La llegada de un bebé a casa siempre es una alegría inmensa, aunque hay veces que la adaptación a la alimentación y los primeros meses de vida pueden traer algunos desafíos. Entre ellos, los llantos desconsolados, dolores de tripita y noches sin dormir son, en muchas ocasiones, los temidos cólicos del lactante. Comprender sus causas, síntomas y conocer las opciones de alivio, incluyendo el uso de cremas y geles específicos, es fundamental para el bienestar del bebé y la tranquilidad de los padres.
Comprendiendo el Cólico del Lactante
¿Qué es el Cólico del Lactante?
Un cólico es un dolor en el abdomen agudo, intermitente y espasmódico, debido a las contracciones involuntarias de los músculos que rodean un órgano. El cólico del lactante es un trastorno muy frecuente que padecen entre un 15% y un 40% de los bebés. También llamado cólico de los gases, es el nombre que se le da al cuadro que presenta un bebé sano cuando llora mucho, tiene cara roja, el vientre distendido, y nunca se asocia a diarrea, vómitos o fiebre durante estos episodios. Los cólicos del lactante aparecen en las primeras semanas de vida y se suele resolver sin intervenciones antes del sexto mes de vida. Hasta un 40% de los niños pueden sufrir los cólicos del lactante, pero no suele ser un problema para el niño; es un problema mayor para los padres, que ven llorar al bebé sin parar y no saben cómo reaccionar, lo cual puede llegar a ser una situación desesperante y difícil de gestionar.
Posibles Causas de los Cólicos en Bebés
La causa exacta del cólico del lactante es desconocida, pero hay varios factores que pueden estar relacionados con su aparición. No existe una causa única ni tampoco se deben a las mismas causas en todos los bebés. Entre las posibles razones se postulan:
- Causas gastrointestinales: Inmadurez del sistema digestivo, problemas con la flora intestinal, estreñimiento y aumento de los gases por mal procesamiento de los alimentos.
- Inmadurez del aparato digestivo: El sistema digestivo del bebé está en pleno desarrollo y debe ajustarse para funcionar correctamente, lo que genera molestias.
- Tragar aire: Ingesta de aire durante la alimentación, ya sea al succionar del pecho o del biberón, lo que lleva a la acumulación de gases.
- Acumulación de gases: Gases debido a la fermentación de la lactosa en el intestino.
- Intolerancias o alergias alimentarias: Intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche de vaca. Los niños alérgicos a la leche de vaca, o que han recibido anticuerpos contra la leche de vaca a través de la leche materna, pueden presentar cólicos molestos al tomar fórmulas hechas con leche de vaca.
- Alteración de la microflora intestinal.
- Factores hormonales.
- Causas psicosociales: Mala técnica de alimentación y sobreestimulación del lactante.
Cómo Identificar los Síntomas de los Cólicos
Es cierto que todos los bebés lloran, pero no todos los llantos se deben a cólicos. Saber identificar los síntomas es crucial para proporcionar alivio. Los cólicos suelen ser más frecuentes durante la tarde-noche y pueden durar más de 2 horas. Estos episodios pueden aparecer a partir de la primera semana de vida y probablemente se extenderán durante los primeros 3 meses, con una frecuencia diaria. Algunos de los síntomas que presentan los cólicos son:
- Llanto repentino y continuado: Si el bebé llora de repente sin motivo aparente (ha comido y está limpio) y el llanto es intenso, puede ser síntoma de cólico del lactante.
- Postura característica: Al llorar, el bebé se pone rojo, aprieta los puños y encoge las rodillas sobre la barriguita, mostrando rigidez en el tronco y las extremidades.
- Horario: Suelen ocurrir por la tarde o noche, aunque no hay horario fijo y, según cada niño, pueden aparecer después de cada toma.
- Inconsolable: No se consuela con nada, ni cogiéndolo en brazos, ni dándole de comer, ni con las formas normales de calmarlo.
- Duración: El llanto puede durar varias horas y ocurrir más de 3 veces por semana, especialmente en los primeros 3-4 meses de vida.

El Rol del Masaje Abdominal y la Importancia de una Crema Adecuada
Una de las medidas más recomendadas para reducir el llanto y los cólicos es la realización de masajes en la barriguita del bebé. Estos masajes les ayudan a relajarse y facilitan la expulsión de los gases. Para potenciar sus efectos, es esencial elegir productos que cuiden la delicada piel del bebé.
