La importancia de la lactancia materna y la tranquilidad de los padres
La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza la importancia fundamental de la lactancia materna como el método óptimo de alimentación para los recién nacidos y lactantes, proporcionando los nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo saludable del bebé.
Una de las preocupaciones más comunes para los padres, especialmente los primerizos, es saber si el bebé está comiendo lo suficiente y no se queda con hambre. Aunque no existe un método totalmente fiable para medir la cantidad de leche que ingiere el bebé en cada toma, observar ciertas señales es crucial para asegurar una alimentación adecuada.
Indicadores de una buena alimentación en el bebé
Patrones de demanda y satisfacción
El bebé debería demandar el pecho de forma regular. En promedio, un recién nacido necesita alimentarse entre 8 y 12 veces cada 24 horas, con tomas a demanda, sin un tiempo exacto entre ellas.
Existen varias señales que indican que el bebé tiene hambre y está listo para comer, antes de que el llanto se manifieste:
- Busca el pecho: Gira la cabeza hacia un lado como buscando el pecho.
- Saca la lengua: Realiza movimientos constantes de la lengua y chasqueos, relacionados con el reflejo de succión.
- Intenta succionar: Succiona con fuerza sin tener nada en la boca o chupa su puño y las manos.
- Está inquieto: Mueve sus brazos y piernas más de lo habitual, incluso mientras duerme.
- Llanto: Es una de las últimas señales de hambre; si el bebé llora de forma desesperada, significa que ya debería haber comido hace un rato. Es importante calmar al bebé antes de ofrecer el pecho para facilitar un mejor agarre.
Cuando el bebé suelta el pecho por sí mismo, es una señal positiva de que está satisfecho y ha tomado suficiente leche. Un bebé bien alimentado suele parecer calmado y puede incluso dormirse después de amamantar.

Aumento de peso adecuado
En los primeros tres días después de nacer, es normal que el bebé pierda entre un 7 y un 10% de su peso de nacimiento. Después de este período, el bebé debería comenzar a ganar peso de manera constante. El control regular del peso del bebé, preferiblemente una vez a la semana, es una forma efectiva de saber si la lactancia está yendo bien y si el bebé está recibiendo la cantidad correcta de leche que necesita.
Patrones de eliminación (Pañales mojados y deposiciones)
Observar las deposiciones y la orina del bebé es crucial para evaluar su hidratación y digestión.
- Deposiciones:
- En los primeros días de vida, las heces del bebé son de un color negro verdoso y pegajoso, conocidas como meconio.
- Después del meconio, las deposiciones cambian a un color amarillo mostaza, pastoso, grumoso y menos espeso. A partir del quinto día de vida, lo ideal sería una deposición de este color y del volumen de una cuchara sopera después de cada toma.
- Las deposiciones líquidas y abundantes, con pequeños puntos blancos similares a granos de arroz, son típicas del lactante amamantado y no deben confundirse con diarrea.
- Si las deposiciones son siempre verdes (color espinaca) y esto se acompaña de inquietud, podría indicar que el bebé está tomando demasiada leche rica en lactosa.
- Un bebé bien alimentado debería realizar al menos 3 a 4 evacuaciones al día a partir del cuarto día de vida.
- Micciones (Pañales mojados):
- La orina del bebé debe ser de color claro o amarillo pálido, no dejando señales oscuras en el pañal. Una orina concentrada indica que el bebé no está recibiendo suficiente aporte de agua.
- Un bebé bien hidratado mojará al menos 6 pañales al día (de 6 a 8 pañales al día con orina) a partir del cuarto día de vida.

Comportamiento y estado general
- Hidratación: La hidratación adecuada del bebé es un indicador clave de una lactancia exitosa, reflejada en los pañales mojados y la orina clara.
- Patrones de sueño: Un bebé bien alimentado generalmente tiene patrones de sueño regulares, despertando para alimentarse con regularidad. Los recién nacidos suelen dormir entre 16 y 18 horas al día en períodos cortos de 2 a 4 horas.
- Estado de ánimo: Un bebé que está recibiendo suficiente leche suele estar contento y tranquilo después de las tomas.
Evaluación de la succión y el agarre
Una succión eficaz es crucial para una lactancia exitosa. Para un buen agarre, el bebé debe:
- Abrir bien la boca, como bostezando.
- Tomar una buena parte de la areola en la boca, no solo el pezón. Su labio inferior y la barbilla del bebé deberían tocar la areola primero.
- Mantener su abdomen contra el tuyo, con su cabeza a la altura del pecho y su boca frente al pezón.
La madre puede notar que el bebé está succionando y tragando de manera rítmica, lo cual es un buen indicio de una succión eficaz. Si el bebé está prendido correctamente del pecho, recibirá la cantidad apropiada de leche en cada toma.

Señales en la madre que indican una lactancia efectiva
Cambios en los pechos
Sus senos deberían sentirse llenos antes de amamantar a su bebé y más suaves al terminar, indicando una correcta transferencia de leche. La producción de leche materna se regula de forma natural, principalmente por la demanda del bebé; cuanta más succión haya, más producción de leche se estimula. Alrededor del segundo o tercer día después del parto, ocurre la subida de la leche, un aumento significativo de la producción que puede hacer que los pechos se sientan llenos y duros.
Ausencia de dolor
Dar el pecho no debería ser doloroso. Al principio, puede haber cierta sensibilidad, especialmente en los primeros días o semanas de lactancia, pero esta debería disminuir con el tiempo. Si el dolor persiste, puede ser señal de un problema, como una mala postura o un mal agarre del bebé.
Consideraciones clave para asegurar una alimentación eficaz
Lo ideal es comenzar la lactancia materna en el mismo momento del parto, aprovechando el contacto precoz piel con piel con el bebé. Las dos primeras horas de vida el bebé suele estar muy despierto, momento propicio para iniciar la lactancia.
No hay que esperar a que el bebé llore desconsolado; es mejor ofrecer el pecho cuando muestre las primeras señales de hambre y esté más tranquilo. Es importante permitir que el bebé esté enganchado al pecho mientras quiera y no retirarlo salvo que lo suelte espontáneamente o se duerma.
Cuándo buscar apoyo profesional
Si surgen dudas persistentes sobre si el bebé está comiendo lo suficiente, si presenta dolor al amamantar, si hay una escasa ganancia de peso, o si el bebé tiene dificultades para agarrarse, es fundamental buscar la ayuda de un profesional. Las asesoras de lactancia están cualificadas para ayudarte y aconsejarte, y pueden evaluar la postura y el agarre, así como descartar otras disfunciones de la succión.