Fumar aumenta considerablemente el riesgo de padecer cáncer, un hecho científicamente probado. El humo del cigarrillo contiene una gran cantidad de compuestos químicos orgánicos. Se estima que hay más de 7.000 compuestos distintos, y su número podría aumentar conforme avancen los años y la fabricación de los cigarrillos. De estos, al menos 70 son conocidos cancerígenos, además de cientos de sustancias tóxicas que pueden causar enfermedades cardíacas, pulmonares y otros problemas graves de salud.

La Planta del Tabaco y el Humo de su Combustión
La Planta del Tabaco
Existen más de 50 variedades de la planta del tabaco, las cuales se diferencian, entre otras cualidades, por su contenido en nicotina. Los cigarrillos, los cigarros (puros) y el tabaco de pipa se elaboran a partir de las hojas secas del tabaco.
El Humo del Tabaco: Un Cóctel Químico
El tabaco, y el humo que desprende en su combustión, contienen más de 4.000 sustancias químicas, de las cuales 400 son muy tóxicas y unas 50 son cancerígenas, incluyendo 12 gases tóxicos. El humo se forma por una mezcla compleja de químicos generados por la combustión del tabaco y sus aditivos.
Cuando se fuma un cigarrillo, en cada calada se crea una corriente principal, que es la que inhala el fumador, y una corriente secundaria, formada por el humo que emite el otro extremo del cigarrillo. En esta corriente secundaria se encuentran determinados cancerígenos y sustancias tóxicas en mayor concentración que en la corriente principal.
Componentes Clave y sus Efectos
Nicotina: Adicción y Estimulación
La nicotina es el compuesto químico más famoso del tabaco y un miembro de la familia de los alcaloides, como la cafeína. Aunque no es cancerígena por sí misma, es la droga responsable de la adicción y la dependencia física al tabaco. Los cigarrillos contienen, de media, 10 mg de nicotina.
Al inhalar el humo del cigarrillo, la nicotina se absorbe rápidamente en el torrente sanguíneo, llegando al cerebro en aproximadamente 7 a 10 segundos. En el cerebro, se une a los receptores nicotínicos, suplantando el neurotransmisor de acetilcolina (ACh) y estimulando la producción de dopamina, lo que genera un efecto placentero y gratificante para el fumador y provoca la adicción. El cerebro se habitúa rápidamente a recibir dosis regulares de nicotina y sufre síntomas de abstinencia cuando dicho suministro se interrumpe. La nicotina estimula el sistema nervioso, incrementando el ritmo cardíaco y la presión arterial. Tras 20 segundos de la calada, la nicotina llega a las zonas más distantes del cuerpo, siendo la droga más rápida en entrar en el sistema nervioso. La eliminación de la nicotina se produce fundamentalmente mediante la orina y, durante la lactancia, a través de la leche materna.
Monóxido de Carbono: Obstáculo al Oxígeno
El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico que se desprende en la combustión del tabaco y del papel de envoltura, siendo el mismo gas venenoso expulsado por los tubos de escape de los vehículos. Este gas, al mezclarse con la hemoglobina de la sangre, obstaculiza el transporte de oxígeno por el organismo. Como consecuencia, los diferentes tejidos y órganos del cuerpo están menos oxigenados, un trastorno conocido como hipoxia. Cuando la hipoxia se produce en la pared de las arterias, favorece la formación de depósitos de grasa, creando placas de ateroma.
Alquitrán: Sustancia Pegajosa y Cancerígena
El alquitrán es un término colectivo que se utiliza para referirse a las miles de sustancias químicas que se desprenden en el humo del cigarrillo. Es la sustancia amarillenta y pegajosa que mancha los dientes y dedos de los fumadores, depositándose asimismo en los pulmones. Constituye el componente más nocivo del cigarrillo, procedente de la combustión del tabaco con el papel. Fumar entre 20 y 60 cigarrillos diarios, ya sean normales o bajos en alquitrán, provoca una acumulación anual de alquitrán en los pulmones cercana a los 500 gramos. El alquitrán es responsable de la mayoría de las lesiones pulmonares y se encarga de transportar la nicotina y el resto de "venenos" a los pulmones.

Sustancias Carcinógenas y Tóxicas Adicionales
Nitrosaminas
Las nitrosaminas son una clase de compuestos orgánicos que contienen nitrógeno. Muchas de las nitrosaminas estudiadas han demostrado causar mutaciones en el ADN, y varias son conocidos cancerígenos. De estas, las cetonas de nitrosaminas derivadas de la nicotina y la nitrosonornicotina se consideran que tienen el riesgo más alto de acción cancerígena. También son un gas invisible en el humo que daña las células de los tejidos y puede producir tumores malignos.
