Converse es una marca que ha trascendido el tiempo, construyendo un futuro donde la originalidad se fomenta y las convenciones se desafían. Su nombre es sinónimo de versatilidad y elegancia, convirtiéndose en un complemento de culto en el asfalto y dominando el armario de las personas mejor vestidas alrededor del mundo.
Pero, ¿cuál es la historia detrás de este fenómeno global? Todo empezó con la creación de la compañía Converse Rubber Shoe Company, fundada por Marquis Mills Converse en el año 1908. La fábrica original de Converse se estableció en Malden, Massachusetts, EE. UU.

Los Inicios de Converse: De Botas de Goma a Zapatillas de Baloncesto
Fundación y Primeros Productos
Marquis Mills Converse, nacido en Lyme (New Hampshire) en 1861 y con 47 años al momento de fundar la empresa, estaba obsesionado con crear un tipo de calzado cómodo y sencillo para el uso diario. Su visión era construir algo al margen de los monopolios del sector, cimentado en una comunidad que incluyera a los mejores fabricantes de calzado de goma. Sus primeros productos, fabricados a partir del 30 de abril de 1909, fueron diez pares de botas de goma, chanclos y botas impermeables para el invierno. En solo dos años, la fábrica ya contaba con 350 empleados y producía 4000 zapatos diarios. La demanda de sus productos, sin embargo, caía en los meses cálidos.
Para mantener ocupada a su plantilla durante todo el año, Converse necesitaba algo para el verano. Gracias a diversas innovaciones, la marca comenzó a fabricar zapatillas de lona, inicialmente enfocadas al tenis en 1910. Posteriormente, en 1915, la marca presentó su primer modelo náutico, inspirado en los clásicos zapatos oxford con un empeine circular. Las innovaciones en la fabricación distribuían el desgaste de las botas y la goma de manera uniforme, alargando su vida útil.
El Nacimiento de las All Star
El gran éxito de Converse llegó cuando aplicaron sus innovaciones características a unas zapatillas diseñadas expresamente para un deporte de lo más novedoso: el baloncesto. Este deporte, inventado en 1891 en Springfield (Massachusetts), era cada vez más popular. Así, en 1917, Converse lanzó sus primeras zapatillas de lona para baloncesto, las Non-Skid, que serían el precursor de las famosas All Star. Fueron uno de los primeros modelos de zapatillas diseñados específicamente para el baloncesto, fabricadas con la horma de los zapatos de vestir originales de la empresa, una caña de dos piezas para mejorar el ajuste del tobillo y una suela antideslizante con el patrón de rombos patentado de Converse.

Las zapatillas se promocionaron entre los entrenadores de la zona, quienes sugirieron una lona más oscura para ocultar las señales de desgaste. Como resultado, la empresa creó una versión en lona marrón oscuro de las Non-Skid, con un ribete negro por toda la carrillera. Esta versión se denominó oficialmente "All Star" en 1919 e incluía también una nueva ronda de innovaciones específicas para el baloncesto.
La Era de Chuck Taylor y la Consolidación
La Influencia de Charles "Chuck" Taylor
En 1921, el jugador de baloncesto estadounidense Charles H. Taylor, conocido como "Chuck", se incorporó a Converse como representante comercial. Como jugador y entrenador del equipo de baloncesto de la empresa, los Converse All Stars, Taylor se dedicó a viajar por EE. UU. promocionando la marca y dando cursos de baloncesto en escuelas secundarias. Su experiencia le permitió contribuir a mejoras significativas en el diseño de las zapatillas, perfeccionando la flexibilidad y estabilidad. Además, él aportó la idea del tradicional parche circular en la parte interior de los tobillos para protegerlos.

Como agradecimiento a su compromiso y valiosas aportaciones, la firma de Chuck Taylor se añadió a las All Star a partir de 1923 en el mítico parche lateral, y en 1930, la compañía anexó su nombre al logotipo, creando así las icónicas zapatillas de baloncesto originales: las Converse Chuck Taylor All Star.
Expansión y Popularidad en el Baloncesto
Pronto, muchos jugadores profesionales empezaron a usar las All Star, y rápidamente se extendieron a otros deportes. Los equipos que se disputaron el primer campeonato de baloncesto de la NCAA, en 1939, llevaron zapatillas All Star. En 1936, Converse patrocinó a la primera selección estadounidense de baloncesto masculino en los JJ. OO., lanzando las All Star en una nueva combinación de colores con lona blanca y rayas rojas y azules. Esta versión personalizada tuvo tanto éxito que se añadió de forma permanente a la línea del producto, convirtiéndose en las All Star que conocemos hoy en día.

