La reserva ovárica, por definición, es la cantidad de óvulos que tiene una mujer en un momento determinado de su vida. La baja reserva ovárica se refiere a la disminución tanto de la cantidad como, frecuentemente, de la calidad de los óvulos presentes en los ovarios de una mujer.
A diferencia de otros órganos, el ovario tiene una "vida útil" limitada. Este proceso, también conocido como agotamiento ovárico, es una etapa natural. La mujer nace con un número determinado de ovocitos (los futuros óvulos), los cuales van disminuyendo progresivamente con la edad hasta agotarse, sobre todo a partir de los treinta y cinco años. A diferencia de los hombres, que siguen produciendo espermatozoides, las mujeres no pueden producir más óvulos de los que tienen al nacer.
La dificultad para concebir en mujeres sanas con ciclos regulares es cada vez más común, y muchas parejas se sorprenden al descubrir en la consulta que la causa es una baja reserva ovárica. Afortunadamente, los grandes avances en medicina reproductiva actuales permiten encontrar soluciones para un gran número de pacientes con esta condición.

El Funcionamiento de la Reserva Ovárica
El funcionamiento básico de los ovarios en cuanto a la producción de ovocitos se inicia en el desarrollo embrionario, cuando la futura mujer es tan solo un feto. Este periodo concluye antes del nacimiento, y hasta donde se conoce hoy, no es posible prolongarlo.
La mujer nace con un número determinado de ovocitos, que deben ser guardados como un gran tesoro en los ovarios hasta el momento de ser utilizados. Aunque la mujer ovula, de forma habitual, un solo ovocito al mes, decenas de ovocitos inactivos son seleccionados cada mes para que, en un proceso que dura unos 3 meses, solo uno consiga ser ovulado. Si el ovocito no es ovulado, muere y sufre lo que se conoce como atresia.
El número de ovocitos que una mujer tiene en un momento dado es básicamente la resta entre el número de óvulos generados antes de su nacimiento (variable en cada persona) y el número de ovocitos que ha utilizado a lo largo de su vida. Este proceso de selección ovocitaria es independiente de las hormonas femeninas clásicas, lo que significa que no se detiene durante el embarazo, con la toma de anticonceptivos, ni siquiera antes de la pubertad. Por tanto, tratamientos hormonales como los anticonceptivos o la fecundación in vitro solo influyen sobre el crecimiento de los ovocitos, pero no sobre su activación ni sobre la reserva ovárica.
Características Clave de la Reserva Ovárica
- La reserva ovárica no puede aumentar nunca; las variaciones en sus marcadores bioquímicos suelen deberse a cuestiones técnicas o fluctuaciones.
- Disminuirá con el tiempo de forma inevitable, ya que la mujer gasta decenas de ovocitos cada mes.
- Determinados agentes externos pueden disminuir el número de ovocitos, como cirugías en las que se reseca parte del ovario, infecciones ováricas, quimioterapia o radioterapia. En general, todo aquello que dañe los ovarios química o mecánicamente tendrá como efecto la disminución de la reserva ovárica.
Causas de la Baja Reserva Ovárica
El principal motivo de la baja reserva ovárica es la edad de la mujer. Además de disminuir el número de óvulos, con el paso de los años también disminuye su calidad, lo cual agrava el problema de infertilidad. Este envejecimiento ovárico tiene lugar de forma muy progresiva, pero empieza a ser más evidente a partir de los 35 años. Sin embargo, hay mujeres jóvenes que también sufren baja reserva ovárica, aunque de forma menos frecuente.
Además de la edad avanzada, otras causas de tener una reserva ovárica disminuida incluyen:
- Factores Genéticos: Antecedentes familiares de menopausia precoz o factores genéticos que determinan una menor dotación de ovocitos o un agotamiento ovocitario más rápido.
- Estilo de Vida: El estrés crónico, el sedentarismo, la obesidad, la anorexia, el tabaquismo y el alcoholismo.