Benceno
El benceno es un químico orgánico que se forma de manera natural, como resultado de sucesos tales como incendios forestales o erupciones volcánicas. Sin embargo, una fuente importante de exposición humana a este compuesto proviene de los cigarrillos, que se estiman son responsables de hasta el 50% de la exposición total en países como Estados Unidos. El benceno es un cancerígeno probado, basado en la evidencia de estudios animales y humanos. También se ha demostrado que causa cambios en los cromosomas de la médula ósea bajo condiciones de laboratorio, lo que puede conducir a la anemia y perjudicar otros constituyentes de la sangre.
Aldehídos: Formaldehído y Acetaldehído
El formaldehído es conocido por ser un cancerígeno humano, mientras que el acetaldehído está clasificado como cancerígeno confirmado en animales y un probable cancerígeno en humanos. El acetaldehído es una sustancia tóxica irritante, volátil, inflamable y de olor característico, que se acumula en la saliva, el estómago no ácido y el tubo digestivo inferior. Cuando el azúcar añadido al tabaco arde, produce acetaldehído, lo que lo vuelve más adictivo.
Aminas Aromáticas
Las aminas aromáticas son otra familia de compuestos, generalmente usadas en la síntesis de pesticidas, plásticos y fármacos, y también se encuentran en el humo de los cigarrillos.
1,3-Butadieno y Acroleína
El 1,3-Butadieno es una molécula de hidrocarburo simple que contiene dos dobles enlaces. La acroleína es un compuesto tóxico que irrita ojos, piel y vías respiratorias. Aunque no hay evidencias certeras, existen enlaces que ligan la acroleína en el humo con el desarrollo de cáncer de pulmón.
Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (HAP)
Los HAP constituyen un grupo de más de 100 compuestos químicos diferentes formados por la combustión incompleta de compuestos orgánicos. Varios han sido identificados como cancerígenos, así como perjudiciales para el ser humano, sobre todo en exposiciones elevadas durante el embarazo.
Metales Pesados y Elementos Radiactivos
En el tabaco también se encuentran otras sustancias cancerígenas como el arsénico, el cadmio (un metal pesado tóxico que afecta a los pulmones y a los riñones), el níquel y el polonio 210 (radiactivo). También contiene otros elementos radiactivos como el uranio o el plomo. Estas sustancias provienen de la tierra y el fertilizante usados durante el crecimiento de las plantas de tabaco, por lo que la cantidad en el tabaco depende de esos factores. Las sustancias radiactivas se emiten en el humo al encender el tabaco, humo que las personas que fuman introducen a sus pulmones.
Cianuro de Hidrógeno y Amoníaco
El gas cianhídrico es otro gas venenoso invisible en el humo (que constituye el 92-95% del total del humo) que reduce la capacidad del organismo para transportar oxígeno. El amoníaco es una de las sustancias irritantes presentes en el tabaco, junto con el cianuro de hidrógeno y la acetona. Estas sustancias irritantes son responsables de las toses, faringitis, catarros y bronquitis tan habituales en los fumadores.
Aditivos en los Productos del Tabaco
Con el fin de hacer más atractiva la "experiencia" del fumador y para intensificar su sabor, los fabricantes de cigarrillos añaden un gran número de aditivos, que, según la Unión Europea, son alrededor de seiscientos. Muchos de estos aditivos, aunque algunos parecen inofensivos, tienen la función de mantener "enganchado" al fumador, haciendo la experiencia de fumar lo más placentera posible. También se añaden para enmascarar el olor e incluso la visibilidad del humo, minimizando las molestias a los no-fumadores.

Azúcar
El azúcar es el aditivo más común del tabaco, representando en torno al 3% del peso total de un cigarrillo. Con la combustión del tabaco, el azúcar empieza a arder, produciendo acetaldehído, lo que lo vuelve más adictivo.
Amonio
El amonio se utiliza para cristalizar la nicotina, un proceso similar al que se hace para convertir el polvo de cocaína en crack. El amonio acelera la dispersión de la nicotina cristalizada al aumentar el pH (la alcalinidad) del humo del tabaco, lo que modifica la composición química de la nicotina con el fin de que sea más rápidamente absorbida por el organismo.
Cacao
El cacao contiene una sustancia química llamada teobromina, que potencia la dilatación de las vías respiratorias, haciendo que el fumador inhale más humo en las caladas.
Menta (Mentol)
El mentol adormece la garganta de manera que el fumador no pueda sentir el efecto abrasivo del humo, anulando la reacción del cuerpo contra las sustancias irritantes.
Piridina
La piridina actúa como un depresor del sistema nervioso central, potenciando el efecto adictivo.
Aromatizantes: Chocolate, Miel y Regaliz
El chocolate, la miel y el regaliz son aromatizantes que ayudan a disimular el amargor de la nicotina, siendo el regaliz uno de los más efectivos en los cigarrillos.
