Introducción a la Gestación Subrogada
La gestación subrogada, una de las técnicas de reproducción asistida más antiguas, con antecedentes que se remontan incluso a la historia de Abraham y Sara, ha evolucionado significativamente. El primer caso registrado de gestación subrogada con transferencia de embrión creado a partir de donación de óvulos se dio en 1985. Desde entonces, y a pesar de los intensos debates éticos y legales, su uso no ha cesado de crecer. Este procedimiento implica que una mujer, la gestante subrogada, acepta gestar un embrión previamente engendrado para una persona o pareja (los padres intencionales o comitentes), con el fin de llevar el embarazo a término y dar a luz en sustitución de estos últimos.
Existen principalmente dos modalidades:
- Gestacional: Cuando el óvulo y el espermatozoide son aportados por la pareja que solicita la subrogación.
- Lucrativa (o comercial): Cuando la madre subrogada ofrece llevar el embarazo a cambio de una suma de dinero. En este caso, los contratos se realizan a menudo a través de agencias especializadas.
- Altruista: Cuando la gestación se realiza sin remuneración o pago por los servicios. Sin embargo, la prevalencia de la gestación subrogada altruista es notablemente menor.
El creciente deseo de ser padres, superando la cantidad de niños disponibles para adopción, impulsa el aumento de esta práctica. No obstante, la gestación subrogada conlleva una serie de complejidades y complicaciones que deben ser analizadas desde múltiples perspectivas: éticas, médicas, psicológicas, legales y sociales.
Complicaciones Éticas y de Derechos Humanos
La gestación subrogada suscita profundas preocupaciones éticas, a menudo equiparándose a prácticas históricamente condenadas como la esclavitud o el tráfico de órganos. Como lo señaló Jennifer Lahl, enfermera pediátrica y activista contra la subrogación, esta práctica es vista como un "tráfico de bebés" que no se parece a la adopción, la cual busca una solución para un bebé que ya existe. En la subrogación, se contrata a una mujer para que engendre o geste un bebé, y hay un contrato con condiciones de por medio que le da un sentido de compra-venta innegable.
Instrumentalización del Cuerpo y Carácter de "Mercancía"
Los contratos de gestación subrogada evidencian una mentalidad de compra-venta, donde el bebé es tratado como una "mercancía". En estos documentos, la condición de "esclavitud por 9 meses" de la gestante puede ser palpable, estableciendo estrictas condiciones sobre su vida, desde lo que come y cuánto se mueve hasta si puede viajar, sus relaciones sexuales e incluso su perfume. El contrato puede exigir a la mujer mostrar todo su historial médico, sin privacidad, lo que representa una dominación total y absoluta. Esta situación viola su dignidad y la utiliza instrumentalmente, yendo contra los derechos humanos.
Jennifer Lahl enfatiza que el vientre de alquiler es una violación de los derechos humanos porque roba la dignidad de una mujer y usa su cuerpo instrumentalmente por contratos y dinero. Es también una violación de Derechos Humanos para el niño, que carece de capacidad de consentir un contrato por el que va a nacer de esa manera. Nadie representa o defiende el mejor interés del bebé en gestación en un contrato de vientre de alquiler.

Invisibilidad de la Gestante y la Cuestión de los Orígenes
Famosos y poderosos que han "adquirido" bebés a través de gestación subrogada, como Ricky Martin, Cristiano Ronaldo o Miguel Bosé, suelen mantener en el anonimato a las madres gestantes, haciendo invisibles sus problemas, circunstancias y tragedias. En el caso de Miguel Bosé y su pareja, quienes "adquirieron" dos pares de gemelos, surgen preguntas sobre el paradero y sentir de las madres biológicas, y si los niños tienen derecho a conocer a sus madres.
El documental "Big Fertility", presentado en España por la Fundación +Vida, cuenta el caso real de Kelly Martinez, una joven madre de EEUU que fue contratada como gestante por una familia rica de España, quienes luego no quisieron quedarse con los bebés y querían hacerla abortar. Este caso visibiliza a la mujer gestante, una parte frecuentemente oculta.
