El Desafío de la Infertilidad y el Recurso a la FIV
La infertilidad es considerada una enfermedad que afecta al 17% de las parejas españolas en edad reproductiva, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Para los afectados, la fecundación in vitro (FIV), ya sea con óvulos propios o FIV con óvulos donados (ovodonación), representa, muchas veces, el tratamiento más eficaz para cumplir su mayor deseo: un bebé sano en casa.
Siempre es complicado asumir la noticia de una beta negativa, pero es especialmente difícil cuando se lleva tiempo buscando el embarazo y se recurre a un tratamiento de fertilidad como la FIV. La bajada de la regla aproximadamente dos semanas después de la transferencia de embriones es un duro golpe, pues indica que la FIV no ha sido exitosa.
Sin embargo, es importante saber que la probabilidad de conseguir una gestación en el primer intento de FIV es complicado, al igual que ocurre de manera natural. Afrontar un resultado negativo puede ser emocionalmente devastador, especialmente para una madre soltera por elección que ha invertido mucho en el proceso sola.
La Prueba de Embarazo de Beta hCG tras la Transferencia Embrionaria
Una vez se ha realizado la transferencia de embriones, es necesario esperar al menos 12-14 días para realizar el test de embarazo. Es fundamental esperar estos días para hacer el test de embarazo, de lo contrario, el resultado no sería fiable. Los test de embarazo en sangre proporcionan resultados más exactos, ya que miden la cantidad de hormona beta hCG, una hormona que empieza a producirla el propio embrión tras implantar en el útero de la mujer.
Lo que coloquialmente llamamos “una beta” es el análisis en sangre de la presencia de la hormona beta hCG. Se trata de la gonadotrofina coriónica humana, una hormona importante y necesaria para el desarrollo del embarazo, pues evitará que se desprenda el cuerpo lúteo en los primeros momentos de la gestación. Esta hormona se empieza a producir tras la fecundación del óvulo por el espermatozoide, cuando el embrión llega a la pared del útero donde se alojará y desarrollará. Las primeras semanas de crecimiento del embrión van acompañadas de un aumento exponencial de los niveles de beta hCG. Actualmente, el análisis de la beta-hCG es la primera prueba que utilizamos para saber si existe embarazo. También se utiliza para evaluar cómo evoluciona la gestación.
Si el análisis de la hormona beta-hCG se hace en el momento adecuado y de la forma correcta, las probabilidades de obtener un resultado erróneo son muy bajas. Por tanto, si un análisis de la hormona beta hCG en sangre aporta un resultado negativo, podemos confirmar que el tratamiento de FIV no ha funcionado y que la mujer no está embarazada.
A pesar de esto, es bastante común que el especialista indique repetir el test de embarazo pasados unos dos o tres días para confirmar que la FIV no ha tenido éxito con mayor seguridad.

Falsos Negativos y Falsos Positivos en la Beta hCG
Si esta prueba de embarazo se realiza antes de tiempo, aumenta la probabilidad de obtener un resultado anómalo, ya que podría dar un falso positivo o un falso negativo. Además, los especialistas recomiendan no realizarse el test de embarazo en casa, sino esperar al análisis de sangre en la propia clínica para obtener un resultado más fiable.
A pesar de que la prueba de la beta-hCG es muy fiable, puede ocurrir que haya embarazo a pesar de que el resultado sea negativo, es decir, que haya un falso negativo. Cuando la implantación del embrión ocurre más tarde de lo habitual, el cuerpo comienza a producir hCG con retraso. Para que el resultado sea fiable, se recomienda analizarla a partir de 14 días después de la fecundación o el día equivalente. Es necesario unos niveles mínimos de esta hormona para que los métodos analíticos puedan detectarla. También puede deberse a que haya habido una implantación tardía y que por eso los niveles sean más bajos de lo que esperaríamos y no fueran detectados a pesar de realizar la prueba en el momento adecuado. En cualquier caso, si los valores de esta hormona son bajos, puede ser un indicativo que el pronóstico del embarazo no es muy bueno.
Los falsos positivos (que el test salga positivo pero la mujer no esté embarazada) se pueden dar en casos de FIV donde se ha usado la hCG (Ovitrelle) y el test se hace demasiado pronto. En estos casos el test dará positivo por la hCG del Ovitrelle, y no por embarazo. Si hay retraso menstrual con test negativo, se recomienda repetir la prueba tras 48-72 horas.