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Otros Elementos del Cigarrillo
Relleno
Los cigarrillos contienen minúsculos trozos de hoja de tabaco, pero la mayoría del relleno proviene de los tallos y otros desechos de la hoja. Dichos rellenos son mezclados con agua, aromatizantes y otros aditivos.
Papel
El tipo de papel usado como cilindro del cigarrillo tiene efectos en la fuerza del mismo. Cuanto más poroso es el papel, más aire permite pasar para la combustión del cigarrillo, lo que diluye en mayor medida el humo.
Filtros
Los filtros, hechos de acetato de celulosa, retienen parte del alquitrán y del humo antes de que estos lleguen a los pulmones del fumador. Asimismo, también enfrían el humo y lo hacen más fácilmente inhalable. Sin embargo, las evidencias sugieren que los cigarrillos bajos en alquitrán no implican que el fumador inhale dosis más bajas de nicotina, ya que los fumadores suelen "compensar" dicho efecto de dilución inhalando más profundamente o con mayor frecuencia. Además, los fumadores pueden bloquear con los dedos los agujeros de ventilación de los filtros, lo que incrementa la cantidad de nicotina inhalada.
Diversidad de Productos del Tabaco
Además de los cigarrillos tradicionales, existen otros productos del tabaco con composiciones y formas de consumo variadas, cada uno con sus propios riesgos.
Cigarros (Puros)
Debido al proceso de añejamiento utilizado para hacer los cigarros, el tabaco de cigarro tiene altas concentraciones de ciertos compuestos de nitrógeno (nitratos y nitritos). Además, debido a que la envoltura del cigarro es menos porosa que la del cigarrillo, el tabaco no se quema completamente, lo que puede influir en la liberación de sustancias.
Tabaco Sin Humo
Los productos de tabaco sin humo contienen una serie de sustancias químicas potencialmente dañinas, incluidos altos niveles de nitrosaminas específicas del tabaco (TSNA). También existen otros agentes carcinógenos en el tabaco sin humo, como el polonio-210 (un elemento radiactivo) y otros hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH).
Snus y Productos Disolubles
El snus es un tipo de rapé húmedo que no requiere ser escupido, consumido por primera vez en Suecia y Noruega, y ahora disponible en Estados Unidos. Los productos disolubles son tipos de productos de tabaco sin humo disponibles en distintas presentaciones y tamaños, como grageas y orbs (pastillas para chupar), píldoras, tiras finas y palillos de tabaco.
En promedio, los productos del tabaco sin humo son responsables de un número menor de muertes que sus contrapartes que sí producen humo. Pero, aunque suelen ser comercializados como alternativas menos dañinas que fumar, algunos de estos productos han sido relacionados con el cáncer.
Productos de Tabaco Calentado
Los productos de tabaco calentado (también conocidos como productos "calentar-no-quemar") suelen usar una fuente de calor específica para calentar cartuchos o cápsulas con tabaco. El calor inducido provoca la liberación de nicotina y otras sustancias, que luego pueden ser inhaladas hacia los pulmones sin que el tabaco se queme. Estos dispositivos no deben confundirse con los cigarrillos electrónicos o productos de vapeo. Al igual que otros productos del tabaco, los que son calentados contienen nicotina y otras sustancias químicas potencialmente dañinas.
Cigarrillos Electrónicos y Dispositivos de Vapeo
Los cigarrillos electrónicos, dispositivos de "vapeo" y otros sistemas de suministro de nicotina se han vuelto muy populares. Aunque los fabricantes a menudo afirman que los ingredientes son seguros, los aerosoles que estos productos generan pueden contener nicotina adictiva, saborizantes y una variedad de otros productos químicos, algunos conocidos por ser tóxicos o causar cáncer. Los niveles de muchas de estas sustancias pueden parecer menores que en los cigarrillos tradicionales, pero las cantidades de nicotina y otras sustancias en estos productos pueden variar ampliamente porque no están estandarizadas.
El Impacto del Tabaquismo Pasivo
El tabaco es el principal factor de riesgo de cáncer que podemos evitar. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año más de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco en el mundo. Más de 7 millones de estas defunciones se deben al consumo directo de tabaco y alrededor de 1,2 millones son consecuencia de la exposición de personas no fumadoras al humo ajeno.
La mayoría de las sustancias tóxicas y gases irritantes presentes en el humo del tabaco se encuentran también en el humo ambiental. Los no fumadores sufren aún más esta exposición por la falta de habituación a estos componentes. Incluso en exposiciones de corta duración se observa la reducción de algunas funciones corporales. Este riesgo es especialmente considerable en el caso de niños y embarazadas, pues la deshabituación y vulnerabilidad de su organismo ante estas sustancias es aún mayor.