La vacunación es una parte fundamental para mantener la salud de los bebés, protegiéndolos eficazmente contra enfermedades graves. Es comprensible que los padres se preocupen por las molestias o el dolor que sus pequeños puedan experimentar después de una inyección. Afortunadamente, la mayoría de los niños tienen reacciones muy leves o no presentan ninguna reacción a las vacunas de la niñez. Estas reacciones suelen ser temporales y son una señal de que el sistema inmunitario del bebé está respondiendo adecuadamente, produciendo los anticuerpos necesarios para protegerlo a largo plazo.
Reacciones Comunes a las Vacunas en Bebés
Las reacciones más comunes a las vacunas suelen ser leves, aparecen en las primeras 12 horas después de la inyección y desaparecen por sí solas en poco tiempo. Son indicio de que la vacuna está surtiendo efecto.
- Dolor, enrojecimiento e inflamación en el local de la inyección.
- Fiebre baja (entre 37.8 °C y 39 °C) que dura uno o dos días, como máximo.
- Irritabilidad y llanto.
- Somnolencia o mayor cansancio de lo normal.
- Pérdida de apetito.
- Escalofríos.
- Dolor de cabeza.
- Dolores musculares o articulares.
Casi todos los efectos secundarios aparecen dentro de los 45 días después de aplicar la vacuna. En general, los síntomas en el lugar de la inyección suelen desaparecer en 1 a 3 días. La mayoría de los síntomas generales, como la fiebre, duran solo 1 a 3 días, si es que ocurren. Observa la reacción de tu bebé durante unos 3 días. Si después de ese tiempo sigue mostrando comportamientos o reacciones inusuales, consulta con el pediatra.

Estrategias para Aliviar el Dolor y la Ansiedad Post-Vacunación
Mitigar el dolor causado por las vacunas en los bebés y reducir su ansiedad puede hacer que la experiencia sea menos estresante para todos. Existen varias maneras sencillas y suaves de ayudar a que tu bebé se sienta mejor antes, durante y después de la vacunación.
Antes de la Vacuna
- Comunique con anticipación: Para niños mayores, tómese tiempo para explicarles qué esperar en términos simples. Diga que sentirán un pequeño pinchazo que durará muy poco. Use palabras como "presión" o "pinchazo" en lugar de "dolor" o "inyección". Saber con antelación lo que ha de esperar puede tranquilizar al niño. Explíquele que no hay problema si llora, pero sugiérale que trate de ser valiente.
- Solución dulce: Si su hijo tiene dos años o menos, pida al médico de su hijo que le dé una solución dulce de sacarosa o glucosa uno o dos minutos antes de la vacuna. Esto puede ayudar a reducir la respuesta del pequeño al dolor.
- Cremas o aerosoles para aliviar el dolor: Pida al médico una crema para aliviar el dolor, estas cremas bloquean las señales de dolor de la piel. Debido a que las cremas toman tiempo en actuar, pídalas antes de la próxima visita médica. O, si no, pida un espray refrescante (vapocoolant), que se aplica en el brazo o la pierna justo antes de administrar la vacuna.
- Planee algo divertido: Una salida al parque, comer afuera u otro entretenimiento después de la vacuna puede hacer que la próxima sea menos atemorizante.
Durante la Aplicación de la Vacuna
- Mantenga la calma: Su hijo notará si usted está alterado o ansioso. Hable serenamente y utilice palabras reconfortantes. Aunque su bebé no pueda entender sus palabras, su voz calmada le dará tranquilidad.
- Contacto piel con piel y lactancia: Amamantar puede ser una muy buena forma de calmar y relajar a su bebé, ya que puede ayudar a distraerlo y a darle un contacto cercano que lo reconforte. Es una de las estrategias más efectivas para aliviar el dolor.
- Distracción: Lleve cualquier cosa que sea reconfortante para su hijo, como un juguete, una mantita o un libro favorito. Justo antes de la vacuna, diga el nombre de su hijo, cántele su canción favorita, cuéntele un cuento o simplemente hágale monerías para desviar su atención.
- Respiración profunda: Si su hijo es más grande, usted puede respirar profundo junto con él para ayudarlo a "soplar hacia afuera" el dolor. Hágale imaginar que el dolor le sale por la boca cuando exhala.
- Envoltura: Calme a los bebés pequeños envolviéndolos en una mantita bien ajustada.
- Haga presión: Puede hacer presión en el área antes de aplicar la vacuna.
