Qué es el Resucitador Manual (Ambu) Neonatal y su Función

¿Qué es un Resucitador Manual (Ambu)?

El término ambú es una popularización de la marca comercial Ambu® (acrónimo de «Air-Mask-Bag-Unit»), y se emplea en medicina para referirse al resucitador manual autoinflable o bag-valve-mask (BVM). También conocido como «resucitador manual» o «bolsa autoinflable», es un dispositivo manual fundamental para proporcionar ventilación con presión positiva a aquellos pacientes que no respiran o que no lo hacen adecuadamente.

Desde su introducción en 1956 por el ingeniero Holger Hesse y el anestesiólogo Henning Ruben en Copenhague, el ambú ha revolucionado la reanimación cardiopulmonar (RCP), el traslado intrahospitalario de pacientes críticos y el manejo de la vía aérea en anestesia. Los resucitadores manuales forman parte de cualquier equipo de emergencias, tanto fuera como dentro de un hospital, siendo una pieza clave del mismo.

Esquema de las partes de un resucitador manual tipo Ambu

Partes Principales de un Resucitador Manual

Un resucitador manual se compone de varias partes esenciales que trabajan conjuntamente para asegurar una ventilación eficaz:

1. Mascarilla

La mascarilla es una parte crucial que va desde el mentón hasta la nariz. Estas mascarillas pueden ser de silicón o con bordes inflables que se adaptan anatómicamente a la cara del paciente y evitan lastimarlo. Elegir un tamaño adecuado de mascarilla es muy importante a la hora de asegurar una correcta ventilación del paciente. El borde superior ha de apoyarse en el puente de la nariz, pero nunca debe tapar los ojos, cubriendo por completo la nariz y la boca. El borde inferior de la mascarilla ha de apoyarse sobre el mentón. Las mascarillas pueden ser de silicona (reutilizables, esterilizables en autoclave) o desechables.

2. Balón Autoinflable (Bolsa)

El balón es la parte central del Ambu, accionándose mediante compresiones para conseguir un flujo de oxígeno que llega directo al paciente a través de la mascarilla. Cuando el operador aprieta la bolsa, la presión intrabolsillo supera la resistencia de la válvula inspiratoria y el gas fluye al paciente. Al liberar la bolsa, la válvula se invierte: el paciente exhala a través de un puerto de escape y se evita la reinhalación de CO2. La capacidad de la bolsa varía según el paciente: 500 ml para neonatos, 1000 ml para pacientes pediátricos y 1600 ml para adultos.

3. Reservorio y Toma de Oxígeno

El uso de un reservorio, conectado a una fuente de oxígeno (generalmente al 100% y 15 L/minuto), incrementa de manera considerable la concentración de oxígeno que se suministra al paciente, lo que lo convierte en una opción muy utilizada en la práctica diaria.

4. Válvula PEEP (Presión Positiva al Final de la Espiración)

La válvula PEEP mantiene una presión positiva y, por lo tanto, un volumen al final de la espiración, con el objetivo de abrir alvéolos que, de otra manera, permanecerían cerrados, y así proteger del daño pulmonar. Las válvulas PEEP deben usarse para optimizar la oxigenación si no hay contraindicaciones para su uso.

Tipos de Resucitadores Manuales

Existen dos tipos principales de resucitadores manuales:

  • Reutilizables: Están diseñados para uso continuo. Por lo general, son de silicona y deben esterilizarse a un mínimo de 121 °C (o 134 °C para los resucitadores reusables) en un autoclave después de cada uso para garantizar las condiciones de higiene.
  • Desechables: Están pensados para un uso puntual y, una vez utilizados, se desechan. Esto ayuda a ahorrar tiempo en situaciones críticas y minimiza el riesgo de contaminación cruzada.

El Ambu en el Cuidado Neonatal

Ambu se ha dedicado a crear productos específicos para el cuidado neonatal, reconociendo que el paciente neonatal es excepcionalmente frágil y sensible. Por ello, los productos para neonatos ofrecen el mismo nivel de calidad y confianza que los modelos para adultos, pero con adaptaciones cruciales.

Para el paciente neonatal, se ofrecen resucitadores con características especiales. Por ejemplo, el Resucitador Desechable Ambu SPUR II es un dispositivo de un solo uso para la resucitación manual en un solo paciente, y está disponible en una gama completa de resucitadores que cubren todos los tipos de pacientes, incluyendo el tamaño neonatal. El embalaje de cada talla está codificado por colores para facilitar su identificación.