Converse también patrocinó a las Edmonton Grads, campeonas del mundo de baloncesto femenino entre 1923 y 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial, Converse firmó más de 50 contratos con el ejército, fabricando desde zapatillas de baloncesto hasta chaquetas militares y las botas A6 para pilotos de aviones de combate.
En 1966, Converse era líder en el mercado de zapatillas deportivas en Estados Unidos, con un porcentaje que oscilaba entre el 80 y el 89%. Las Chuck Taylor las llevaban prácticamente todas las estrellas del baloncesto antes de 1965. En 1971, las Chuck empezaron a tener los colores de los equipos, de modo que las equipaciones y las zapatillas iban a juego por primera vez.
Diversificación y Transición al Estilo Urbano
Nuevos Modelos y Patrocinios
En 1957, Converse presentó el primer diseño de corte bajo para las Chuck, que, aunque sus ventas se estancaron en otros territorios, cosecharon un gran éxito en California, donde se convirtieron en un modelo muy popular entre los hombres que iban a la playa, especialmente surfistas. Converse también añadió cinco colores a la línea All Star.
La marca presentó su primer modelo Jack Purcell, producto de una colaboración con B. F. Goodrich en unas zapatillas de bádminton que llevarían su nombre. Décadas más tarde, se popularizarían como modelo para el día a día, y Converse compró los derechos en 1972.
En 1974, Converse lanzó las One Star, que se convirtieron en las zapatillas favoritas de la comunidad de skaters, consolidando el compromiso a largo plazo de Converse con la cultura del skate. Las primeras zapatillas de agua Converse, las Naut-1 en blanco y azul marino, se lanzaron en 1971. Un año después, Converse presentó el logotipo de estrella y galón, y lanzó sus primeras zapatillas técnicas de running, las All Star Training, además de sus dos primeras camisetas estampadas.
Converse lanzó las Coach Jogger para incluir modelos para deportes distintos al baloncesto. En un hito importante, Chris Evert se convirtió en la primera mujer atleta en firmar un contrato individual de patrocinio con Converse, lo que llevó al lanzamiento de varios modelos de zapatillas con su nombre. Las Pro Leather sucedieron a las Leather All Star como zapatillas de baloncesto de referencia de Converse, con Michael Jordan llevando a los Tar Heels de la Universidad de Carolina del Norte a la victoria en el campeonato de la NCAA con este modelo.
Converse creó uno de los primeros laboratorios de biomecánica del sector, el Converse Biomechanics Laboratory, para fabricar productos mejores para atletas. De este laboratorio surgió el diseño innovador de las Odessa. En 1984, Converse se convirtió en patrocinador oficial de zapatillas en los JJ. OO., donde la selección masculina y femenina de baloncesto de EE. UU. se hicieron con la medalla de oro. Más concretamente, Michael Jordan llevaba las Court Star, y Lynette Woodard, las Pro Star.
En 1986, Converse lanzó las Weapon, un modelo clave en la rivalidad entre Larry Bird y Magic Johnson. El famoso anuncio "Choose Your Weapon" todavía es recordado por mostrar el enfrentamiento entre los dos atletas.

El Salto a la Cultura Pop
Las Converse se convirtieron en el calzado preferido de los adolescentes en la década de los 50, quienes las veían como un símbolo de rebelión. Estrellas de la época como Elvis Presley y el icónico James Dean contribuyeron enormemente a esta percepción, dando inicio a la incombustible relación de la marca con la música y la cultura popular. En los años 60, la popularidad de las All Star se extendió hacia el street style, tocando subculturas urbanas como músicos y artistas. Se hicieron un símbolo del movimiento punk y grunge, y una característica de la moda americana.