Cuidado de la Delicada Piel del Bebé
La piel de los bebés es fina, frágil y permeable, aproximadamente un 50% más delgada que la de los adultos. Se deshidrata con facilidad, alterándose y sufriendo irritaciones. Por ello, es importante ser consciente de los ingredientes de los productos que se aplican. Sustancias como el parabeno, polyethylene glycol, Sodium Laureth Sulfate, Sodium Lauryl Sulfate, entre muchos otros, son químicos que están contenidos en la mayoría de productos para bebés convencionales y que pueden ser perjudiciales. La alternativa para estas cremas perjudiciales es la utilización de cremas y aceites con ingredientes naturales o ecológicos, que mantendrán su piel nutrida, hidratada y libre de humedad.
Frezyderm Colic Relief Massage Gel: Propiedades y Beneficios
Existen productos específicos para realizar estos masajes que son seguros y efectivos. Un ejemplo es el Colic Relief Massage Gel de Frezyderm, un gel anhidro formulado para el alivio de los cólicos y gases en los más pequeños. Con una combinación cuidadosamente seleccionada de glicerina y aceites emolientes de almendra, caléndula y manzanilla, crea una suave película hidratante que, combinada con un masaje suave en el vientre del bebé, refuerza el efecto de la fricción para un alivio más rápido. Este gel aumenta la temperatura local de la piel hasta aliviar el dolor sin afectar a la microcirculación de la sangre y es apto para homeopatía. Contiene aceites esenciales conocidos por sus propiedades digestivas y relajantes.

Modo de Aplicación del Gel para Masajes Anticólicos
La aplicación del gel para cólicos en el vientre del bebé es un proceso sencillo que, realizado correctamente, puede ofrecer gran alivio:
- Aplicar una pequeña porción del gel en el vientre del bebé.
- Acariciar suavemente hacia abajo con la palma de la mano unas 5 ó 6 veces, presionando de forma liviana contra la tripa.
- Doblar las rodillas del bebé hasta la altura del pecho durante unos segundos para liberar los posibles gases internos.
- Volver a poner las piernas en su lugar natural y continuar con un suave masaje en el sentido de las agujas del reloj, formando una espiral desde el ombligo hacia fuera.
Es importante destacar que los masajes no deben realizarse durante el ataque de llanto, sino preferiblemente después de un baño o de un cambio de pañal, cuando el bebé está más relajado. Es recomendable consultar con un especialista de la salud antes de aplicar cualquier producto. El producto está destinado para tratar las molestias en un bebé, por lo que su aplicación en adultos no derivará necesariamente en los mismos resultados.
5 técnicas de masajes para calmar los cólicos en recién nacidos y bebés |AAP
Otras Estrategias y Tratamientos Complementarios
Además de los masajes con cremas o geles específicos, existen diversas medidas y tratamientos que pueden ayudar a reducir los cólicos del lactante.
Probióticos para un Sistema Digestivo Equilibrado
Los probióticos son totalmente seguros y naturales, y su administración puede ayudar a disminuir los cólicos y el llanto del bebé. Son tratamientos buenos para mejorar la flora intestinal y la respuesta inmunológica del recién nacido, contribuyendo al crecimiento y ayudando a combatir problemas intestinales como cólicos, estreñimiento, gases, diarreas e incluso intolerancias alimenticias. Algunas de las cepas utilizadas incluyen: Lactobacillus Reuteri, Lactobacillus GG, Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium longum y Pediococcus pentosaceus.
Lactobacillus Reuteri: Un Probiótico Destacado
En este contexto, las gotas de Lactobacillus reuteri Protectis se han consolidado como un probiótico de referencia recomendado por pediatras para mejorar el bienestar digestivo desde los primeros días. Es una cepa de bacterias vivas que se encuentra de forma natural en el tracto digestivo humano y en la leche materna. Este probiótico actúa colonizando el intestino del bebé y ayudando a equilibrar la microbiota, que en los recién nacidos aún está en pleno proceso de formación. Su función principal es facilitar la digestión y reducir la inflamación abdominal, lo que se traduce en un bebé mucho más tranquilo, con menos gases y con un sistema inmunitario más fuerte. Al mejorar la movilidad intestinal y reducir la formación de burbujas de aire, este probiótico alivia la sensación de presión en la barriguita del pequeño de forma segura. Además, es muy útil tanto en casos de estreñimiento leve como en episodios de deposiciones demasiado líquidas, normalizando el ritmo intestinal del lactante.
Administración Correcta de las Gotas de Probióticos
La dosis estándar recomendada por los especialistas es de 5 gotas al día, que pueden administrarse directamente en la boca del bebé o mezcladas con leche. Es muy importante agitar bien el frasco antes de cada uso para asegurar que las bacterias vivas se distribuyan uniformemente en el aceite. Si se decide mezclarlo con el biberón, es crucial que la leche no esté demasiado caliente (máximo 37°C), ya que las altas temperaturas podrían dañar a los probióticos y anular su efecto. La constancia es fundamental para ver resultados reales; la microbiota necesita unos días para estabilizarse, y muchos padres empiezan a notar la mejoría a partir de la primera semana de uso continuado. Se debe conservar el frasco en un lugar fresco y consumirlo en el plazo indicado tras su apertura para garantizar que las bacterias se mantengan activas y eficaces.