Entre las características importantes de estos dispositivos para neonatos se incluyen:

  • Un sistema de válvula con obturador único para un funcionamiento fiable.
  • Bolsa de autoinflado hecha de SEBS con excelente capacidad de recuperación, que no contiene plastificantes dañinos y conserva su integridad estructural en un amplio rango de temperaturas.
  • Sistema de válvula limitadora de presión, crucial para neonatos, que evita suministrar presiones excesivas que podrían causar barotrauma en los delicados pulmones del bebé.
  • Peso ligero para un mejor manejo durante la ventilación prolongada.
  • Puerto "M-port" que permite la medición lateral de etCO2 o la entrega rápida de medicamentos sin desconectar el dispositivo del tubo ET.
  • Compatibilidad con manómetros desechables y válvulas PEEP desechables sin necesidad de adaptadores.

Además de los resucitadores, Ambu también desarrolla otros productos para neonatos, como electrodos de ECG diseñados para soportar condiciones exigentes dentro de una incubadora (38 °C y 80% de humedad) y para tratar con suavidad la delicada piel del bebé prematuro. Todos estos productos son desechables para minimizar el riesgo de contaminación cruzada.

Foto de un resucitador Ambu neonatal con su mascarilla

¿Para Qué Sirve el Ambu Neonatal? Indicaciones y Uso

La ventilación con bolsa-válvula-mascarilla (BVM) es el método estándar para proporcionar rápidamente ventilación de rescate a pacientes con apnea o insuficiencia respiratoria grave. En el contexto neonatal, el ambú sirve para:

  • Ventilación de emergencia: Para la apnea, la insuficiencia respiratoria o el paro respiratorio inminente en recién nacidos.
  • Preventilación y/u oxigenación: O ventilación y/u oxigenación provisional durante los esfuerzos para lograr y mantener vías aéreas artificiales definitivas (p. ej., intubación endotraqueal).
  • Soporte ventilatorio manual: En situaciones de fallo del respirador, es crucial contar con un ambú para mantener el soporte ventilatorio manualmente.

Es muy importante familiarizarse con su uso, especialmente si el afectado ya tiene traqueotomía, o si la ventilación mecánica falla. Los resucitadores manuales siempre deben ser utilizados por un profesional o personal formado en primeros auxilios.

5-6 Reanimación neonatal

Técnica de Ventilación con Resucitador Manual (BVM)

La ventilación con válvula-bolsa-mascarilla (ambú) exitosa requiere competencia técnica y depende de varios factores clave.

Consideraciones Generales

Para usar correctamente un resucitador manual, se debe asegurar que:

  • El paciente tiene las vías aéreas despejadas (sin objetos extraños ni secreciones). Para esto, puede ser necesario usar vías aéreas orofaríngeas o nasofaríngeas.
  • Se ha preparado el equipo apropiado (bolsa reanimadora con válvula unidireccional, mascarilla facial, fuente de oxígeno, válvula PEEP y dispositivos auxiliares para la vía aérea).
  • Se establece y mantiene un sello de mascarilla adecuado.
  • Se utiliza la técnica de ventilación manual adecuada.
  • Se continúa la reevaluación para una adecuada ventilación y oxigenación.

Posicionamiento del Paciente

El establecimiento de una vía aérea permeable es necesario. Esto implica:

  • Mantener la orofaringe libre de obstrucciones físicas (p. ej., lengua, paladar blando, secreciones, vómitos, cuerpos extraños).
  • Usar el posicionamiento del paciente y maniobras manuales apropiados para aliviar la obstrucción de la lengua y los tejidos blandos de la vía aérea superior.
  • Posición de olfateo: Solo en ausencia de lesión de la columna cervical, se posiciona al paciente en decúbito supino. La posición de olfateo alinea el conducto auditivo externo con la escotadura esternal. Para lograr esto, se pueden colocar toallas dobladas debajo de la cabeza, el cuello o los hombros, de modo que el cuello se flexione sobre el cuerpo y la cabeza se extienda sobre el cuello. En los niños, generalmente se necesita un cojín detrás de los hombros para apoyar el occipucio más grande.
  • Consideraciones en traumatismo cervical: Si existe la probabilidad de una lesión de la columna cervical, se debe evitar mover el cuello y solo usar la maniobra de empuje de la mandíbula o de elevación del mentón sin inclinar la cabeza si es necesario para facilitar la apertura manual de la vía aérea superior.

