La Importancia Fundamental de la Higiene del Chupete
Mantener limpios y desinfectados los objetos que están en contacto con el bebé, como el chupete y la tetina, es crucial para ayudar a prevenir infecciones que pueden provocar diarrea o vómitos. La desinfección diaria se recomienda especialmente en recién nacidos, bebés menores de 2 meses, prematuros o aquellos con defensas bajas. Una buena higiene del chupete implica limpiarlo con frecuencia, ya que cuanto más pequeño es el niño, más importante es protegerlo de bacterias.
Los bebés prematuros y los de hasta 3 meses necesitan una limpieza más minuciosa y frecuente que los bebés mayores de 3 meses. Por ello, el chupete debe limpiarse con mayor frecuencia cuando el niño tiene menos de 3 meses.

Preparación y Métodos de Limpieza del Chupete
Inspección y Lavado Inicial
Antes de limpiar o desinfectar el chupete, es fundamental revisarlo para detectar grietas, roturas o desgaste en la tetina. Desecha el chupete ante cualquier signo de deterioro, incluso si se produce antes del tiempo recomendado de reemplazo.
Limpia el chupete con agua corriente tibia antes de cada uso. No utilices productos de limpieza agresivos. Recuerda pre-lavar los chupetes antes de esterilizarlos por cualquier método.
Métodos de Esterilización
Una vez lavados, los chupetes pueden esterilizarse en frío o en caliente. Sin embargo, es vital consultar siempre las instrucciones del fabricante, ya que las recomendaciones de temperatura y tiempo pueden variar significativamente según el material y el diseño del chupete.
- Agua hervida: Puedes hervir agua, retirarla del fuego y luego introducir el chupete. Espera entre 3 y 5 minutos antes de retirarlo. Antes de utilizar el chupete por primera vez y posteriormente a intervalos regulares, habrá que hervirlo en agua hasta cinco minutos.
- Esterilizadores: Los esterilizadores de vapor, eléctricos o para microondas son opciones convenientes. Al usar esterilizadores de microondas, se recomienda calentar los chupetes durante un máximo de 60 segundos a un máximo de 800W, asegurándote de que la temperatura no supere los 100°C. Siempre pon los chupetes en agua dentro de una caja de esterilización hecha al efecto.
- Secado al aire: Después de lavar y desinfectar los chupetes, deben dejarse secar al aire, colocando las piezas sobre papel absorbente limpio o sobre una superficie limpia y protegida del polvo.
Tras la esterilización, espera otros 5 minutos antes de darle el chupete a tu bebé.

