La alimentación complementaria guiada por el bebé, popularmente conocida como Baby Led Weaning (BLW), ha crecido en número de adeptos. Este movimiento propone una alternativa a la alimentación con cuchara y se ha desarrollado en los últimos años, con origen en el Reino Unido y Nueva Zelanda. Una de sus principales propulsoras es Gill Rapley, quien ha estudiado durante años la alimentación y el desarrollo infantiles, ejerciendo como auxiliar sanitaria, comadrona y asesora de lactancia voluntaria.
Los aspectos relacionados con la introducción de la alimentación complementaria han sido objeto de reciente revisión, con cambios en los consejos de alimentación del lactante. La lactancia materna exclusiva se recomienda hasta los 6 meses de edad, y se ha flexibilizado el consejo alimentario de los bebés. La cronología de introducción de los distintos alimentos que constituyen la alimentación complementaria tiene más que ver con tradiciones culturales y con la disponibilidad de alimentos que con razones fisiológicas o hitos del desarrollo. Existe un periodo ventana para la introducción de alimentos no homogeneizados, y pasado este tiempo, se pueden presentar dificultades a la hora de avanzar en texturas y aptitudes masticatorias.

¿Qué es el Baby Led Weaning (BLW)?
El término Baby Led Weaning (BLW), que significa que el “bebé dirige o conduce el destete”, da nombre a un método o plan alimentario conocido como “alimentación autorregulada por el bebé” o “alimentación complementaria dirigida por el bebé”. Se basa en que sea el propio lactante quien se alimenta llevándose la comida a la boca, en vez de ser alimentado con cuchara por un adulto. Consiste en dar al niño preparaciones que forman parte del menú familiar, con pequeñas adaptaciones, sin recurrir a los triturados o purés de la alimentación convencional.
En la forma tradicional, los padres deciden cuándo comienza este proceso, empiezan a alimentar con cuchara al bebé, y deciden cómo y cuándo empiezan a ingerir sólidos. En el método en que el niño aprende a comer solo, esto es distinto: se permite que el bebé tome la iniciativa durante todo el proceso y utilice su instinto y sus habilidades. El lactante se sienta a la mesa con el resto de la familia y participa cuando está preparado. Se le anima a experimentar con la comida en cuanto muestra interés, y se le permite cogerla con las manos. Esta comida se presenta en tamaños y formas que el bebé pueda manipular con facilidad, no en purés ni triturada. Se deja que el niño coma solo desde el principio, y es él quien decide cuánto quiere comer y cuándo ampliar la variedad de alimentos.
¿BLW o PAPILLAS?🍉¿Qué es MEJOR? DUDAS sobre el BABY LED WEANING Alimentación complementaria PARTE 3
¿Cuándo y cómo iniciar el BLW?
La lactancia exclusiva está recomendada hasta los 6 meses, y a partir de esta edad se debe iniciar la introducción de diferentes alimentos aprovechando que el niño va desarrollando las habilidades motoras para empezar a comer. Aquí se plantean tres alternativas para efectuar la introducción: alimentos triturados con cuchara (la forma convencional), alimentos muy blandos en trocitos o alargados que pueden ser cogidos por las manos del bebé (BLW), o la opción mixta que conjuga ambas modalidades.
Condiciones previas para el bebé
Para implementar el BLW, el bebé debe cumplir unas condiciones psicomotoras adecuadas:
- Puede mantenerse sentado (con apoyo) y con la cabeza erguida.
- Es capaz de coger cosas y llevárselas a la boca.
- Ya no presenta el reflejo de extrusión (con el que empuja con la lengua hacia afuera cualquier sólido), que suele desaparecer entre los 5 y 6 meses.
- El bebé muestra interés por la comida.
Los bebés sanos son capaces de mamar del pecho de la madre solos, nada más nacer. Cuando llegan a los seis meses, pueden agarrar trozos de comida y llevárselos a la boca. Esto se conoce desde hace muchos años, y ahora hay pruebas que demuestran que los bebés hasta esa edad no deberían ingerir ningún tipo de sólido.

Desarrollo de habilidades y reflejos
Aprender a comer sólidos es una parte natural del desarrollo madurativo del lactante. Cuando alcanza la sedestación, el niño aumenta la movilidad y desarrolla nuevas habilidades. A los seis meses, el lactante ha descubierto sus manos y pronto aprenderá a manipular objetos. Al principio se lo lleva todo a la boca, y con el paso del tiempo, coge los nuevos objetos, los inspecciona, los pasa de una mano a otra, los entrechoca, los deja caer y luego se los lleva a la boca. Su pinza tiene que pasar varias etapas, desde la pinza ulnar a la radial, y después a la elaborada con el índice y el pulgar. La madurez de la pinza también se valora por la rapidez con la que deja caer los objetos. Al principio es atáxico y sobrepasa los objetos, pero pronto es capaz de cogerlos con precisión.
