Cuando te enteras de que estás embarazada, muchísimas emociones se agolpan en tu cabeza. Una vez que las hayas asimilado, la primera pregunta que surge es cuándo concertar la primera visita médica, o lo que es lo mismo, cuándo es la primera consulta de obstetricia.
Confirmación del Embarazo y la Hormona GCH
Existe una hormona determinante cuando una mujer se queda embarazada que va a ser la que determine que la prueba sea positiva. Esa hormona se llama Gonadotropina Coriónica Humana (GCH).
Los niveles de esta hormona son muy bajos en los primeros días debido a la falta de menstruación, incrementándose exponencialmente con el paso de los días. Esta hormona solo aparece en mujeres embarazadas y puede comenzar a detectarse a los 8 días después de la fecundación. La cantidad de esta hormona se llega a duplicar cada dos o tres días, por lo que es muy probable que si repites la prueba pasados unos días, incluso una semana, puedas salir de dudas.
Existen diferentes tipos de pruebas de embarazo en el mercado; algunas incluso pueden llegar a determinar las semanas de gestación. Todas tienen el mismo objetivo: detectar la presencia de GCH. Lo normal es hacerse el test unos días después de que hayas notado la ausencia de la regla, ya que hacerlo antes tiene el riesgo de que falle.

¿Cuándo Programar la Primera Cita Obstétrica?
Una vez que el test de embarazo es positivo, y si no presentas síntomas de alarma como sangrado abundante o dolor abdominal intenso, lo recomendable es que seas valorada en consulta de obstetricia entre la semana 8 y 9 de embarazo. Esto sirve para iniciar el control gestacional y valorar si se trata de un embarazo de bajo o alto riesgo. Si no hay ningún imprevisto o señal de alarma, la primera visita se realiza generalmente entre la semana 6 y 9 de embarazo.
Para saber de forma aproximada cuándo es esta cita, se calcula siempre basándose en la fecha de la última menstruación. En el primer trimestre suelen hacerse dos visitas al ginecólogo en las pacientes de bajo riesgo; la primera consulta del embarazo suele hacerse sobre la segunda falta aproximadamente.
El embarazo normal tiene una duración de aproximadamente 10 meses y se divide en tres trimestres. La palabra prenatal significa "antes del nacimiento". El primer trimestre empieza cuando el bebé es concebido y continúa hasta la semana 14 del embarazo. Tu proveedor de atención médica puede hablar acerca de tu embarazo expresándose en semanas, en lugar de en meses o trimestres.
Objetivo de la Primera Consulta Obstétrica
La primera visita prenatal es crucial para llevar un mejor control de ti como futura madre y del bebé. Durante esta consulta, el médico o el personal de enfermería verificarán el embarazo y evaluarán si tú o el bebé podrían tener algún problema de salud más adelante. Se determinará también si existe algún factor de riesgo y el tipo de seguimiento del embarazo que se deberá realizar.
Historia Clínica y Entrevista de Salud
El ginecólogo necesitará obtener información relevante, por lo que te realizará una entrevista de salud completa. En esta primera consulta se crea la historia clínica de la paciente, en la que se incluye toda la información que pueda ser relevante para el embarazo.
El profesional de atención médica podría preguntar sobre lo siguiente:
- Tu ciclo menstrual, tus antecedentes ginecológicos y cualquier embarazo anterior.
- Tus antecedentes médicos personales y familiares, incluyendo si se conocen antecedentes familiares que puedan ser influyentes.
- La exposición a cualquier cosa que pueda ser tóxica.
- Los medicamentos que tomas, incluyendo los de venta libre y con receta médica, las vitaminas o los suplementos.
- Tu estilo de vida, por ejemplo, si consumes tabaco, alcohol, cafeína o drogas ilícitas.
- Viajes a zonas donde hay malaria, tuberculosis, virus del Zika, viruela del mono u otras enfermedades infecciosas.
Es importante compartir información sobre temas delicados, como violencia doméstica o consumo de drogas ilícitas en el pasado. Esto ayudará a que el profesional de atención médica ofrezca a ti y a tu bebé los mejores cuidados médicos.
Si no es tu primer embarazo, en esta consulta de obstetricia se analizará también cómo fue el proceso anteriormente y qué complicaciones surgieron, si es aplicable. Tu médico también te preguntará por alergias, si tienes alguna enfermedad o sigues un tratamiento médico, operaciones previstas y, por supuesto, si es tu primer embarazo y si tienes más hijos.

Examen Físico Completo
En la exploración física se tomará la tensión arterial y el peso para el control gestacional posterior. Para determinar cuánto peso debes aumentar a fin de tener un embarazo saludable, el profesional de atención médica averiguará tu peso y estatura, y calculará tu índice de masa corporal (IMC).
Además, podría hacerte un examen físico que incluye:
- Examen de las mamas.