Ausencia del "Derecho a Tener un Hijo"
Aunque los Derechos Humanos recogen el derecho de los niños a crecer con sus padres, no existe un "derecho a tener un hijo" ni a "adquirir un hijo", ni a poner en riesgo el cuerpo y la salud de otra mujer para conseguirlo. La industria de la gestación subrogada, movida por dinero, es susceptible de engaños y abusos, lo que la convierte en un negocio donde la "mercancía dañada" son los bebés por encargo y las mujeres jóvenes en riesgo. Como enfermera pediátrica, Jennifer Lahl observó los riesgos de las gestaciones con embriones ajenos al cuerpo de la gestante y constató la condición de "esclavitud" en los contratos y la mentalidad de compra-venta del sector.
Riesgos para la Salud de la Gestante
La participación en un programa de gestación subrogada expone a la mujer gestante a una serie de riesgos de salud considerables, muchos de los cuales son inherentes tanto a las tecnologías de reproducción asistida como al embarazo en sí mismo, magnificados por las particularidades del proceso subrogado.
Complicaciones Asociadas a la Preparación Hormonal y FIV
Para facilitar la implantación del embrión y el desarrollo del embarazo, las gestantes reciben dosis de hormonas y medicamentos muy fuertes, ya que un cuerpo femenino trata al embrión implantado artificialmente (genéticamente ajeno) como un cuerpo extraño, intentando el sistema inmunológico rechazarlo. Esto puede conllevar:
- Riesgos de hiperestimulación hormonal: Necesaria para la preparación del cuerpo de la mujer para el embarazo.
- Mayor riesgo de preeclampsia, hipertensión, diabetes gestacional: Estos riesgos son más elevados en gestaciones subrogadas.
- Complicaciones generales del embarazo: Como embolias, anemia materna, hemorragias, eclampsia e incluso muerte, se presentan en estos embarazos.
Aunque se implementan medidas para minimizar estos riesgos, como un seguimiento médico más frecuente y la elección de una donante de óvulos con el mismo factor Rh que la gestante, estas no garantizan una prevención del 100% de todas las complicaciones posibles. Algunas condiciones peligrosas no son previsibles y pueden desarrollarse en cuestión de horas, razón por la cual están claramente detalladas en el contrato.

Riesgos Durante el Embarazo y el Parto
- Amniocentesis: Se realizan sistemáticamente pruebas de amniocentesis para garantizar la integridad genética del feto, lo cual no está exento de riesgos para la madre, siendo el dolor, las infecciones y el sangrado los más frecuentes y el aborto la peor consecuencia.
- Embarazo múltiple: Las tecnologías reproductivas pueden llevar a complicaciones como el embarazo múltiple, que a su vez puede requerir intervenciones traumáticas para reducir el número de embriones.
- Parto por cesárea: En un altísimo porcentaje, y más en casos de gestación subrogada, el alumbramiento se realiza por cesárea, la cual tiene una morbimortalidad mayor que el parto vaginal normal.
- Supresión de la lactancia: Las mujeres subrogadas deben evitar la subida de la leche por medios farmacológicos, lo que añade otro malestar físico.
- Microquimerismo fetal: A la madre le pueden quedar células del feto en muchos órganos del cuerpo, incluido el cerebro. Esta colonización, llamada microquimerismo fetal, puede afectar al cuerpo de la mujer de forma negativa. Algunos científicos encuentran que este hecho podría ser la explicación de las recaídas de artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes que ocurren tras los embarazos, especialmente cuando el producto de la gestación es genéticamente ajeno a la gestante, totalmente alogénico, a diferencia del embarazo normal, en que el embrión es solo semialogénico.