- Factores Ambientales: La exposición a disruptores endocrinos y el estrés oxidativo, así como la contaminación ambiental.
- Condiciones Médicas: Cirugías ováricas previas (para extirpar quistes, teratomas, etc.), endometriosis, adenomiosis, tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia, enfermedades autoinmunes, insuficiencia ovárica prematura e infecciones crónicas.
En el caso de las mujeres jóvenes con poca reserva ovárica, cabe destacar que la calidad ovocitaria no tiene por qué estar afectada, por lo que estas mujeres pueden tener más posibilidades de conseguir un embarazo con sus propios óvulos gracias a los tratamientos de reproducción asistida.
De qué depende una reserva ovárica baja y cómo se mide | Fertilidad de la mujer | Quedar embarazada
Diagnóstico de la Baja Reserva Ovárica
La baja reserva ovárica no da síntomas evidentes. La única forma de conocer el estado de fertilidad real de una mujer es mediante un estudio de fertilidad. Es habitual que las pacientes descubran esta condición al encontrar problemas para quedarse embarazadas.
Los ginecólogos tenemos dos formas de conocer la reserva ovárica:
- Ecografía Transvaginal: Permite hacer un recuento de los folículos antrales (RFA) que presenta cada ovario, idealmente entre el tercer y el quinto día del ciclo menstrual.
- Analítica Hormonal: Se mide la hormona antimulleriana (AMH), junto con la hormona foliculoestimulante (FSH) y el estradiol, al inicio del ciclo. La AMH es producida por las células de los folículos ováricos, y sus niveles son más estables a lo largo del tiempo y en cualquier momento del ciclo, siendo actualmente el marcador más utilizado. Niveles más altos de AMH se relacionan con una buena reserva ovárica. Clásicamente, se han usado los niveles de FSH para valorar la reserva ovárica, ya que en casos de baja reserva, la FSH suele estar alta al inicio del ciclo menstrual, indicando que el cerebro intenta compensar la baja cantidad de ovocitos.
Generalmente, un valor de AMH por debajo de 1.1 ng/mL se considera un indicador de baja reserva ovárica, aunque este número es solo una pieza del puzle. Una AMH baja es indicativo de que el número de folículos totales disponibles en el ovario está disminuido. Menos folículos disponibles implica menor respuesta.
Implicaciones y Opciones de Tratamiento
Es lógico concluir que las posibilidades de tener un embarazo natural usando óvulos propios disminuyen con la edad y con la baja reserva ovárica. El mejor momento para actuar es ahora, y la recomendación médica es clara: buscar apoyo especializado para proteger las opciones de ser madre.
Estrategias de Manejo y Tratamiento
Los grandes avances en medicina reproductiva ofrecen diversas soluciones. Si se desea ser madre y se tiene baja reserva ovárica, lo ideal es consultar con un ginecólogo o especialista en reproducción asistida para determinar la mejor opción.

1. Preservación de la Fertilidad (Vitrificación de Óvulos)
- Si no se busca un embarazo inmediato pero se desea preservar la fertilidad, congelar los óvulos cuando aún tienen buena calidad es la mejor decisión. Este tratamiento consiste en una estimulación ovárica para obtener múltiples ovocitos maduros y congelarlos en nitrógeno líquido.
2. Fecundación in Vitro (FIV)
- La FIV es el tratamiento de elección para optimizar las posibilidades de embarazo en casos de baja reserva ovárica, seleccionando los mejores óvulos y embriones. Consiste en estimular hormonalmente los ovarios, extraer los óvulos y fecundarlos en el laboratorio con espermatozoides de la pareja o de un donante.
- Si la reserva ovárica está muy al límite, puede ser necesario realizar varios ciclos de acumulación de ovocitos para aumentar las posibilidades de éxito.