- Examen pélvico.
- Es posible que también debas someterte a un examen de Papanicolaou, en función del tiempo que haya pasado desde tu último examen. En un Papanicolaou se buscan cambios en las células del cuello del útero que podrían llegar a provocar cáncer.
- Durante el examen pélvico, el médico también comprobará si tienes enfermedades de transmisión sexual (ETS), como clamidia y gonorrea.
Según tu situación, es posible que también deban hacerte exámenes del corazón, los pulmones y la tiroides.
Determinación de la Fecha Probable de Parto (FPP)
Deberás recordar la fecha de tu última regla para poder tener un referente de las semanas de embarazo, aunque si no lo recuerdas se podrá determinar mediante ecografía. En esta misma cita se identifica la fecha probable de parto (FPP). Hay distintas formas de hacerlo, pero por lo general se calcula en función de la última menstruación y se suman 40 semanas de gestación.
La fecha de parto no es una predicción exacta de cuándo darás a luz; es simplemente la fecha en que el embarazo llegará a las 40 semanas. Pocas personas dan a luz en la fecha prevista, ya que el embarazo puede durar aproximadamente de 37 a 42 semanas, dependiendo de los propios ciclos de la paciente y del estado de desarrollo del feto.
Aun así, es importante establecer la FPP. Esto permite al profesional de atención médica controlar el crecimiento del bebé y la evolución del embarazo, y es útil para programar las pruebas y los procedimientos en el momento adecuado.
Para calcular la fecha de parto, el profesional de atención médica usará la fecha en que comenzó tu último período menstrual, agregará siete días y contará tres meses hacia atrás. La FPP será aproximadamente 40 semanas después del primer día de tu último período menstrual. El profesional de atención médica puede usar una ecografía fetal temprana para ayudar a confirmar la fecha. Por lo general, si la FPP calculada a partir del último período menstrual y la calculada con una ecografía temprana difieren en más de siete días, se tiene en cuenta la fecha que indica la ecografía.
Análisis de Laboratorio Cruciales
En tu primera visita prenatal, se solicitará la primera analítica que incluye análisis de sangre y orina. Estos exámenes se realizan para encontrar problemas o infecciones a comienzos del embarazo y permiten saber si tienes problemas de salud que podrían dañar al bebé.
Los análisis de sangre incluyen:
- Verificación del tipo de sangre y factor Rh: El factor Rh es un rasgo hereditario. El embarazo podría requerir cuidados especiales si eres Rh negativo y el padre del bebé es Rh positivo, ya que tu cuerpo podría generar anticuerpos. Una inyección alrededor de la semana 28 puede mantener al niño a salvo.
- Determinación del hemograma (CSC): Para valorar si se padece anemia (un nivel bajo de hemoglobina, que puede causar cansancio y afectar el embarazo), el nivel de las plaquetas y el de glóbulos blancos o leucocitos.
- Revisión de la inmunidad a ciertas infecciones: Esto comprende la rubéola y la varicela, a menos que haya una prueba documentada de vacunación o inmunidad natural en tus antecedentes médicos.
- Detección de exposición a otras infecciones: Se te harán análisis de sangre para detectar infecciones como la hepatitis B y C, la sífilis, la gonorrea, la clamidia y el VIH (el virus que causa el SIDA).
- Cribado de fibrosis quística y atrofia muscular espinal: Estas afecciones suelen ser hereditarias, pero se pueden hacer exámenes aunque ningún integrante de la familia las haya tenido.
También se analizará una muestra de orina en busca de proteínas, azúcar y para detectar signos de una infección de las vías urinarias o de la vejiga.
Ecografía del Primer Trimestre
¡También se puede hacer la primera ecografía! Es un momento emocionante porque es la primera toma de contacto que se va a tener del feto. Por lo general, se realiza un ultrasonido transvaginal, que es un procedimiento sencillo e indoloro. Esta ecografía es fundamental para:
- Confirmar la localización del embarazo y descartar un embarazo ectópico.
- Identificar el número de sacos y embriones presentes (embarazo único o múltiple).
- Determinar la vitalidad del feto, si se logra escuchar el latido fetal, lo cual suele ser posible a partir de la semana 6 o 7.
- Medir el embrión para datar exactamente la gestación, informando si corresponde a las semanas desde la fecha de última regla o si hay un decalaje, lo que ayuda a establecer una fecha probable de parto más precisa.
Se puede realizar al principio del primer trimestre para ayudar a determinar la fecha probable de parto o durante las semanas 11 a 14. Si tienes un embarazo de “alto riesgo”, tal vez te hagan más ecografías durante el primer trimestre.
Ecografia obstetrica basica del primer trimestre.