Técnicas de Mascarilla

Se debe seleccionar la mascarilla de tamaño apropiado que se ajuste sobre la boca y la nariz, pero que no cubra los ojos. Se debe utilizar ventilación con BVM para dos personas siempre que sea posible, ya que es más fácil y eficaz para lograr un sellado hermético.

Técnica de Dos Personas

El operador más experimentado maneja la mascarilla. El segundo operador aprieta la bolsa.

  1. Con ambas manos, se sostiene la mascarilla entre los pulgares y los dedos índices colocados a ambos lados del vástago del conector.
  2. Se coloca la porción nasal de la mascarilla sobre la nariz lo suficientemente alta para cubrir el puente sin fugas de aire, y luego se baja sobre el mentón, sellando la cara a lo largo de las eminencias malares y el labio inferior.
  3. La posición tradicional de la mano es el agarre "CE", colocando los dedos medio, anular y meñique (la "E") debajo de la mandíbula y tirando de la mandíbula hacia arriba, mientras que los pulgares e índices crean una "C" y presionan contra la mascarilla.
  4. Para ayudar a mantener una vía aérea permeable, se realiza una maniobra de elevación de la cabeza con inclinación del mentón, o si las manos son lo suficientemente grandes, se coloca el dedo meñique detrás de la rama mandibular para hacer una maniobra de empuje mandibular.
  5. Una vez logrado el sellado, el segundo operador aprieta la bolsa.

Técnica de Una Persona

  1. Con una mano (generalmente la no dominante), se sostiene la mascarilla con los dedos pulgar e índice envueltos alrededor del conector de la mascarilla.
  2. Se coloca la porción nasal de la mascarilla sobre la nariz y luego se baja sobre la boca del paciente, cubriendo el puente de la nariz, las dos eminencias malares y la cresta alveolar mandibular para un sellado adecuado.
  3. Los dedos tercero, cuarto y quinto deben extenderse por debajo de la mandíbula del paciente, tirando de ella hacia arriba hacia la mascarilla. Si la mano es lo suficientemente grande, se coloca el dedo meñique detrás de la rama mandibular para hacer una maniobra de empuje mandibular.
  4. Una vez logrado el sellado, se emplea la otra mano para comenzar la ventilación.

Se debe asegurar la tracción solo de las partes óseas de la mandíbula, porque la presión sobre los tejidos blandos del cuello o debajo del mentón puede obstruir las vías aéreas.

Ventilación y Oxigenación

En cada respiración, se aprieta la bolsa de manera constante y suave para entregar un volumen corriente adecuado. Para adultos, esto suele ser de 6-7 ml/kg, con aproximadamente 10 respiraciones/min. Es crucial observar la elevación torácica visible sin distensión gástrica.

Gráfico mostrando la posición correcta de olfateo para asegurar la vía aérea

Seguridad del Paciente y Complicaciones

Es fundamental tener precaución para evitar complicaciones durante la ventilación manual:

  • Barotrauma y Volutrauma: Presiones superiores a 40 cmH2O y volúmenes mayores a 10 ml/kg pueden generar barotrauma (daño por presión) y volutrauma (daño por volumen) en los pulmones, especialmente en neonatos. Los resucitadores modernos, como el Ambu SPUR II, están equipados con un sistema de válvula limitadora de presión para evitar esto.
  • Distensión Gástrica: Si la ventilación se usa por un período prolongado o se realiza incorrectamente, se puede introducir aire en el estómago. Si se acumula aire y se observa distensión gástrica, se debe insertar una sonda nasogástrica para evacuar el aire.
  • Hiperventilación: Compresiones demasiado rápidas o volúmenes altos pueden provocar hiperventilación, lo que reduce el retorno venoso y el gasto cardíaco en RCP.

Mantenimiento y Formación

Para los resucitadores reutilizables, las bolsas de silicona deben esterilizarse en autoclave a 134 °C en un ciclo corto para garantizar las condiciones de higiene. Los productos desechables se utilizan una sola vez, lo que simplifica la gestión y minimiza riesgos.

La European Resuscitation Council exige que los sanitarios renueven sus habilidades en el uso de BVM cada 12-24 meses, lo que subraya la importancia de la formación continua. Para el entrenamiento, existen maniquíes como el Ambu Baby, que destacan por su aspecto natural y función realista, permitiendo que la ventilación solo tenga lugar cuando la cabeza está colocada correctamente.

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