Muchas veces nos preguntamos por los orígenes de las historias que leemos, qué es lo que inspiró a sus creadores o qué parte de verdad se esconde en las narraciones. En el caso de Freddy Krueger, uno de los villanos más icónicos del cine de terror, la respuesta, por enrevesada y oculta, sorprende todavía aún más. Este personaje ha trascendido la pantalla, no solo por su terrorífica apariencia, sino también por la escalofriante canción de cuna que lo acompaña, un elemento que se ha grabado en la memoria colectiva.

La Gesta de un Ícono del Terror: Freddy Krueger y "Pesadilla en Elm Street"
La película de terror "Pesadilla en Elm Street" es uno de los clásicos indiscutibles de los años 80. Dirigida por Wes Craven y producida por New Line Cinema en 1984, sentó las bases del horror sobrenatural que sobrevino a lo largo de esa década.
En esa primera parte de los ochenta, estaban en su apogeo las sagas derivadas de "Viernes 13" o "Halloween", que se ubicaban en el subgénero slasher, en el que un asesino, siempre tapado por una máscara, mata de forma violenta a sus víctimas adolescentes con un cuchillo, sierra eléctrica, machete o cualquier arma blanca que encuentre en el camino. Craven introdujo en este estilo de producciones el elemento sobrenatural, lo que modificó ciertas reglas del género. En "Pesadilla en Elm Street", el alma de Freddy Krueger se mete en los sueños de los adolescentes para matarlos y, así, vengarse de sus padres, quienes lo asesinaron a él. En el universo de lo onírico, todo podía pasar: desde dar vuelta una habitación entera para golpear a alguien hasta la muerte, hasta salir con su garra desde el fondo de una bañera.
El juego que propuso Craven en pantalla fue un éxito en el cine: con un presupuesto de casi dos millones de dólares, obtuvo algo más de 25 millones de dólares en las boleterías. Además, contagió con su argumento al resto de las producciones que se multiplicaron en la época. Con el poderío incipiente del VHS, las secuelas lograron tener tanto un impulso en la taquilla como en los alquileres. Hubo seis continuaciones directas de la original, un crossover ("Freddy vs. Jason"), una remake y una serie.
Las Raíces de una Pesadilla: Inspiración Real de Wes Craven
La inspiración del creador de la ficción, Wes Craven, provino de la realidad, entrelazando eventos históricos con mitos y psicología.
Orígenes en la Guerra de Vietnam y los Refugiados Hmong
Para descubrir su origen, tenemos que retrotraernos a la década de los 70, en plena Guerra de Vietnam. Estados Unidos, como parte de sus estrategias bélicas, se infiltró en comunidades de la etnia Hmong, que vivían tranquilas hasta entonces en las zonas montañosas de Laos, Camboya y Vietnam. Cuando las fuerzas americanas se retiraron del país asiático, dejaron atrás a este ejército secreto del pueblo Hmong, que sufrió las represalias políticas.
Fueron tales los horrores de la guerra que sufrió este grupo que, durante su estancia como refugiados, las pesadillas les atormentaban, negándose a dormir. Debido al cansancio, muchos terminaban durmiendo y, trágicamente, fallecían durante el sueño. Muchos de estos refugiados compartían raíces con la cultura Tagala y la Ilocana, de origen filipino, cuyo folclore achacaba estas muertes a demonios nocturnos (los batibat) que se sentaban sobre el pecho para asfixiar al desdichado o se colaban en sus pesadillas para castigarlo en sueños. La idea de una criatura que atormentaba a las personas en sueños y los mataba llevó a Craven a crear al hoy célebre Freddy Krueger.
El Artículo Perturbador de Los Angeles Times
A principios de los 80, el fin de la Guerra de Vietnam y la pérdida del poderío de los Estados Unidos en algunas zonas asiáticas, tras caer en ese combate bélico, produjo consecuencias fatales en algunos países. Los graves problemas económicos de la región obligaron a cientos de miles de ciudadanos a emigrar. En ese contexto, Craven leyó un artículo en el Los Angeles Times que retrataba una historia relacionada con las consecuencias psicológicas que tuvieron algunos menores que escapaban de esa área del mundo.
