Un bebé recién nacido duerme entre 14 y 17 horas diarias, y algunos llegan a las 18-19 horas. Por ello, es especialmente importante elegir un mobiliario adecuado que permita el mejor descanso de tu bebé. Esa primera noche en casa lo cambia todo, y preparar bien el espacio de descanso implica evaluar factores clave como el tamaño, la seguridad, la movilidad y el tiempo de uso.

Diferencias entre minicuna, moisés y cuna
Es común tener dudas sobre qué opción elegir. No solo es una cuestión de tamaño, hay otros factores que valorar:
- Cuna: Es una cama con barandillas laterales y un tamaño estándar de 120x60 cm, o de 140x70 cm en el caso de las maxicunas. Es el espacio clásico y, por dimensiones, el más duradero, pudiendo servir hasta los 2 o 3 años.
- Minicuna: Un espacio de descanso más compacto, con medidas estándar de 80x50 cm o 90x50 cm. Está pensada para los primeros meses (0-6 meses) y destaca por ser ligera y cómoda para llevar de un sitio a otro.
- Moisés: Un cestillo hecho con mimbre, lona u otro material ligero. Es más compacto y fácil de transportar que la minicuna, pero difícilmente se utiliza más allá de los 6 meses y no suele servir para el colecho.
El colecho: proximidad y seguridad
La psicología destaca el papel fundamental de la cercanía para que los bebés crezcan felices y equilibrados. Las cunas de colecho hacen posible esta proximidad física entre el bebé y los padres desde el primer día de forma segura.
¿Cómo funciona el colecho?
Se aprovecha que uno de los laterales no es fijo y puede quitarse fácilmente para unirse a la cama grande. La cuna pasa a convertirse en una prolongación de la cama de matrimonio, permitiendo que el recién nacido descanse sintiendo la cercanía de sus padres en todo momento. Para garantizar la seguridad, muchas ofrecen alturas de somier regulables para igualar la cama de los padres y utilizan un colchón puente para sellar cualquier espacio entre ambas superficies.

Criterios de seguridad y calidad
Según la Asociación Española de Pediatría, la cuna debe ser amplia, homologada, estable y con formas lisas o redondeadas. Considera los siguientes aspectos:
- Estructura: Debe ser estable, sin holguras, aristas ni piezas pequeñas sueltas. Si tiene lateral móvil, requiere un doble sistema de bloqueo.
- Barrotes: La separación debe ser de entre 4,5 y 6 cm para evitar que el bebé pueda introducir la cabeza.
- Colchón: Debe ser firme, plano y ajustar sin holguras al somier (la separación no debe superar los 2 cm). Se recomiendan materiales transpirables e hipoalergénicos.
- Movilidad: Si las ruedas tienen frenos, comprueba que no se desplacen cuando están bloqueadas.
Opciones a largo plazo: cunas convertibles
Las cunas convertibles en cama son muebles versátiles diseñados para crecer con tu hijo. Pueden transformarse en camas más grandes, escritorios o divanes, extendiendo su vida útil y ofreciendo un mayor valor a largo plazo. Algunas incluyen funcionalidades adicionales como cajones de almacenamiento o estanterías.
Instructivo Cuna Escritorio
Consejos para la transición
Si decides empezar con una minicuna, tarde o temprano deberás hacer la transición a la cuna. El momento suele rondar los 6 meses, o cuando el bebé intenta incorporarse o sus pies tocan los extremos. Para facilitar este cambio, es aconsejable colocar la nueva cuna en la misma habitación donde estaba la minicuna durante los primeros días.