Fórmulas Anticólico y Biberones Especiales
Para los niños que toman leche de fórmula, las fórmulas anticólico (AC) son una buena opción, ya que son más fáciles de digerir y son reducidas en lactosa, lo que disminuye la formación de gases. Estas fórmulas suelen identificarse con las siglas AC o palabras como Confort o Digest. Contienen proteínas “previamente hidrolizadas”, tratadas para que el intestino del bebé tenga menos trabajo para digerirlas, y tienen un contenido menor en lactosa. Además, se les añaden productos para que la flora intestinal se desarrolle bien, como fructooligosacáridos y otros prebióticos.
La preparación del biberón también influye, ya que si se agita mucho la leche, puede formarse espuma que es aire atrapado, el cual el bebé tragará y causará gases. Biberones con sistemas anticólico que evitan la entrada de aire son también muy recomendables. Estos biberones suelen contener un sistema de ventilación completa que crea una presión positiva constante, simulando el flujo de la lactancia materna. Gracias a este sistema, la leche y el aire no se mezclan, reduciendo los síntomas de los cólicos, gases y eructos. Su flujo estable y continuo sin burbujas de aire previene la formación de vacío en el biberón y en el oído medio, disminuyendo el riesgo de otitis media.

Infusiones Herbales para Aliviar Molestias Digestivas
Las plantas ofrecen algunas soluciones para el cólico del lactante. Existen infusiones específicas para bebés que contienen manzanilla, anís, hinojo, melisa o hierba luisa, las cuales favorecen la expulsión de los gases, son antiespasmódicas y favorecen la digestión. Estas plantas tienen acción carminativa y espasmolítica (evitan gases y quitan dolores cólicos) y pueden utilizarse en bebés. Es importante evitar el anís estrellado (Illicium verum) en lactantes y niños menores de seis años, debido a casos de intoxicación por su aceite esencial neurotóxico. El problema de las infusiones es el volumen y su preparación: si se preparan en mucho líquido llenan la panza del bebé y evitan que tome el volumen de leche necesario. Es conveniente utilizarlas durante tiempos cortos si el bebé lo pasa mal, pero no deberían ser un complemento alimenticio de uso rutinario durante muchas semanas.
Opciones Farmacológicas (Siempre bajo Supervisión Médica)
Si ninguno de los remedios naturales ha funcionado y no se observa ninguna mejoría, es fundamental consultar con el pediatra. Él será el que recete el tratamiento más adecuado, ya que no se deben tomar medicamentos sin prescripción médica.
- Simeticona: Los bebés pueden utilizar la simeticona, que ayuda a disgregar los gases en el medio líquido del intestino, evitando la hinchazón y el dolor producido al moverse el gas por la panza del bebé. La simeticona no se absorbe por el intestino, por lo que se considera segura para niños y lactantes, aunque solo será efectiva si los cólicos se deben a gases.
- Eupeptin Kids®: Es un complemento alimentario que combina una enzima digestiva llamada pepsina con sales de sodio y magnesio. La pepsina facilita la digestión de las proteínas de la leche y otros alimentos, mientras que las sales favorecen una evacuación normal y sin molestias, aliviando el estreñimiento y los cólicos asociados en lactantes y en niños.
Consejos Finales para Padres
Los cólicos en bebés son episodios recurrentes y prolongados de llanto intenso o irritabilidad que suceden sin una causa aparente y que son difíciles de controlar. Pero lo importante es saber que, en la mayoría de los casos, los cólicos del lactante remiten solos, ya que se resuelven cuando el sistema digestivo del bebé madura y no afectan el desarrollo posterior del niño. Por ello, lo fundamental es no perder la calma durante los episodios de llanto, ya que el bebé nota si sus padres están ansiosos y afectados, y le será más difícil calmarse aún. Intenta mantener la tranquilidad para no transmitir más angustia a tu bebé; hay que favorecer la relajación y la serenidad para aliviar los síntomas. Corresponde consultar al pediatra para descartar otras causas de llanto y molestias digestivas, pero una vez recibido el diagnóstico de cólico del lactante, el pronóstico es muy bueno y basta con tomar medidas para mejorar los síntomas. Piensa que es algo pasajero y que pasará dentro de poco. Mientras tanto, muchos mimos, masajitos y mucha paciencia son la clave para sobrellevar esta etapa.