Craven comentó en una entrevista que era una nota sobre una familia que había escapado de Camboya y había llegado a los Estados Unidos. Las cosas iban bien, pero de repente, el niño más chico tenía pesadillas muy inquietantes. Les dijo a sus padres que tenía miedo de que si se dormía, lo que lo perseguía lo atrapara. Esa desesperación del niño para no descansar lo llevó a pasar varios días despierto. El realizador continuó: "Cuando finalmente se durmió, sus padres pensaron que esta crisis había terminado. Luego escucharon gritos en medio de la noche. Para cuando llegaron a la habitación, se había ido: murió en medio de una pesadilla."
El director, entonces, reflexionó acerca de lo que se convirtió en el germen de la trama de la película que lo puso en el mapa de Hollywood: "Ahí estaba un joven que tenía una visión de un horror que todos los mayores negaban. Esa fue la línea central de Pesadilla." En otro reportaje, Craven retrató el shock que le provocó pensar en lo que sufrió el niño. "Fue tan dramático. El chico sabía que iba a morir. ¿Cuán aterrador puede ser eso?", se preguntó.

La Pesadilla como Problema de Salud
"A la pesadilla se la considera una afección de poca monta y habitualmente no nos damos cuenta de que las descripciones que escuchamos de quienes las padecen solo nos ofrecen un desarticulado y débil eco de la terrible realidad del mal." Así describió Ernest Jones en el libro "La pesadilla" cómo estos malos sueños, que aparecen en general en muchos momentos de angustia, pueden volverse un grave problema de salud para las personas que lo sufren. Ese trasfondo fue el origen de una de las historias fundamentales del cine de terror.
La Creación de un Villano Inolvidable: Diseño de Freddy Krueger
La duda que se planteó Wes Craven en ese momento empezó a diseñar al villano. Freddy Krueger fue encarnado en casi todas las películas por el mismo actor, Robert Englund, y solo en una de ellas por Jackie Earle Haley. El personaje tiene un doble origen: por un lado, el nombre y, por otro, la forma.
El Nombre y la Figura
La identidad de uno de los mayores villanos del cine, de acuerdo al American Film Institute, está relacionada con la vida de Craven. Según el libro "Never Sleep Again: The Elm Street Legacy", de Thommy Hutson, el nombre es el mismo que tenía un niño que le hacía bullying al cineasta cuando estaba en la escuela primaria.
A la vez, la contextura de Freddy y su estética están inspirados en otra escena de la niñez del realizador. Craven recordó en ese libro que una noche, cuando vivía en Cleveland, escuchó ruidos en la vereda. Se paró y vio desde la ventana del departamento del segundo piso a un hombre que revolvía la basura. "Tenía un abrigo y una especie de sombrero fedora. De alguna manera sintió que alguien estaba mirando y me miró directamente a los ojos", contó.
Rasgos Distintivos: Quemaduras y el Guante
Para dar vida a Krueger y distanciarse de otros personajes sanguinarios, Wes Craven lo deformó con quemaduras. El maquillaje final fue inspirado en una pizza de pepperoni. "Estaba en un restaurante una noche, pedí una pizza y tuve un pensamiento profundo. Jugué un poco con el queso y el pepperoni y terminé haciendo la cara de Freddy en la porción de pizza", contó David Miller, especialista en efectos de maquillaje, en el documental basado en el libro "Never Sleep Again: The Elm Street Legacy".
