La alimentación es una parte muy especial e importante durante los primeros años de la paternidad. Es un proceso natural, pero eso no significa que siempre sea fácil. Por tanto, no estás sola si te preguntas cómo conseguir que tu bebé tome el biberón de la mejor forma. Tanto si has decidido dar el biberón desde el principio como si estás combinando el biberón y el pecho, en este artículo, tienes la información esencial que necesitas sobre cómo dar el biberón a un bebé. Si tienes cualquier otra pregunta o duda sobre la alimentación de tu bebé, no dudes en ponerte en contacto con un profesional.
Preparación del Biberón: Guía Paso a Paso
El primer paso para aprender a dar el biberón a tu bebé es saber cómo preparar un biberón de fórmula. Es crucial seguir una buena higiene durante su preparación para prevenir infecciones, ya que el sistema inmunitario del lactante está todavía en desarrollo y es más susceptible a las infecciones. La leche en polvo infantil no es estéril, lo que significa que, una vez abierto, el bote de leche en polvo puede contaminarse con bacterias si no se siguen unos métodos de almacenamiento estrictos.
1. Higiene y Esterilización
- Antes de empezar a preparar el biberón, lávate bien las manos con agua y jabón, ya que las manos son el vehículo de transmisión de la mayoría de las enfermedades contagiosas.
- Limpia y esteriliza el biberón con un esterilizador o con un cazo y agua hirviendo.
- Una vez que hayas limpiado el biberón y la superficie que vas a utilizar, así como tus manos, sigue estos pasos para preparar un biberón.

2. Elección y Calentamiento del Agua
- Vierte la cantidad de agua necesaria en el biberón, en función de la edad de tu bebé y las instrucciones del bote. Los biberones se preparan de 30 ml en 30 ml, es decir, solo existen biberones de 30 ml, de 60 ml, de 90 ml, etc.
- Durante los primeros meses se recomienda utilizar agua embotellada de mineralización débil (hasta 1.000 mg/L de residuo seco), ya que dependiendo de la zona, hay aguas del grifo con concentraciones elevadas de minerales.
- Podemos utilizar tanto agua del grifo, si en la zona en la que vivimos hay un buen control sanitario del agua, o agua envasada que tenga un bajo contenido en sales minerales. Si utilizamos agua del grifo, deberemos hervirla durante 5 minutos para destruir posibles microorganismos perjudiciales. Si no hervimos el agua, deberemos calentarla en el microondas o en la cocina, para que los polvos se disuelvan correctamente.
- Calienta el biberón con un calientabiberones o al baño maría, templando el agua a un máximo de 40°C, para una mejor disolución. La temperatura debe rondar los 36 grados, como la leche materna y como tu cuerpo.
- No se recomienda utilizar un horno microondas para el calentamiento directo de la leche, ya que no permite un calentamiento uniforme y puede provocar quemaduras, además de favorecer el crecimiento de microorganismos patógenos al mantener la leche tibia. Sin embargo, se puede templar el agua unos segundos en el microondas sin la tetina y consumirlo inmediatamente.
3. Dosificación y Mezclado de la Fórmula
- Lee las instrucciones del envase de la leche de fórmula para saber cuánta agua y polvo necesitas.
- Introduce la dosis correspondiente de polvo utilizando el cacito medidor incluido en el bote. Los cacitos serán rasos, utilizando el borde del bote o un cuchillo limpio para retirar el polvo sobrante, sin apretar ni prensar el contenido. Se añade un cacito raso por cada 30 ml de agua.
- Siempre debemos echar primero el agua y posteriormente los polvos.
- Enrosca la tetina, vuelve a colocar el tapón y mezcla inmediatamente el biberón rodándolo entre las manos o agítalo bien hasta que el polvo se disuelva por completo. Puedes utilizar las manos o un batidor especial para biberones.

4. Comprobación de la Temperatura
- Antes de dárselo a tu bebé, comprueba la temperatura vertiendo unas gotas en la cara interna de tu muñeca o en el dorso de la mano. El líquido debe estar tibio y, si no lo está, basta con pasarlo por un poco más de agua fría hasta que alcance la temperatura deseada.