Síntomas Durante la Betaespera y Su Significado
La presencia o la ausencia de "síntomas" que las mujeres relacionan con el embarazo no son un método diagnóstico. No existen síntomas que sean indicativos de que un tratamiento de fertilidad no haya sido exitoso. En concreto, después de la transferencia de embriones hasta el momento de la realización de la prueba de embarazo, algunas mujeres presentan muchas ganas de orinar, cambios de humor, dolores de cabeza, etc. Sin embargo, estos síntomas no son específicos de la implantación del embrión en el útero, y, por tanto, de embarazo. Por esta razón, la presencia o ausencia de síntomas durante la betaespera no es indicativo de éxito o fracaso respectivamente de un tratamiento de FIV.
Por otra parte, es importante aclarar que es frecuente que aparezcan sangrados vaginales de diferente intensidad antes de la fecha calculada para realizar el test de embarazo y esto no implica necesariamente que el resultado vaya a ser negativo. Esto es lo que se denomina sangrado de implantación embrionario. De hecho, la única prueba fehaciente se obtiene tras realizar el análisis del nivel de hormona de embarazo en sangre (Beta). Por lo tanto, aunque se presente el sangrado vaginal en los días próximos a la realización de la Beta-hCG, deberemos realizarla en el día programado para ello, informando de esta circunstancia al especialista.
Explorando las Causas de una FIV Negativa
Cuando una paciente o pareja obtiene una beta negativa, puede pensar cuál habrá sido el motivo. Sin embargo, las causas de una FIV fallida que no ha terminado con éxito pueden ser diversas. No hay que atribuirse la culpa de un resultado negativo tras la FIV, ya que son muchas las posibles causas que pueden provocar que la FIV no funcione. Los especialistas en fertilidad serán los encargados de valorar el posible motivo por el que no se ha logrado el embarazo después de un tratamiento de FIV.
A continuación, se enumeran algunas razones médicas que podrían ser la causa de una FIV negativa, que requieren un estudio personalizado para intentar conocer la posible causa o causas y optimizar el siguiente tratamiento:
- Diagnóstico y Evaluación:
- Un diagnóstico insuficiente de la causa de infertilidad.
- Calidad de Gametos y Embriones:
- Baja calidad de los gametos (óvulos y espermatozoides).
- Calidad embrionaria deficiente. Los embriones que alcanzan la fase de blastocisto se clasifican según su grado de expansión y calidad de sus células. Consecuentemente, un embrión de buena calidad tendrá una tasa de predicción de embarazo superior.
- Presencia de alteraciones genéticas en los progenitores.
- Factores Uterinos y de Implantación:
- Malformaciones uterinas no detectadas previamente.
- Anomalías en la cavidad intrauterina, endometrio poco proliferado, endometritis, factores inmunológicos y trombofilias; son las causas de fallo repetido de implantación.
- Factor endometrial. Los niveles de progesterona pueden ayudar a conocer si la receptividad endometrial es óptima.
- Factores del Paciente y Estilo de Vida:
- Edad materna. El avance de la edad provoca un declive en el número y calidad de los ovocitos.
- Factor masculino alterado. Aunque con un número escaso de espermatozoides se puede llevar a cabo una ICSI, hay determinados parámetros que podrían influir en los porcentajes de fecundación.
- Índice de masa corporal (IMC). En la mujer, el IMC ideal se sitúa entre 19 y 30. Sus desviaciones pueden llevar a una baja tasa de fecundación y de embarazo, problemas ovulatorios y mayor riesgo de aborto. En los hombres, la obesidad también afecta al sistema reproductivo.
- Causa de la infertilidad. Si es única o múltiple, como padecer endometriosis o esterilidad de causa desconocida.
- Factores tóxicos. Los hábitos de consumo de sustancias nocivas, como el tabaco y alcohol, así como factores ambientales, perjudican los resultados.
- Recuento de folículos antrales (RFA). Está directamente relacionado con la edad materna y los valores de la hormona antimulleriana (AMH). A mayor edad, se observa una disminución.
- Aspectos del Laboratorio:
- Control de calidad en el laboratorio: Engloba la calidad del aire, el pH, el tipo y características de los incubadores, el uso de luz tenue y el tipo del medio en el que los embriones son cultivados.

