Cuando un bebé nace prematuramente, surgen muchas preguntas, y la situación puede llegar a sobrepasar a la familia, especialmente si existen preocupaciones médicas en los primeros días. Una de las inquietudes principales es el patrón de sueño del recién nacido. Los bebés nacidos prematuramente necesitan más horas de sueño que aquellos que nacen a término, aunque no es posible determinar con exactitud una cantidad de horas, ya que puede variar de un bebé a otro.
Definición y Concepto de Edad Corregida
La Asociación Española de Pediatría señala que "un recién nacido prematuro es aquel que nace antes de las 37 semanas de gestación". Para evaluar su desarrollo, se utiliza un concepto clave: la edad corregida o ajustada.
La edad cronológica se cuenta a partir del día de su nacimiento. La edad corregida es la que tendría el bebé si hubiera nacido a término (40 semanas). Por ejemplo, si un bebé nació en la semana 30, su prematuridad sería de 10 semanas (40 - 30). Si actualmente tiene 8 meses (32 semanas) desde su nacimiento, su edad corregida sería 22 semanas (32 - 10), es decir, aproximadamente 5,5 meses. Esta edad corregida se tiene en cuenta hasta el primer año de vida, aproximadamente, para evaluar su desarrollo y patrones de sueño.

Características del Sueño en Bebés Prematuros
El sueño del bebé es esencial para el crecimiento y desarrollo saludable, y en los prematuros, esta necesidad es aún más pronunciada. Sin embargo, su patrón de sueño es inmaduro.
Mayor Necesidad de Sueño, Pero Más Ligero e Inmaduro
Los bebés prematuros suelen dormir muchas más horas durante los primeros meses de vida que los bebés nacidos después de la semana 37. Esto se debe a que carecen de energía y fuerza, y su patrón de sueño todavía es inmaduro. Esto significa que las fases de sueño profundo son más cortas y las de sueño ligero más largas. Todavía presentan fases breves de sueño profundo y otras largas de sueño ligero. A lo largo de los primeros 12 meses, estos patrones van cambiando hasta parecerse a los de un bebé nacido a término, por lo que se toma en cuenta la edad ajustada o edad corregida hasta el año aproximadamente.
En definitiva, los bebés prematuros necesitan dormir más horas, pero su sueño es más ligero. El sueño y la vigilia son patrones de conducta claves en el proceso evolutivo de los bebés prematuros, pues representan la receptividad que tienen a los estímulos externos, así como el funcionamiento de su sistema nervioso central.
¿Cuántas Horas Duerme un Recién Nacido Prematuro?
Durante los primeros meses de vida, la mayor parte del día de un recién nacido, incluyendo los prematuros, se dedica al sueño. Según la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU. (NSF), los recién nacidos deben dormir de 14 a 17 horas en cada período de 24 horas. Algunos pueden dormir hasta 18-19 horas, o incluso 22 en algunos casos. Los padres de niños prematuros han de saber que estos bebés, al tener más necesidades, suelen pasar casi todo el día durmiendo, pero se despiertan más a menudo en las noches.
Frecuencia de las Tomas y su Impacto en el Sueño
Los estómagos de los recién nacidos son bastante pequeños, lo que significa que necesitan comer aproximadamente cada 2-3 horas, y posiblemente más a menudo en algunos casos. Así que, aunque necesitan mucho sueño, su sueño a menudo se ve interrumpido por su necesidad más urgente de comer. Por eso, por lo general, los recién nacidos no pueden dormir durante largos períodos al principio de sus vidas, especialmente los bebés amamantados que pueden despertarse para comer más seguido. No espere que su bebé prematuro duerma toda la noche durante muchos meses.
Es necesario despertar a los recién nacidos que duermen durante más tiempo para que se alimenten. El pediatra de su hijo probablemente recomendará que lo despierte cada 3-4 horas para comer hasta que el peso de su bebé sea lo suficientemente bueno como para permitirle dormir por más tiempo. Esto suele ocurrir en las primeras semanas de vida. Después, puede dejar que su bebé duerma durante más tiempo por la noche.
🍼 Lactancia materna en BEBÉS PREMATUROS 💖 Dra. Ingrid Broidman
Etapas del Sueño en Recién Nacidos
Las etapas del sueño de un recién nacido son diferentes a las de los adultos. Pasan aproximadamente la mitad de su tiempo en sueño de movimientos oculares rápidos (REM), o sueño activo. La otra mitad la pasan en sueño no REM, o sueño tranquilo, donde el bebé duerme profundamente y no se mueve mucho. Un ciclo de sueño de un recién nacido suele durar entre 20 y 50 minutos e incluye:
- Etapa 1: Somnolencia y conciliar el sueño.
- Etapa 2: Sueño REM (sueño activo).
- Etapas 4 y 5: Sueño profundo (sueño no REM o sueño tranquilo).
¿Puede un Recién Nacido Dormir Demasiado?
En los primeros días, puede ser normal preguntarse si el recién nacido está durmiendo demasiado o si está lo suficientemente despierto. Un recién nacido ciertamente puede dormir demasiado si no está despierto el tiempo suficiente para comer tanto como debería. Si no se despiertan por sí mismos, el pediatra podría aconsejar despertarlos de las siestas o del sueño nocturno al menos cada 3-4 horas para comer hasta que estén ganando suficiente peso.