Pruebas de Cribado Genético en el Primer Trimestre
Las pruebas prenatales pueden proporcionar información valiosa sobre la salud del bebé. El profesional de atención médica generalmente ofrece una variedad de exámenes de detección genéticos prenatales, que pueden consistir en ecografías o en análisis de sangre para verificar si hay determinados problemas genéticos fetales, como el síndrome de Down o anomalías congénitas.
A todas las mujeres se les ofrecen pruebas genéticas para detectar defectos de nacimiento y problemas genéticos. Si tu médico o la enfermera obstétrica creen que necesitas alguna de estas pruebas, hablarán contigo sobre cuáles serán las mejores opciones.
Entre estas pruebas se incluyen:
- Cribado del primer trimestre: Este examen incluye un análisis de sangre y una ecografía. En la ecografía, se mide la parte posterior del cuello del bebé (translucencia nucal). Juntas, estas dos mediciones indicarán el riesgo de síndrome de Down o de otras cromosomopatías. Este resultado nunca es un diagnóstico, sino un índice de riesgo.
- Prueba de ADN fetal libre / Cribado prenatal no invasivo (NIPT): Este análisis de sangre examina pequeños fragmentos del ADN del bebé presente en tu sangre para ver si el bebé podría tener ciertos problemas con los cromosomas. Puede hacerse este examen en la semana 10 o más tarde. Es muy prometedora por su precisión sin riesgos de aborto espontáneo, y se suele ofrecer en embarazos de alto riesgo.
- Muestra de vellosidades coriónicas (MVC): Este examen analiza las células de la placenta para ver si existe un problema con los cromosomas. Puede detectar el síndrome de Down y otros trastornos genéticos incluso ya a las 10 semanas de un embarazo, aunque en algunos casos se hace con el embarazo más avanzado.
Si los resultados del cribado son compatibles con un alto riesgo de patología cromosómica, se propondrá la realización de técnicas invasivas (como amniocentesis o MVC, si no se hizo previamente) para el estudio del cariotipo fetal. Un asesor en genética puede ayudarte a entender tus riesgos y los resultados de las pruebas.
Las mujeres que pueden estar en mayor riesgo de estos problemas genéticos abarcan aquellas que han tenido un feto con problemas genéticos en embarazos anteriores, mujeres de 35 años en adelante, o mujeres con fuertes antecedentes familiares de defectos de nacimiento hereditarios.

Molestias Comunes y Consejos de Estilo de Vida
Durante el primer trimestre, es posible que observes cambios en tu cuerpo debido a la fluctuación hormonal. Además de la ausencia de regla (amenorrea), puedes experimentar otros síntomas típicos:
- Cansancio y sueño: Altos niveles de progesterona, que son normales en la gestación, producen mucho cansancio y sueño.
- Mamas sensibles e hinchadas: Un síntoma muy común al inicio del embarazo.
- Náuseas con o sin vómitos (náuseas del embarazo): Muy frecuentes. Si tienes náuseas intensas, consulta con el profesional de atención médica.
- Incremento de las ganas de orinar: Esto se debe a que el volumen sanguíneo se incrementa durante el embarazo para dar soporte al bebé en camino.
- Sangrado vaginal leve: En ocasiones, puede aparecer un sangrado vaginal que es característico de la implantación del embrión al endometrio.
- Dolores pélvicos: Muy parecidos a los que sentirías cuando aparece la menstruación. Estos dolores son característicos durante las primeras semanas y pueden prolongarse durante el primer trimestre.
En la primera consulta, el profesional de atención médica te dará orientaciones sobre los cuidados durante el embarazo y podrá hablar contigo sobre la importancia de la nutrición y las vitaminas prenatales (generalmente te recetarán vitaminas prenatales con hierro si aún no las estás tomando). También puedes preguntar sobre el ejercicio, las relaciones sexuales, el cuidado dental, las vacunas y los viajes durante el embarazo, así como sobre otros temas relacionados con el estilo de vida. También se puede conversar sobre tu entorno de trabajo y el uso de medicamentos durante el embarazo. Si fumas, pide al profesional de atención médica recomendaciones para ayudarte a dejar el hábito.
Una pauta importante para prevenir contagios es el lavado de manos, especialmente si tienes contacto con niños pequeños, para evitar el contagio de citomegalovirus, una infección leve en adultos pero peligrosa para el embarazo.
Es un buen momento para que consultes todas las dudas que tengas con tu médico o enfermera obstétrica, incluso si no te parecen importantes o relacionadas con tu embarazo. La comunicación abierta es clave para tu bienestar y el de tu bebé.

Señales de Alarma
Ponte en contacto con tu médico o la enfermera obstétrica si experimentas cualquiera de los siguientes síntomas:
- Una cantidad significativa de náuseas y vómitos.
- Sangrado o cólicos intensos.
- Mayor flujo vaginal o con olor.
- Fiebre, escalofríos o dolor al orinar.
- Cualquier pregunta o inquietud respecto a tu salud o al embarazo.
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