La Leche de Continuación y Crecimiento para Bebés: Guía para Padres

Elegir la leche adecuada para tu bebé, especialmente entre los 12 y 18 meses, es esencial para garantizar su salud y bienestar. Durante esta etapa clave de desarrollo, los bebés comienzan a explorar una dieta más variada, pero sus necesidades nutricionales siguen siendo específicas y requieren de un cuidado especial para garantizar un crecimiento saludable.

La leche materna es el mejor alimento para tu bebé. Los especialistas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan la lactancia materna en exclusiva como mínimo hasta que el bebé cumpla seis meses, y continuarla junto con la alimentación complementaria hasta los dos años o más. Aporta el equilibrio necesario de macronutrientes, vitaminas, minerales y otros elementos que ayudan al bebé a obtener un desarrollo adecuado. Además, contiene anticuerpos que permiten proteger al bebé de algunos tipos de infección.

Composición de la Leche Materna

Los principales componentes de la leche materna son: agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas. Contiene un 88% de agua y su osmolaridad es semejante al plasma, lo que permite al bebé mantener un perfecto equilibrio electrolítico. Nos aporta 88 kcal/100g de energía, con todos los nutrientes necesarios para crecer. Entre los mamíferos, la leche humana madura posee la concentración más baja de proteína (0,9 g/100 ml), pero es la cantidad adecuada para el crecimiento óptimo del bebé.

El principal hidrato de carbono es la lactosa, un disacárido compuesto de glucosa y galactosa. La leche humana tiene un alto contenido de lactosa, 7 g/dl (cerca de 200mM). La grasa es el componente más variable de la leche humana. Las concentraciones de grasa aumentan desde 2 g/100 ml en el calostro, hasta alrededor de 4 a 4,5 g/100 ml a los 15 días post parto.

Esquema de la composición de la leche materna y sus beneficios

Leches Infantiles: De Continuación y Crecimiento

Si por algún motivo no es posible la lactancia materna exclusiva, existen alternativas en el mercado. A partir de los 6 meses, la mamá puede optar por elegir una leche de continuación como parte de una dieta diversificada. Las leches infantiles para esta etapa están diseñadas para complementar la alimentación diversificada del bebé, proporcionando los nutrientes esenciales que apoyan su desarrollo físico y cognitivo.

Leches de Continuación (Etapa 2)

Las leches de continuación son fórmulas en polvo recomendadas a partir de los seis meses de edad. Junto con otros alimentos, forman parte de una alimentación diversificada para el bebé. Son específicas para bebés de entre 6 y 12 meses. Este tipo de leches contendrán múltiples nutrientes como, por ejemplo, hierro, calcio, zinc, vitaminas y una mezcla de ácidos grasos omega-3 como el DHA, ingredientes que apoyarán el crecimiento del bebé.

Estas fórmulas se elaboran a partir de leche de vaca o de cabra, modificada para reducir su contenido proteico. Y es que la concentración de proteínas de la leche de vaca triplica a la de la leche materna, lo que, en edades tempranas, puede suponer una sobrecarga renal importante. Las leches de continuación son adecuadas a partir de los seis meses y los fabricantes las suelen indicar hasta el primer año de edad.

¿Por qué existen las leches de continuación (tipo 2)?

La principal diferencia entre una leche fórmula 1 y 2 son las proteínas. Entonces, ¿por qué existe este tipo de leche? Principalmente porque la fórmula tipo 1 no se puede publicitar (Código internacional de sucedáneos de leche materna, IBFAN), pero "hecha la ley, hecha la trampa". Algo favorable de la leche de continuación 2 es su precio, es mucho más barata que la 1 por su proceso de elaboración. La leche fórmula se hace a partir de leche de vaca, que tiene entre 3-4g de proteína/100ml, así que se han de extraer proteínas y este proceso es muy costoso. Así que con la de continuación 2 se ahorran unos cuantos euros, ya que han de extraer menos de la mitad de proteínas que con la leche artificial 1, de ahí su precio en el mercado.

Leches de Crecimiento (Etapa 3) para 12-18 Meses y Más Allá

Las leches infantiles para 12-18 meses, también conocidas como leches de crecimiento, están formuladas para complementar la dieta del bebé durante el segundo año de vida. Si el bebé está con lactancia en fórmula, existen muchas opciones; se puede seguir con la leche tipo 1 o incluso con la 2. Entre los 12 y 18 meses, los bebés atraviesan una etapa clave de desarrollo en la que comienzan a explorar una dieta más variada. Sus necesidades nutricionales, sin embargo, siguen siendo específicas y requieren de un cuidado especial para garantizar un crecimiento saludable.