Falta de Información y Vulnerabilidad
A menudo, las madres gestantes no son informadas adecuadamente sobre todos los riesgos. Incluso si lo fueran, su necesidad económica puede llevarlas a subestimar la gravedad o probabilidad de estos riesgos, porque en realidad necesitan el dinero y correrán los riesgos que sean. Esta situación recuerda por qué la sociedad internacional prohíbe la compra-venta de órganos, incluso en casos de vida o muerte: los pobres siempre estarían incentivados a arriesgarse por dinero para satisfacer a los ricos. No es ético pedir a una joven que arriesgue su cuerpo y salud por un negocio.
Consecuencias Psicológicas y Emocionales
Las implicaciones psicológicas y emocionales de la gestación subrogada son profundas y afectan tanto a la gestante como al niño, y, en menor medida, a los padres intencionales y a la familia de la gestante.
Para la Madre Gestante
El vínculo materno-infantil es un aspecto fundamental del desarrollo humano. Como enfermera pediatra por casi 20 años, Jennifer Lahl enfatiza que el vínculo materno-infantil es algo bueno que no debe desestimarse en la subrogación. Al nacer, el bebé es separado de la única persona que ha conocido, su madre gestante, con quien ha estado en su vientre durante nueve meses. Esta separación abrupta puede tener consecuencias significativas.
El vínculo madre-hijo es muy fuerte. Con el tiempo, la mujer gestante puede desear saber qué sucedió con los bebés que entregó por dinero (o a veces por altruismo), preguntándose por su bienestar, si los padres que los adquirieron siguen juntos, o si podría retomar la relación y contacto con ellos, hacerles conocer a sus abuelos, familia, o herencia.
Existen evidencias de que las gestantes pueden experimentar un impacto psicológico durante el embarazo o después de la entrega del niño, con estudios que sugieren una asociación entre la gestación subrogada y el bienestar psicológico materno en general. Incluso en casos de gestación "altruista" como en Canadá, hay gestantes que expresan "disfruté mucho del embarazo, pero nunca sentí una conexión maternal", lo que no anula el impacto emocional de la experiencia.
La familia de la madre subrogada también está sometida a presión y cambios en su vida en relación con la situación de la madre gestante, y lo que supone para los otros hijos el hecho de abandonar un recién nacido.
Para el Niño
Desde el punto de vista del recién nacido, la gestación subrogada representa una agresión éticamente injustificable. La idea de que los recién nacidos son como una tabla de cera en la que todo está por escribir, ya pensada por Aristóteles, es refutada por estudios e investigaciones que confirman que lo que se vive en el útero deja una huella que durará de por vida y que en muchos aspectos condicionará la salud física y emocional. Condiciona en muchos aspectos su desarrollo cerebral lo que vive en el embarazo, en el parto y en los primeros días, dejando una huella muy importante en su vida psíquica.

El bebé gestado por subrogación, al igual que todos los de nuestra especie, espera encontrarse al nacer con la mujer que le ha gestado y que para él es su única madre. Las consecuencias de la separación son más dañinas y las secuelas más graves cuanto más prolongada es la separación, generando lo que se ha denominado la "herida primal". Pediatras como el Dr. Pierre Lévy-Sousson señalan influencias negativas para el niño, como los efectos de la ruptura brusca programada tras 9 meses de relación materno-fetal, y el deseo posterior, cuando el adolescente o joven quiera conocer sus orígenes.
Además, el niño, al crecer, sabrá que fue encargado como parte de un contrato, entregado y vendido, adquirido en un intercambio económico. Esta persona ve la foto de su madre de alquiler entregándola a los padres en la oficina de un abogado donde se finaliza el contrato y se le entregan 10.000 dólares, y puede considerarse un producto por encargo. Se preguntará quién fue la mujer que le entregó, cuántos niños más como él gestó, si quizá murió en un encargo posterior o si es muy pobre en un país muy duro.
Para mitigar algunas de estas dificultades emocionales, se recomienda que la madre subrogada reciba asesoramiento y autorización de un psicólogo especializado en reproducción, además de participar en sesiones conjuntas con los padres biológicos. Sin embargo, no hay garantías completas para la prevención de todas las consecuencias psicológicas.
