Estructura y Función de los Cotiledones en la Placenta Bovina

La Placenta: Un Órgano Esencial del Embarazo

La placenta es un órgano que se desarrolla durante el embarazo dentro del útero. Una vez que el embrión se ha implantado, se forma este órgano transitorio para facilitar el intercambio metabólico entre la madre y el embrión. La placenta está compuesta por una parte fetal, derivada del corion, y un componente materno, derivado de algunas modificaciones del endometrio. La placenta y las membranas placentarias (amnios y corion) son fundamentales para el desarrollo y evolución del embarazo.

Antes de la implantación, el embrión forma tres membranas extraembrionarias: el corion, el amnios y el alantoides. La formación de estas membranas es un paso necesario para la implantación del embrión. El trofoblasto embrionario, junto con el endodermo y el mesodermo, dan lugar al corion y al amnios. El alantoides se forma de una evaginación del intestino primitivo, que a su vez se origina del tubo endodérmico del saco vitelino.

La cara fetal de la placenta, o placa coriónica, está cubierta por el amnios, o membrana amniótica, que le confiere una apariencia brillante. Debajo del amnios está el corion, una membrana gruesa continua con el revestimiento de la pared uterina. El corion contiene los vasos coriónicos, que a su vez son continuos con los vasos del cordón umbilical. Surgiendo desde el corion están las vellosidades coriónicas, que contienen una red de capilares fetales, permitiendo un área máxima de contacto con la sangre materna. El cordón umbilical, que es la conexión entre la placenta y el feto, se inserta en una posición ligeramente excéntrica en la placa coriónica.

La cara materna de la placenta, o placa basal, es una cara artificial que surge de la separación de la placenta de la pared uterina durante el parto. Esta cara está compuesta por la decidua, un endometrio modificado o especializado que se forma en preparación para el embarazo, dándole un aspecto rojo oscuro, parecido a la sangre.

Morfología Macroscópica de la Placenta Bovina

La placenta bovina es característica de los rumiantes y se clasifica como cotiledonaria. Un cotiledón se define como una unidad de la placenta de origen trofoblástico, conformada por abundantes vasos sanguíneos y tejido conectivo. Los cotiledones son la contraparte fetal de las carúnculas maternas, que son elevaciones prominentes en el endometrio del útero. En conjunto, el cotiledón fetal y la carúncula materna forman una unidad funcional conocida como placentoma.

Placentoma bovino con detalle de cotiledón y carúncula

En bovinos, el corion inicia su adhesión a las carúnculas del útero alrededor del día 25 de gestación, mientras que en ovinos ocurre cerca del día 16; antes de este tiempo, la placenta es esencialmente difusa. Durante la formación de los placentomas, las vellosidades coriónicas sobresalen en el tejido caruncular del útero. En los bovinos, los placentomas forman una estructura convexa, lo que los distingue de los ovinos, donde son cóncavos.

Pueden existir entre 90 y 120 cotiledones distribuidos alrededor del corion. El arreglo linear de los cotiledones refleja el arreglo linear de las carúnculas en el endometrio. En promedio, hay cuatro filas de 15 cotiledones en cada cuerno uterino, lo que suma un total de aproximadamente 120 cotiledones. Los placentomas son más grandes en la proximidad del feto y más pequeños en el cuerno no gestante. Durante la gestación, los cotiledones pueden crecer e incrementar varias veces su diámetro; en bovinos, al final de la gestación, pueden llegar a medir hasta 6 cm de diámetro.

ESTRUCTURAS OVÁRICAS

Características Microscópicas y Ultraestructura

La clasificación microscópica de las placentas está relacionada con el número de capas histológicas que separan la sangre materna de la fetal. Su nombre depende de los tipos de tejidos que están en contacto, siendo el tejido del lado materno el que presenta variaciones, mientras que el corion siempre es el aporte del feto. Los rumiantes presentan un tipo de placenta conocida como sindesmocorial, que es una variación de la epiteliocorial.

En la placenta sindesmocorial de los rumiantes, el epitelio endometrial se erosiona transitoriamente y luego vuelve a crecer. Este proceso causa la exposición intermitente de los capilares maternos al epitelio del corion fetal. Este tipo de placenta presenta un número intermedio de capas entre la sangre materna y fetal, siendo más íntima que la epiteliocorial típica de cerdas o yeguas.

Células Gigantes Binucleares

Adicionalmente a la característica de erosión parcial del epitelio endometrial, un tipo único de células se puede observar en las placentas de los rumiantes, conocidas como células gigantes binucleares. Estas células aparecen alrededor del día 14 en ovejas y entre el día 18 y 20 en vacas. Se originan en el trofoblasto y se cree que se forman continuamente durante la gestación. Constituyen aproximadamente el 20% de la placenta fetal.

Micrografía de células gigantes binucleares en placenta de rumiante

Recientes investigaciones han demostrado el papel importante que tienen estas células en la gestación de los rumiantes, incluyendo:

  • La secreción de lactógeno placentario, una hormona esencial para el mantenimiento de la gestación y la preparación de la glándula mamaria para la lactación.
  • La síntesis de hormonas esteroideas.
  • La secreción de proteínas exclusivas de la gestación de los rumiantes, como la Glicoproteína Asociada a la Gestación (PAG) y la Proteína Específica de la Gestación B (PSPB). Estas proteínas son muy similares salvo algunas diferencias bioquímicas, y son muy estables a partir del día 27 después de la inseminación artificial.

Funciones Clave de la Placenta Bovina

La placenta es el órgano responsable de los intercambios nutritivos y gaseosos entre la madre y el feto, y desempeña diversas funciones desde la preñez hasta el parto de la cría.

Función Nutritiva y de Intercambio Gaseoso

La placenta es responsable de proporcionar nutrición y oxígeno al feto, así como de remover el material de desecho y el dióxido de carbono. Las sustancias nutritivas atraviesan la placenta por diferentes mecanismos:

  • Difusión simple: Permite el intercambio de iones como cloro, sodio, potasio, entre otros.
  • Difusión facilitada: Permite el paso de sustancias como la glucosa, los aminoácidos y los ácidos grasos de la madre al feto (y de lactatos del feto a la madre), uniéndose a un transportador.
  • Transporte activo: Para sustancias que requieren energía para su paso.

Estos mecanismos, especialmente la difusión simple y facilitada, no utilizan energía para su proceso.

Función de Barrera Placentaria

La placenta es responsable de crear una separación entre las circulaciones materna y fetal, conocida como barrera placentaria. Esta barrera no solo permite el intercambio de sustancias, sino que también protege al feto de infecciones y otras alteraciones maternas, mientras colabora en el desarrollo del sistema inmune fetal.

Función Endocrina

Con el tiempo, la placenta presenta importantes funciones endocrinológicas que serán cruciales para el mantenimiento de la gestación y la inducción al parto. Intervienen hormonas como el lactógeno placentario, el cual, junto con otras hormonas y proteínas como la PSPB y la PAG, contribuyen al mantenimiento del embarazo y a la preparación de la glándula mamaria para la lactación.

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