El proceso de abonar la marihuana es crucial para garantizar el crecimiento saludable y la potencia de tus plantas. Sin embargo, igual de importante es saber cuándo dejar de abonar para asegurar que los nutrientes no afecten la calidad final del producto. A continuación, exploramos los aspectos más importantes de este proceso y proporcionamos una guía práctica sobre cuándo dejar de abonar tu cultivo de cannabis.
Entendiendo el Ciclo de Vida del Cannabis
El cannabis atraviesa varias etapas de crecimiento, desde la germinación hasta la floración. Cada etapa requiere diferentes tipos y cantidades de nutrientes. Comprender estas etapas es fundamental para saber cuándo dejar de abonar la marihuana:
- Germinación y plántulas: En estas primeras etapas, las plantas necesitan pocos nutrientes.
- Crecimiento vegetativo: Aquí las plantas requieren altos niveles de nitrógeno para desarrollar su estructura y follaje.
- Floración: Durante la floración, el enfoque cambia hacia el fósforo y el potasio para promover el desarrollo de los cogollos.
Identificando el Momento Adecuado para Dejar de Abonar
La etapa final de la floración es crítica. Es cuando debes preguntarte: «¿Cuándo debería dejar de abonar mis plantas de marihuana?». El momento preciso puede variar dependiendo de la cepa y las condiciones ambientales, pero generalmente se recomienda cesar la fertilización unos 10 días antes de la cosecha. Como en muchas otras prácticas en el cultivo de cannabis, no hay una norma fija. Hay cultivadores que paran de fertilizar hasta 2 o 3 semanas antes de cosechar.
Cuando dejamos de abonar, llega el momento del lavado de raíces.

¿Por Qué es Importante el Periodo de Lavado de Raíces?
El lavado ayuda a eliminar los excesos de sales y nutrientes en el sustrato y las raíces, asegurando que los cogollos sean puros y libres de químicos. Esto no solo mejora el sabor y olor del cannabis, sino que también hace que el producto final sea más seguro para el consumo.
Cómo Dejar de Abonar Correctamente
Para dejar de abonar correctamente, se deben considerar varios factores:
- Monitoriza el calendario de crecimiento: Marca en tu calendario cuándo comenzarás el lavado basándote en la duración típica de la fase de floración de tu cepa.
- Observa a tus plantas: Además del calendario, observa el desarrollo de tus plantas. Signos como el amarillamiento de las hojas inferiores pueden indicar que es un buen momento para comenzar el lavado.
- Reduce gradualmente los nutrientes: No cortes todos los nutrientes de golpe. Reduce gradualmente la cantidad de fertilizante que aplicas en las semanas previas al lavado. Si utilizas una gama completa de alguna marca de fertilizantes, puedes seguir sus tablas de dosificación y uso.
Determinando el Momento Óptimo de Cosecha
La cosecha de cannabis es uno de los momentos más esperados y gratificantes para los cultivadores. Saber cuál es el momento óptimo para cosechar es fundamental para conseguir cogollos de la mejor calidad. La gran pregunta que muchos cultivadores se hacen es: ¿Cuándo tengo que cortar mis plantas de cannabis? Esta pregunta puede tener múltiples respuestas, dependiendo de las condiciones de nuestro cultivo, del estado de madurez de las plantas y también de nuestras preferencias personales en cuanto al tipo de efecto que deseamos.
Normalmente hablamos de una "ventana de cosecha", un período de unos cuantos días en los que la planta está lista para la cosecha. Por ejemplo, una variedad como Chiquita Banana de Philosopher Seeds suele cosecharse tras unas 8-9 semanas de floración. En este caso, tendríamos una semana de ventana entre los días 56 y 63 de floración; en caso de cosechar antes, el efecto conseguido será más estimulante y cerebral, mientras que cuanto más tarde cosechemos, más carácter relajante irá adquiriendo.