Cuando el bebé cumple un año, es común que surjan dudas sobre si es aconsejable darles leche de crecimiento (o tipo 3), que se publicita con mucho hierro, calcio, fósforo, para ayudarle a crecer mucho mejor y obtener la energía que necesita en su día a día. La leche de etapa 3 debe contener una buena cantidad de hierro, calcio, zinc y vitaminas para contribuir al correcto crecimiento y desarrollo del niño.

Qué LECHE dar a mi BEBÉ de 1 AÑO? 🐄 Fórmula de CRECIMIENTO (tipo 3) o de Vaca? Cambio a los 12 MESES

Ingredientes y Controversias

Es importante analizar los ingredientes de estas fórmulas. Por ejemplo, algunos envases anuncian que "2 vasos aportan el 81% de hierro que necesita a esta edad". Sin embargo, si están enriquecidas con hierro y calcio, hay que considerar que el calcio hace que el hierro no se absorba bien. Esto plantea la pregunta: ¿de qué sirve poner estos ingredientes juntos si el calcio va a interferir en la absorción del hierro?

Sobre el aceite de palma, muchas fórmulas han eliminado este ingrediente, optando por ejemplo por aceite de nabina (colza). La pregunta es: ¿por qué poner más grasa saturada a la leche?

Tipos de Leches Infantiles Especiales

Algunos bebés presentan necesidades nutricionales o digestivas específicas que requieren fórmulas adaptadas. En estos casos, existen leches especiales enfocadas a bebés con problemas digestivos o con alergias.

  • Leches de continuación antirregurgitación (AR): diseñadas para bebés con reflujo gastroesofágico leve.
  • Leches de continuación hipoalergénicas (HA): para bebés con predisposición genética a alergias.
  • Leches de continuación sin lactosa: están indicadas en casos de intolerancia a la lactosa diagnosticada por un pediatra.
  • También existen leches con proteína de soja, leches antiestreñimiento y leches anticólicos.

Consideraciones al Elegir la Leche de Continuación o Crecimiento

No existe una leche de continuación como tal "mejor que otra", ya que la elección depende de las necesidades individuales del bebé y las recomendaciones del pediatra. Existen unos ingredientes básicos que toda leche de continuación debería contener, como vitaminas, esenciales para la correcta absorción de los minerales.

En el mercado, existe una gran variedad de marcas que comercializan leches de continuación. Algunas opciones destacadas mencionadas incluyen:

  • Blemil plus 2 Optimum: Proporciona al bebé protección, óptimo crecimiento, desarrollo cognitivo visual, excelente sabor y tolerancia digestiva.
  • Almirón Advance 2: Contiene vitaminas A, C y D que contribuyen al normal funcionamiento del sistema inmunitario.
  • Leche biológica HiPP: Una opción ecológica para aquellos que buscan ingredientes procedentes de la agricultura y la ganadería ecológicas, sin pesticidas, hormonas ni antibióticos.

Las fórmulas a base de leche entera de cabra ofrecen una perfecta combinación de fermentos lácticos naturales no modificados provenientes de la leche materna (L. con beneficios demostrados en la protección del bebé frente a infecciones respiratorias y gastrointestinales (resultados Estudios GOLFIII). No necesariamente es "mejor", pero la leche de cabra puede ser más digestiva para algunos bebés debido a su diferente perfil de proteínas y grasas. No obstante, debe utilizarse solo si está formulada como leche de continuación adaptada, y no como leche de cabra normal.

Imagen de un bebé sonriendo mientras toma un biberón, en un ambiente tranquilo.

Guía para la Elección

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir la mejor leche para nuestro hijo?

  • Observa la tolerancia del bebé: Al cambiar de fórmula, es importante observar cómo reacciona el bebé. Consulta al pediatra si se presentan problemas digestivos.
  • Consulta al pediatra: Elegir la fórmula adecuada requiere información, observación y orientación médica. Es crucial seguir las recomendaciones del profesional de la salud.
  • Ambiente tranquilo: A la hora de preparar el biberón o alimentar al bebé, hazlo siempre en un ambiente tranquilo, con mucha paciencia y sin presionar. Mantén el contacto físico constante con él.

¿Qué Leche Dar a un Bebé de un Año o Más?

Para un bebé de un año, la recomendación principal, si ya ha iniciado la alimentación complementaria de forma exitosa y variada, es la leche de vaca sin más. A esto lo llamamos un alimento real semiprocesado, pero alimento real. Las fórmulas de continuación están pensadas para bebés que ya han iniciado la alimentación complementaria. Después del año, la leche de vaca entera es generalmente suficiente, siempre y cuando la dieta del niño sea equilibrada y variada.

En el caso de la preparación del biberón, las proporciones tanto de leche como de agua no deben alterarse por ninguna razón. La lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. Esta advertencia importante subraya la superioridad de la leche materna como primera opción de alimentación.

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