🍼😰 Cómo PREPARAR EL BIBERÓN al bebé correctamente | Lactancia artificial
Consejos para Ofrecer el Biberón al Recién Nacido
Aprender a dar el biberón a un recién nacido puede parecer un poco difícil al principio. Sin embargo, con un poco de preparación y organización, descubrirás tus propios métodos. La mejor forma de saber con qué frecuencia debes alimentar a tu recién nacido con biberón es dárselo cuando tenga hambre. Descubre cómo detectar las señales de hambre del bebé.
1. Frecuencia y Cantidad
- La cantidad y la frecuencia de la alimentación con biberón dependen del peso individual del bebé y de sus períodos de crecimiento, así como de su edad.
- En el momento del alta, el pediatra le informará de qué tipo de leche y qué cantidad ha de tomar su hijo.
- Ofrece el biberón a tu hijo cada tres horas (máximo cada cuatro horas) durante el día. A la noche, si duerme se puede saltar una toma.
- Los bebés inician la alimentación con 20-30 ml. En función de la tolerancia, se puede ir aumentando 10 ml cada 3-4 tomas. Buena tolerancia significa que el bebé aguanta tres horas antes de volver a reclamarlo y no regurgita o vomita.
- Durante la primera semana de vida un bebé puede tomar hasta 90ml por toma.
- La duración de las tomas puede variar en función de cada bebé, pero, por lo general, no suelen durar más de 20 minutos.
- Pautas generales para alimentar a tu bebé según su edad: desde el nacimiento hasta los tres meses, cada dos o tres horas.
- Si gana peso de manera adecuada, es una señal de que come lo suficiente. Si acorta las tomas o parece quedarse con hambre succionando del biberón aunque ya esté vacío, aumenta la toma en 30 ml de agua y un cacito de polvo más.
2. Posturas para la Alimentación
Ten en cuenta estas tres posturas populares para saber cómo dar el biberón a un recién nacido:
- Posición de cuna: Coloca al bebé en el hueco de tu brazo y sujétale la cabeza mientras inclinas su cuerpo ligeramente hacia atrás. Asegúrate de que la barbilla del recién nacido no se inclina hacia el pecho antes de darle el biberón.
- Sentado: En esta posición, mantén a tu bebé sentado sobre tu regazo con la espalda apoyada en tu pecho. Si tu bebé tiene síntomas de reflujo, esta también es una posición ideal para evitar que regurgite.
- Piernas flexionadas: Si tu bebé y tú necesitáis pasar más tiempo frente a frente, esta puede ser la postura ideal. Coloca a tu bebé en tu regazo, mirando hacia ti y con los pies apoyados en tu vientre. Dale el biberón mientras disfrutáis de un rato más de intimidad.

3. Consejos Adicionales Durante la Toma
- Inclina la cabeza: Mantén la cabeza del bebé inclinada sobre su cuerpo para evitar que se atragante, regurgite o se alimente en exceso.
- Introduce la tetina: Acerca la tetina a los labios del bebé e introdúcesela suavemente en la boca.
- Hazlo eructar: Haz eructar a tu bebé durante la toma, aproximadamente a la mitad, y después de que haya terminado el biberón.
- Lactancia mixta: En caso de lactancia mixta (pecho y biberón), primero ofrece el pecho y a continuación el biberón.
4. Señales de Saciedad y Descarte
- Cuando tu bebé empiece a apartar la cabeza del biberón o cierre la boca, significa que la toma ha terminado. Es entonces cuando puedes tirar la leche que quede en el biberón. No se debe guardar la leche sobrante ya que aumenta la probabilidad de que se contamine.
Almacenamiento y Conservación de la Fórmula
Es fundamental seguir estrictas normas de almacenamiento para asegurar la seguridad y calidad de la leche infantil.
1. Leche en Polvo una Vez Abierta
- Una vez abierto el bote de leche infantil, el producto se puede conservar durante aproximadamente un mes.
