Calcular las necesidades de riego de cualquier vegetal no es una tarea sencilla, y la integración de fertilizantes, conocida como fertirrigación, añade una capa de complejidad. La fertirrigación es un sistema utilizado en los R.L.A.F (riegos localizados de alta frecuencia), donde el agua, enriquecida con nutrientes, parte desde un cabezal de riego hacia todos los sectores de la explotación.
El Sistema de Fertirrigación: Componentes y Funcionamiento
El cabezal de riego es el conjunto de elementos destinados a filtrar, tratar, medir y suministrar el agua a través de la red de distribución de tuberías. Este es el punto de partida fundamental para la distribución del agua y los fertilizantes. En caso de explotaciones grandes puede haber dos o más cabezales. Los datos que debemos considerar para cada uno son su número y la conductividad eléctrica (CE) del agua.

Cada cabezal de riego puede abastecer de agua a uno o varios sectores. Se denominan sectores ya que es el resultado de sectorizar (dividir en secciones) el área de cultivo. Cada uno de estos sectores tendrá unas características concretas y funcionará como una unidad de riego individual que puede regarse unitariamente.
Parámetros Esenciales para el Cálculo de la Fertirrigación
Para determinar las necesidades precisas de fertirrigación y poder implementarlas en una hoja de cálculo como Excel, es indispensable recopilar una serie de datos específicos.
1. Datos del Agua de Riego y Salinidad
La calidad del agua de riego es crucial. Aunque viene definida por características físicas, químicas y biológicas, el factor principal que interviene en la cantidad de agua a aplicar y, por ende, en la fracción de lixiviación necesaria, es la salinidad. Esta se mide mediante el valor de la conductividad eléctrica (CE) del agua.
- Para medir la CE necesitamos un aparato que se llama conductímetro.
- El valor de la CE nos interviene en el cálculo de la F.L. (fracción de lixiviación). A mayor CE del agua, mayor será la F.L., lo que significa que se requiere más agua para lavar las sales del suelo.
2. Características del Cultivo y la Plantación
El conocimiento detallado del cultivo y la estructura de la plantación es indispensable.
- El cultivo: Es un dato indispensable, ya que cada tipo de cultivo presenta características generales y necesidades nutricionales específicas.
- El portainjerto: Este dato no tiene demasiada influencia en cuanto a las necesidades de agua directas, pero es aconsejable disponer de él por dos motivos: en primer lugar, porque hay portainjertos con poca tolerancia a la asfixia radicular y/o al exceso de riego; en segundo lugar, porque a la hora de interpretar un análisis foliar, este dato influye notablemente.
- La variedad: Al igual que los cultivos, las variedades también presentan diferencias entre sí, lo que puede afectar sus requerimientos.
- Número de árboles: Es fundamental saber cuántos árboles tiene el sector para calcular las dosis individuales y totales.
- Diámetro de la copa de los árboles: Existen diferentes formas de calcular las necesidades de fertirrigación. La opinión de grupos de investigación es que el dato más objetivo y real es el tamaño de los árboles y, en consecuencia, su diámetro de copa. Aunque todavía hay profesionales que prefieren usar los años que tiene la plantación o los árboles por hectárea, considerar el número de años de la plantación no es del todo correcto, ya que el crecimiento puede variar significativamente. Por ejemplo, un cultivo de limonero de la variedad fino cuyo portainjerto sea Citrus macrophilla podría alcanzar la plena producción entre 5 y 7 años, mientras que con Citrange troyer, Citrange carrizo o Mandarino cleopatra, podría transcurrir entre 7 y 9 años para las mismas condiciones, debido a la vigorosidad inducida por el portainjerto.
- Marco de plantación (Mp): Este dato es la distancia entre los árboles y entre filas. Si multiplicamos el número de árboles por el marco de plantación obtendremos la superficie total del sector.

3. Parámetros de Riego y Suelo
El conocimiento del sistema de riego y las propiedades del suelo es fundamental para la correcta aplicación.
- Caudal del gotero (Q): Para poder calcular las horas de riego y la cantidad de fertilizante a aplicar, necesitamos saber el agua que recibe cada árbol por unidad de tiempo (generalmente por hora).
- Textura del suelo: Este parámetro es muy importante ya que, según el tipo de suelo, tendrá mayor o menor capacidad de retención de agua. Esta característica nos da una idea de la cantidad de agua disponible en el suelo a disposición del cultivo y cómo se moverán los nutrientes.
4. Datos Climáticos y Ubicación
La ubicación de la plantación es sumamente importante, ya que nos informará de las características climatológicas. Podremos buscar información de alguna estación meteorológica cercana a la explotación. Una Estación Agroclimática es un conjunto de dispositivos que pueden realizar diversas medidas meteorológicas, como Temperatura, Humedad del aire, Dirección y Velocidad del viento, ETo (evapotranspiración de referencia), etc. Todos estos parámetros son sumamente importantes para calcular las necesidades de agua y, por ende, para ajustar la fertirrigación.

Herramientas y Recursos para la Optimización de la Fertirrigación
Todos los parámetros mencionados son básicos para calcular la fertirrigación de un cultivo. Para facilitar esta tarea, existen diversas herramientas y recursos.
- Plantillas de toma de datos: Existen modelos de plantillas diseñadas para la recopilación organizada de estos datos, que luego pueden ser ingresados en Excel.
- Hojas de cálculo especializadas: Un ejemplo práctico es el curso de Intagri, que ofrece una explicación detallada del uso de una hoja de cálculo creada por ellos para calcular dosis de fertirrigación para diferentes cultivos hortícolas y para cereales. Este curso explica el fundamento de la hoja y las instrucciones para su uso, con ejemplos prácticos.
- Sistemas online: Adicionalmente, herramientas como Orcelis Fitocontrol son sistemas online que permiten calcular la fertirrigación de cualquier cultivo arbóreo ubicado en España.

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El Rol del Experto: Ing. Francisco Rodríguez Neave
El Ing. Francisco Rodríguez Neave, Ingeniero Agrónomo Especialista en Suelos de la Universidad Autónoma Chapingo, es una figura clave en el desarrollo y enseñanza de métodos para el cálculo de fertirrigación. Desde 1985, es profesor titular de la cátedra de Fertilidad de Suelos en dicha institución. Su amplia experiencia incluye la dirección y/o asesoramiento de 150 tesis profesionales, así como la dirección de 6 Trabajos de Fin de Máster en Producción Hortofrutícola por la Universidad de Almería-Intagri. Cuenta con más de 24 publicaciones en reconocidas revistas científicas de la ciencia del suelo y ha participado como ponente en más de 26 congresos o simposios nacionales e internacionales, consolidándose como un reconocido consultor y capacitador en temas de nutrición vegetal de cultivos hortofrutícolas.