Cada nuevo amanecer nos brinda una oportunidad única para la renovación y el crecimiento personal. La frase "cada amanecer significa ama nacer" encapsula una filosofía profunda: es una invitación a vivir de forma consciente, a cultivar el amor propio y a abrazar la posibilidad de renacer a cada instante, dejando atrás lo que ya no nos sirve para dar la bienvenida a una versión más auténtica y plena de nosotros mismos.
Vivir en el Aquí y Ahora: La Conciencia Plena
La base de este renacimiento diario reside en la conciencia, en la capacidad de estar plenamente presentes. Últimamente se observan muchos casos de falta de consciencia, y es algo tan sencillo que, si se practicara más, estaríamos mejor y seríamos más felices.
Tengamos la mente donde tengamos el cuerpo; esa es la forma de ser conscientes, estar presentes y ser felices: en el aquí y ahora. No tenemos el poder de la omnipresencia, por lo que, o estamos a una cosa o a otra. Esto sucede también en los hogares; la gente está sentada en el sofá o incluso en la cama para irse a dormir y está con el teléfono o con la televisión. Ese tiempo no se está donde uno está, perdiéndose la riqueza del momento presente.

La Naturaleza como Espejo de la Presencia
Incluso cuando buscamos despejarnos en la naturaleza, a menudo caemos en la trampa de la desconexión. Muchas veces salimos al monte para despejarnos, pero allí nos ponemos a pensar en lo que nos preocupa sin ser conscientes del sonido del viento entre las hojas, el canto de los pájaros e incluso el aleteo de una mariposa. Los viajes, por ejemplo, pueden no llegar a disfrutarse por no estar presente en el viaje, sino con la mente en otro lugar.
La Esencia Interna frente a la Apariencia Externa
En esta sociedad de apariencia en la que estamos inmersos, es esencial recordar que la verdadera calidad no reside en lo superficial. Está bien salir fuera y comprobar que también se vive igual de bien, se come igual de bien y se duerme igual de bien en otros países en los que no cuidan tanto que aparente ser un buen lugar.
Porque no se trata de que sea una cocina construida con azulejos de "X" forma, sino de que sea una buena cocinera; no importa que el baño de la habitación tenga "X" metros cuadrados, sino que la persona que ofrece el desayuno sea amable; o que, por ejemplo, el cartel anunciador del local no sea un luminoso de Neón, sino que, al entrar, el olor a comida casera impregne tu sistema sensorial y desees probar lo que esa señora que te atiende con el delantal con el que acaba de cocinar ha preparado para ti.
No por no estar perfecto de apariencia significa que esté mal. Ya basta de tanta apariencia externa. Mejor saquemos lo de dentro en lugar de darle importancia a lo de fuera. Reconocer y valorar nuestra propia esencia es un paso fundamental para "ama nacer". Así como el morado sale mezclando el azul y el rojo, aportando ambos colores por igual -el azul, masculino y viril; el rojo, pasión y amor-, y sobre él se derrama pintura blanca pura volviéndose rosa, fina y dulce, la verdadera esencia emerge de la integración de todas nuestras partes, sin juicios superficiales.

El Amor Propio como Fundamento del Renacimiento
El verdadero amor propio es el pilar sobre el cual se construye el renacimiento personal. Cuántas cosas se solucionarían si cada uno nos quisiésemos más a nosotros mismos. De esta forma no necesitaríamos buscar el amor externo.
La Búsqueda de Aprobación Externa y sus Trampas
Hay personas que se dedican a contentar a todo el mundo y darles lo que quieren, preocuparse por sus gustos y concedérselos, etc., pero, lejos de hacerlo pensando en la otra persona, en realidad, lo hacen para conseguir su aprobación, para conseguir que se les quiera. Lo triste es que acaban en relaciones con personas que no solo no les quieren, sino que se acostumbran a recibir sus favores y les piden más, dándoles estas más aún… Si, además, alguna vez se les pregunta la razón, argumentan que lo hacen por ayudar a los demás. No se sabe si engañando o auto engañándose. Lo que es cierto es que es difícil salir de ese bucle si esas personas no lo quieren ver.
Dar desde la Abundancia, No desde la Escasez
A veces ayudamos a otras personas, estamos siempre para ellas, dispuestos a ayudar, siempre atentos a que no les falte de nada, estando cuando lo necesitan e incluso quitándonos de nuestro rato para estar con ellos. Todo parece ir bien hasta que, a la inversa, no ocurre. Necesitamos que estén y no están, pedimos y no nos dan o, incluso, sin pedir pero necesitando, no nos brindan ni la mitad. En ese momento, hay quien se arrepiente de todo lo dado u ofrecido.
Es mejor calmarse, respirar y darse cuenta de que cada cual se delata por sus acciones. Ir en contra de ello te aleja de tu ser y no vas a hacer que esa persona (o esas personas) te ayuden más. En esos casos, viene una frase a la mente: cada uno da lo que tiene de sobra y coge lo que no tiene. Alégrate por haber dado algo que, en realidad, te sobraba y si el que está enfrente no lo sabe ver pero se lo queda, es señal de que lo necesitaba. Además, esa energía que crees que se te ha gastado la vuelves a recuperar enseguida porque, recuerda, das lo que te sobra.