- Para que su conservación sea óptima, deberás mantener el envase bien cerrado y guardarlo en un lugar seco, alejado del calor y la luz solar, y a temperatura ambiente.
- La fecha de caducidad de la leche en polvo sin abrir dependerá, ante todo, del fabricante. En general, un bote sin abrir puede conservarse entre 12 y 18 meses.
2. Biberón Preparado
- Para respetar las normas de conservación, no se recomienda preparar un biberón de leche con demasiada antelación, ya que podría contaminarse.
- Si el bebé no se termina el biberón, este se podrá conservar durante 1 hora a condición de que haya estado a temperatura ambiente (si no se ha calentado ni la leche ni el biberón).
- En caso de urgencia o en casos excepcionales, se puede preparar el biberón con antelación y guardarlo en el frigorífico durante un máximo de 24 horas. Durante la noche, prepara el biberón en el mismo momento.
3. Biberón Calentado
- Si has calentado el biberón de tu bebé al baño maría o en un calientabiberones, la leche infantil debe consumirse en menos de media hora.
- Transcurridos 30 minutos, la leche deberá desecharse, ya que los microorganismos crecen más rápidamente en un biberón de leche caliente.
4. Preparación para Salir de Casa
- Si quieres llevar a tu bebé de paseo, lo mejor es que lleves la leche en polvo y el agua en dos recipientes distintos, y que los mezcles en el biberón cuando el bebé tenga hambre.
- Cuando estés fuera de casa, lleva los biberones llenos solo de agua y en el momento de la toma añade la leche en polvo.
Limpieza y Mantenimiento de los Biberones
- ¿Cómo se limpian los biberones? Con agua y jabón. Usa un cepillo para el interior, y si hay leche pegada, puedes eliminarla con sal gorda. Para secarlos basta con ponerlos sobre un papel de cocina secante.
- ¿Hay que esterilizar los biberones, tetinas y chupetes? En un medio con buenas medidas de higiene no es necesario, aunque si queréis hacerlo para quedaros más tranquilos, con una vez al día cada 2-3 días es suficiente.
Preguntas Frecuentes y Consideraciones Adicionales
1. Tipo de Leche Infantil
En el mercado encontraremos distintas leches para lactantes. Este tipo de fórmulas infantiles se pueden encontrar de forma líquida, pero lo más habitual es que estén en polvo y que haya que diluirlas con agua. La leche en polvo infantil se elabora a partir de leche animal (vaca o cabra) y suele presentarse en polvo, al que hay que añadir agua para reconstituirla. Aunque el proceso de fabricación de las fórmulas infantiles en polvo aplica un tratamiento térmico, no se puede considerar que sean estériles, porque no se efectúa una esterilización final y ocasionalmente pueden contener microorganismos en pequeñas cantidades. Además, se pueden contaminar con una preparación incorrecta.
2. Elección de la Tetina
- Empieza por las tetinas de recién nacido.
- A medida que el bebé gane peso, notaréis que hace más esfuerzo para succionar o que las tomas comienzan a ser más largas; es el momento de cambiar de tetina para que salga más cantidad de leche.
- Elige un biberón con el tamaño de tetina/pezón adecuado. Para una mayor facilidad, comodidad y seguridad, asegúrate de que el biberón tiene el tamaño de tetina/pezón adecuado para tu bebé. Esto le ayudará a mantener un ritmo de alimentación constante.
- Te recomendamos que elijas un biberón que reduzca las molestias estomacales, como el biberón Philips Avent Natural Response Airfree, específicamente diseñado para una protección adicional frente a cólicos y reflujo. Si tienes pensado dar el pecho y el biberón a la vez, prueba el biberón Philips Avent Natural Response, con una tetina ancha, flexible y suave, que está especialmente diseñada para imitar la forma y la sensación del pecho.

3. ¿Cuándo Consultar al Pediatra?
Si sigues teniendo dificultades para que tu bebé tome el biberón, puedes ponerte en contacto con el pediatra si tienes dudas o preguntas, o si crees que tu bebé presenta síntomas de reflujo. Al fin y al cabo, tu médico sabe qué es lo mejor para las necesidades específicas de tu bebé.