Cuando el bebé nace, su boca está diseñada para no poder tragar alimentos sólidos; tiene arcadas o náuseas fácilmente, rechazando «cuerpos extraños» tan pronto como entran en contacto con la lengua. Esto se llama reflejo de extrusión. A los 6 meses de edad, este reflejo se aleja hacia la parte posterior de la garganta y prácticamente desaparece en la edad adulta. A los cuatro o cinco meses, los niños aproximan los labios al borde de una taza y pueden alimentarse más rápidamente que con un biberón; momento en el que empieza a desaparecer el reflejo de extrusión, por el que expulsan con la lengua cualquier cosa que se les introduzca en la boca excepto el pecho o el biberón. La masticación se inicia alrededor de los seis meses, momento en el que pueden iniciar a comer solos (independientemente de que tengan ya dientes o no, porque usan las encías, que les ayudan a morder y mascar).
El uso de la cuchara no se adquiere hasta los 15 meses, de media; y sobre los dos años y medio y tres años manejan el tenedor y el cuchillo.
Beneficios del Baby Led Weaning
El BLW ofrece múltiples ventajas y una experiencia agradable para toda la familia. Entre sus beneficios destacan:
- El bebé participa de las comidas familiares, lo que facilitará que pruebe una mayor diversidad de alimentos y una mayor integración social.
- Es un método que enseña a través del ejemplo, fomentando que la familia planifique alimentos saludables y mejorando la alimentación de todos.
- Favorece las habilidades motoras finas y gruesas, así como la autonomía del bebé.
- Permite estimular más los sentidos del bebé al descubrir por sí mismo distintos sabores, texturas, colores y olores.
- Fomenta la independencia temprana del bebé, lo que puede resultar en niños menos “quisquillosos” con la comida.
- Los bebés determinan la velocidad a la que comen, disfrutando más de la comida sin sufrir imposiciones o asociaciones negativas.
- Al no obligarlos a comer o a terminar el plato, estarán más dispuestos a probar nuevos alimentos en el futuro, convirtiendo el momento de comer en una situación agradable.
- Favorece la adquisición de buenos hábitos alimentarios que contribuyen a evitar el sobrepeso y/o la obesidad a corto y largo plazo.
- Al evitar productos como “cereales para bebés”, “yogures infantiles” o “gusanitos”, el bebé no consume azúcares añadidos ni exceso de sal, ingredientes que deben evitarse tanto en el primer año de vida como en los restantes.
- Las comidas son más sencillas, menos complicadas y, a menudo, más económicas.
- El bebé aprende a dejar de comer cuando se siente lleno, en contraste con los purés y papillas donde a veces se les hace comer más de lo que necesitan.
Precauciones y Consideraciones Importantes
Entre los posibles riesgos del BLW, se encuentran la deficiencia de energía, la deficiencia de hierro y el riesgo de asfixia o ahogo. Por estas razones, en la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, se llevó a cabo un estudio llamado BLISS con el objetivo de lograr mejoras en el BLW y se llegó a varias conclusiones:
Prevención de deficiencias nutricionales
- Para evitar la deficiencia de energía y hierro, en cada comida se debe ofrecer un alimento proteico (no dar más de 30-40 g de carne o pescado al día, o bien un huevo pequeño diario y legumbres), un farináceo (arroz, pasta, pan, cuscús), y una verdura y/o una fruta.
- Para aumentar el aporte de energía, también se puede usar en cada comida aceite de oliva y/o aguacate.
- Es fundamental prestar atención al hierro, ya que el bebé necesita comer sólidos ricos en hierro a partir de los 6 meses, pues disminuye el aporte de la leche materna. Aunque es difícil para los bebés masticar muchos alimentos ricos en hierro (como la carne de ternera), el puré de carne o los cereales enriquecidos pueden ayudar a complementar este aporte.
Prevención de asfixia o atragantamiento
- Para paliar el riesgo de asfixia o ahogo, se aconseja evitar aquellos alimentos que pueden producir atragantamiento, como frutos secos enteros (que sí pueden ofrecerse molidos), uvas enteras, palomitas, maíz, biscotes, trozos de manzana o zanahoria cruda, etc. Estos alimentos podrán ser consumidos en estas formas a partir de los 3 años de edad.
- Es igual de relevante no dejar solo al bebé, por lo que siempre deben comer acompañados.