3. Ovodonación (Donación de Óvulos)
- Si la reserva ovárica está prácticamente agotada o la edad de la futura madre es avanzada, la ovodonación se convierte en una alternativa con elevadas tasas de éxito. Este tratamiento implica el uso de óvulos donados por una mujer más joven, fecundados con el esperma de la pareja receptora. Si bien implica renunciar a la carga genética de la mujer, ofrece una alta probabilidad de lograr el embarazo.
4. Técnicas Avanzadas y Experimentales
Actualmente se están desarrollando y utilizando técnicas más experimentales para la baja respuesta ovárica, con el objetivo de maximizar las posibilidades de embarazo con óvulos propios:
- Acumulación de Ovocitos y Embriones: Consiste en realizar varios ciclos de estimulación para vitrificar óvulos o embriones, sumándolos hasta obtener un número óptimo que aumente las posibilidades de éxito. Esto permite acortar el tiempo global de tratamiento y disminuir la carga psicológica.
- Dobles Estimulaciones (DuoStim): Se realiza una doble fecundación in vitro en un solo ciclo, con una primera recogida de ovocitos en fase folicular y una segunda estimulación en fase lútea para una segunda recogida.
- Plasma Rico en Plaquetas (PRP) Intraovárico: Administración de PRP de la propia paciente en el ovario para favorecer la activación de "folículos dormidos" y aumentar la obtención de óvulos. Aunque se han observado mejoras en la respuesta ovárica en mujeres menores de 40 años, especialmente, aún se considera experimental y no mejora la calidad ovocitaria.
- Activación Ovárica Mediante Fragmentación y Autotrasplante de Corteza Ovárica (OFFA): Requiere una laparoscopia para extraer parte del ovario, fragmentarla y reinsertarla, con el fin de conseguir respuesta ovárica en pacientes con fallo ovárico o menopausia precoz. Esta técnica es experimental y se realiza en pacientes menores de 40 años.
- Farmacogenética: Permite diseñar tratamientos específicos y personalizados con diferentes estrategias de estimulación.
Es importante destacar que, a pesar de los avances, no existe ningún tratamiento que permita frenar la pérdida de óvulos que ocurre paulatinamente, ni mejorar la calidad ovocitaria de forma definitiva. Por eso, desde el punto de vista de algunos especialistas, las "técnicas de rejuvenecimiento ovárico" son más apropiadamente "técnicas de activación ovárica", ya que aumentarían el número de óvulos, pero no su calidad.
Baja Reserva Ovárica vs. Baja Respuesta Ovárica
Es crucial no confundir la baja reserva ovárica con la baja respuesta ovárica, ya que son términos diferentes pero relacionados. La reserva ovárica se refiere a la cantidad de óvulos disponibles en una mujer en un momento determinado. La baja respuesta ovárica, en cambio, hace referencia a la escasa obtención de óvulos maduros (3 o menos) después de la estimulación ovárica en un tratamiento de FIV.
Una mujer puede presentar una baja cantidad de óvulos, pero tener una buena respuesta a la estimulación hormonal. El porcentaje de baja respuesta a la estimulación ovárica aumenta si se trata de mujeres de más de 38 años, debido principalmente al envejecimiento ovárico y a la disminución de la reserva ovárica.
Mitos y Consideraciones Importantes
Es un mito muy extendido que tener ciclos menstruales regulares significa que la fertilidad está bien; esto no garantiza una buena reserva ovárica. Tampoco es cierto asumir que la fertilidad está asegurada porque la madre fue madre a una edad avanzada, ya que los factores individuales varían. La edad es el factor más determinante en la calidad de los óvulos y no se puede modificar, aunque un estilo de vida saludable puede crear el mejor entorno posible para los óvulos restantes.
Aunque es más difícil, no es imposible lograr un embarazo natural con baja reserva ovárica, especialmente si la mujer es joven. La posibilidad de un embarazo natural depende del grado de la reserva ovárica, la calidad de los óvulos (muy ligada a la edad) y la salud reproductiva general de la pareja. Sin embargo, dado que el tiempo es un factor crítico, no se recomienda esperar.