El suéter a rayas verdes y rojas se lo colocó por un artículo que decía que eran los colores juntos menos armoniosos de la escala, y el guante con cuchillas quiso emular a una garra animal que rasgase el velo entre los sueños y la realidad. El otro elemento distintivo del villano es el guante con el que suele matar a sus víctimas en las pesadillas. "Muchos villanos de terror usaban cuchillos como armas y no quería duplicar eso. Entonces pensé, ¿qué tal un guante con cuchillos para cortar carne? Así, le di la idea a nuestro hombre de efectos especiales, Jim Doyle", rememoró Craven. En una profunda entrevista que le hizo el American Film Institute, Craven habló, incluso, de un origen primitivo de esa manopla asesina: "Me fui al comienzo de la vida, cuando los hombres no tenían ni escudos ni armas. ¿Con qué enfrentaban el peligro? Dientes y garras."

La Escalofriante Canción de Cuna de Elm Street
Muchos de los seres humanos nacidos en la generación circundante al lanzamiento de "Pesadilla en Elm Street" han crecido casi a la vez que este personaje. Aunque pocos habrán visto todas las películas de su saga, muchos o la mayoría hemos oído, cantado o tarareado por lo bajini la espeluznante canción con la que las niñas de la comba tocaban los cojones a Nancy y su pandilla.
La versión original, en inglés, dice así:
- One, two, Freddy's coming for you.
- Three, four, better lock your door.
- Five, six, grab your crucifix.
- Seven, eight, gonna stay up late.
- Nine, ten, never sleep again.
La versión doblada al español en España para "Pesadilla en Elm Street" de 1984, por motivos de rima, se tradujo a su manera. La letra más conocida y que se asemeja a la original es:
- Uno, dos, Freddy viene a por ti.
- Tres, cuatro, cierra la puerta.
- Cinco, seis, coge el crucifijo.
- Siete, ocho, mantente despierta.
- Nueve, diez, nunca más dormirás.
Sin embargo, en la primera película, la adaptación fue diferente: "Uno, dos, canta a viva voz; tres, cuatro, cómete un bizcocho..." Afortunadamente, a partir de la segunda película, los equipos de doblaje se dejaron de inventar y fueron más fieles a la letra verdadera, manteniendo la atmósfera inquietante que la canción buscaba transmitir.
Musica de FREDDY KRUEGER con letrA
"Pesadilla en Elm Street" de Def con Dos: Una Sátira Oscura
La canción de Def con Dos, "Pesadilla en Elm Street", es una toma oscura y satírica de la infame serie de películas de terror "A Nightmare on Elm Street", mezclándola con referencias históricas y culturales. La canción abre con una imagen surrealista de John F. Kennedy caminando por Elm Street, sin saber que es el día en que Freddy Krueger está "trabajando". Esta extraña yuxtaposición de una figura histórica real con un personaje de terror ficticio establece el tono para el resto de la canción, que continúa difuminando las líneas entre la realidad y la pesadilla.
La letra mezcla inteligentemente elementos de horror y humor, retratando a Freddy Krueger no solo como una figura aterradora, sino también como un "gracioso y gentil" asesino. Esta dualidad se enfatiza aún más con la mención de Lee Harvey Oswald, el supuesto asesino de JFK, sugiriendo que Freddy, no Oswald, fue el responsable del magnicidio. La canción también aborda el trauma colectivo y la paranoia que la presencia de Freddy infunde en los residentes de Elm Street, quienes recurren a medidas extremas como beber café y tomar anfetaminas para evitar dormir.
El coro de la canción, con su estructura parecida a una escalofriante canción de cuna, se suma a la atmósfera inquietante. Líneas como "Uno, dos, canta a viva voz" y "Nueve, diez, ¿dónde está Fred?" evocan la escalofriante sensación de inevitabilidad de que Freddy vendrá por sus víctimas. Las vívidas descripciones de la apariencia de Freddy, desde su "mugriento jersey" hasta su "cara de pizza a la napolitana", realzan aún más la imaginería grotesca. En última instancia, "Pesadilla en Elm Street" de Def con Dos sirve como un comentario sobre el miedo, tanto real como imaginario, y las formas en que puede infiltrarse y perturbar la vida cotidiana.