Consideraciones sobre Materiales: Látex y Silicona
Los chupetes y tetinas están disponibles en dos materiales principales: látex (caucho natural) y silicona, cada uno con sus ventajas y desventajas:
- Látex (Caucho Natural): Es un producto 100% natural, blando, muy elástico y resistente. Sin embargo, es higroscópico, lo que significa que absorbe agua y retiene olores, mostrando alteraciones con el uso y las esterilizaciones. Se descompone si la temperatura supera los 100°C. Un chupete de látex puede volverse pegajoso, lo cual es una indicación de que el material se está degradando.
- Silicona: Es un producto químico de color blanco transparente. A diferencia del látex, no absorbe olores ni sabores y no varía su tamaño con el uso, aunque tiende a adoptar el color de los alimentos con los que entra en contacto. Es más resistente al calor, pero menos flexible, por lo que si se rasga, puede estropearse.
La elección del material es personal. Por razones de higiene y seguridad, se recomienda cambiar los chupetes cada mes y medio o dos meses, ya que las tetinas de látex, por ejemplo, pueden deformarse y absorber olores.
Lo que NO se debe hacer al limpiar un chupete
- No usar lavavajillas: Los expertos desaconsejan lavar los chupetes en el lavavajillas, ya que la temperatura no es lo suficientemente alta para una desinfección adecuada y los agentes de limpieza pueden dañar el material (tanto látex como silicona), volviéndolo quebradizo.
- No limpiar con saliva: Nunca se debe limpiar el chupete chupándolo con la propia saliva del padre o la madre, ya que se le pueden transmitir al bebé bacterias que provocan caries.
- No hervir excesivamente: Si bien la esterilización por ebullición es un método, el látex se descompone si la temperatura supera los 100 °C o si se hierve durante mucho tiempo, lo que puede provocar un envejecimiento acelerado del material.
- No sumergir en sustancias dulces: Nunca sumerjas la tetina en sustancias dulces ni medicamentos, ya que esto es perjudicial para la salud dental del bebé.
¿Por qué entra agua en la tetina del chupete?
Es común y completamente normal que una pequeña cantidad de agua entre en la tetina del chupete durante la limpieza o esterilización. Esto se debe a que la mayoría de las tetinas están equipadas con un sistema de ventilación o un "canal de aire" especial.
Este sistema permite que el aire entre y salga de la tetina cuando el bebé succiona, lo que tiene dos funciones principales:
- Adaptación a la boca del bebé: Al permitir que el aire del interior de la tetina sea expulsado, el pezón se aplana para adaptarse a la forma natural de la cavidad bucal del bebé, proporcionando suficiente espacio para el movimiento libre de la lengua.
- Blandura y flexibilidad: Los orificios de aireación, a menudo no visibles, permiten que la tetina se mantenga blandita y flexible durante la succión, lo que contribuye a la comodidad del bebé.
La válvula o canal de aireación es precisamente la razón por la que puede haber agua dentro de la tetina después de la limpieza y esterilización.

Cómo Extraer el Agua de la Tetina
Si observas agua en el interior de la tetina después de la limpieza o esterilización, no hay motivo de preocupación. Eliminarla es un proceso sencillo:
- Posicionar el chupete: Coloca el chupete con la tetina hacia arriba.
- Presionar suavemente: Simplemente aprieta el pezón o la tetina suavemente con los dedos limpios, o con pinzas esterilizadas para tetinas, desde el extremo y hacia el interior. Esto expulsará el exceso de agua a través de la válvula o canal de aireación.
¿Cómo quitar el chupete? Trucos y consejos
Mantenimiento y Consejos Adicionales
Secado y Almacenamiento
Una vez esterilizado y con la tetina completamente seca (sin restos de agua), el chupete debe guardarse en un recipiente limpio, seco y tapado. No deben almacenarse en lugares húmedos y/o a temperatura elevada.
Tener al menos 2 o 3 chupetes iguales es una buena idea, para que mientras uno se está lavando o desinfectando, se pueda usar otro.
Inspección Regular y Reemplazo
Resulta esencial inspeccionar el chupete antes de cada uso, especialmente si el bebé está en proceso de dentición o ya tiene dientes. Realiza la "prueba del tirón": tira del chupete en todas las direcciones para comprobar detenidamente si se ha dañado o debilitado.
Por motivos de higiene y seguridad, es conveniente cambiar los chupetes cada mes y medio o dos meses. Además, el látex, al ser un material higroscópico, puede variar su tamaño con un uso y/o esterilización continuados. Si un chupete de látex se pone pegajoso, es una señal de degradación del material, y debe ser reemplazado.
Información Adicional sobre Chupetes
- Elección del chupete: Desde el nacimiento se puede dar el chupete al bebé. Al elegirlos, conviene revisar que el producto indique claramente que está libre de BPA.
- Tipos de tetinas: Se pueden encontrar tetinas anatómicas (imitan el pezón materno), fisiológicas (planas y simétricas, mínima presión sobre el paladar) y redondas o de cereza (forma esférica y voluminosa).
- Riesgo de atragantamiento: Los diseños de los chupetes cumplen las normativas que impiden que puedan ser tragados. En caso de que el bebé introduzca el chupete en la boca, no te dejes llevar por el pánico; todos los chupetes tienen orificios de aireación para que no se obstruyan las vías respiratorias.
- Caducidad: Para productos de látex, se indica una fecha de consumo preferente de 4 años desde su fecha de fabricación.