inmediato para crear un plan para controlar su diabetes. Si está embarazada y no está recibiendo cuidado prenatal, comuníquese con su proveedor para una cita.
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