Sanar el Pasado y Abrazar el Futuro con Optimismo
El camino hacia el renacimiento implica sanar las heridas y aceptar el pasado sin dejar que defina el futuro.
Las Cicatrices como Marcadores, No como Barreras
El tiempo pasa, las heridas cierran, pero el dolor sigue ahí. La rutina tapa la cicatriz, que de pronto un día se descubre y hasta el estómago se revuelve. Pero el tiempo pasa, las heridas cierran, y te das cuenta de que las cicatrices son marca del pasado pero no del futuro.
Por otra parte, es cierto que siempre se aboga por vivir el presente, pero, a veces, viene bien recordar el pasado. Mejor dicho, a veces viene bien reVIVIR (volver a vivir en tu interior) el pasado o soñar con el futuro para ser más optimista al enfrentarte a tu presente. Eso sí, no con un pensamiento de “cualquier pasado fue mejor”, sino de sentir en tu interior esa sensación que te produjo ese momento, sonreír y, así, coger fuerzas.
Reclamar el Presente ante la Sensación de Pérdida de Tiempo
A veces tenemos la sensación de haber perdido el tiempo, ya sea porque has tenido una relación que luego no ha funcionado, que has dedicado tiempo a unos estudios que, después, no han servido de mucho o incluso, simplemente, porque has estado largo rato esperando a alguien que ha llegado tarde. Hay, incluso, veces, que entra la agonía, ansiedad o incluso el pánico de pensar que el tiempo se está acabando y estamos metidos en algo que nos hace perder el tiempo.
Por paradójico que parezca, lo ideal, en esos casos, es parar y volver al momento presente. Sentir y ser el momento presente. Es el único que tenemos; el único que poseemos y en el único en el que podemos hacer algo, así que lo ideal es parar y ver qué podemos modificar para sentirnos mejor. El día que importa es hoy; no ayer.
Meditación Mindfulness | Mario Alonso Puig
Volver a Ser: El Renacimiento Personal
Después de momentos de confusión o estancamiento, el objetivo es siempre volver a ser tú, encontrar esa parte de ti que se ha nublado. En un sueño, el narrador le preguntaba a un sabio: “¿Cuándo encontraré el verdadero amor?” Y él contestó: “Cuando lo unido se separe.” Esta enigmática respuesta sugiere que a veces, para alcanzar la plenitud y el amor verdadero, es necesario desprenderse de viejas ataduras o de aquello que, aunque parecía unido, ya no contribuye a nuestro crecimiento. Es un llamado a la integración de nuestra verdadera esencia, un renacer después de la liberación.
¿Dónde están esas caricias que con solo tocarme erizaban mi piel? ¿A dónde se fueron esos susurros de palabras bonitas que alegraban mi alma? ¿Dónde dejaste esas sonrisas de medio lado que mi dedo ayudaba a dibujar el otro medio? Quisiera que volvieras a ser el mismo. Que tus palabras regresaran y tu alegría se desplegara. Ojalá algún día puedas quitar esa niebla que ennegrece tu corazón y volver a ser tú. A raíz de la pandemia (y no solo del COVID, también de las personales) hay gente que está como si se les hubieran nublado los sentimientos.
Incluso en momentos de dificultad, es donde se ve al verdadero optimista. Hay veces que tienes días malos, tontos, e incluso una mala temporada, pero es ahí donde se ve al verdadero optimista. La actitud de los demás con tus logros a veces es un reflejo de lo que esperas. Hay personas que, cuando consigues algo, se alegran por ti. Los hay que te lo dicen, los hay que se les nota en la cara, pero también los hay que, aunque te lo digan, no es realmente así. Incluso, hay personas que, por retorcido que parezca, tratan de sabotear tu triunfo atribuyendo, por ejemplo, una buena fotografía a la cámara que tienes, diciendo que se debe a un golpe de suerte o, incluso, si ven que tienes flores bonitas, echando algo para que mueran. En estos casos, la clave es mantener la perspectiva interna y el amor propio, porque cada amanecer nos da la oportunidad de amar y de nacer de nuevo, con la fuerza de nuestra propia esencia.