La atención obstétrica es una rama de la medicina que presenta unas particularidades propias. Destaca el hecho de que es una actividad centrada en dos pacientes al mismo tiempo, siendo su responsabilidad el cuidado de la salud tanto de la madre como del hijo que se alumbra, de lo que se derivan responsabilidades específicas con cada uno de ellos.
Este proceso precisa de una asistencia y acompañamiento médico que pueden resultar determinantes para que el resultado sea óptimo en términos de salud y supervivencia. Desde que el embarazo y el parto son asistidos y atendidos por personal sanitario, se ha producido una gran mejoría constatable en términos de salud materna y neonatal.

La Esencia de la Atención Obstétrica y la Alianza Terapéutica
El parto y el puerperio son momentos muy significativos para las madres y sus hijos. Para la madre suponen un auténtico reto de adaptación corporal, psicológica y social que exige un esfuerzo por su parte y que precisa de acompañamiento y apoyo. En cada parto, los protagonistas son, sin duda, el hijo que nace y la madre que lo acoge.
La mujer está implicada con su cuerpo y con su mente, en definitiva, con toda su persona en los procesos del embarazo, el parto y el puerperio. De esa participación deriva su primacía y su centralidad en todos ellos. La alianza terapéutica es el ámbito donde esta primacía es adecuadamente garantizada y atendida. Es en el seno de esta relación donde se da la comunicación que hace posible construir una planificación adecuada y una toma de decisiones informada y capaz que traiga a colación los intereses y prioridades de las pacientes y sus hijos.

Rechazo del Término "Violencia Obstétrica" por la Comunidad Médica
En este contexto de atención obstétrica adecuada y planificada, el término “violencia” resulta realmente inapropiado. Así lo destacaba recientemente el comunicado de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) en septiembre de 2021, argumentando que podría deteriorar la necesaria confianza entre el médico y su paciente.
Argumentos contra la Denominación de "Violencia Obstétrica"
Resulta central subrayar la importancia que tiene para la atención sanitaria una información veraz y comprometida con la salud y los riesgos que una información no científica y fuertemente ideologizada puede conllevar. Corresponde a los facultativos proporcionar la información adecuada en cada momento según el modo que les es propio, pues “el médico informará al paciente de forma comprensible, con veracidad, ponderación y prudencia.”
La profesión médica está al servicio del ser humano y de la sociedad. Respetar la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo y de la comunidad son los deberes primordiales del médico, como se establece en el Capítulo II, artículo 5.1 del Código de Deontología Médica (CD). Este artículo no solo supone una norma de obligado cumplimiento, sino uno de los principios inspiradores de todo el quehacer médico.
Pronunciamiento del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM)
El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) se ha pronunciado en una nota de prensa tras una serie de conversatorios del Instituto de las Mujeres sobre salud sexual y reproductiva. Estos encuentros, situados por el Ministerio de Igualdad como punto de partida para un debate amplio sobre una futura reforma de la Ley 2/2010 (Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo), incluyen entre sus ejes el abordaje de diferentes tipos de violencias contra las mujeres, entre ellas la violencia obstétrica.
Los colegios de médicos reaccionan así ante la concepción de la violencia obstétrica como “aquella ejercida por un profesional a su paciente durante el proceso reproductivo”. Aseguran que esta descripción “no se ajusta a la realidad de la asistencia al embarazo, parto y posparto en nuestro país y criminaliza las actuaciones de profesionales que trabajan bajo los principios del rigor científico y la ética médica”.
Los profesionales se adhieren al posicionamiento emitido por la comunidad científica y garantizan la inexistencia de actos violentos en la atención a las pacientes, recordando el compromiso de los especialistas en Ginecología y Obstetricia de velar por el bienestar de las mujeres. Argumentan que el uso del término “violencia” es ofensivo, ya que los procedimientos obstétricos que puedan considerarse excesivos e inapropiados serían, en todo caso, acciones basadas en el principio de beneficencia, buscando siempre lo mejor para la mujer.
La profesión médica pide prudencia y no crear alarmas sociales innecesarias que pueden contribuir a deteriorar la necesaria confianza entre el médico y su paciente; rigor para denominar las prácticas profesionales y respeto para los especialistas que trabajan con entrega, servicio, humanidad y ética. Se han puesto a disposición del Ministerio de Igualdad para participar en el debate.
Violencia obstétrica/Por Herman Redondo MD / comentario del día para el gran debate con Adolfo Beck.
Postura del Colegio de Médicos de Castellón (COMCAS) y Preocupaciones Legales
El Colegio de Médicos de Castellón (COMCAS) también rechaza el concepto de “violencia obstétrica” que se pretende incluir dentro de la Ley Integral contra la Violencia de Género del Gobierno valenciano. Desde el COMCAS, aunque consideran que la violencia de género es un problema muy serio y preocupante que requiere reflexión y medidas para atajarlo, señalan que el término "violencia" según la Real Academia Española significa el uso de la fuerza para conseguir un fin o para dominar a alguien o imponer algo. Utilizar este término para referirse a un acto sanitario de asistencia a una paciente es considerado falaz, engañoso y torticero.
Preocupan las repercusiones legales que podría tener una modificación de la legislación vigente incluyendo la violencia obstétrica como un tipo de violencia de género. Como en cualquier otro trabajo, pueden darse casos de mala praxis, que no son lo habitual y que, en su caso, deben abordarse por las vías legales que corresponden.
El Valor del Profesional Sanitario y la Calidad de la Asistencia
Los numerosos facultativos que atienden los partos constituyen un capital humano y profesional del que toda la sociedad se beneficia, particularmente las mujeres que dan a luz y sus hijos. Estos médicos son y deben ser considerados como los principales promotores y cuidadores de su salud. También deberían ser tenidos en cuenta y consultados antes de la puesta en marcha de cualquier medida organizativa o legal que tenga repercusión asistencial en este terreno, ya que toda forma de regulación que no cuente con esta colaboración es contraria a los intereses de los pacientes. Por su propia razón de ser, los profesionales se convierten en auténticos defensores de los intereses de los pacientes porque “la principal lealtad del médico es la que debe a su paciente y la salud de éste debe anteponerse a cualquier otra conveniencia” (CD cap II, Art 5.3).
En Andalucía, por ejemplo, se registraron 65.000 nacimientos en el año 2020, y según la última encuesta de satisfacción sobre la atención al parto, el 91% de las encuestadas estaban satisfechas con la asistencia recibida. Los médicos especialistas en Obstetricia y Ginecología trabajan para dar una asistencia de calidad a las mujeres embarazadas, logrando excelentes resultados perinatales y maternos en España y Andalucía.
La atención a la mujer durante todo el embarazo ha ido adaptándose a las evidencias científicas y a los deseos de las mujeres. La comunidad médica expresa que esta campaña de desprestigio contra la asistencia obstétrica, además de falsa, está dañando gravemente la confianza de las mujeres en los profesionales que atienden el parto. Se espera que los dirigentes políticos sean responsables y se dejen asesorar por las sociedades científicas y por los Colegios de Médicos, planteando propuestas que sirvan para mejorar la asistencia al embarazo y al parto en el país.

tags: #colegio #de #medicos #violencia #obstetrica