Complicaciones Legales y Sociales
El marco legal de la gestación subrogada es complejo y, a menudo, conflictivo, generando incertidumbre y riesgos tanto para los padres intencionales como para la gestante y el niño.
Contratos Inválidos y Riesgos de Custodia
A mediados de 2024, en varios países de Europa y Argentina, se registraron campañas contra la gestación subrogada que resultaron en la declaración de invalidez de contratos, enfrentando a los padres biológicos a la amenaza de perder la custodia del bebé e incluso a ser encarcelados. Este tipo de campañas no serían posibles si en la mayoría de los países existiera una legislación sólida y detallada que regulara claramente los derechos de las partes y permitiera inequívocamente la gestación subrogada. Esto subraya la necesidad de una prohibición global, como ocurre con la compra-venta y tráfico de órganos.

Incertidumbre para los Bebés: los "Limbos"
Una de las preocupaciones más graves es qué sucede si una pareja contratante decide no querer quedarse con el bebé encargado en el Tercer Mundo. Estos bebés en "limbos" pueden convertirse en objeto de tráfico, incluso de órganos, ya que nacieron con el propósito de producir un beneficio económico, y la "empresa" (o el entorno de la gestante) puede intentar lograr el beneficio vendiendo al bebé para otros usos.
Conflictos sobre Decisiones Médicas
Otro punto crítico surge cuando el diagnóstico prenatal detecta una malformación fetal. La pregunta de quién decide si el embarazo se interrumpe o no ha generado conflictos, con casos documentados donde la madre subrogada ha ofrecido resistencia a esa "indicación" de aborto por parte de los padres intencionales. Geneviève Delaisi de Parseval, refiere un caso en el que el feto era portador de una trisomia 21 y la madre subrogada rechazó la interrupción.
La Gestación Subrogada en una Sociedad de Divorcio
En una sociedad donde el divorcio es fácil y frecuente, surgen complicaciones cuando las parejas ricas, quizá famosas, que encargaron un bebé (o gemelos, o dos pares de gemelos) se separan. Luego se reparten los bebés como productos, bebés que una mujer pobre gestó porque ellos pagaban. Esto frustra la promesa hecha a las gestantes (siempre invisibles, pobres y lejanas) de que los bebés estarían muy bien y tendrían un hogar unido y hermoso.
El Cliente "Devuelve la Mercancía"
Un escenario preocupante es cuando los compradores "rechazan" al niño: si salen gemelos en lugar de uno, si el sexo no es el deseado, si el niño tiene un pequeño defecto físico, o si los compradores, durante los nueve meses, se han divorciado y ya no quieren al bebé. O uno lo quiere y otro no y la gestante ve que los bebés no tendrán el hogar unido y hermoso que le dijeron. Estos casos evidencian la cosificación del niño como un producto comercial.
A considerar también la compleja situación del contrato a firmar entre los padres intencionales y la madre subrogada, muchas veces no transparente, por mezcla de intereses entre las partes, las agencias mediadoras y algún tipo de influencia o manipulación. La gestación subrogada puede representar una forma de discriminación cuando es buscada y aceptada por motivos económicos, o bien una forma nueva de comercialización del cuerpo, en vez de un procedimiento para responder al sufrimiento de parejas infértiles.
Evidencia Científica y Hallazgos Clínicos
Estudios recientes y revisiones bibliográficas cualitativas han arrojado luz sobre las implicaciones biológicas y médicas de la gestación subrogada, comparando sus resultados con los embarazos naturales.
Resultados Perinatales Adversos
Un artículo en Fertility and Sterility aportó nuevos datos sobre los problemas que pueden presentar los nacidos tras una maternidad subrogada en comparación con los nacidos por vía natural de la misma mujer. Los autores identificaron 124 maternidades subrogadas que dieron lugar a 494 embarazos. Los resultados fueron muy diferentes según la vía:
- El 33% de los embarazos por subrogación fueron gemelares, frente al 1% en embarazos naturales, lo cual es negativo debido a los problemas que conllevan los embarazos múltiples.
- De 352 embarazos de un solo feto, 103 fueron tras embarazos subrogados y 249 por vía natural.