- La textura es clave: la comida que se le dé al bebé debe ser suave y fácil de aplastar con una suave presión entre el pulgar y el índice. Los trozos de comida deben ser lo suficientemente largos y anchos como para que el bebé los pueda agarrar y cerrar sus dedos alrededor.
Arcadas vs. Atragantamiento
Existe miedo al atragantamiento, pero si el niño controla toda la comida que entra en su boca y está sentado con la espalda recta, el hecho de comer solo no aumenta la probabilidad, incluso la reduce. Pueden presentar arcadas al comer, que son movimientos espasmódicos que alejan de las vías respiratorias los trozos de comida demasiado grandes. El reflejo está en una zona de la lengua mucho más anterior que en los adultos, por lo que aparece con mucha facilidad y permite que los trozos de comida que lo activan estén mucho más alejados de las vías respiratorias. Es probable que el reflejo de arcada sea un elemento fundamental para que aprendan a tratar la comida de un modo seguro. Al crecer, el reflejo se va desplazando hacia atrás a lo largo de la lengua, y las arcadas no aparecen hasta que la comida ha llegado casi al final de la boca; a medida que retrocede va perdiendo efectividad como señal de alerta. En consecuencia, los bebés que no han podido experimentar con la comida desde el principio, pierden la oportunidad de utilizarlo para ayudarles a aprender a mantener la comida alejada de las vías respiratorias.
El atragantamiento sucede cuando las vías respiratorias quedan parcial o totalmente bloqueadas. Cuando algo bloquea parcialmente las vías respiratorias, el bebé empieza a toser de forma automática para despejarla; la mayoría de las veces lo consigue. Si el bloqueo es total, no puede toser y necesita que alguien retire lo que le está impidiendo respirar. Los bebés normales tienen un reflejo de tos muy eficiente, y siempre que están sentados y erguidos, o ligeramente inclinados hacia delante, lo mejor es no molestarles mientras despejan las vías respiratorias. Las náuseas son un reflejo seguro para deshacerse de alimentos que son un poco difíciles de comer, pero mantente tranquila.

Otras consideraciones
- El BLW podría no beneficiar a todos los bebés. Los bebés con retrasos en el desarrollo o problemas neurológicos deberían comenzar con alimentos sólidos de manera más tradicional, según los expertos.
- Con el Baby Led Weaning es más difícil controlar la cantidad que come el bebé. Al principio, es muy probable que coma poco, incluso nada. Sin embargo, entre los 6 y 12 meses de edad, la leche, ya sea materna o artificial, sigue siendo la base de su dieta. No hay que preocuparse por lo mucho o lo poco que coma el bebé en los primeros meses, simplemente hay que hacer todo lo posible para que su dieta sea completa.
- La sal es perjudicial para el bebé, porque sus riñones aún no han madurado lo suficiente para procesarla. La sal es un potenciador de sabor, pero también se utiliza como conservante; por ello, mucha sal está “oculta” en alimentos procesados que no añadimos directamente.
- Controlar el azúcar: muchos alimentos tienen azúcares añadidos que endulzan pero no aportan nutrientes y deben evitarse.
Recomendaciones para la implementación del BLW
Una buena adquisición de hábitos alimentarios en la infancia es fundamental para lograr un óptimo estado de salud en la vida adulta, y la práctica del Baby Led Weaning puede ser muy positiva.
Alimentos y preparación
- La lactancia materna o artificial (si la primera no es posible) sigue siendo la principal fuente de energía, por lo que no debe interrumpirse. Entre los 6 y los 8 meses, la energía que se debe aportar proveniente de la alimentación complementaria es de 1/5 del total, y el resto de energía se ofrecerá en forma de leche. Mientras que entre los 9 y los 11 meses, el 50% del aporte calórico deberá venir de la alimentación complementaria y el otro 50% de la leche, aproximadamente.
- La incorporación de nuevos alimentos no debe seguir un orden estricto, pero se debe hacer de una manera progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, respetando un intervalo de algunos días (entre 3 y 5 días, por ejemplo) para cada nuevo alimento y observando cómo se tolera. En caso de antecedentes de alergias alimentarias, se debe dejar un intervalo de unos 2-3 días para cada alimento alergénico (pescado, huevo, soja) y observar su tolerancia. Para el resto de alimentos, la incorporación se puede hacer de forma diaria y simultáneamente.
- Puede ofrecerse fruta, verdura, farináceos (arroz, pasta, pan, etc.), legumbres, aceite de oliva de acuerdo al apetito del bebé, y no dar más de 30-40 g de carne o pescado al día, o bien un huevo pequeño diario.