Después de la Vacuna
- Compresas frías: Después de la inyección, se puede colocar un trozo de tela húmeda y fresca en el sitio de la vacuna para ayudar a reducir el dolor y la hinchazón leves.
- Movimiento: Mover o usar frecuentemente el brazo o la pierna que ha recibido la vacuna también puede ayudar a reducir el dolor.
- Medicamentos para el dolor y la fiebre: Si su niño sigue molesto o tiene fiebre superior a 39 °C (102 °F), puede darle acetaminofén (paracetamol) o ibuprofeno (solo para niños de 6 meses en adelante). Los médicos aconsejan esperar para administrar paracetamol a menos que el bebé lo necesite claramente, por ejemplo, en caso de fiebre o dolor intenso, ya que es posible que los medicamentos para el dolor reduzcan la respuesta inmunitaria normal del cuerpo si no son estrictamente necesarios. Siempre consulte con el pediatra antes de darle cualquier medicamento a su bebé, especialmente a menores de seis meses, para determinar la dosis adecuada.
- Líquidos: Propicie el beber líquidos fríos en cantidades ilimitadas para prevenir la deshidratación y ayudar a disminuir la fiebre alta. A menores de 6 meses, solo dé fórmula o leche materna.
- Confort: Los abrazos, las caricias y los susurros pueden ayudar a calmar a los bebés de más edad. Mantenerlo cerca, quizás en un portabebés ergonómico, lo hace sentir seguro y acompañado. Para temblores o escalofríos, use una cobija hasta que estos se detengan.
- Ungüentos para ronchas: Si hay comezón por ronchas en el sitio de la inyección, ponga crema de hidrocortisona al 1% sin receta. Úsela dos veces al día según sea necesario. Elija ungüentos formulados para niños, sin fragancias y con ingredientes seguros y no tóxicos.
✅ ¿CÓMO CALMAR RÁPIDO el llanto en tu bebé? 😩 7 CONSEJOS médicos que te ayudaran con seguridad.
Cuándo Consultar al Médico o Buscar Atención de Emergencia
Aunque la mayoría de las reacciones a las vacunas son leves, es importante estar alerta a ciertos síntomas que requieren atención médica.
Contacte al Médico si su Hijo Presenta:
- Sangrado: Raramente, los bebés y niños pueden tener una reacción inmune anormal que causa una disminución de plaquetas (células sanguíneas que ayudan a detener el sangrado). Esto puede provocar sangrado de las encías, sangre en las heces y orina, aparición de moretones, o sangrado de una herida difícil de detener. Además, podría notar un sarpullido o erupción con pequeñas ronchitas rojas. Llame de inmediato si sospecha este problema.
- Convulsiones o fiebre alta: Fiebre superior a 40 °C (104 °F) o convulsiones febriles. Si esto le sucede a su niño y no puede contactar a su médico de inmediato, llévelo a la sala de emergencia o clínica más cercana.
- Sarpullido, vómitos, inflamación de los ganglios linfáticos o llanto prolongado: Si bien es poco probable que estas reacciones sean indicio de un problema grave, llame al médico si está preocupada.
- El enrojecimiento en el sitio de la inyección alcanza más de 5 cm, se vuelve más doloroso después de 3 días, o dura más de 7 días.
- La fiebre comienza después de 2 días (o dura más de 3 días).
- Si cree que su hijo necesita ser revisado o el problema está empeorando.
Llamada de Emergencia (911 o Servicio Local) si su Hijo Presenta:
Estas son señales de una posible reacción alérgica grave que podría desencadenar un shock anafiláctico, aunque son sumamente raras (aproximadamente 1 en un millón de vacunaciones para muchas vacunas).
- Urticaria.
- Dificultad para respirar.
- Palidez o debilidad.
- Pérdida de conocimiento.

Reacciones Específicas por Tipo de Vacuna
Los efectos secundarios de las inyecciones varían según el tipo de vacuna aplicada, pero generalmente son leves y desaparecen rápidamente por sí solos.
- Vacuna de la Varicela:
- Dolor o hinchazón en el sitio de la inyección durante 1 a 2 días (20% de los niños).
- Fiebre leve que dura de 1 a 3 días, comenzando entre 14 y 28 días después de la inyección (10%). Administre acetaminofén o ibuprofeno si la fiebre es superior a 39 °C (102 °F).
- Nunca le dé aspirina para la fiebre o el dolor, ni dentro de las 6 semanas posteriores a la inyección, debido al riesgo de síndrome de Reye.