- Los embarazos subrogados tuvieron un menor tiempo de gestación (38,8 ± 2,8 semanas contra 39,7 ± 1,4 semanas de media).
- El índice de niños prematuros fue significativamente más alto en las maternidades subrogadas (10,7%) que en las naturales (3,1%).
- Asimismo, hubo un mayor índice de niños nacidos con bajo peso en la subrogación (7,8%) que en los embarazos naturales (2,4%), con un peso medio de los neonatos por maternidad subrogada de 105 gramos inferior al de los nacidos por vía natural.
Además de estos datos, se han identificado riesgos asociados a las técnicas de fecundación in vitro en general, como la placenta previa, la necesidad de antibióticos durante el parto y una mayor tasa de cesáreas.

Neurofisiología y Vínculo Materno-Fetal
La investigación en neurofisiología de la gestación y la lactancia sugiere una asociación entre el proceso de gestación y el bienestar psicológico materno. Hormonas como la oxitocina, vasopresina y prolactina están implicadas en los cambios cerebrales maternos que promueven el comportamiento de apego, el desarrollo del reconocimiento selectivo y los sentimientos de calma y acercamiento. Estos mecanismos, que se consolidan durante la gestación y el parto, pueden verse afectados por la ruptura brusca programada en la gestación subrogada.
Los descubrimientos sobre cómo el útero y el embarazo influyen en el comportamiento materno y el desarrollo del vínculo son cruciales. Se ha observado que estos cambios en el estado de ánimo materno y el estrés pueden influir en el desarrollo del bebé. Aunque los estudios específicos sobre el bienestar psicológico de las portadoras gestacionales son limitados y necesitan mayor investigación, la evidencia general sobre el vínculo materno-fetal subraya la complejidad de la separación.
Perspectivas sobre la Reducción de Riesgos en la Gestación Subrogada
Ante la complejidad y los múltiples riesgos asociados a la gestación subrogada, diversas clínicas y profesionales de la reproducción asistida implementan medidas destinadas a minimizar las posibles complicaciones, aunque la prevención total no sea posible.
Medidas Preventivas en Salud y Psicología
Para la salud de la madre subrogada, se procura un seguimiento médico más frecuente que en un embarazo convencional, permitiendo la detección y tratamiento oportuno de cualquier complicación. En programas con donante de óvulos, se busca que la donante tenga el mismo factor Rh que la gestante para reducir el riesgo de conflicto de Rh. Se aseguran de que la candidata a gestante esté sana en la edad fértil y con embarazos previos comprobados.
En el ámbito emocional, se ofrece asesoramiento psicológico especializado a la madre subrogada antes de su participación, con el fin de autorizarla y prepararla para el programa. El seguimiento continuo por parte de un psicólogo especializado en reproducción y la participación en sesiones conjuntas con los padres biológicos se presentan como soluciones para mitigar las dificultades emocionales.
Consideraciones Legales para Minimizar Riesgos
Para reducir los riesgos legales, existe una medida que permite reducir casi a cero los riesgos: llevar a cabo los programas de gestación subrogada en países donde la práctica es legal y está claramente regulada por la ley. Algunas organizaciones, como Feskov Human Reproduction Group, ofrecen programas a distancia en jurisdicciones con una legislación consolidada que, según afirman, protege al 100% los derechos parentales y los intereses de la gestante, lo que, en teoría, reduce los riesgos legales a prácticamente nulos.
Estos programas a menudo incluyen garantías, asegurando el nacimiento de un niño sano por un costo fijo, sin pagos adicionales por intentos fallidos de transferencia de embriones o interrupciones del embarazo.
A pesar de estas medidas y garantías, es fundamental reconocer que la gestación subrogada sigue siendo un proceso inherentemente complejo, con desafíos éticos, biológicos, psicológicos y sociales que requieren una continua reflexión y debate, sin que estas soluciones garanticen al 100% la prevención de todas las posibles complicaciones.
tags: #complicaciones #de #la #gestacion #subrogada