Las Recomendaciones del Banco de Semillas
Normalmente, cuando compramos un paquete de semillas, el productor nos recomendará una fecha aproximada de cosecha o una duración aproximada de la fase de floración. Esta recomendación nos servirá de primera referencia para estar atentos cuando se acerque el momento de cosechar. Sin embargo, esta recomendación no es un dato fijo, ya que puede cambiar según la latitud en el cultivo exterior o según las condiciones ambientales en caso de cultivo en interior.
El Color de los Pistilos
Una de las indicaciones más visibles, pero potencialmente ambiguas, de la madurez de las flores puede ser el color de los pistilos. Estos "pelos" tenderán a volverse marrones a medida que los brotes maduran, por lo que cuando vemos que más de la mitad de ellos son de color naranja/marrón, significa que el tiempo de cosecha podría estar cerca. Como regla general, si cosechamos las plantas en este momento, su efecto será más psicoactivo, mientras que si esperamos y cosechamos cuando todos los pistilos estén marrones, su efecto será más narcótico.
Cuidado: fiarse del color de los pistilos para cosechar puede resultar engañoso en muchos casos. Esto se debe a que los pistilos pueden volverse marrones por un buen número de razones no relacionadas, por ejemplo, lluvia, períodos de sequía o viento fuerte y seco, así como por la aplicación foliar de ciertos productos fitosanitarios o después de la polinización, todo lo cual puede alterar la apariencia de los pistilos mucho antes del tiempo de cosecha. Por el contrario, algunas variedades continuarán produciendo pistilos blancos a pesar de que todos los tricomas son de color ámbar y la planta está lista para cosechar.
Por esta razón, siempre recomendamos usar una lupa o microscopio manual para verificar con precisión la madurez del tricoma.
La Observación de los Tricomas de los Cogollos
Para aplicar este sistema necesitarás una lupa de al menos diez aumentos, aunque son ideales las lupas microscópicas de al menos 50 aumentos. Si dispones de una buena cámara en tu móvil, una foto macro que luego puedas aumentar probablemente también te servirá. Básicamente, se trata de observar los tricomas glandulares de las plantas para ver si han llegado al punto óptimo de maduración, que es cuando ya se encuentran totalmente formados y al menos la mitad de ellos ya han pasado de color cristalino a color lechoso opaco.
A medida que los tricomas se van formando y van produciendo y almacenando más y más compuestos, su color va cambiando. Al iniciar la formación de flores, verás que todos ellos son transparentes, aunque tengan ya su pie y cabeza completamente formados. A medida que la floración avanza y la planta se acerca a su maduración, este color va cambiando hacia lechoso o blanquecino; pasados unos días, y mostrando ya signos de senectud, los tricomas muestran un bello color ámbar.
Siguiendo con nuestro ejemplo con Chiquita Banana (8-9 semanas de floración), podemos encontrarnos con que a los 50 días la planta muestra ya algún tricoma lechoso, a los 58 días ya lo son la mayoría, y a los 65 días muchos de ellos hayan adquirido ya color ambarino. Este es, sin duda, el método más fiable de todos los sistemas que hemos visto para establecer correctamente el punto óptimo para cosechar el cannabis.

Secado y Manicurado de Marihuana
Una vez hemos analizado todos los factores y hemos decidido cortar las plantas, buscaremos el momento del día en que la humedad relativa sea lo más baja posible para evitar que quede humedad en el interior del cogollo y procederemos a cortar la planta. Se puede cortar toda entera o por ramas, de la forma en que nos sea más cómodo. Después procederemos al manicurado de la marihuana, que consiste en cortar las hojas más grandes de la planta y las hojas sin resina, y a continuación las cortaremos y las pondremos a secar en un lugar seco, fresco, ventilado y oscuro.
Cómo Cosecho, Seco y Curo Mis Plantas
Nutrientes Esenciales y Tipos de Abonos
Las plantas de marihuana necesitan ciertos nutrientes para poder crecer y desarrollarse, los cuales son cruciales para llevar a cabo procesos fisiológicos y para la salud general de la planta. Algunos de los nutrientes esenciales incluyen:
- Nitrógeno (N): Esencial para la etapa vegetativa, promueve el desarrollo de hojas y tallos, y juega un papel importante en la producción de clorofila.