- Los alimentos que puede comer, como norma general, son los que come el resto de la familia, empezando con ingredientes naturales, tantos alimentos frescos como sea posible, y cocinados sin añadir sal ni azúcar. El lactante debe comer comida nutritiva, no muy procesada, y sin sal ni azúcares añadidos; puede comer alimentos de todos los grupos principales al menos una vez al día (aunque esto es menos importante al principio); y con amplia variedad durante la semana, teniendo la oportunidad de probar distintos sabores y texturas.
- Se aconseja más bien chafar los alimentos que triturarlos.
- Para el orden de introducción de las frutas, se pueden ofrecer aguacates, plátanos, pera o manzana cocida, sandía, mango, fresas, mandarina, naranja.
- Se deben evitar cualquier tipo de miel por el riesgo de botulismo, los pescados azules grandes (atún, emperador, lucio) por el contenido de mercurio y los vegetales de hoja verde, como espinacas o acelgas, hasta el año de edad (aunque no pasa nada si los come en muy pequeña cantidad) por su contenido en nitratos.
El entorno de la comida
- Hay que incluir al bebé a partir de los seis meses en todas las comidas familiares, siempre que no tenga hambre, no esté cansado ni de mal humor. Es importante que no tenga hambre porque la hora de la comida es una oportunidad para aprender y no para comer. Esta es una gran diferencia con el método tradicional; si el niño tiene hambre cuando se sienta en la mesa, no podrá disfrutar manipulando la comida, ni desarrollar las habilidades necesarias para comer solo.
- Comed juntos. No hay razón para que si tu cena es coliflor y salmón al vapor, el bebé no pueda comer lo mismo. Comer es una actividad social, así que deja que tu peque vea lo que haces con la comida y dale la oportunidad de imitarte.
- Cuando un bebé de seis meses se lleva comida a la boca, la motivación no tiene nada que ver con el hambre. Quieren imitar y sienten curiosidad. Cuando logran coger algo nuevo, casi siempre se lo llevan a la boca para aprender y explorar; en consecuencia, con la comida hacen lo mismo que si fuera un juguete u otro objeto. Hasta que se lo introducen en la boca, no saben que es comestible o que tiene sabor. Si consiguen arrancar un trozo, lo masticarán con las encías, descubrirán su sabor y textura, pero es poco probable que se lo traguen, porque no saben; todavía no son capaces de mover la comida en la boca. El proceso por el que descubren que la comida puede saciarles es muy lento y gradual; entre los ocho meses y un año empiezan a relacionarlo con el hambre.
- Los bebés nacen con una reserva de nutrientes que empiezan a utilizarlos cuando nacen, pero los nutrientes que reciben de la leche materna garantizan que no se agoten. A partir de los seis meses de edad, ese equilibrio cambia y empiezan a necesitar gradualmente más nutrientes, y por ello necesitan algo más que una dieta exclusivamente a base de leche.
- Los niños van adquiriendo destrezas manuales para alimentarse solos, beber de un vaso o una taza cogidos con las dos manos y pueden comer lo mismo que el resto de la familia, con algunas pequeñas adaptaciones, como, por ejemplo, cortar los alimentos en pequeñas porciones y permitir que cojan la comida con los dedos o se la coman con la cuchara.
- Prepárate para el desorden. Toda la zona de comida queda hecha un desastre. Es recomendable invertir en un gran babero, platos con ventosas para evitar que los tire al suelo, o platos de madera/plástico que no se rompan. Una bandeja recoge-alimentos para trona también puede ser útil.
- Empieza despacio. Al principio, solo tienes que colocar uno o dos trozos de comida delante del peque a la hora de comer.
- No fuerces el tema si el bebé quiere tu tostada o pide el plátano que estás comiendo, pero deja que explore.
Enfoque mixto y apoyo profesional
La alimentación complementaria dirigida por el bebé, como tantos otros enfoques de crianza, no es una propuesta de todo o nada. Un bebé al que le gusta comer solo puede comer perfectamente purés, papillas y compotas. Aunque disfrutará mordiendo su plátano a la hora de la merienda, también le gustará que le ofrezcan un suave puré con una cuchara a la hora del almuerzo. Lo único es que hay que dejarle muy claro a los abuelos o la niñera que jamás deben obligar a comer al bebé o distraerle con juegos para que coma.
Si deseas ponerlo en práctica, pero tienes algún tipo de duda, puedes contactar con un dietista nutricionista o profesional sanitario con experiencia en el BLW.

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- 10º Informe FAROS. Hospital Sant Joan de Déu Barcelona.
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