La elección del calibre adecuado de un catéter es fundamental en la práctica pediátrica para garantizar la eficacia del tratamiento y minimizar los riesgos de complicaciones. En el caso de las palomillas pediátricas, la selección del calibre se basa en diversos factores, siendo el diámetro de la vena el principal referente.
Criterios de Selección del Calibre del Catéter
La decisión sobre el calibre del catéter, expresado en French (F), se determina principalmente por el calibre de la vena seleccionada. Es crucial tener en cuenta que el catéter no debe ocluir más de un tercio del diámetro del vaso. No obstante, en el ámbito pediátrico, se permite ocluir hasta la mitad del diámetro del vaso en niños, lo que representa una adaptación a las particularidades de sus sistemas vasculares.

Consideraciones sobre las Luces del Catéter
Algunos catéteres cuentan con múltiples luces, siendo la luz distal típicamente la de mayor calibre. En muchas ocasiones, esta luz se reserva para la administración de la nutrición parenteral (NP). Sin embargo, no existe un consenso absoluto al respecto, ya que algunos estudios recomiendan su administración por esta luz debido a un menor riesgo de coagulación.
Métodos de Cálculo para la Inserción de Catéteres
Existen diversos métodos para determinar la longitud del catéter a introducir, especialmente en situaciones como la inserción de catéteres arteriales en recién nacidos (RN). El Método Shukla, por ejemplo, se basa en el peso del RN.
Método Shukla para Catéteres Arteriales en RN
Para el cálculo de la longitud de un catéter arterial en recién nacidos con un peso menor de 1.500 g, se aplica la siguiente fórmula:
- Posición baja: Cm a introducir = Peso en Kg + 7

Catéteres Umbilicales: Uso y Duración
Los catéteres umbilicales, ya sean venosos o arteriales, deben permanecer el mínimo tiempo necesario. El objetivo principal de esta recomendación es evitar la aparición de complicaciones asociadas a su uso prolongado.

Procedimientos de Canalización Arterial
La canalización arterial en pediatría requiere técnicas específicas. Al puncionar la arteria, se recomienda hacerlo en sentido distal-proximal, es decir, en contra del flujo arterial. La aguja debe colocarse con el bisel hacia arriba y avanzarse hasta que aparezca sangre en el reservorio.

Vías de Acceso Intraóseo en Pediatría
En situaciones donde la canalización venosa es difícil, la vía intraósea se presenta como una alternativa crucial. Los sitios de acceso varían según la edad del paciente:
- Niños mayores de 6 años: Tibia distal (2 - 3 cm por encima del maléolo tibial interno).
- Alternativas:
- Fémur: 2-3 cm por encima del cóndilo lateral.
- Húmero: cara anterior de la cabeza humeral (de elección en adolescentes y adultos).

Procedimiento y Manejo de la Vía Intraósea
Una vez establecida la vía intraósea, se conecta una jeringa con Solución Salina Fisiológica (SSF) al catéter. Se aspira para confirmar la correcta posición y se lava la luz para mejorar el flujo. Es importante tener en cuenta que este lavado puede causar dolor en pacientes conscientes debido a la ruptura de las trabéculas del hueso. Para mitigar este dolor, algunos autores proponen la administración de Lidocaína al 2% lentamente antes del lavado.
Dosificación de Lidocaína en Pacientes Pediátricos
En niños, se recomienda una dosis de 0,5 mg/Kg de Lidocaína al 2%, con un máximo de 40 mg. La administración debe ser lenta, en aproximadamente 2 minutos, y se debe esperar 1 minuto para que haga efecto.

Es fundamental evitar la manipulación directa de la aguja y comprobar con frecuencia la permeabilidad del acceso intraóseo.

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