¿Cuántos biberones de noche debe tomar un bebé?

Una de las mayores preocupaciones para padres y madres, especialmente para los primerizos, es saber cuántos biberones de noche debe tomar un bebé y cómo asegurar su correcto desarrollo nutricional. La Dra. Jacqueline Kent y su equipo, dedicados a investigar la lactancia, han descubierto que el proceso de alimentación es diferente para cada madre y cada bebé.

La variabilidad en la alimentación del bebé

La variabilidad es una constante en la alimentación infantil. Aunque los manuales sugieren que un bebé debe recibir de 8 a 12 tomas al día y ganar 150 g de peso semanalmente, "los bebés no leen estos manuales, ¡sino que van a su ritmo!". Algunos crecen más despacio y otros muy deprisa.

Estudios realizados con bebés alimentados exclusivamente al pecho, de uno a seis meses, mostraron que recibían entre 4 y 13 tomas al día, y que cada toma podía durar entre 12 minutos y una hora. La cantidad de leche por toma puede variar entre 54 y 234 ml, y algunos bebés se sacian con 500 ml al día, mientras otros pueden necesitar hasta 1356 ml. De media, los niños beben 76 ml más que las niñas cada día. Siempre que el suministro de leche sea adecuado, el bebé decide cuánto debe tomar.

¿Un pecho o ambos?

Se recomienda ofrecer el segundo pecho después de haber dado el primero. Si el bebé lo acepta, es porque quiere más. Si lo rechaza, no hay problema, ya que el bebé sabe cuándo está saciado. Los estudios muestran que el 30% de los bebés toma leche solo de un pecho, el 13% de los dos pechos, y la mayoría (57%) va combinando los dos.

Infografía: Patrones de alimentación de bebés con leche materna

¿Cómo saber si el bebé toma suficiente leche?

Las madres suelen preocuparse por no producir suficiente leche. Para evaluar si el bebé está comiendo lo suficiente, se deben considerar los siguientes puntos:

  • ¿El bebé está creciendo y su peso aumenta?
  • ¿El bebé se muestra atento?
  • ¿Su tono de piel es bueno?
  • ¿Moja y mancha suficientes pañales?

Si estas condiciones se cumplen, el bebé está recibiendo suficiente leche, independientemente de la duración de las tomas.

Errores comunes sobre la lactancia

Un error común es pensar que los bebés necesitarán más tomas y una mayor cantidad de leche a medida que crecen. Sin embargo, entre las 4 y las 26 semanas de vida, si todo es normal, no hay cambios en la producción total de leche. Durante los primeros meses, los bebés tienen una tasa metabólica elevada y crecen rápidamente. De los tres a los seis meses, su tasa metabólica y ritmo de crecimiento disminuyen, lo que les permite mantenerse satisfechos con la misma cantidad de leche. Esto significa que no necesitan aumentar su ingesta de leche cuando crecen; de hecho, las tomas pueden volverse más cortas y menos frecuentes.

Alimentación nocturna y el sueño del bebé

La mayoría de los bebés se alimentan por la noche, especialmente durante los primeros seis meses. Sus estómagos no son lo suficientemente grandes para pasar toda la noche sin alimentarse, y la leche materna se digiere muy rápido. Por lo tanto, es natural que se despierten hambrientos durante la noche. La alimentación nocturna es una parte normal del desarrollo del bebé.

Preocupaciones habituales en las primeras semanas

Las madres suelen preocuparse por el agarre y la succión del bebé, y por si el bebé está satisfecho después de cada toma. El dolor en el pezón también es una preocupación común. La clave es lograr una colocación y un agarre correctos desde el principio para asegurar la transferencia de leche y el confort de la madre.

Señales de alarma en la lactancia

Una madre debe preocuparse si la producción de leche no alcanza su máximo a las dos semanas, o si el bebé no ha empezado a recuperar peso a los cinco o seis días después del parto. En estos casos, es crucial buscar asesoramiento médico para asegurar que la producción de leche es adecuada y que su composición cambia correctamente de calostro a leche madura.

