Querido y malmirado por igual, el chupete ha sido durante mucho tiempo un accesorio esencial para muchos recién nacidos, llegando a convertirse en una extensión fundamental de su día a día. Sin embargo, no todos los padres están de acuerdo en su uso, lo que genera un gran debate. La succión no nutritiva es un reflejo innato del feto y del recién nacido, y el chupete, también conocido como "chupón o pipo", resulta muy útil para la mayoría de los padres, aunque suponga un problema para otros.
Se trata de una especie de pezón fabricado con materiales como silicona o látex que se suele utilizar para calmar al bebé cuando llora. El chupete no es imprescindible, pero sí puede ser una herramienta útil para satisfacer la necesidad de succión, aportándole consuelo y calma en momentos de estrés o sueño.
Beneficios del uso del chupete
Los defensores del uso del chupete apelan a una serie de ventajas que pueden superar los inconvenientes en muchos casos. Entre los beneficios más destacados se encuentran:
- Satisface el reflejo de succión: Cumple con una necesidad biológica básica del lactante.
- Reducción del riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL): Estudios sugieren que el uso del chupete para dormir podría disminuir este riesgo. Aunque aún no se sabe bien por qué, esto se debería a que el chupete aumenta los microdespertares, favorece que la lengua se mantenga en posición anterior, aumenta levemente los niveles de dióxido de carbono y mejora el tono muscular de la vía aérea.
- Efecto calmante: Ayuda a disminuir el dolor, la ansiedad y el llanto, facilitando la conciliación del sueño.
- Desarrollo neurológico: Contribuye al desarrollo de los mecanismos cerebrales encargados del control de las vías respiratorias.

Inconvenientes y riesgos potenciales
Pese a sus ventajas, el uso del chupete también puede suponer algunos inconvenientes importantes que deben ser considerados:
- Interferencia con la lactancia materna: No es igual la succión del chupete que la del pezón de la madre. Esto puede provocar el destete precoz, ya que se ha observado una menor duración y exclusividad de la lactancia en bebés que usan chupete.
- Riesgo de otitis media aguda: Algunos expertos indican que el uso del chupete favorece el paso de bacterias por la nariz y el oído, provocando infecciones en el oído medio.
- Problemas bucodentales: Puede provocar la desviación de los dientes y alteraciones en la mordida, especialmente cuando se usa durante mucho tiempo o no se utiliza el tipo adecuado.
- Dependencia y otros riesgos: Puede crear dependencia, haciendo que el bebé llore cada vez que se le cae durante la noche. Además, existe el riesgo de sufrir candidiasis oral o caries si se impregna con sustancias dulces.
¿Qué diferencia hay entre la succión digital y el chupón?
Tipos de chupetes y materiales
La estructura básica de un chupete consta de 4 partes: la anilla, el anclaje, el escudo y la tetina. En función de la forma y el material, se pueden distinguir diferentes tipos.
Materiales de la tetina
Generalmente, se recomienda el uso de chupetes con tetina de silicona, puesto que son más sencillos de mantener en buenas condiciones. Estas son las diferencias principales:
| Material | Características | Ventajas/Desventajas |
|---|---|---|
| Látex (Caucho) | Blandos, resistentes y muy elásticos. Tienen un color anaranjado. | Tienden a hincharse o deformarse con el tiempo y absorben olores. |
| Silicona | Transparentes, higiénicos e inertes. | No se deforman ni absorben olores, aunque pueden rasgarse si se cortan. |
Formas de la tetina
La elección de la forma es crucial para el desarrollo bucal:
- Anatómicos: La tetina tiene forma de pezón, facilitando la adaptación del bebé.
- Fisiológicos u ortodóncicos: Tienen forma plana y simétrica (forma de gota), lo que disminuye el riesgo de deformar el paladar. Son muy recomendados.
- Redondos o cereza: Es el tipo de mayor tamaño y el menos aconsejado, puesto que es el más invasivo y puede provocar alteraciones en la mordida.

Recomendaciones para un uso seguro
Independientemente del modelo, es vital asegurar que el chupete cumple con todas las normas de seguridad. Debe estar hecho de plástico con bordes redondeados y poseer una anilla para su extracción. La tetina no debe superar los 3,3 cm y la base debe ser lo suficientemente grande para evitar que el bebé se lo meta todo en la boca.
En cuanto a la higiene, hay que cambiar el chupete periódicamente para evitar bacterias. Es fundamental no "limpiar" el chupete con la propia boca de los padres, ya que esto traspasa gérmenes. Tampoco se debe guardar suelto en el bolso; debe hacerse en su caja protectora. Nunca uses una cadena alrededor del cuello por riesgo de estrangulamiento, ni untes la tetina en miel o azúcar, ya que la miel puede causar botulismo infantil y el azúcar provoca caries.
El chupete y la lactancia materna
La lactancia materna debe ser a demanda. Se ha dicho que el chupete podría "confundir" al niño e interferir en la técnica de succión. Por ello, el Ministerio de Salud recomienda desincentivar su uso al menos hasta que la lactancia esté bien instalada, generalmente al mes de vida.
Si el bebé es amamantado exclusivamente, puede mostrar menor disposición al chupete debido a la fuerte relación entre su succión y el pecho materno. En estos casos, se debe utilizar el pezón materno como elemento reconfortante y primera opción antes de recurrir al chupete.
Qué hacer si el bebé rechaza el chupete
Que tu bebé no quiera saber nada del chupete no es raro. Si muestra resistencia, no fuerces la situación. Puedes considerar estrategias como:
- Enfoque gradual: Introducirlo en momentos tranquilos y relajados.
- Probar distintos modelos: Puede que el tacto, la textura o el tamaño del modelo elegido no le gusten.
- Uso de chupeteros: Ofrecen una experiencia táctil agradable que puede fomentar su aceptación.
Si finalmente el chupete no es lo suyo, existen otras formas de consuelo como los masajes delicados, un balanceo suave o simplemente brindar amor y atención. Es importante evitar que el recién nacido recurra a su dedo como forma de consuelo, ya que este hábito es más difícil de retirar que el chupete.
Cómo retirar el chupete de forma respetuosa
Conforme pasa el tiempo, los inconvenientes superan a los beneficios. Se aconseja que a los 12 meses se desaconseje su uso durante el día, y antes de los 24 meses debería ser eliminado por completo. A partir de los 6-8 meses, con la erupción del primer diente, ya se puede intentar iniciar la retirada.
Para un proceso respetuoso, considera estas estrategias:
- Elegir el momento adecuado: No lo retires si hay cambios importantes en la familia, como la llegada de un hermano.
- Reducción gradual: Limitar su uso solo a momentos específicos, como el sueño.
- Comunicación y rituales: Explicar al niño que se hace mayor mediante cuentos o rituales de despedida.
- Sustitución: Ofrecer otro objeto de consuelo como un peluche o una mantita.
Cada niño tiene sus tiempos y debe vivir sus propios procesos con paciencia, empatía y adaptabilidad por parte de los padres.

Preguntas frecuentes
¿Es peligroso usar el chupete?
Si se hace un mal uso, puede serlo. Se deben usar siempre chupetes de una sola pieza para evitar riesgos de atragantamiento por piezas pequeñas que se desprendan.
¿Puedo darle el chupete mojado en miel?
No. La miel presenta bacterias (Clostridium botulinum) que los bebés no pueden procesar, pudiendo causar botulismo infantil.
¿El chupete provoca gases?
Sí, es posible. Al igual que en la lactancia, el bebé puede tragar aire durante la succión. Si el bebé no es capaz de liberar el aire, podría sentir molestias.