La canción "Mi Muñeca", interpretada por Marta Quintero, es una pieza cargada de nostalgia y profundidad emocional. A través de una lírica que evoca la infancia, la artista reflexiona sobre el paso inexorable del tiempo y la pérdida de la inocencia, utilizando a una vieja muñeca como eje central de sus recuerdos y sentimientos.

El significado de la letra
La obra se centra en el reencuentro de la protagonista con un objeto de su niñez: una muñeca ya deteriorada. Este encuentro dispara una serie de recuerdos muy grandes que la ahogan durante la noche. La canción explora el deseo profundo de detener el tiempo, expresado en la súplica: "le he pedío al tiempo que nunca me haga mujer".
Estructura temática
- El paso del tiempo: El estribillo cuestiona los cambios sufridos a lo largo de los años, reconociendo que el tiempo no perdona y deja marcas físicas, como las canas.
- La muñeca como confidente: La protagonista se disculpa por haberla tenido en el olvido, vistiéndola con ropita nueva y reafirmando su cariño hacia ella.
- La figura materna: Hacia el final de la canción, se revela una conexión emocional más profunda, identificando a la muñeca -o al recuerdo que esta evoca- con la figura de la madre ("mi mare").

Letra de la canción: Mi Muñeca
Estribillo:
El tiempo, qué me ha hecho el tiempo,
mira lo que me ha hecho el tiempo,
cámbiame este pensamiento.
Le le le le le le le...
Hoy he sentío al despertarme
unos recuerdos muy grandes
que me ahogan por la noche
porque me acuerdo de alguien.
Hizo que recordara un recuerdo de niñez,
he cogío una muñeca bastante ya deteriorada,
le he peinado el cabello
y le he pedío al tiempo que nunca me haga mujer.
Y me he sentao a hablar con ella,
me he disculpao por no haberla recogío,
le he vestío con una ropita nueva,
le he prometío que yo siempre la he querío,
que siempre estuvo a mi vera,
siempre al laito mío.
Estribillo:
Y una canción de cuna
para alguien que me ha visto hablar con la luna
y unos besos, unos te quiero.
El desvelo de la noche y una risa un sonajero.
Se le nota en la cara que el tiempo no perdona
y hasta le han salío canas.
Para mí, mi compañera, la más bella,
la más grande, la mejor, mi consejera.
¡Ay, mi vieja muñeca, mi mare!
El tiempo que ha hecho el tiempo,
mira lo que me ha hecho el tiempo,
me ahoga en la pena, la pena del recuerdo.