El Ciclo Menstrual Después de una FIV Negativa
Muchas mujeres se preguntan cuánto tarda en bajar la regla después de confirmar el fracaso de FIV. Generalmente, la duda viene motivada por el deseo de intentar de nuevo lograr la gestación, pues la bajada de la menstruación marcará el inicio de un nuevo ciclo y ello, la posibilidad de hacer un nuevo tratamiento de FIV.
Aunque lo esperable es que la regla baje tras hacer el test de embarazo, es decir, unas dos semanas después de la transferencia, es normal que se produzca un ligero retraso. La medicación administrada durante el tratamiento de FIV, tanto para la estimulación ovárica como para la preparación del endometrio, puede causar desajustes hormonales responsables del retraso de la regla. Si tras dos semanas desde que se dejó la medicación, la regla no baja, se recomienda consultar con el especialista para comprobar el estado del sistema hormonal y su efecto sobre el ciclo ovárico.
También es posible que la primera regla tras el tratamiento de FIV resulte más dolorosa o diferente a las reglas habituales debido a los efectos de los fármacos hormonales y al propio tratamiento de FIV.
Manejo Emocional y Apoyo Tras una FIV Negativa
Asumir un resultado negativo en fecundación in vitro no es fácil, especialmente desde el punto de vista emocional. Cada mujer es diferente y afronta los momentos difíciles de la vida de manera distinta. Algunos de los consejos para hacer frente a la beta negativa y ser capaces de iniciar un nuevo ciclo de FIV son:
- No auto-torturarse: Evitar preguntas sin respuesta como: ¿qué hice?, ¿qué no hice?, ¿cómo pudo salir mal?, ¿qué faltó? Estas preguntas únicamente generan tristeza y no ayudan a sentirse mejor ni para el próximo ciclo de FIV.
- Permitir expresar las emociones: Si es necesario, llorar. Es bueno desahogarse y no reprimir las emociones, dejando que fluyan sin juzgarlas.
- Realizar ejercicios de relajación: Técnicas como yoga o mindfulness pueden ser beneficiosas para calmar la ansiedad, reducir la negatividad y aumentar la actitud positiva, fundamental para iniciar un nuevo intento.
- Compartir sentimientos y gestionar expectativas: Compartir los sentimientos puede ayudar a asimilar mejor el negativo en la prueba de embarazo. En caso de haber informado a amigos y familiares, es recomendable matizar que no se quieren preguntas, e informar cuando se esté preparado. De esta forma se evitan preguntas incómodas y situaciones comprometidas.
- Focalizar la atención en uno mismo: Observar las sensaciones, emociones y realizar actividades que generen tranquilidad, evitando pensamientos de culpa.
- Conectar con el presente: No es momento de tomar decisiones drásticas ni plantearse preguntas absolutas sobre el futuro. Es mejor canalizar la energía basándose en el día a día, reconduciendo el pensamiento a "hoy tengo posibilidades, voy a seguir intentándolo…".
- Confiar: En uno mismo, en el cuerpo, en los profesionales elegidos y en las posibilidades de la fecundación in vitro como oportunidades.
- Prepararse para un nuevo intento: Analizar si se está preparado para la siguiente transferencia, chequeando y mejorando hábitos de alimentación, ejercicio físico, sueño e higiene mental.
- Tomar decisiones informadas: Pasados unos días, y con una explicación médica sobre el diagnóstico, es momento de tomar decisiones.
Tiempo de espera después de una FIV fallida | Dra. Susana Portela
El Papel Fundamental del Apoyo Psicológico
Contar con el apoyo psicológico de especialistas que entienden por lo que se está pasando y que ofrecen una ayuda personalizada a cada situación puede reducir la angustia. La gran mayoría de centros reproductivos cuenta con un departamento de especialistas en psicología de la reproducción asistida dispuestos a ayudar a sus pacientes, no solo a aceptar los problemas de fertilidad y la necesidad de la reproducción asistida para poder concebir un hijo, sino que, además, ofrecen apoyo emocional durante todo el proceso, incluida la prueba final de embarazo.
Cuando esta prueba da un resultado negativo, son muchos los sentimientos que afloran, las ilusiones que se ven truncadas y la frustración generada. Además, esta ayuda es importante también para afrontar un nuevo reto reproductivo, olvidando la negativa del anterior. Someterse a un nuevo tratamiento de fertilidad cuando se acaba de tener una experiencia negativa no es fácil. El apoyo psicológico en este sentido es esencial para poder poner toda la ilusión y esfuerzo en el nuevo ciclo, pues la actitud es importante en el éxito reproductivo.
