El Niño de la Espina: Contexto Iconográfico y la Influencia de Murillo en Temas Infantiles

La Proyección Artística de Bartolomé Esteban Murillo

Bartolomé Esteban Murillo ha sido una de las personalidades artísticas que mayor influencia y proyección ha tenido en el arte andaluz desde la segunda mitad del siglo XVII hasta el XIX. Su sombra se proyectó largamente como ejemplo de pintor que había conseguido definir y codificar un estilo artístico que cobraba fortuna y reconciliaba por igual a las élites y al pueblo. La estela de sus imágenes y el destino de sus modelos han sido estudiados como auténticas supervivencias a lo largo del tiempo, perdurando como síntomas anacrónicos hasta el romanticismo.

El "Niño de la Espina": Una Aclaración Iconográfica

Al referirnos a la iconografía del "Niño de la Espina", la representación más célebre es la de un muchacho desnudo sacándose una espina de su pie izquierdo. La figura se encuentra sentada sobre una roca de sección circular con protuberancias. Con su mano izquierda sujeta su pie izquierdo que ha colocado sobre la rodilla opuesta, mientras que con su mano derecha trata de sacarse la espina. Esta famosa obra tiene unas dimensiones de 82 cm de alto por 48 cm de ancho, correspondiendo a reproducciones de un original del siglo I a.C.

Escultura clásica del Niño de la Espina (Spinario) en un museo

Es importante destacar que la copia más fidedigna de esta escultura se exhibe en los Museos Capitolinos de Roma, datada en el siglo I a.C. Por lo tanto, esta representación clásica del "Niño de la Espina" no es una obra atribuida a Bartolomé Esteban Murillo, sino una escultura antigua que ha sido ampliamente reproducida a lo largo de la historia del arte.

Murillo y la Difusión de Temas Infantiles Relacionados

Aunque Murillo no es el autor del "Niño de la Espina" clásico, sí es conocido por haber tratado a menudo temas infantiles, especialmente los de carácter religioso. Un ejemplo de la fortuna de estas iconografías, y de cómo el estilo de Murillo se convirtió en referencia, lo encontramos en la difusión de la obra "El Niño Jesús dormido sobre la cruz". Aunque este lienzo, hoy atribuido a Orazio Gentileschi o Bartolomeo Cavarozzi, fue en su momento vinculado a Zurbarán, su temática era percibida como muy próxima al estilo de Murillo, quien había explorado este asunto en diversas ocasiones.

Pintura barroca de un Niño Jesús dormido, con el estilo característico de Murillo

Los nombres de Murillo y Zurbarán, en este contexto, se convirtieron en referencias para este tema. Así lo demuestra un poema titulado "La cruz por lecho", publicado en el año 1870 y acompañado de un grabado que fusionaba la interpretación que había hecho cada uno de ellos:

"Tal en el fuego de entusiasmo ardiente,
fruto de un corazón tierno y sencillo
le pintó en mudo lienzo el elocuente
pincel de Zurbarán y de Murillo"

Esta imagen del "Niño Jesús dormido" gozó de especial fortuna en los ámbitos devotos del catolicismo español, como muestra su reproducción en La Ilustración Católica. Allí se le definió como "un cuadro bellísimo que recomendamos a los pintores modernos que, para causar efecto, apelan a medios violentos, queriendo buscar la belleza artística en lo extravagante, deslumbrador y estéticamente anárquico". A esta demanda respondieron también la copia fotográfica de Jean Laurent y la reproducción grabada de Bartolomé Maura, destinadas a distribuir esta imagen de forma económica.

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