- Sarpullido similar a la varicela (generalmente 2 ronchas rojas) en el sitio de la inyección (3%) o extendido por el cuerpo (generalmente 5 ronchas rojas, 4%). Este sarpullido leve empieza 5 a 26 días después y suele durar algunos días. Estas erupciones no se transmiten a otras personas; los niños pueden ir a la guardería o a la escuela, a menos que las protuberancias rojas drenen líquido y estén muy extendidas.
- Vacuna COVID-19:
- Dolor y sensibilidad en el lugar de la inyección se presentan dentro de 8 horas (90% de los pacientes). Otras reacciones locales incluyen hinchazón (10%) o enrojecimiento de la piel (5%). Los síntomas locales generalmente duran de 1 a 3 días.
- Síntomas corporales generales después de la segunda dosis: fiebre (15%), escalofríos (40%), cansancio (70%), dolores musculares (50%) y dolores de cabeza (60%). Algunos otros efectos secundarios leves son disminución del apetito, náuseas, mareos y aumento del sueño.
- Los síntomas generales comienzan aproximadamente a las 24 horas y suelen durar 1 día, a veces 2. Los síntomas son más frecuentes después de la segunda vacuna. La vacuna no provoca síntomas respiratorios como tos, secreción nasal, dolor de garganta o dificultad para respirar.
- Es imposible que se contagie con COVID-19 por medio de la vacuna, ya que no contiene virus COVID-19 vivo.
- Vacuna Contra la Difteria, el Tétanos y la Tos Ferina (DTaP):
- Los efectos más comunes son dolor, sensibilidad al tacto, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de la inyección (25%). Suele empezar en las primeras 12 horas y puede durar de 3 a 7 días.
- Fiebre (25% de los niños) que dura 24 a 48 horas.
- Somnolencia leve (30%), agitación (30%) o pérdida de apetito (10%) durante 24 a 48 horas.
- Después de las últimas dosis de DTaP, puede producirse una gran hinchazón de más de 10 cm en el muslo o en el brazo (5% de los niños). Esto suele ocurrir con la cuarta o quinta dosis y desaparece sin tratamiento entre el tercer y séptimo día. No es una alergia; futuras vacunas DTaP pueden ponerse sin peligro.
- Algunos bebés (cerca de 1 en 1000) pueden llorar inconsolablemente por varias horas. Esta es una reacción conocida.
- Vacuna Contra Haemophilus Influenzae, Tipo B (Hib):
- Molestias en el sitio de la inyección y fiebre leve ocurren solamente en el 2% de los casos. No se han registrado reacciones serias.
- Vacuna Contra la Hepatitis A:
- Molestias en el sitio de la inyección (20%), pérdida de apetito (10%), dolor de cabeza (5%).
- En la mayoría de los casos no hay fiebre. Estos síntomas, cuando ocurren, suelen durar 1-2 días.
- Vacuna Contra el Virus de la Hepatitis B:
- Molestias en el sitio de la inyección (30%) y fiebre leve (3%).
- La fiebre por estas vacunas es poco frecuente. Todo bebé menor de 2 meses que tenga fiebre después de esta vacuna debe ser examinado.
- Vacuna Contra el Virus de la Gripe:
- Dolor, molestias o hinchazón en el sitio de la inyección ocurren en el transcurso de 6 a 8 horas en el 10% de los casos.
- En el 20% de los niños se presenta fiebre leve de menos de 39.5 °C (103 °F). Las fiebres ocurren principalmente en niños pequeños.
- La vacuna contra la influenza nasal puede causar nariz congestionada o que moquea, y fiebre leve. Los efectos secundarios suelen durar solo entre 1 y 3 días.
- Vacuna Contra el Sarampión (parte de la MMR):
- Dolor en el sitio de la inyección.
- Fiebre leve menor a 39.5 °C (10% de los niños) y sarpullido (5% de los niños) pueden ocurrir aproximadamente 6 a 12 días después de la inyección, durando 2 o 3 días.
- El sarpullido es leve, rosado, principalmente en el tronco. No se necesita tratamiento y no se propaga a otros. Su hijo puede ir a la guardería o a la escuela con el sarpullido.
- Llame a su médico si el sarpullido se convierte en manchas de color de sangre o si dura más de 3 días.
- Vacuna Meningocócica:
- Molestias en el sitio de la inyección (50% de los casos) y duran 1 a 2 días. En el 15% de los casos las molestias limitan el uso normal del brazo.