Artistas de diversos géneros, desde el punk, grunge y la música alternativa al hip hop, rock indie y pop, han llevado las Chuck. En los 70, los Ramones las convirtieron en parte de su estética; en los 80, el artista Basquiat las hizo suyas; y en los 90, Kurt Cobain las llevó a su máxima expresión. Las Chuck rompieron barreras entre el skate y la música en los 90 y a principios de los 2000. Además, Converse añadió un estampado con la bandera estadounidense a las Chuck, y desde entonces, el modelo más famoso de la cultura de las zapatillas ha lucido innumerables motivos ornamentales. Las Mud Chunk, por ejemplo, aprovecharon elementos clásicos de las Chuck Taylor All Star, con una suela dentada y una parte superior de corte medio fabricada con lona de arpillera.
Desafíos, Adquisición y Renacimiento
Declive y Bancarrota
A finales de los 80, la situación empezó a complicarse para Converse. Marcas como Nike y Adidas estaban copando las ventas con nuevos modelos, y la industria del calzado entraba en un nuevo período que implicaba nuevas tecnologías y continuas mejoras. A pesar de los esfuerzos por mantener su posición, invirtiendo en un laboratorio de investigación biomecánica, las ventas de Converse siguieron cayendo. Una serie de desafortunados eventos y malas decisiones llevaron a Converse a declararse en bancarrota en 2001, perdiendo su condición de zapatilla oficial de la NBA y la consiguiente cuota de mercado.
La Adquisición por Nike y la Nueva Era
Dos años más tarde, en 2003, Nike apareció al rescate y adquirió la compañía por 305 millones de dólares. Desde entonces, Nike ha logrado reflotar la marca, lanzando numerosas reediciones de las famosas Chucks.
Bajo la dirección de Nike, se propuso acabar con las imitaciones de las zapatillas Converse, llegando a los tribunales en muchos casos y, en otros, a acuerdos con importantes marcas como Ralph Lauren o H&M. Converse también presentó el Icon Performance System, que permite crear zapatillas con amortiguación esférica para reducir impactos y aumentar la reactividad. Así, en la nueva década, Converse lanzó las Wade, que representaron el patrocinio de mayor envergadura de Converse, generando cuatro modelos de zapatillas exclusivas en colaboración con Dwayne Wade hasta 2009.
La marca impulsó la campaña One Hund(RED), que reunió a más de 100 artistas para añadir su toque exclusivo a las All Star, siendo una de las primeras campañas de Converse en apoyar a comunidades a favor de una causa. Se lanzaron las primeras zapatillas de skate CONS en todo el mundo, y la colaboración con CDG PLAY Comme des Garçons reinventó las zapatillas Converse como modelos de pasarela, convirtiéndose en la colaboración contemporánea más duradera de la marca.

Converse lanzó las Chuck 70, basadas en el diseño de las Chuck Taylor All Star de los años 70, pero con materiales y construcción actualizados. Asimismo, la primera colaboración de alta gama de Converse fue con el diseñador John Richmond, incluyendo unas Jack Purcell de piel negra con un detalle rojo en la puntera que recordaba a una sonrisa.
Converse Hoy: Un Legado Global
Un Icono de Estilo y Expresión
En pleno siglo XXI, las All Star son consideradas más una zapatilla urbana o casual que deportiva como tal. Se estima que se han vendido más de 750 millones de pares desde su lanzamiento en 1917. Los tenis Converse nos hacen preguntarnos, ¿acaso nunca pasan de moda? Su peso estilístico no solo tocó las esferas del deporte, también de la música y la cultura del siglo XX.
Las Converse se han convertido en sinónimo de juventud, ambiente relajado, creatividad y espíritu rebelde. Personajes como Kendall Jenner, Gigi Hadid y Katie Holmes las han portado, y en el archivo de moda del street style, se observa una gran cantidad de conjuntos creados por los clásicos tenis Converse, asociados con pantalones sastre, jeans rectos, blazers, vestidos y suéteres de punto. Son, en definitiva, los reyes estilísticos.
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Diversidad de Modelos Actuales
Dentro de los diseños de Converse, encontramos varias siluetas clásicas y modernas:
- Tenis Converse Choclo: La referencia low o sin bota.
- Tenis Converse de Bota: La referencia más conocida.
- Tenis Converse con plataforma: Como los Chuck Taylor en su versión alta, Run Star Motion de suela robusta y Run Star Hike.
- Tenis Converse de media bota: Con un aspecto midi que llega justo a los tobillos o por debajo de estos.
Los más pequeños de la casa también pueden llevar las zapatillas Converse para niño y niña, disponibles en una gran variedad de estilos y tallas, combinables con todo tipo de outfits.
Un Lienzo para la Creatividad
Las Chuck probablemente sean las zapatillas más personalizadas de la historia. Han sido salpicadas con pintura, caligrafiadas, decoradas con parches, pins y chapas, bordadas y adornadas con punto de cruz, y hasta les han dado la vuelta. Cada expresión refleja la creatividad única de quien la crea, convirtiéndolas a la vez en un icono y una plataforma donde plasmar ideas.
Converse sigue apoyando la expresión personal, como se vio en el desfile del Orgullo de Boston en 2024. Su presencia se extiende a momentos históricos y adornan los pies de personajes clave en el panorama social más amplio, desde un baile tradicional zulú en Soweto, Johannesburgo, hasta conservarse con cariño en un tarro de encurtidos en Beyoğlu, Turquía, o aparecer en un anuncio de la campaña "All You Need" sobreimpuestas en el Muro de Berlín en 1990.