Carlos Segarra es una figura icónica del rock español, reconocido como pionero del movimiento rockabilly en el país. Su influencia abarca varias décadas, primero con diversas bandas y luego alcanzando el estrellato con Los Rebeldes. Además de su destacada carrera musical, Segarra ha sido un activo defensor de los derechos parentales, en particular la custodia compartida.

Orígenes e Influencias Musicales
Carlos Segarra, nacido en el barrio de Sants, creció en una familia con profundas raíces musicales. Recordaba que en casa de sus padres se escuchaban discos de Los Sirex, Los Brincos y Los Relámpagos. Su abuelo fue un buen cantante, y su madrina, una chica yeyé, le introdujo al rock and roll italiano desde muy pequeño, lo que fue una enorme suerte para él. La casa también resonaba con coplas por parte de su madre, algo de bossa nova, Los Panchos, Jorge Negrete y Tom Jones. La música era algo que aprendió en la familia, mientras que tocar un instrumento fue algo social, que hizo con amigos, lo que amplió sus gustos para incluir a Pink Floyd, el glam rock y Deep Purple.
Sus padres eran personas bastante políticas, de izquierdas, por lo que en casa había discos de Lluís Llach, Paco Ibáñez y Serrat, aunque a este último se le quería por la poesía. La adolescencia de Segarra coincidió con la muerte de Franco, un periodo donde la calle estaba llena de estímulos y libertad.
Primeros Pasos en la Música y la Familia
El primer concierto de Carlos Segarra fue en el salón de actos de Los Maristas de Les Corts, junto a su hermano y sus colegas, utilizando dos guitarras españolas y una acústica haciendo de bajo. Su primera guitarra le fue regalada a los ocho años. Segarra dejó el judo, donde fue campeón de Cataluña intercolegial, por la guitarra. Curiosamente, en su familia, llena de baterías -su abuelo José Segarra tuvo discos de la época del foxtrot y fue vocalista-guitarrista, vocalista-trompetista y vocalista-contrabajista-, Carlos se considera "el rascatripas", el que toca la guitarra. El padre de su mujer actual tocaba en un grupo llamado Tony y los Blues, y el primo hermano de su padre, Eliseo del Toro, tocó en el Dúo Juvents y fue sustituto en Los Sírex, lo que evidencia la profunda conexión familiar con la música.

La Génesis y el Éxito de Los Rebeldes
Antes de Los Rebeldes, Carlos Segarra tuvo varias bandas, como Teddy Loquillo y sus Amigos y Chocopolvo, aunque con escaso éxito. El despliegue rockabilly de finales de los setenta en Barcelona contribuyó a su aprendizaje, interpretando versiones de clásicos del rock and roll en locales como L'Angelot o Trabanqueta. En 1979 fundó el grupo Los Rebeldes, y en 1980, junto a Moisés Sorolla y Aurelio Morata, creó la mítica formación que le dio a conocer en España. La banda llegó a telonear a leyendas como Ramones y Chuck Berry.
El éxito, según Segarra, "le sienta bien a todo el mundo. El mucho éxito, a nadie". Reconoce haber hecho "no tantas tonterías como para hacerme daño, porque aquí sigo, ni para que la gente no me aguante". Actualmente, Los Rebeldes continúan en activo, con Carlos Segarra como líder, y la banda ha sufrido muchos cambios a lo largo del tiempo, algo que él compara con "Los Vengadores o La Liga de la Justicia, que se iba uno y entraba otro". Celebrando los treinta años de la banda, lanzó el mini LP "Noches de Luz, Días de Gas", cuyas seis canciones, considera, "pueden aspirar a entrar en la memoria de las personas".
Reflexiones sobre la Industria y la Cultura del Rock
Carlos Segarra y su generación vivieron una etapa represora durante la dictadura franquista y luego una de grandes cambios en la Transición. La dictadura en España fue "a la española, decimonónica", lo que dificultó el desarrollo del rock. En Barcelona, los rockers de su generación eran "muy punkies en política", algo que los diferenciaba de Madrid, donde, según él, había una tendencia a "pelear por imitación". Un ejemplo épico de su espíritu inconformista fue el intento de sabotear el estreno de "Grease" en Barcelona. Los cerca de cincuenta rockers que intentaron tirar piedras a la cartelera del cine Bosque descubrieron que era de plástico, rebotando las piedras y dejando a la gente de la cola preguntándose si era parte del espectáculo. También reconoce que los punks en Barcelona eran muy rockers, los rockers muy punks y los mods muy punks y muy rockers, lo que llevó a una convivencia de las diferentes "tribus" urbanas.
Sobre la evolución de la industria musical, Segarra opina que "lo bueno de cuando salieron las grabaciones digitales es que cualquiera puede grabar un disco", pero lamenta la falta de promoción efectiva: "hoy en día haces veinte cosas y la gente te dice, 'Ah, pero ¿todavía seguís en activo?'". También ha cambiado su percepción de Estados Unidos: "Mi educación musical ha sido estadounidense pero hace mucho tiempo que mi corazón está al otro lado de la frontera. No me verán camisetas en las que ponga USA, me verán con ropa mexicana y española".
ROCK AND ROLL Y MALAS COMPAÑÍAS - (PARTE 1) - DOCUMENTAL
Carlos Segarra: Padre y el Derecho a la Custodia Compartida
Más allá de su faceta musical, Carlos Segarra se ha convertido en un "padre coraje" al liderar una batalla personal por la custodia compartida de sus hijas. Lleva cinco años intentando que se le conceda este régimen, desde el primer momento que se separó de su exmujer, quien no estaba de acuerdo. Segarra considera que es un derecho fundamental de sus niñas el estar con su padre el 50% del tiempo.
Para él, una ley de custodia compartida es "muy necesaria" y, desde su experiencia personal, significaría "no volver a un tribunal que representa siempre un proceso traumático con una guerra encarnizada en la que los principales perjudicados son los hijos". A pesar de la disputa legal, Segarra destaca que el entendimiento con su exmujer es bueno, tienen una comunicación perfecta y se organizan muy bien en los temas relacionados con sus hijas. También subraya que uno de los grandes avances en esta nueva legislación es que "se niegue la custodia compartida siempre que haya una sentencia firme en violencia doméstica o de género y no cuando solo haya indicios".

Legado y Vida Actual
Carlos Segarra, tras vender más de un millón de copias y con 14 discos en el mercado, continúa activo en la música. Abandonó Cataluña hace años y ahora vive frente a su Mediterráneo, en un pequeño pueblo alicantino. A pesar de los muchos viajes y el tiempo en la carretera que implica su carrera -"treinta años de carretera"-, Segarra admite que es la persona a la que menos le gusta viajar. "A mí me metes en un coche y a la hora ya estoy nervioso. Odio viajar", confiesa.
Su vida no está "del todo resuelta", un concepto que le suena aburrido, ya que siempre ha vivido entre gente joven. Segarra es el líder de Los Rebeldes y también de su propia banda, Carlos Segarra Rock n' Roll Club. Su impacto en el rock español es innegable, y su voz, tanto en la música como en la defensa de los derechos de sus hijos, sigue resonando con fuerza.