Consejos para madres primerizas

  • Contacto piel con piel: Realizarlo lo antes posible tras el parto.
  • Amamantar temprano: Ofrecer el pecho antes de la primera hora de vida, si es posible.
  • Revisar posición y agarre: Pedir ayuda para corregir la posición y el agarre para evitar daños en el pezón.
  • Lactancia a demanda: Alimentar al bebé en cuanto muestre signos de hambre, en lugar de seguir horarios preestablecidos. Los bebés se alimentan mejor cuando están tranquilos.

Cantidades de biberón recomendadas según la edad

Conocer las cantidades de biberón recomendadas según la edad es fundamental para el correcto desarrollo del bebé. A continuación, se presenta una tabla orientativa:

Edad Alimento Cantidad Frecuencia
0-24 horas Leche materna Amamantar cada 1-3 horas 8-12 tomas/día
Fórmula 15 ml por toma 6-10 tomas/día
24-48 horas Leche materna Amamantar cada 1-3 horas 8-12 tomas/día
Fórmula 15-30 ml por toma 8-12 tomas/día
72 horas Leche materna Amamantar cada 2-3 horas 8-12 tomas/día
Fórmula 30 ml por toma 8-12 tomas/día
1 semana Leche materna Amamantar cada 2-3 horas 8-12 tomas/día
Fórmula 30-60 ml por toma 8-12 tomas/día
2-3 semanas Leche materna Amamantar cada 2-3 horas 8-12 tomas/día
Fórmula 90-120 ml por toma 6-8 tomas/día
1-2 meses Leche materna Amamantar cada 2-3 horas 8-12 tomas/día
Fórmula Aproximadamente 120 ml por toma 6-8 tomas/día
2-4 meses Leche materna Amamantar cada 3-4 horas 6-7 tomas/día
Fórmula 120-180 ml por toma 5-6 tomas/día
4-6 meses Leche materna Amamantar cada 3-4 horas 6-7 tomas/día
Fórmula 120-240 ml por toma 5-7 tomas/día
6-9 meses Leche materna Amamantar cada 4 horas 5-6 tomas/día
Fórmula 180-240 ml por toma 4-6 tomas/día
Cereal infantil 2-4 cucharadas -
Frutas o verduras 2-3 cucharadas -
Carne o legumbres 1-2 cucharadas -
9-12 meses Leche materna Amamantar cada 4 horas 5-6 tomas/día
Fórmula 180-240 ml por toma 4-6 tomas/día
Cereal infantil 2-4 cucharadas -
Frutas o verduras 3-4 cucharadas -
Carne o legumbres 3-4 cucharadas -
Lácteos (queso o yogur) 15-120 ml -

Horarios de alimentación por edad

Recién nacidos (0-1 mes)

Los recién nacidos comen poco y a menudo, cada dos o tres horas aproximadamente. Es esencial la alimentación a demanda, prestando atención a señales de hambre como inquietud, búsqueda o movimientos de succión. La mayoría de los bebés establecen un patrón natural de entre 2 y 3 horas, pero algunos pueden necesitar comer con más frecuencia. A la semana, los bebés pueden empezar a dormir más, lo que permite alargar el tiempo entre tomas. Si duerme, se le puede despertar suavemente para mantener el horario.

Durante los primeros días, los bebés suelen necesitar entre 15 y 30 ml por toma, aumentando gradualmente. Los recién nacidos con fórmula o biberón suelen ingerir cantidades mayores, espaciando más las tomas. Al acercarse al primer mes, un bebé necesitará al menos 120 ml en cada toma.

Bebés de 2-3 meses

A los 3 meses, el bebé está más activo, puede comer con menos frecuencia y dormir más por la noche. Para bebés alimentados con leche materna, entre seis y ocho tomas al día (cada tres o cuatro horas) suelen ser suficientes. Para los de fórmula, seis a ocho tomas al día de aproximadamente 150 ml por toma pueden ser adecuadas. En este punto, se podría considerar cambiar el tamaño o estilo de la tetina del biberón si el bebé tiene dificultades.

Bebés de 4-6 meses

En esta etapa, el profesional de la salud puede sugerir la inclusión de alimentos sólidos en la dieta del bebé. Se empieza con 1 o 2 cucharadas de alimentos sólidos al día, manteniendo unos 960 ml de leche materna o de fórmula. Es un buen momento para empezar a reducir las tomas nocturnas, consultando siempre al profesional de la salud.