Apnea del Sueño en la Prematuridad
La mayoría de bebés prematuros presentan algún grado de apnea del sueño, un trastorno que altera la respiración mientras se duerme, haciendo que esta se vuelva lenta o se detenga por momentos. Desde el Instituto Europeo del Sueño, indican que las causas de esta condición son que "su cerebro no está completamente desarrollado y/o los músculos que mantienen las vías respiratorias abiertas están débiles".
El Desarrollo del Patrón de Sueño
A medida que los recién nacidos crecen y sus estómagos se hacen más grandes, pueden comer más, lo que significa que pueden dormir más tiempo porque no necesitan despertarse tan a menudo para comer. Para algunos bebés, dormir "toda la noche" (periodos de 5 a 6 horas seguidas) comienza alrededor de los 3 meses de edad (cronológica), pero para otros puede tomar más tiempo. Al tener en cuenta la edad corregida de los bebés prematuros, las regresiones del sueño, por ejemplo, pueden tardar más en llegar. "Puede que un peque nacido en la semana 36 no tenga la regresión de los 4 meses hasta los 5 meses de edad corregida", indica una coach de sueño infantil.
Mantener las alimentaciones nocturnas lo más silenciosas y metódicas posible, con una iluminación mínima y suave, ayudará a su bebé a conocer la diferencia entre el día y la noche y puede ayudarle a dormir lo necesario en las horas apropiadas.

Importancia del Sueño para el Desarrollo
La higiene del sueño es vital tanto para niños nacidos a término como para los que no, ya que el buen dormir durante los primeros años de vida influye de manera determinante en su desarrollo cognitivo, emocional y físico. La prematuridad ya no es sinónimo de mortalidad infantil gracias a la progresión que ha tenido la medicina en el abordaje conductual de los nacidos antes de las 37 semanas de gestación.
Recomendaciones para un Entorno de Sueño Seguro
Crear un entorno seguro para dormir es muy importante para todos los recién nacidos, especialmente para los prematuros o de bajo peso al nacer. La posición segura dentro de la cuna es muy importante para la preservación de la vida del infante.
Posición Segura para Dormir
Durante su estancia en la unidad neonatal, es posible que hayan colocado a su bebé boca abajo para ayudarle con dificultades respiratorias, pero esto solo se hace bajo vigilancia continua de sus constantes vitales. En casa, su bebé debe dormir siempre boca arriba (posición supina) para reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Evite que su bebé duerma boca abajo o de lado, a menos que un profesional sanitario se lo recomiende específicamente. La Academia Americana de Pediatría (AAP) introdujo esta recomendación en 1992, y desde entonces el índice de SMSL se ha reducido mucho.
Entendiendo el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL)
El SMSL se refiere a la muerte inesperada de un bebé aparentemente sano, la mayoría de las veces durante el primer año de vida. Se desconocen las causas exactas, pero se cree que influyen varios factores. Seguir unas pautas de sueño seguro puede reducir de forma importante el riesgo de SMSL.
Entorno de Sueño Adecuado
- Espacio dedicado: Tenga un espacio dedicado exclusivamente para que duerma su bebé. Los bebés que duermen en la cama de un adulto, en un sofá o en un sillón tienen un riesgo mucho mayor de SMSL.
- Exposición al humo: Evite la exposición al humo de cigarrillos u otros productos del tabaco.
- Colchón firme: Utilice una superficie firme, plana y estable, como un colchón firme y transpirable. Evite las camas de agua o cochecitos como lugares para dormir.
- Cuna limpia: Mantenga la cuna libre de ropa de cama mullida, almohadas, mantas, juguetes de peluche, cubiertas o edredones, sábanas que no ajusten bien y protectores de cuna.
- Uso de sacos de dormir para bebés: Son preferibles a los edredones o las mantas. Asegúrese de que el saco de dormir se ajusta bien para evitar que el bebé se deslice.
- Regular la temperatura: Mantenga la temperatura ambiente entre 16 °C y 18 °C. Evite el uso de gorros en interiores. Estime la temperatura de su bebé poniéndole una mano en la nuca.
- Ropa adecuada: Vista a su bebé por capas, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos de sobrecalentamiento, como el sudor.
- Ofrecer chupete: Ofrézcale un chupete a su bebé a la hora de dormir, pero no lo fuerce. Si amamanta, ofrézcale el chupete cuando la lactancia esté firmemente establecida.
Recomendaciones sobre Colecho
Evite dormir en la misma cama que su bebé para reducir los riesgos de sobrecalentamiento o asfixia. El lugar más seguro para su bebé es una cuna o moisés en su dormitorio durante al menos el primer año. La AAP recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama. Si prefiere tener a su bebé cerca, considere la posibilidad de utilizar una cuna de colecho que se fije a su cama. El colecho puede ser arriesgado si el adulto que acompaña al bebé ha tomado alcohol o drogas.
Cuándo Consultar al Médico
Siempre puede consultar a su pediatra si le preocupa cuánto está durmiendo su recién nacido. La información contenida en este artículo no debe usarse como sustituto al consejo y cuidado médico de su pediatra. Es fundamental seguir las recomendaciones individualizadas del equipo médico.