- Fósforo (P): Muy importante para el desarrollo de las raíces y especialmente para la etapa de floración, ya que la planta necesita más energía para producir los frutos.
- Potasio (K): Ayuda a obtener un crecimiento vigoroso, al desarrollo de las raíces y a la absorción de nutrientes, además de proporcionar resistencia contra enfermedades y estrés.
- Calcio (Ca): Necesario para la formación y estabilidad de la pared celular, ayuda a prevenir desbalances nutricionales y a corregir desórdenes fisiológicos.
- Magnesio (Mg): Componente principal de la molécula de clorofila, esencial para la fotosíntesis y la producción de hojas verdes sanas.
- Azufre (S): Componente de aminoácidos y proteínas, esencial para el crecimiento y desarrollo general de la planta.
En cuanto a los tipos de abonos, podemos encontrar:
- Naturales: Elaborados a partir de ingredientes naturales ricos en materia orgánica, liberan nutrientes lentamente, mejoran la estructura del suelo y la actividad microbiana.
- Sintéticos: Fabricados para dar a las plantas proporciones correctas de nutrientes, conocidos por su rápida acción y adecuados para sistemas hidropónicos o correcciones rápidas.
Cuándo Empezar a Usar Abonos en Marihuana
En función de la fase de la planta, necesitará ciertos nutrientes en diferentes proporciones. Las plantas de cannabis absorben grandes cantidades de nutrientes, por lo que si no se suministran en el agua de riego, pueden aparecer deficiencias nutricionales.
- Plántulas: Las primeras semanas tras la germinación pueden desarrollarse sin apenas suplementación. Se recomienda usar un abono ligero y equilibrado con baja concentración, aumentando las dosis gradualmente.
- Etapa vegetativa: Para aportar nitrógeno en esta fase, hay que esperar a que el sistema radicular de la planta coja fuerza.
- Etapa de floración: Cuando se empiecen a ver las flores hembra, es el momento de usar fertilizantes de floración.
Deficiencias Nutricionales Comunes
Las deficiencias nutricionales pueden manifestarse de diferentes maneras:
- Nitrógeno: Hojas inferiores amarillas desde las puntas, crecimiento reducido, hojas más pequeñas, apariencia general amarillenta o pálida. Solución: aplicación de fertilizantes ricos en nitrógeno y ajuste del pH.
- Fósforo: Hojas de color verde oscuro o púrpura, crecimiento lento, desarrollo atrasado, tallos oscuros y frágiles, retraso de la floración. Solución: aplicación de abonos con altos niveles de fósforo y ajuste del pH.
- Potasio: Bordes de las hojas amarillos o marrones (quemados), tallos débiles, pobre desarrollo de las flores, mayor susceptibilidad a plagas. Solución: fertilizante con altos niveles de potasio y pH adecuado.
Recomendaciones Generales
Para garantizar el buen desarrollo de tus plantas:
- Ten en cuenta los parámetros de la tierra (composición de nutrientes, pH).
- Empieza con una dosis baja para observar la respuesta de las plantas y evitar la sobrefertilización (puntas o bordes de hojas quemadas, rizado de hojas).
- Usa un medidor de pH para asegurar que el medio se encuentra en el rango recomendado (generalmente 6.0-6.8 para tierra).
- Ajusta el fertilizante de inmediato si observas signos de sobrefertilización o desequilibrio de nutrientes.
Saber cuándo dejar de abonar las plantas de marihuana es tan vital como saber cuándo y cómo abonarlas. Al seguir estos consejos, no solo mejorarás la calidad y el sabor de tu hierba, sino que también optimizarás la salud general de tus plantas. Recuerda, cada planta es única y puede requerir ajustes específicos en su cuidado y nutrición. La observación continua y el ajuste de tus métodos de cultivo son esenciales para el éxito.