Los bebés suelen empezar a comer sólidos a los 6 meses, cuando pueden sentarse con apoyo, tienen buen control de cabeza y cuello, y muestran interés por la comida. Se recomienda empezar con alimentos ricos en hierro, introduciéndolos de uno en uno, y esperar unos días antes de añadir otro para observar posibles reacciones alérgicas. Los sólidos son un complemento; la leche sigue siendo la fuente principal.

Bebés de 7-9 meses

En esta etapa, el bebé necesitará hasta 960 ml de leche materna o de fórmula al día. Es un buen momento para introducir más variedad y cantidad de alimentos sólidos, como purés de carne, verdura y fruta, ofreciendo entre 2 y 4 cucharadas por comida. El número de tomas de leche disminuirá a entre cuatro y seis al día.

Bebés de 10-12 meses

A esta edad, el bebé puede comer unas tres o cuatro veces al día. Es el momento de introducir nuevas texturas y alimentos en trocitos, como plátano, cereales secos y pasta, evitando riesgos de atragantamiento. La leche materna o de fórmula se sustituye progresivamente por sólidos. El bebé puede empezar a comer solo con las manos.

Transición del biberón a la taza

Es importante que los padres comiencen a despegar a sus hijos de los biberones hacia el final del primer año de vida y los acostumbren a las tazas y los vasos. Cuanto más se tarde en esta transición, más apegados estarán los niños a sus biberones y más difícil resultará quitar el hábito.

Muchos médicos recomiendan introducir una taza aproximadamente a los 6 meses. Al principio, gran parte del contenido puede derramarse. También se recomienda pasar de la fórmula a la leche de vaca cuando el bebé cumple un año.

Estrategias para retirar el biberón

  • Eliminar progresivamente: Si el hijo toma tres biberones al día, empezar eliminando el de la mañana. Ofrecer leche en una taza en la mesa.
  • Mantener biberones de tarde/noche: Continuar ofreciendo los biberones de tarde y noche durante aproximadamente una semana mientras se elimina el de la mañana.
  • Eliminar otro biberón: A la semana siguiente, eliminar otro biberón del cronograma y reemplazarlo por una taza de leche.
  • El biberón de la noche: Generalmente, el último biberón en eliminarse es el de la noche, ya que suele formar parte de la rutina para dormir y brinda comodidad al bebé.

Ayudas para la transición

  • Tazas con picos: Las tazas con picos a prueba de derrames, diseñadas para bebés, pueden ayudar. Los dentistas recomiendan tazas con picos duros o pajitas en lugar de blandos.
  • Refuerzo positivo: Felicitar y hacer comentarios positivos cuando el niño use la taza.
  • Atender necesidades: Si el hijo pide un biberón, ver qué necesita: si tiene sed o hambre, ofrecer alimentos en taza o plato; si necesita cariño, abrazarlo; si está aburrido, jugar con él.
  • Dilución gradual: Se puede intentar diluir la leche con agua. Durante los primeros días, llenar la mitad con agua y la otra mitad con leche. Luego, agregar gradualmente más agua hasta que el biberón solo contenga agua. Esto puede hacer que el niño pierda interés.

Finalmente, deshacerse de los biberones o guardarlos fuera de la vista para evitar tentaciones.

Importancia de una dieta equilibrada más allá del primer año

Un caso común es el de un niño de dos años que aún se despierta dos o tres veces por la noche pidiendo biberones con leche y cereales. Esto puede llevar a una "dieta blanca" basada solo en lácteos, lo que causa problemas de alimentación durante el día. La leche es fundamental durante el primer año de vida, pero no más allá. Si se suprimen los biberones nocturnos, el niño tendrá hambre durante el día y empezará a comer otros alimentos.

Aunque el peso del niño sea adecuado, una dieta exclusiva de leche y cereales no proporciona los nutrientes esenciales de frutas, verduras, legumbres, carne y pescado, lo que a la larga puede provocar anemia por falta de hierro, afectando el cerebro y el desarrollo. La clave es que el niño sienta hambre para aceptar una dieta variada y equilibrada.

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