Próximos Pasos: Nuevo Intento, Cambio de Estrategia o Clínica
Tras una FIV negativa, pueden surgir las dudas y preguntas sobre si realizar un nuevo intento en la misma clínica de reproducción asistida o si, por el contrario, buscar otras opciones. Cuando un tratamiento no sale como se esperaba, lo primero que aparece es la decepción y el dolor, y después vienen las preguntas sobre el siguiente paso.
Por estas razones, cuando los pacientes se encuentren preparados para un nuevo intento, el especialista médico realizará los ajustes convenientes para tratar de aumentar el éxito en el próximo ciclo de FIV o propondrá un cambio de tratamiento reproductivo. La creación de unidades específicas, como las que se ocupan de pacientes con baja reserva o respuesta ovárica, pacientes con aborto de repetición o pacientes con fallo de implantación embrionario recurrente, ha supuesto un avance muy importante al aplicar e incorporar todas las técnicas actuales de estudio, diagnóstico y tratamiento que permiten mejorar los resultados.
¿Cuándo se puede intentar otra FIV después de una beta negativa?
Se puede intentar otra FIV en cuanto el cuerpo esté preparado. Depende de si la FIV negativa se ha tenido en un ciclo estimulado y el ovario está todavía un poco estimulado, o si esa FIV negativa se ha tenido en un ciclo con embriones congelados. Muchas veces es más el descanso mental que van a necesitar los pacientes, porque produce un daño psicológico negativo importante. A veces es más el tiempo que se va a necesitar para recuperarse de ese duelo o daño, que físicamente lo que se va a tardar en preparar para una nueva FIV.
En los casos en los que la estrategia a seguir es otra estimulación ovárica, se recomienda dejar transcurrir entre 2 y 3 meses. Alternativamente y sin lugar a duda, no es necesario esperar estos meses si el plan es realizar una criotransferencia después de la FIV negativa, ya que en este caso los ovarios no son necesarios y con la menstruación el endometrio se habrá regenerado completamente.
Preguntas Frecuentes sobre la FIV Negativa
¿Es culpa de la paciente que la transferencia embrionaria haya sido negativa?
No, la paciente no debe sentirse culpable. A veces, a pesar de transferir embriones con una buena morfología, puede suceder que no sea un embrión genéticamente sano, por ejemplo. El éxito de la FIV depende de varios factores y no solo de la calidad embrionaria. No hay que rendirse tras una primera transferencia negativa y se recomienda seguir todas las indicaciones del médico, quien conoce el caso particular.
¿Qué hacer después de una tercera FIV negativa?
Después de una tercera FIV negativa, se recomienda "parar". Es crucial estudiar la posible causa del fallo de implantación y valorar qué tratamiento reproductivo está indicado a partir de los resultados obtenidos. Esto puede incluir un estudio de trombofilias, cariotipo, estudio de receptividad endometrial, y en función de los resultados, considerar terapias adyuvantes como heparina, aspirina o inmunosupresores cuando estén justificados.
¿Es momento para ICSI después de una primera FIV negativa?
Depende de la tasa de fecundación. Si ha sido correcta (≥65%), no sería estrictamente necesario. Sin embargo, hoy día se indica la técnica de ICSI en casi todos los ciclos para evitar fallos de fecundación total en FIV convencional, que ocurren en un 5 - 10% de los casos.
¿Es posible el embarazo natural después de una FIV negativa?
Aunque no es frecuente, se han dado varios casos de parejas que, tras varios intentos de FIV sin éxito, deciden abandonar el tratamiento por desgaste emocional y, pasado un tiempo, logran el embarazo natural. En este sentido, las emociones y sus efectos sobre la fertilidad juegan un papel muy importante.
¿Cuáles son los síntomas de una FIV negativa?
No existen síntomas específicos que indiquen el éxito o fracaso de un tratamiento de FIV. La presencia o ausencia de sensaciones físicas durante la betaespera (como ganas de orinar, cambios de humor o dolores de cabeza) no es un indicador fiable de embarazo o de la ausencia de este. La única prueba diagnóstica fiable para establecer el éxito o fracaso del tratamiento de reproducción asistida es el test de embarazo de beta hCG.