- Fiebre leve ocurre en el 5% de los casos; dolor de cabeza en el 40%, y dolor en las articulaciones en el 20%. La vacuna nunca causa meningitis.
- Vacuna Contra el Virus del Papiloma Humano (VPH):
- Molestias en el sitio de la inyección durante algunos días (90%).
- Enrojecimiento e hinchazón leves en el sitio de la inyección (50%).
- Fiebre superior a 38.0 °C (10%) y fiebre superior a 39 °C (102 °F) en el 2%. Dolor de cabeza (30%).
- Vacuna Neumocócica:
- Dolor, sensibilidad al tacto, hinchazón o enrojecimiento en el sitio de la inyección (20%).
- Fiebre leve inferior a 39 °C (15%) durante 1-2 días.
- Vacuna Contra la Polio:
- La vacuna contra la polio en forma de inyección puede causar molestias musculares. La vacuna contra la polio ha dejado de administrarse por vía oral en los Estados Unidos.
- Vacuna Anti-Rotavirus:
- Generalmente, no hay reacciones graves a esta vacuna administrada por vía oral.
- Diarrea leve o vómito (3%) durante 1 a 2 días. No hay fiebre.
- Reacción grave poco frecuente: invaginación intestinal. El riesgo es de 1 en 100,000. Se presenta con vómitos o llanto intenso.
- Vacuna BCG (para tuberculosis):
- Usada para prevenir la tuberculosis en grupos o países de alto riesgo (no se usa en EE. UU. ni en la mayor parte de Canadá). Se administra en la piel de la zona del hombro derecho, principalmente a bebés y niños pequeños.
- Reacción normal: Después de 6 a 8 semanas se forma una ampolla que se agranda gradualmente, eventualmente drena un líquido amarillo blanquecino y luego sana, dejando una cicatriz elevada que es prueba de que la BCG protege contra la tuberculosis.
- Reacción anormal: Se produce un absceso (bulto infectado) en el hombro o debajo del brazo.
Las Vacunas y el Trastorno del Espectro Autista (TEA): Desmintiendo Mitos
Durante años, muchos estudios han buscado un vínculo entre las vacunas y el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Las investigaciones continúan demostrando que las vacunas no causan TEA.
- En 2019, un estudio analizó a casi 660,000 niños durante un período de 11 años y no encontró ninguna conexión entre el TEA y las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR).
- Algunas personas se preguntan sobre el TEA y el timerosal, un conservante encontrado en algunas vacunas. Muchos estudios han analizado el timerosal y no han encontrado ningún vínculo entre el timerosal presente en las vacunas y el TEA. Hoy en día, no se incluye el timerosal en la mayoría de las vacunas infantiles, con excepción de algunas vacunas contra la gripe que vienen en viales multidosis. Los padres pueden solicitar una vacuna contra la gripe que no contenga este conservante.
- Los estudios también siguen sin encontrar un vínculo entre el TEA y los niños que reciben varias vacunas al mismo tiempo.
- Las señales del TEA generalmente aparecen en niños de entre 12 y 18 meses, lo que coincide con el momento en que la mayoría de los niños reciben varias vacunas infantiles de rutina. Esta coincidencia temporal ha llevado a algunas personas a establecer una relación errónea, pero no existe evidencia científica que la respalde.

Reporte de Reacciones Adversas a las Vacunas
En Estados Unidos, los proveedores de salud deben informar al Sistema para Reportar Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS) ante cualquier sospecha de una reacción adversa grave. VAERS fue creado por el gobierno para controlar e investigar las inquietudes en torno a la seguridad de las vacunas. Dicha información ayuda a saber más acerca de las vacunas y posibilita a los investigadores la identificación de patrones de reacciones adversas para que las vacunas puedan evaluarse nuevamente, si fuese necesario.
Si vive en Estados Unidos, usted misma puede presentar un informe. Para los casos poco comunes en los cuales un niño tenga una reacción grave a una vacuna, se creó un programa federal que ayuda a las familias a afrontar los gastos médicos. Para más información, puede comunicarse con el Programa Nacional de Compensación por Daños Derivados de Vacunas.
La vacunación es una parte importante de la salud de su bebé. Aunque puede provocarle molestias o dolor, lo cual es difícil de ver para un padre, estas reacciones son normales y manejables. La mayoría de los síntomas posteriores a una vacuna son leves y desaparecen en un par de días. Si tiene dudas o preocupaciones, confíe en su instinto y consulte siempre a su médico u otro profesional sanitario cualificado.