Durante el embarazo, la mujer experimenta importantes cambios físicos y hormonales que adaptan su cuerpo a este nuevo estado. Estas variaciones hormonales pueden tener implicaciones significativas en la salud materna, incluyendo la visión. Los problemas en la vista durante la gestación se relacionan con estos cambios, y en muchos casos, las alteraciones oculares son temporales, volviendo a la normalidad tras el parto o la lactancia. Sin embargo, si la mujer ya presentaba un problema de la vista como la miopía, esta afección puede verse aumentada por el embarazo.

Factores que Afectan la Visión Materna en el Embarazo
Los cambios en la visión durante el embarazo son bastante comunes y se deben a varios factores:
- Factores hormonales: Hay un aumento de los niveles de estrógenos y progesterona durante el embarazo. Estas hormonas interfieren en la vista; el incremento de estrógenos puede causar alteraciones en la córnea y la retina, provocando fotofobia y vista borrosa. Además, los altos niveles de progesterona pueden reducir la producción de lágrimas. Los cambios hormonales durante la gestación provocan que el ojo retenga más líquidos y aumente la presión intraocular, alterando la forma de la córnea y el cristalino.
- Retención de líquidos: Es un síntoma habitual en el embarazo. La córnea y el cristalino están rodeados por líquido, por lo que la acumulación en esta zona puede alterar el enfoque de la luz en el ojo. La retención de líquidos también puede afectar a la córnea y al cristalino, especialmente a partir de la semana 32, ya que el aumento de volumen sanguíneo y los cambios en sus propiedades causan acumulación de líquido en los tejidos.
- Cambios en la presión intraocular: La presión interna del ojo disminuye en el segundo y tercer trimestre de gestación. Hay estudios que indican que la presión interna del ojo es inversamente proporcional a la cantidad de progesterona.
Además de estos factores, afecciones médicas subyacentes también pueden causar problemas de visión. Por ejemplo, las mujeres con diabetes que quedan embarazadas corren el riesgo de sufrir retinopatía diabética.
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Problemas Visuales Comunes Durante la Gestación
Es normal experimentar dificultades de visión durante el embarazo. La mayoría de los trastornos visuales son temporales y suelen desaparecer tras el parto o la lactancia.
Sequedad Ocular
Uno de los problemas oculares más frecuentes es la sequedad de ojos. Las alteraciones hormonales pueden provocar una menor secreción de lágrimas, resultando en ojos secos e irritados. Esta molestia suele desaparecer después del parto, aunque algunas mujeres la experimentan también durante la lactancia. Los síntomas incluyen sensación de cuerpo extraño, picor, escozor, enrojecimiento, cansancio de la vista y sensibilidad a la luz (fotofobia).
Es importante establecer un tratamiento para los ojos secos para evitar posibles problemas visuales. Para aliviar estas incomodidades, se pueden utilizar gotas de lágrima artificial. Además, se recomienda usar gafas en lugar de lentillas y un colirio lubricante. Cuidar la alimentación, incluyendo alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 (como salmón o nueces), también puede ayudar a reducir la sequedad.
Visión Borrosa
La visión borrosa puede deberse a problemas oculares leves como la sequedad o un cambio en la graduación. Sin embargo, en ocasiones, puede ser indicativo de una complicación gestacional grave como la preeclampsia o la diabetes, acompañada de dolores de cabeza, vómitos o mareos. El aumento de la tensión arterial también puede causar visión borrosa o la percepción de puntos negros. Generalmente, la visión borrosa o nublada durante el embarazo se debe a un cambio en la graduación o a la sequedad ocular por la disminución de la secreción de lágrimas debido al aumento hormonal.
Aumento de la Miopía
Otro problema visual asociado a los cambios hormonales es la miopía leve y, generalmente, transitoria. Esta pérdida leve de visión suele aparecer tras el primer trimestre y desaparece poco a poco en el posparto, entre las semanas 6 y 8. La retención de fluidos aumenta el grosor y la curvatura de la córnea y el cristalino, incrementando su potencia y provocando la miopía. En la mayoría de las mujeres, estos cambios son leves y transitorios, afectando a un 10-15% de las embarazadas con un aumento que puede llegar hasta una dioptría, aunque lo normal es que no llegue a media.
En cambio, si la embarazada ya tenía miopía previamente, los cambios en su graduación pueden ser permanentes, causando un aumento de la graduación. Aproximadamente, una de cada cinco mujeres experimenta esta modificación de la refracción. Los cambios en el espesor y la curvatura de la córnea y el cristalino pueden derivar en una variación de la graduación que suele ser leve. Sin embargo, también puede deberse a una posible diabetes gestacional, ya que los cambios en la glucosa en sangre pueden asociarse con alteraciones en la refracción.
Otras Alteraciones Oculares
- Conjuntivitis: Es una inflamación de la conjuntiva, muy común en mujeres embarazadas y, generalmente, no es motivo de preocupación ni provoca daños oculares a largo plazo. Si las molestias son fuertes, el especialista determinará el tratamiento adecuado para aliviar la irritación y el picor.
- Aumento de sensibilidad corneal: Las embarazadas pueden experimentar cambios en la lágrima y un incremento de la sensibilidad corneal, lo que puede causar incomodidad al usar lentillas.
Complicaciones Visuales Graves en el Embarazo
El embarazo puede ser la causa de trastornos graves que afectan a la salud visual de la madre.
Retinopatía Diabética
Las mujeres con diabetes o diabetes gestacional tienen un mayor riesgo de desarrollar retinopatía diabética. Esta enfermedad de los pequeños vasos de la retina puede causar pérdida de visión si no se trata a tiempo, ya que al aumentar los niveles de glucosa en sangre, los vasos sanguíneos de la retina se dañan. El avance de la retinopatía diabética inducido por el embarazo puede ser una amenaza para la vista. Por ello, las embarazadas diabéticas deben realizarse controles periódicos, pues hasta un 30% de ellas desarrollan retinopatía durante el embarazo. La Academia Americana de Oftalmología recomienda un examen oftalmológico antes de la concepción y evaluaciones durante el primer, segundo y tercer trimestre del embarazo.
Preeclampsia
La preeclampsia es una afección potencialmente grave que afecta alrededor del 5% de las mujeres embarazadas, caracterizada por presión arterial alta y daño en otros órganos. Puede provocar cambios visuales como visión borrosa o sensibilidad a la luz, los cuales son señales de advertencia de gravedad que requieren atención médica inmediata. La preeclampsia suele producirse en el último trimestre y puede acompañarse de zumbido de oídos, dolor de cabeza y náuseas.
Hipertensión Ocular y Desprendimiento de Retina
La tensión ocular requiere control, ya que si excede ciertos parámetros puede derivar en desprendimiento de retina. Las personas con alta miopía pueden tener retinas más delgadas y, ante un cambio en el humor vítreo, corren un mayor riesgo de rotura. Sin embargo, el aumento de la presión venosa durante el esfuerzo del parto no influye sobre el humor vítreo. Otros problemas oculares peligrosos durante el embarazo incluyen la hipertensión ocular.

Cuidado y Control de la Salud Visual Durante el Embarazo
A pesar de ser un periodo de "buena esperanza", el embarazo puede suponer la aparición o el agravamiento de enfermedades, afectando la visión. Es esencial que las mujeres embarazadas visiten a su especialista de la visión regularmente para detectar y tratar cualquier problema potencial.
Control Médico Regular
- Se recomienda realizar revisiones cada 3 meses.
- Si existen problemas de diabetes o hipertensión, se aconseja una revisión mensual, ya que estas embarazadas son más propensas a complicaciones visuales.
- Después del parto, también es aconsejable acudir al especialista para comprobar la correcta evolución de estos cambios. En el caso de embarazadas miopes, se recomienda revisar el fondo de ojo para descartar lesiones en la retina, ya que son más propensas a padecerlas.
Uso de Lentes de Contacto y Gafas
Durante el embarazo, la tolerancia a las lentes de contacto disminuye debido a los cambios en la curvatura de la córnea y al descenso de la producción lagrimal, especialmente en el tercer trimestre. Es recomendable prescindir de las lentillas y optar por gafas para aliviar molestias como la sensación de cuerpo extraño o arena en los ojos. Si los cambios en la refracción afectan las actividades diarias, el trabajo o la conducción, puede ser necesaria la actualización de la graduación de las gafas. Aunque no existen contraindicaciones generales para el uso de lentillas, es crucial consultar al óptico-optometrista para evaluar si las lentillas son adecuadas, si se debe cambiar su graduación y qué gotas usar para evitar la sequedad.
Cabe destacar que, en el caso de enfermedades como la uveítis (inflamación de la lámina intermedia del ojo), la condición suele mejorar gracias al aumento de los niveles de corticoides de las embarazadas, que actúan como antiinflamatorios naturales.
Recomendaciones Generales para el Cuidado Ocular
Para mantener una buena salud visual y prevenir problemas oculares durante el embarazo, se aconsejan las siguientes medidas:
- Cuidar la higiene ocular con soluciones salinas estériles.
- Usar gafas de sol para protegerse de los rayos ultravioletas (UV).
- Prevenir la fatiga visual, especialmente si se pasa mucho tiempo frente a una pantalla; se recomienda hacer descansos para los ojos.
- Utilizar luz tenue, sin reflejos ni brillos, para evitar la fatiga visual.
- Mantener posturas saludables para proteger la vista.
- Mantener una buena higiene de manos.
- Beber grandes cantidades de agua.
- Evitar los ventiladores muy cerca de la cara.
Además, un estilo de vida saludable y una correcta alimentación son beneficiosos para la vista. Incluir alimentos con alto contenido de ácidos grasos omega-3 (como salmón o nueces) puede ayudar a reducir la sequedad de los ojos. Se debe evitar la automedicación y la ingestión excesiva de vitaminas, consultando siempre al médico antes de tomar cualquier medicamento. Es aconsejable posponer la cirugía refractiva hasta después del embarazo y la lactancia. También, se recomienda evitar el tabaco y reducir el consumo de bebidas alcohólicas y cafeína.

Salud Visual en la Lactancia y Postparto
Después del parto, los cambios en la forma de la córnea y el cristalino pueden persistir durante las primeras semanas de la lactancia, aproximadamente entre 6 y 8 semanas. Sin embargo, si el cambio experimentado se debe únicamente a la gestación (y no tiene otro origen), la graduación de la mujer volverá a un nivel muy parecido al que tenía antes del embarazo. Los problemas como la sequedad ocular y la sensibilidad a la luz suelen ser temporales y desaparecen por sí solos. No obstante, algunas mujeres pueden desarrollar problemas más graves, como el desprendimiento de retina, por lo que es importante seguir visitando al optometrista después del parto.